Archivo por meses: Noviembre 2008

Patrick Swayze

Con casi 25 películas en su filmografía y con casi 57 años de vida, el actor estadounidense Patrick Swayze ha estado enfrentando una dolorosa lucha contra el cáncer (páncreas). En un momento parecía que a base de su tenacidad y fuerza de voluntad estaba recuperando terreno en esta lucha de vida personal… pero al habérsele diagnosticado avance de esta enfermedad a su hígado, él ya ha comenzado a despedirse de su gente más apreciada. Un gesto admirable de este actor, con el cual siempre simpaticé… y no porque sus películas me hayan parecido obras extraordinarias; pero que algunas las recuerdo con mucho cariño:

Si bien, Dirty Dancing y Ghost fueron taquillazos Hollywood en todo el mundo, y yo también las vi, no eran mi tipo de película. En cambio, me pareció atrevidísima Road House (1989) donde Patrick salía de artista marcial como vigilante en un bar de mala muerte (y que por cierto le bajó los bonos taquilleros en exceso).

Mi favorita, ¡la fascinante Point Break! (Bigelow, 1991)

Una oda a la amistad, al valor, al coraje y a la masculinidad que se lucía en los deportes extremos. La química con Keanu fue una sin precedentes; las escenas de surf inolvidables… sin palabras me dejó cuando Johnny Utah (Keanu) tiene en la mira de su arma a su nuevo y criminal amigo Bodhi (Swayze) -detrás de su máscara de Reagan (¿era ésa la máscara de presidente que escogía?)- y decide no dispararle.

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Una cosa rara: To Wong Foo, thanks for everything Julie Newmar

Sí, ése es el nombre bizarro de esa película tan extraña que nunca entendí. En mi país la renombraron con el más incomprensible aún nombre de Reyes o reinas. Al menos me quedó claro que esos tres machazos del cine yankee en verdad podían actuar en todo tipo de roles complejos: Leguizamo (colombiano nato, neoyorkino de vivencia) y el gorila de Snipes (mejor conocido como Blade el cazador de vampiros).

Una escena donde Vida (Swayze) va con sus “amigas” en un auto antes de emprender un viajo emancipador y puede mirar a su madre que sale a la puerta. Por un momento Vida sueña que su madre le perdonaría (o aceptaría, entendería, qué se yo) su trasvestismo homosexualidad y más… pero descubre que sólo perdía su tiempo y se aleja a cruzar los USA en búsqueda de aventuras. (Esta película es una adaptación norteamericana de la aussie Las Aventuras de Priscilla, que en verdad es un bocado exquisito de un cine irreverente.)

Imagen de internet

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Dos últimas a comentar

Swayze hace un papel muy simpático en Donnie Darko –película considerada de cine independiente la cual no me pareció tan alejada del mainstream, aunque sí es interesante y tiene cierta estética Cronenberg- de un tipo perfecto, bonito, limpio y simpático que se dedica a las enseñanzas del amor en los colegios de chicos clase rica pero totalmente disfuncionales, mientras que en su vida oculta era un pederasta y pornógrafo web.

La última obra swayziana que he podido ver es 11:14 (sí, así nomás, pero había que ponerle un extra ridículo en castellano como 11:14 Hora de morir y con ese nombre ya el público puede entender que es una película de crímenes seriales), donde una serie de coincidencias a partir de un accidente crea un infierno de situaciones en un poblado.

Swayze, quisiera desearte que ganes esa lucha y que sigas viviendo en este mundo tan difícil. Pero tú eres sabio y aceptas lo que muchos no… y yo, por si no te vuelvo a ver (en cine), quiero decirte que seguiré mirando tus películas, y recordándote con admiración.

José Zavala
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Manifiesto 2009

Primeramente, me alejaré del océano virtual del Internet, para evitar navegar tanto y absurdamente. En cambio, mis nuevas naves serán mis libros -como en antaño-; tantos y tantos, acumulados entre tiempos y distancias.

