Los marcas y la responsabilidad de los bancos

Me entristece ver esta nueva modalidad del crimen organizado en Lima (aunque no sé si lo sea realmente). Pero existen situaciones donde cuestiono severamente el papel de los bancos y su servicio que a continuación quiero discutir en este breve ensayo…

Los servicios bancarios

Los servicios bancarios no son para cualquier tipo de persona. Son servicios caros y donde al parecer uno debe someterse a miles de condiciones que dichas empresas imponen (y cobran) para poder abrir y mantener una cuenta bancaria ya sea de ahorro o de cheques. Las cuentas de tarjeta de crédito son peores aún, se requiere de formarse una cultura de manejo que el mismo banco no ofrece, sino uno mismo la aprende por reacción (y donde cada error que uno cometa viene a ser cobrado infalible e inexorablemente por el banco).

Si no se cumple el saldo mínimo se cobran los retiros. Si no se paga un monto los intereses leoninos aplican sobre alguna compra de emergencia o de oportunidad hecha con la tarjeta. Además de lo anterior, en Lima se pueden presenciar colas larguísimas para acceder a esos servicios. El extremo es presenciar las inhumanas colas del Banco de la Nación, que dicen que es el más barato pero en verdad, el costo está en esperar a la intemperie horas para poder entrar al edificio y después de más rato finalmente llegar a la ventanilla.

Un día comenté por equivocación que ese banco era para “cholos misios” y resultó que mi interlocutor allí cubría sus servicios. Vaya chongo melodrama telenovela venezomexicana tango con huayno dramaticón me hizo por mis “comentarios hirientes y despectivos”. Pero del cuestionable servicio del banco de sus amores no me dijo nada…. Una vez más mi persona sufre de humillantes atropellos, y mis ideas quedan completamente impolutas e intactas, mmmmm.

El pecado de ser ingenuo

Insisto, los servicios bancarios son caros y si no se sabe aprovecharlos correctamente, son también riesgosos.

Sin embargo, pagar con tarjetas de débito, o con cheques, puede ser algo práctico y muchas veces conveniente para no cargar dinero en ciertos momentos, lugares o transacciones.

Imagen tomada de Internet

Pero la educación del uso de los servicios bancarios se aprende de formas vivenciales más que por una educación formal. En ciudades grandes o con elevados índices de criminalidad los bancos también se vuelven “zona de caza” de los grupos delictivos. Ya sea una perímetro alrededor de un ATM (automatic teller machine= banquero automático) donde los usuarios van y retiran su efectivo a cualquier hora de servicio durante el día.

Retirar dinero de un ATM en una zona congestionada ya es un riesgo. Se debe ser discreto y saber detectar “los marcas”. Aquellas personas que te miran y de pronto hacen una señal dirigida quien sabe adonde, como alguna vez me ocurrió en la Av. Izaguirre enfrente de la Municipalidad de los Olivos, y que afortunadamente detecté y de inmediato busqué un lugar seguro ante el desencanto de tres mozalbetes que creyeron que alguien como yo sería una presa fácil.

Las situaciones ingenuas, de gente que por desgracia se rigen bajo absurdos principios que ya no funcionan en las sociedades corruptas, frustradas y desvalorizadas como son las postmodernas. Gente que cree puede sacar el dinero en su cartera, o en un pequeño bolso y salir caminando entre la avenida o el jirón como si nada. Gente que piensa que su dinero, ganado por su limpio trabajo, será retirado y usado sin problema mayor. Gente que ignora que en esta vida y esta Lima (donde ubico el caso pero que no es ni siquiera único) están llenas de bastardos que hasta matarán por robar lo que ellos no pudieron ganar.

Y esto ya ha ocurrido y debe ser detenido de inmediato.

Sacar una modesta suma de dinero se ha convertido en riesgo de perder la vida.

¿Y los bancos qué hacen?

A pesar que en cada banco hay cuando menos un policía así como sus gloriosas cámaras de seguridad, yo creo que es poco o nada lo que se hace.

No existe un control en cuanto a que cada persona que entra hará una transacción bancaria.

El policía está en la puerta de vidrio, como un bello maniquí, mero ornato. ¿Es complicado tener al policía entre el mostrador y las sillas de espera para que verifique que quien se para o se arrima va efectivamente a una ventanilla de atención y no a “marcar” a las víctimas?

Está clara la indicación del uso prohibido del celular dentro del banco… pero de cualquier forma cualquiera puede hablar dentro del banco.

¿Qué pasaría si para cada retiro de cierto monto se dirigieran con un ejecutivo que a su vez los canalizara a cierta ventanilla y que uno de los guardias vigilara rigurosamente la atención? Además de la factibilidad que asumo en esto, está claro que son ciertos bancos los que son terreno de caza de los marcas, aquéllos localizados en zonas donde se puede perseguir y huir after the crimen has been made.

¿Existen campañas de prevención en los bancos mismos (por no decir en la televisión o periódicos)? Si siempre está una televisión con cosas absurdas, ¿no se puede tener un comercial de seria advertencia?

Insisto, el servicio de banco es caro aquí y en everywhere. ¿No pueden pagarse tanto ex soldado desempleado y desilusionado a que su gloriosa preparación en el cuartel no le sirve sino para ser un vigilante mal pagado?

Imagen tomada de Internet

Corolario

Yo creo que los bancos tienen una gran responsabilidad y compromiso con sus usuarios, y las mismas empresas bancarias bien saben qué tipo de usuario (ingenuo) pueden tener. Ojalá y tuvieran un poco de vergüenza y cuidaran a sus usuarios de todos aquellos miserables, que ahora son delincuentes porque no pudieron ser dueños de bancos.

Puntuación: 2.75 / Votos: 4

2 pensamientos en “Los marcas y la responsabilidad de los bancos

  1. Graciela

    ¿Está clara la indicación de que está prohibido hablar por celular dentro del banco? El otro día fui a cobrar un cheque al Banco Continental de la calle Julio C. Tello, en Lince; un señor hablaba por celular a su antojo sin que nadie le diga nada; me acerqué al vigilante y se lo hice notar; me contestó escuetamente "el señor es cliente" y no le dijo nada, incluso siguió hablando mientras era atendido en la ventanilla!!!, se lo indiqué a la encargada de esa oficina y se hizo la desentendida; ¿es que acaso la regla de no hablar por celular dentro del banco no es para todos? y si los bancos no la hacen cumplir ¿Qué nos toca hacer a los usuarios?

    Responder
  2. José Zavala

    Eso que relatas es común en muchas partes. También acá en México, donde la criminalidad en cuanto a robos bancarios -no necesariamente de sus usuarios- se da. Son "reglamentaciones" que nacieron muertas.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*