The Warriors (30 años después)

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En cuestión de un par de meses, esta cinta cumplirá treinta años desde su estreno. Treinta años pueden ser demasiados para ciertas películas, pero revisando un poco los trabajos de uno de mis directores que pude admirar hace años como lo es Walter Hill, se me dio la oportunidad y le tocó el turno de mi entrada en blog a Los Guerreros (o Los amos de la noche). Aquí presento mis reflexiones sobre este film, que es indudablemente uno de culto en el cine mundial.

Intro

Bien pude tener doce o trece años cuando asistí a la enorme sala de cine de aquellos tiempos para ver esta película, en una época donde los trailers o avances eran poco comunes, sólo los convencionales pósters posiblemente ubicados en el lobby del lugar; pero me bastó ver esta colorida imagen para generarme la inmediata disposición de esperar de dos a tres semanas por su estreno.

Imagen de internet

Puedo suponer algo; antes de esa película no se daban ciertas manifestaciones contraculturales declaradas en el paisaje urbano de este país. Bastaba ver ese film para que una “iluminación” le llegara a tanto joven para que, al terminar la película, fuera otro… Y las calles amanecían pintarrajeadas con la palabra “Guerreros”.

Todos fuimos Guerreros. Había algo en los noventa minutos del film que tocaba carne viva; despertaba las sensibilidades escondidas y nacía un sentimiento al sentido de pertenencia, al mecanismo canino de marcar un territorio; una identificación no habida en la juventud en ese momento. Pero, ¿a qué se debía eso? A continuación expongo mi tesis:

Uno: El mito griego

Son 100 mil. Superan a la policía en cinco a uno. Podrían dominar Nueva York, pero esta noche todos persiguen a Los Guerreros.

Sugerente el slogan de la película. Si se desea, todos los delincuentes unidos tendrían un poder inmensurable (pero no se decía nada del ejército, del sistema judicial, de la resistencia ciudadana). Esa frase es curiosamente actual en realidades como México, al hablar de las organizaciones criminales (y éstas sí tienen una gran penetración en los demás sistemas… difícil evitar comentarios irónicos de este tipo cuando se es mexicano).

Ahora leo –porque nunca se ocultó siquiera- que dicha película está basada en una novela de Sol Yurick, un escritor norteamericano con origen de working class e hijo de inmigrantes judíos. Con experiencia en investigación social, Yurick escribió The Warriors, una historia de una guerra de pandillas en Nueva York basado en un pasaje griego clásico (Anabasis), en el cual, un ejército griego tiene que regresar desde Asia Menor recorriendo cuatro mil kilómetros en territorio enemigo.

Yurick declaró que esa novela ni siquiera era buena, la hizo bromeando y en apenas tres semanas; pero qué importa si las adaptaciones al cine apenas toman una minúscula idea de las miles que puede contener en sus páginas. Sin embargo me parece simpática la idea metaforizar el regreso de Asia Menor a Grecia como del Bronx a Coney Island.

Dos: Lo kitsch y lo surrealista

Ahora bien, fue idea de Walter Hill crear ese estilo en estética basada en el comic (Hill, entre otras cosas, fue productor de la genialísima y cuasiperfecta Alien); vestuarios chic, maquillajes KISS (que por cierto, también son neoyorkinos –su maquillaje emula al teatro Kabuki nipón), conceptos de grafitti como marca de presencia, un score musical muy bien logrado (algo que Hill conocía muy bien) y una motivadora secuencia en base a maquetas de la llegada del metro a las desoladas estaciones con la secuencia musical de Barry de Vorzon.

¿Sería lógico que una pandilla tuviera su atuendo (colors) específico para sus “actividades”? En un comic sí, en la vida real imposible. Así que a la reunión convocada por el gran Cyrus fueron 100 pandillas con nueve elementos cada una, luciendo chalequines, maquillaje, jeans y tenis los menos originales, batas rojas, camisas moradas, o sombreros de padrote (pimp); un desfile de modas en un parque pobre a la media noche.