No redactaré más cartas que no regresan. Renuncio a rescatar amistades que ya están muertas. Contestaré dichoso lo que llegue, aunque bloquearé cualquier correo en cadena; y eliminaré a los contactos que allí están… pero que ni saludan, ni contestan.

No descargaré más música; dejaré de buscar en mis nostalgias aquellos discos que me conmovieron –por su fuerza o sus penas-. ¡Que se cubra con novedades el pasado! Ahora, sólo escucharé por cientos de horas lo que aquí tenga.

En lo terrenal, seguiré alejado de las religiones; de las falsas, que sólo limitan. Y más lejos aún de quienes se entregaron a ellas, por cobardía; por una esperanza de cambiar lo que nunca se atrevían.

Además, evitaré totalmente a las quejumbrosos, los fatalistas, los politizados; a los aferrados, los necios y amargados. No quiero beber más de su vinagre.

Igual de quienes negaron su patria; los que se fueron: ¡Que no vuelvan! ¡Que allá se queden! En su paraíso, mejor así, porque aquí no caben.

No llamaré más por teléfono…pero gustoso lo contestaré -si es que lo escucho-. Dejaré que los otros aprendan a comunicarse con el pensamiento (yo puedo, ¿podrás tú?).

No perdonaré más a nadie, de hecho ni me sentiré herido ni molesto, o aludido. La vulnerabilidad ya no me va… en verdad porque no existe ninguna falta que olvidar.

Seguiré blogueando, pero de vez en cuando; sin metas en números, o halagos. (Prioridad a lo medido, lo académico; a mi estrés docente)

No beberé menos, quizá más (si la economía y las obligaciones me permiten).

Viajaré cada vez que haya una nave por zarpar, sin decirle adiós a nadie y sin llevar mucho peso en equipaje o alguna dirección empapelada. Las postales se extinguieron, ¿acaso no lo sabes?

Y ya no regresaré con recuerdos para otros -que ni agradecen-. No cansaré mi espalda más, y mis memorias estarán por dentro, no serán compartidas: Quedarán suspendidas, vivas, respirando en el lugar donde surgieron.

Quizá no me aprecies en el 2009, y eso no me importa; pero quería que lo supieras.

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Cusco y Apurimac: Hablemos de música que no es peruana

En 1979 dos alemanes (Michael Holm –afamado vocalista- y Kristian Schultze –productor -) con suficiente experiencia musical decidieron unir camino para formar un dueto de música fusionada de fuentes tales como lo apenas naciente new-age (que a su vez tiene ciertos y discretos toques clásicos y de música electrónica), matices de rock y supuestos elementos indígenas de América. Decidieron llamar a su agrupación Cusco, y entre su prolífica discografía de 22 álbumes, tienen una serie titulada Apurimac que consta de tres obras: I, II El retorno a la Antigua América y III Naturaleza- Espíritu- Orgullo.

Recuerdo una vez al pasar por Stereodiscos hace veinte años haber visto una alucinada portada de alguno de sus discos y mi deseo de adquirirlo y saber quiénes eran y qué hacía ese grupo. Justo ahora, tantos años después –y después de haber vivido en Perú- pude obtener esta trilogía y explorarla un poco.

cusco

No hay mucho que decir; si bien los nombres hacen alusiones directas a culturas americanas, la música en sí está pero demasiado alejada de la realidad.

Apurimac: La lucha de las flautas, Tupac Amaru, Cóndor volador, Danza Inca entre otros.

Apurimac- Cusco

Apurimac II: Montezuma, Pluma de quetzal, Templo maya, Tula, Yucatán, Diosa de la Luna, etecé, etecé… ahora son los mayas aunque el nombre sea quechua… sin embargo, Tula queda muy lejos de Yucatán, y no eran mayas por cierto.

