Hablemos de música: Volo AZ504 (Mi nostalgia musical)

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Desde niño he tenido una afinidad enorme por la música. Quizá influenciado, en un inicio, por mis hermanos mayores (pasar de Francisco Gabilondo Soler Cri Cri directamente a los Beatles, Blood Sweat and Tears y Santana es una experiencia que sólo de niño es posible).

Luego, como todo adolescente, quedé expuesto a las tendencias comerciales radiofónicas donde generalmente abunda música de poco valor. Empero a veces por allí existen estaciones, o cuando menos programas, donde poco a poco se pueden conocer ejemplos musicales fuera del mainstream común.

En la etapa de la preparatoria (de los 16 a los 17 años) las personas con las que conviví pues ya presentaban sus repertorios variadazos, por la lógica que en este nivel de educación convergían de todas partes de la zona y de diversos estrato socioeconómicos; desde lo más autóctono (y a veces vulgar y grotesco) hasta ciertas rarezas poco comprensibles fueron mi paso por esa etapa.

Con el paso de los años me encontré con amistades con gustos más estilizados, dirigidos por filtros de todo tipo: como de clase social (hay música para grupos económicos y sociales –dicen-), de origen (el pueblito donde naciste y ranchos aledaños), de destino (música del país o lugar de tus sueños comienza a ser parte de lo que digieres), géneros musicales e idiomas (una manera muy efectiva de auxiliar en el aprendizaje de un idioma es escuchar música, pero de preferencia, música algo antigua… no es lo mismo degustar las letras de los Beatles al nuevo y agresivo hiphop).

Y llega un momento que los gustos y afinidades musicales de las personas pueden decir mucho del periplo de su vida:

He conocido gente de rancio arraigo a lo ranchero y popular. Quizá apegados a una nostalgia de una época que a veces pienso que ni siquiera existió.

Conocidos míos del heavy metal; en los cuales presiento manifestaciones de machismo extremo e intolerancia. Y no se puede negar que hay bandas de este género que son magníficas y que conviene escucharlas de vez en cuando para levantar el espíritu combativo (pero sólo de vez en cuando).

La gente que se encierra en baladas (como boleros) puede representar un grupo que emocionalmente no tienen muchas reacciones; se asombran o se asustan de cualquier cosa diferente.

El rock progresivo y a veces el jazz, por otra parte, pueden inspirar a sus escuchas a “estimularse” para poder entender las complicadas evoluciones de sus piezas. Es decir, no es determinante, pero entender ciertos géneros puede implicar madurez y experimentación de otros géneros –por llamarlos- menores. No se deben forzar las cosas, ni se debe abusar de los alucinógenos tampoco.

Bueno, mi intención de este artículo no era atreverme a hacer tipologías sino compartir un capricho exótico. Hace 25 años pude grabar en un caset un acetato de un grupo italiano llamado Albatros. Yo recuerdo que el disco me había parecido increíble –en ese tiempo- y en algún rincón de mi mente recordaba una de las canciones del disco como una melodía idealizada por mi subconsciente.

Nunca más volví a saber del grupo ni del disco. Pero vivimos en un mundo global, donde así como yo tenía esta inquietud al parecer un considerable grupo de personas de Corea del Sur la tuvo también.

¡Sí! El disco que yo añoraba tener (bueno, uno de los tantos) era también deseado por un conjunto de personas orientales que, de alguna manera, al manifestarlo hicieron que el sello discográfico Si-Wan comprara los derechos de reproducción y venta de un álbum olvidado en su natal Italia.

Y bueno, yo buscando de nuevo (ya lo había hecho algunas veces sin éxito años atrás) me sorprendí encontrarlo. No pude con la manzana y la mordí nuevamente.

Pero mi sorpresa fue enorme. El disco ahora lo encuentro demasiado frívolo, ridículo, idóneo para ser tocado en un albergue de ancianos que seguramente gritarán en silencio al escuchar las canciones tan bonitas y simplonas (pero no más). Sin embargo, mi canción idealizada se defendió con gallardía (aunque reconozco que es también algo Light, como la dieta que ahora llevo para verme figurita).

Bueno, era lógico pensar que algo que me enloquecía hace 25 años pudiera seguir haciéndolo ahora (pero no pensé lógicamente). Con este paso del tiempo pude conocer tanto más que, la pura nostalgia me hizo una travesura pero que bien no me ha dejado resaca cuando menos.

Para compartirlo (ya que no se halla en los descargadores ni en los torrentz):

http://cid-6ede2a188097dd7e.skydrive.live.com/self.aspx/P%c3%bablico/Albatros%20Volo%20AZ504

Los invito a descubrir mi canción de ensueño… entre otras verdaderamente ridículas.

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