Quizá con esto que, la historia griega –que quizá todos los que somos tataranietos de las culturas latinas tengamos genéticamente grabada en nuestro código heredable– se repetía en esta fantasía surrealista y de evidente estética kitsch; pero en lugar de los bosques, desiertos o montañas donde los antiguos griegos pudieron haber peleado ahora se presentaba en las frías y solas estaciones del metro, los oscuros y llenos de demonios parques así como algunas calles (por cierto, demasiado decentes para ser pandilleriles)… y estas locaciones indiscutiblemente vienen a ser los otros protagonistas del film.

Tres: La ética intachable

¿Qué puedo decir de los elementos hilleanos en sus películas? Si bien he visto algunas de ellas (y apenas comienzo a re-visitarlas, no me considero con tanta autoridad, pero bueno, es mi blog): Hill muestra su preferencia por protagonistas marginales. Me refiero, a seres inaceptados socialmente y, de preferencia, al margen de la ley. Posiblemente todos sus personajes sean patológicos sociales; pero –los buenos- con un código ético indestructible, valor supremo. Y Los Guerreros no fueron la excepción.

Tomada de The Fader

Desde el principio de la historia uno se identifica con los nuevos gallardos jóvenes que van al mitin bronxiano, y no caben cuestionamientos conservadores como: ¿a qué se dedican estos chicos? ¿Qué estudios tienen? ¿Con quiénes viven? Parece evidente que ni casa tienen, sus padres están divorciados o son desempleados alcohólicos y ellos se dedican a delinquir como modus vivendi. ¿Pero qué importa eso si los valores que proyectan son tan nobles y poderosos? (Y me viene a la mente, ¿desde cuándo nuestras sociedades padecen esa terrible crisis en su sistema valoral que nos lleva al caos e impunidad con más intensidad cada día?)

A pesar que dentro de los mismos héroes de este film existen divergencias en credos e intenciones, siempre se proyecta esta pandilla como una verdadera democracia tolerante –en la cual, Cleon (que fue sacado de la historia prematuramente) seguro había llegado a ser el líder por meritocracia y consenso-.

Cuatro: Los Guerreros guerreros

En esta nueva ocasión que miré la película, me vinieron las ideas que Moore y Gillette exponen en su ensayo Rey, guerrero, mago y amante: la nueva masculinidad, y de inmediato percibí que en cada uno de los personajes se proyectaban los arquetipos que estos académicos exponen. Swan (el jefe de guerra) era el más rey de los guerreros; Rembrandt (el grafittero), el guerrero sensible (tocado por el arquetipo del amante y con una fuerte sospecha de ser gay); Ajax (el peleonero) era en cambio fuerte, visceral e inmaduro arquetipo guerrero… y así cada uno de los demás; todos tenían su charm, su karma, su valor único. Me inclino a pensar que el impacto del arquetipo “guerrero” en sí resultó un cliché muy poderoso para tener un impacto en los inmaduros espectadores como yo (con esto quiero decir que este film tenía un público receptor mayoritariamente joven).

Hay una escena que me impacta mucho, y es curiosa la interpretación que le doy y bien cabe en este asunto: Cuando los Guerreros vienen de pelear en los baños con una pandilla de altos y rubios, va Swan (con el pómulo herido) y su nueva novia (la mujerzuela que deseaba cambiar de vida, y escogió a Swan por joven, blanco y vientre definido), en eso se suben dos parejas blancas clase media con peinados bien estilizados= los hijos de la Fiebre del Sábado por la Noche.

Entonces percibo un choque social entre la cultura blanca hegemónica contra la marginalidad afrolatina (pero por supuesto, con un blanco como líder), y Hill, muy perversamente astuto, hace que los blanquitos discotequeros se inhiban y se sientan derrotados psicológicamente debido al miedo por una supremacía sociocultural encarnada por una pandilla. Porque si sales hasta pasada la media noche a bailar en el Studio 54 y no a pelear absurdamente por un territorio contra otros tipos sin futuro ni oportunidades No Eres Hombre. Ser hombre es ser guerrero (con toque de rey mejor). Los amantes y buscadores de placer como los epicúreos, terrenales o bonvivants No son hombres. (Sugiero leer el texto que menciono)