Apurimac II- Cusco

El Apurimac III en cambio se va por la onda de los pieles rojas tipo Pocahontas o el último de los mohicanos. ¿Y qué importa si la música suena parecida a los otros dos discos? Lo importante es el etnosimbolismo…

Apurimac III-Cusco

Y si bien las portadas me siguen pareciendo simpáticas, la música me decepcionó… pero habrá gente con gustos menos exigentes que pueda disfrutar de esta onda así como restaurantera o para tocar en la Alameda los domingos por la tarde (y no voy a negar que si la pongo para hacer siestas en la tarde llego a descansar maravillosamente).
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Sobre los programas peruanos que ridiculizan a otros

En esta entrada haré algunas reflexiones sobre esta generación de programas de la televisión peruana, cuya “gracia” consiste en exhibir y ridiculizar a terceros, pero bajo la premisa de “que no se refieren directamente a sus afectados. ¿Es posible esto? ¿Bajo qué condiciones se da esta fiebre de espectáculos de dudosa ética? ¿Por qué en Perú son tan aceptados?

Está de moda este dilema, ¿atentan o no contra terceros? Logrando un efecto de polarización en la población. Hay quien asegura que es “una obligación natural tener correa” y permitir que se dé esto; otros más recatados –y quizá menos- aseguran que es un atentando contra la persona misma en cuestión.

Desconozco cundo empezó esta tendencia, pero seguro que no es nueva. De hecho “la periodista” Magaly –ahora en prisión- pudiera ser la iniciadora de una serie de prácticas televisivas inmorales totalmente, pero con tanta aceptación de parte de los consumidores de “distracción” mediática que terminó generando magníficos dividendos.

Porque es imposible llamar cultura o entretenimiento a ese tipo de programas, me limito al término de distracción analogándolo a un mero paliativo existencial, el cual más adelante explicaré.

Pero el caso de “la periodista” no es siquiera el único, y aquí debo de quitarme las cargas emocionales que puedan afectar mis juicios. Hay más programas dirigidos por cuestionables individuos que de ninguna manera deben llamarse periodistas. Es decir, ¿su trabajo es realmente de beneficio para la sociedad y la mejor calidad de vida en este país? ¿Cuál es el caso de exhibir a un “grupo muestra” de la población? Basta ver que los escogidos personajes generalmente no representan a nadie de importancia con repercusiones en la vida política, cultural o económica del país.

El grupo muestra se limita a personajes faranduleros de una vida desordenada. Seguramente seres frustrados e incapaces de hallar un sentido positivo a su vida que no sea su mera exhibición –por descuido o por narcisismo- de conductas patológicas y escandalosas.

Y no puede ser periodismo, porque en lo poco que he visto esta tendencia televisiva de entrometerse con ellos carece totalmente de una metodología formal además, e insisto mucho en ello, no tiene ninguna relevante función para la mejora de la vida en el país.

¿Por qué “la periodista” llegó a la cárcel? Y evitaré mi frase guardada de “¡Ya le tocaba!” limitándome a decir, ¿tan difícil era demostrar que la foto del Paolo era a esa hora? Si yo me dedicara al “oficio del periodismo de ese tipo” (gracias a dios que no me arrastro en la grada) no habría tenido ningún problema en demostrarlo, y no por medio de testigos “amenazados para callar” sino aunado de un layout fotográfico demostrando todas las condiciones de ese día y esa hora y ya (¡pero no!). Pero es demasiado complejo para gente que, sin tener una preparación formal trabaja en programas mediocres que cuyo único objetivo es generar ganancias estratosféricas…

Justo ahora veo en las noticias el caso de Carlos Álvarez y las amenazas que recibe. Él se justifica diciendo que sus personajes “no representan realmente” a los verdaderos y cuestionables protagonistas. Pero el parecido (las máscaras) y el contexto son casi idénticos –y qué decir de la ingeniosa chapa-… y el programa de Álvarez y Benavides me encanta, y no por eso puedo decir que efectivamente, no atenta contra nadie.

Al menos El Especial del Humor tiene ciertas cualidades que pudieran ayudarle si yo quisiera justificar su existencia. Su mismo nombre lo aclara, todo por el humor; y vaya que lo hacen muy bien. Sin embargo, estoy absolutamente seguro que sus personajes inspiradores no se divierten ni tantito viendo dichos productos (Maritín, Paolín, Desaire, Jeta Jeta y tantos más). ¿Acaso no se atenta moralmente contra ellos cada vez que alguna broma hace estallar la risa de la población?

Otro enorme mérito de este dúo (que no es dúo, porque tienen más personas de alta capacidad para el show de risas que ofrecen), es que su rango de personajes en análisis (o debo decir, ¿víctimas?) es mucho mayor, y no temen en tocar las altas esferas de la vida pública y del Estado. Pero al final de cuenta, ¿no es lo mismo que lo que hace la mediocre, corriente, inmoral y nada de “periodista” Magaly? Decir que no sería recurrir a la discriminación.

Ahora bien, ¿por qué la población parece apoyar este tipo de ridiculizaciones mediáticas que generan showbusiness’ money?

Un elemento que destaca es que, al menos, ninguno padece (o aparenta) problemas económicos. Es decir, son ricos (o se las dan; no creo que esa tipeja de lástima como lo es la Jibaja tenga alguna fortuna). Entonces aparece el síndrome de Robin Hood; “atacar a los ricos es un mérito”, atacar a un pobre sería ensañarse. Un país cuyos indicadores económicos verdaderos y duros (visibles, constatables) indican que la mayoría de la población es pobre No puede ponerse en contra de la agresión a la rica minoría.

Otro, ya mencionado, son las conductas cuestionables de los juergueros futbolistas, de los coroneles o generales de un ejército asesino, de las vedettes operadas y consumidoras de drogas, de personajes de la t.v. generalmente gays (y lo digo por ti Bayly) … o sea, ¿qué hay de virtud agredir a gente que no ha sido capaz de ordenar y dirigir su vida? Yo pienso que esa gente ya padece un grado de miseria enorme, por eso actúan como actúan… es por eso que en lo personal le tengo una fobia a una “periodista” que no ha sido capaz de verse a sí misma.

Pero quizá el elemento más interesante de esta tendencia televisiva tiene que ver con el hecho de un sentimiento complejo de injusticia, de impunidad y de corrupción que se vive en Perú. Cuando un país no ofrece un sistema jurídico legal que garantice una verdadera democracia, que haga tener a la población con un sentimiento de satisfacción y pertenencia a esa nación, es tan fácil para las mentes explotadoras de una población ignorante generar camadas de robinhoods que parezca impartan una justicia que el sistema se niega a ofrecer.

Epílogo

¿Qué pasaría si un club de fútbol despide a un juerguero? ¿Si el ejército demeritara a un general o coronel asesino o corrupto? ¿Qué una productora de t.v. o cine no contrate a una vedette o actriz metida en drogas o escándalos? O peor aún, ¿qué la población se negara a mirar programas dedicados al mero exhibicionismo amarillista sin propuesta ni fundamentos que inunda la televisión peruana? Es decir, que esto ocurriera así nomás, por una campaña moral dirigida por Dios… ¿Cómo la enorme población frustrada y marginada del Perú encontraría un lapso de sosiego? ¿A dónde se canalizaría esta necesidad de ver sufrir a otros más que a uno mismo? Y que a nadie le extrañe que habrá Magaly, Magnolia o Mascaly para rato.

Recontraepílogo:

Y en verdad ni siquiera me da gusto de saber que un cura homosexual se meta con su chofer, que el hijo del Chino se comporte como un idiota en las entrevistas, que un futbolista de chacra haga escándalos sexuales en un hotel, que una vedette se mee a la vista de todos o que fuma marihuana como un show, o que un político desee aceitar las negociaciones y enriquecerse como pocos… pero al final de cuentas es su triste vida, y son otras las instancias que deben juzgarlos como ciudadanos. Sigue leyendo

Sobre la música que escucha Abel, Johnny y otros Fulanos

Una reflexión sobre el valor de “estar al día” en competencias virtuales y, a partir de ello, las virtudes de haber encontrado abundantes fuentes de música “gourmet”.