Cinco: Otras acotaciones

En esta aventura extrajudicial, los policías no son más que meros obstáculos. En ningún momento aparece alguno hablando siquiera –salvo la perversa íncubo del parque que termina por atrapar a Ajax aprovechándose de su machista y bien elevada libido-. Los uniformados aquí sólo están para complicar las cosas; dentro de la marginalidad de esta odisea la policía queda todavía más lejos: un uniformado cae por las escaleras debido a la patada de Swan… y otro tiene el mérito trágico de arrojar a Fox a las vías para que el metro lo descuartice. (No soy autoridad para decirlo, pero en el cine de Walter Hill, la policía no es un protagonista de peso sino una fatalidad necesaria en la sociedad, salvo en el caso de 48 horas quizá, donde Nick Nolte –policía- se apoya de la inteligencia callera de Murphy –presidiario- para atrapar a los pervertidos criminales.)

Una historia previa los ochenta debe ser una historia sin cuerpos voluminosos. Los ochenta fueron el comienzo de los esteroides; en cambio, la nula grasa, la gracia y la velocidad fueron las características aquí. Aunado a esto se tiene a la multirracialidad; totalmente neoyorkina: negros, mulatos, latinos, orientales y también (y por qué no, algunos) blancos (ya en la era Arnold, las minorías pasarían a ser evidentemente indeseables).

Los Guerreros 30 años después

Han pasado varios años y el Rembrandt Guerrero gay y los carnosos labios de la DJ ya no habitan en este mundo. Hace pocos años además, The Warriors también devinieron videojuego y hay una versión uncut de la película. Yo en lo personal sigo pensando que es una de las mejores obras de Walter Hill y, me sigue sorprendiendo el impacto que pudo tener en cantidad de urbes esta fantasía, que hizo soñar a un montón de desadaptados disfuncionales para identificarse en grupos antisociales, los cuáles se autollamaron simultáneamente Guerreros y grafiteaban todas las paredes que podían -y los peores- causaban escándalos a diestra y siniestra sin llegar a alcanzar en algún momento un grado conciencia. (¿Acaso ahora no viene a ser lo mismo con la narcocultura?)

Y sólo me queda una duda, ¿qué frase es la más provocadora en este film?

Warriors, ¡come out to play!
O
Can you dig it? Can you diiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiig it?
Tomada de internet

Para saber más:

Sitio inglés que vende chalecos y t-shirts

New York Mithology
(Un recuento de anécdotas conmemorativas a este film)

Rey, guerrero, mago, amante. La nueva masculidad
Robert MOORE y Douglas GILLETTE
Paidos, Barcelona
(No lo hallé ahora en línea, pero como siempre, la infalible Amazon lo tiene)

Puntuación: 3.94 / Votos: 16

5 pensamientos en “The Warriors (30 años después)

  1. Max Pinedo

    Excelente artículo! Yo conocí esta película gracias al juego que Rockstar Games sacó en el 2005 (http://en.wikipedia.org/wik…(video_game)) y me pareció tan alucinante que no paré hasta al fin encontrar el video. En febrero del 2009, Dabel Brothers ha sacado una historia gráfica que trata de llenar algunos vacíos y también es muy recomendable.

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  2. daniel

    aunke hayan pasado años la influencia de the warriors permanece la narcocultura es una porkeria, las pandillas de antes se daban cara a cara no disparando cobarde mente desde una blazer, ahora que porbe el juego me kede en shock por que hay tantas dudas ke pude aclarar

    la frase seria la de cyrus por que se siente hasta en los huesos

    saludos chido tu blog

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  3. Cris

    Pues a mi me encanta esta pelicula, pero como es de esperarase tambien esta llena de hipocrecia gringa, la que facilmente se puede hacer a un lado, como el hecho de que haya uno llamado cochise como un lider nativo que se rebelo contra el saqueo de las tierras por parte de los gringos y otro llamado "vaquero" no se si se pretendia algo con eso, los lideres del asunto son blancos excepto el de los riffs, segun ellos solo los blancos pueden ser lideres, ¿que pruebas tenian de que cleon le disparo a cirus? si no llevaba armas, creo la palabra de un blanco vale mas que la del inocente negro, yo le llamo racismo juzguen ustedes.

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