En esta sociedad de la información e intercambio de archivos, no me sorprenden los nuevos tiempos; con su velocidad y sus opciones múltiples. No me sorprenden en sí; lo que me sorprende es que basta con que caer por breve tiempo en un conformismo… y de pronto se descubran nuevamente cantidad de cambios y avances.

Me acaba de pasar. Tuve que darle mantenimiento a mi laptop. Pasaron casi dos años para darme cuenta –y aceptar, que es lo mejor de lo peor- que en Perú un técnico que contraté me le cambió mis tarjetas de memoria a mi computadora. Ya he hablado mucho sobre el pendejismo (el valor de engañar y robar a la gente como virtud nacional y otras patologías arraigadas) de este país andino –y he tenido cantidad de agresivas contrargumentaciones- que he preferido no abordarlo más, o cuando menos en esta entrada.

Mi tema de hoy se da por el hecho que de pronto, tengo (a pesar que es el mismo equipo) un nuevo sistema tan desconocido en mis manos. Justo cuando indagando por formas de descarga de música mediante un link directo… todo me parece tan nuevo a pesar de creer que nunca he estado fuera.

Y viviendo en este tiempo nada es tan nuevo como puede suponerse. Todo cambia tan rápido, que se vuelve una vergüenza no estar “al día” (o mejor dicho: updated) en tantas cosas. A todo esto me vino el descubrir una serie de blogs que se dedican a promocionar música, ¡y qué calidad de música! –nunca esperaba encontrar administradores con gusto tan exquisito-. Y de pronto, toda mi experiencia musical –tan apreciada-, y con prestigio e inclusive “currículo” (productor y conductor de un programa de radio por 30 meses, un día de tres horas a la semana), se ve atropellada por los nuevos tiempos…

Tanta música de la cual mucha siempre soñé tener, o cuando menos conocer; un enorme universo de novedades –algunas tan antiguas como yo- y lo mejor de todo: disponibles con sólo el valor de la paciencia. Un valor ahora extraño.

Rock, jazz, músicos virtuosos exquisitos de su guitarra o bajo; nuevos géneros derivados de otros ya por demás clásicos: Victor Wooten, EF, Tony Levin, Pedro Aznar, Monk Montgomery, Steve Morse… tantos, tantos; con solo el tiempo de estar solicitando las descargas, o administrar una por día para tener algo del argentino Calamaro, a los chilenos de Mecánica Popular, inclusive sambas de hace 30 años o un concierto de Piazzola también de semejante época (y en el teatro Olympia)…

Y mis 500 cd’s quedaron guardados (bueno, casi siempre), y cada día indago sobre las nuevas ofertas musicales tan descargables; que si su género, que si su trayectoria, cuando menos su origen. Y comprendo qué tan retrasado ha quedado el concepto del radio, al menos de la radio de esta ciudad que no propone nada -que con locutores mal pagados, poco preparados y nada actualizados se dedican a programar nimiedades comerciales sin valor musical alguno, pero que enormes grupos humanos escuchan y aprecian como si esa basura fuera algo valioso-. Los contrastes de capital cultural entre la población se han vuelto abismales. En el caso mexicano, vale más comercialmente un grupo de gritones alabando el narcotráfico y toda su violencia conllevada que la disciplina, la vanguardia, la propuesta innovadora o toda la magia que algunos genios de la música pueden dar…

Y en este post me dio por mencionar un blog llamado La Música que escucha Abel y Johnny que a la vez me ha relacionado con otros tantos, que ya se me ha vuelto costumbre a diario visitar… y conseguir algo.

Y así como le dije a mi amigo Juan Manuel, “es peligroso caer en el neuroticismo de las descargas de música –depende de cómo cada quien lo tome-, la música es un arte que amerita ser digerida poco a poco; no nomás atragantarse con ella”, y justo le pregunté que quién interpretaba esa maravillosa música con la que ambientaba su Cafetería Barrock y me dijo, “no sé, son los discos que tú me pasaste”.

Foto del sitio


http://lamusicaqueescuchaabel.blogspot.com/

Desde hace un mes que visito este blog diariamente. Mi colección se ha incrementado de manera refinada y selectiva gracias a estos chicos.

Foto del sitio

http://elblogdelabuenamusica.blogspot.com/

Acabo de llegar explorando vínculos a este otro blog. Su repertorio también me ha dejado con ganas de conseguir muchos títulos de allí.
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Adoro los lunes

Adoro los lunes a pesar
De ser meros amagos de días
Tan apurados, tan preocupados pero ingenuamente
Esperanzadores.

Me gusta este primer día de la semana
Sin importar que me canse tanto siempre
Y hago planes sobre los siguientes
Sin olvidar, por supuesto, mis tragos del viernes.

Y llega el sábado, ¡bello día!
Después, un domingo de limbo
Esperando entonces toda la renovada fe
De los caóticos lunes.

Ante tanta negatividad y fatalismo que se respira en mi país, y como posible vacuna para el pesimismo que ha llegado como epidemia… intento volver a ser crear poesía. Nada mal. Algo bueno tenía que afectarme esta época de oscuridad y de miseria.

Imagen de José Zavala

Imagen de mosaicos de una mesa artesanal que pude retratar en una feria en la ciudad de Limache, a una hora y media de Valparaíso en Chile. Enero de 2008. Sigue leyendo

Esperando tus palabras

Cuando una persona está preocupada porque un familiar no se comunica con él por muchos días después de haber ido de viaje. No tengo ningún reporte de accidentes el cual sea de muy fácil acceso; tampoco encuentro que den el nombre de los accidentados en ninguna opción, o es muy complicado para personas que no tienen mucho tiempo usando la computadora. Disculpen si esta ventana no era usada para este comentario, pero me parecería muy bueno que tomen en cuenta este comentario. Gracias.” (Marco Martínez Zuleta)

Hace tres meses recibí el comentario anterior en mi post “Los accidentes de transporte en el Perú” el cual me conmovió por la simpleza de narrar su preocupación, me cuesta creer que quizá estas palabras las pude tener guardadas por cien días, y justo esta mañana finalmente salgan… y acompañadas de otras mías:

Imagen de Internet
Esperando tus palabras
No me importa realmente
Saber si ahora ya comes la fruta de tu tierra
Si te bañas en el río
O visitas el puerto en la mañana

No me importa tampoco
Saber si me devolverás el dinero
Que te presté para pagar tu pasaje
Ni siquiera si te he de volver a ver algún día

Sólo deseo saber si llegaste
A tu destino, a tu ciudad y a tu casa
Desde que aquella tarde de Ilo
Saliste hacia Pucallpa

¿O estarás durmiendo –como muchos otros-
En el fondo de un abismo
Entre hierros torcidos?

Me da por recurrir a ese mal sueño
Desde que no respondes, ni llamas
Justo cuando desde la selva
Esperaba tus palabras

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Postales limeñas (Un slide para mi blog)

A continuación expongo una serie de fotografías nocturnas que pude tomar con mi celular, y que ahora se me ocurrió crear un slide, a manera de folleto turístico. Ésta es solamente una primera prueba… si funciona puede que la use más seguido.

Ups, pude tener un problema por usar una canción con DDAA, y se me pidió la retirara… ¡Listo! Sigue leyendo

Lecturas de Blog: ¿para quién se escriben?

Estuve cinco días completos sin computadora, a pesar de mi ausencia como creador mis espacios de expresión (blogs) se mostraron muy nobles y mantuvieron un elevado y constante número de visitas. Ahora bien, comentarios insertados también los hubo, pero bastante cuestionables. He aquí una reflexión.

Lectores cuasiágrafos

No me es raro un reclamo breve pero resentido y sin más argumentación:

¿Por qué nomás dices eso o pones esas fotos? Se nota que no conoces…

(Es mi ortografía y no la de mis críticos, yo rara vez suelo equivocarme) Con ese comentario ni siquiera hay posibilidad de saber si lo que le causó molestia fue lo que dije o fotografié o lo que no dije o no quise publicar. ¿Propuesta de parte de alguien así? ¡Por supuesto que nunca la habrá!

Los navegantes resentidos

Alguna vez lo comenté, tener un blog no es ningún arte mayor; en cambio, el mantenerlo vigente y lograr su constancia en visitas eso sí requiere cuando menos disciplina –y cierta concepción estratégica-.

Desde hace muy poco que me da por visitar otros blogs. Realmente yo no tenía interés alguno en conocer lo que otros creadores o manifestantes –no sé como nombrarlos, un blog puede ser usado con tantos fines– proponían. Un caso de excepción desde un inicio fue el Blog de Juan García, fino y entrañable amigo desde hace casi 15 años. Después descubrí los blogs donde gente apasionada de la más bella arte exponen música de grupos y genios con todo su vínculo de descarga (¡violando derechos de autor!).

Posteriormente y sobre la marcha algunas contadas y decentes personas fueron negociando “yo te leo y te aporto críticamente y vos hacés lo mismo”. ¡Ni hablar! Ahora ya comienzo a conocer otros blogs, y eso es bueno para saber cómo es mi propia propuesta (comparándome con otros), qué debo evitar y sobre todo aquello a emular.

Sin embargo hay tantos navegantes que no son capaces de tener su espacio y creen –he aquí su problema- que son capaces de hacer algo extraordinario (sin hacerlo nunca): Y nunca comienzan su blog y sólo se dedican a criticar los miles de sitios que pululan en la web y que parece que ellos neuróticamente visitan.

Uno de los patrones más comunes que he notado es la escasa habilidad lectora de aquellos ácidos y falsos irónicos. Vomitan toda una secuencia de quejas y lamentos sobre algo que –en mi caso- Nunca Dije. No saben distinguir las analogías o metáforas y toman por verdades comentarios que nunca tuvieron una cualidad declaratoria de mi parte. Es curioso que mi artículo sobre el Bar Queirolo de Centro Lima me haya generado dos situaciones extrañas; que me pidieran regalara dos cajas de vino para un grupo de vagos y oportunistas, y otra donde un “arraigado cliente” de dicho lugar se sintiera severamente afectado por “los ingenuos comentarios de un chico Pucp”. Gracias por lo de “chico” pero ese resentido que quizá nunca fue a una universidad no tenía razón alguna de reclamarme nada; y se lo hice saber en un correo personal –el cual obviamente nunca respondió para pedir disculpa-.

Imagen de internet

¿Para quién escribimos los blogueros?

Es una reflexión curiosa. Pocas veces me siento frente a mi computadora y digo “ahora esto va para este tipo de gente”. Creo de manera egoísta que escribo para mí principalmente, aprovecho esta pasión on-line para mostrarme ante el mundo como soy, como percibo desde mis ojos con anteojos… sin embargo, ¿por qué me anuncio e invito a amigos a que me lean? ¿Para sentirme aceptado por mis opiniones? ¿Para desafiar a otras maneras de pensar?

Finalmente creo que escribir en su sentido más lato es una habilidad de pocos. Es un pasatiempo catártico saludable y una manera de hacerse sentir presente en las diferentes parte del orbe; que si bien genera halagos qué bueno… y si genera fricciones o malentendidos bien puede ser una manera de buscar cómo ser más propio y exacto cada día, y no vale la pena siquiera hacerle caso a los cuasiágrafos y resentidos navegantes.

Vocabulario rebuscado usado en esta entrada:

Cuasiágrafos= Que apenas saben o pueden escribir
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