La cumbia, ¿música sin seriedad?

Un análisis en cuatro partes con recomendaciones y sugerencias para determinar si la cumbia es música/baile de seriedad.

Bella imagen encontrada en Internet
Una bellísima imagen en representación al baile de la cumbia.Imagen tomada de internet

Uno: Una vida sin cumbia

Me gusta la cumbia, desde hace unos años, cuando Elsa me enseñó a bailarla. Pero no siempre fue así.

Y es que viajar a Centro y Sudamérica sin saber mover el cuerpo me era un lastre, me daba pena yo mismo. Es decir, no podía convivir con la gente local, integrarme a sus costumbres y así asimilar lo mejor de cada grupo de personas y de cada país nuevo en mi repertorio viajero.

Mi ignorancia musicocorporal era originada principalmente por venir de una familia donde bailar era un acto sacrílego (porque nunca vi a nadie hacerlo). Esta hipótesis parece corroborarse con la existencia de algún fanático religioso dentro de mis parientes. Esto en el contexto íntimo. En el externo, o sea, el escolar y el comunitario; nada tampoco. Parecía triste mi suerte de haber nacido en un país machista donde el baile era solamente una opción para las mujeres: en las fiestas los hombres bebían y hablaban, y únicamente las mujeres bailaban entre ellas.

Curiosa mi reflexión cuando se es de un país como México, cuya fama de musical y bailadora se ha engañosamente fomentado. Hay que buscar las razones en la televisión y las películas.

Sin embargo, ciertos grupos (no sé si sea adecuado definir como minoritarios) de mi país SÍ eran reconocidos por su capacidad de baile; algunos barrios populares de la ciudad de México sobre todo. Cuando era más joven, demasiadas veces escuché la expresión que cuando alguien sabía bailar bien que “baila como chilango (defeño o del D.F.)”. Guau. Lo máximo. Así pues, aún en ese tiempo, había cierto dejo de envidia por poder bailar; aunque nadie deseaba parecerse a un chilango de barrio pobre.

Y crecí sin baile. Escuchando rock, pop y demás música de manufactura extranjera. En su mayoría música blanca, sajona… y se podía decir que “yo tenía muy buen gusto musical” ya que ellos, si bien no eran del gusto de una mayoría, al menos eran similares al de cierta clase universitaria y de estrato económico “no tan bajo”.

Con el tiempo la educación y la cultura (que no son lo mismo de ninguna manera pero ese asunto no lo tocaré ahora) van generando cambios naturales en las percepciones del mundo y la forma de vivir en él. Los gustos cambian, maduran, evolucionan. Es posible hacer una analogía con las etapas piagetanas. Los gustos juveniles tienen que madurar (si el contexto hace posible esto) y comienzan a apreciarse otras dimensiones que antes ni siquiera se percibían.

En un viaje a Panamá tuve la oportunidad de ver a un par de hombres negros de porte esbelto y vestidos impecablemente de blanco bailando salsa con sus respectivas parejas; y en ese instante percibí un nuevo sentido del ritmo, elegancia corporal y despliegue de sensualidad que nunca había imaginado. El deseo de saber bailar (y aspirar alcanzar cierta semejanza) nació esa noche en ciudad de Panamá (BLG).

Pero fue la cumbia el género que me conquistó, y que en Panamá mismo se escuchaba aunque en Perú me sorprendió más.

Dos: Anécdotas anticumbia (que se reflexionarán más adelante)

1) Uno de los gatilladores que me llevaron a escribir este artículo me vino de Chile, donde un joven músico que se inspira en grupos nordeuropeos para componer su rock, arguye al parecer que la cumbia carece de arreglos complejos. Y hace una analogía muy interesante sobre la música que se escucha en una boda en Inglaterra y en Chile, “descubriendo” que las culturas musicales son muy diferentes.

Pensar que la cumbia es algo simple y superficial es pensar que el rock (por aludir al ejemplo en cuestión) es lo que fue a principios de los sesentas.

2) Miguel Pirata Hacker, un olivense dedicado a la venta de programas, películas e imágenes piratas; ingeniero en sistemas de alguna universidad alejada del top, en alguna ocasión contrató los servicios de un limeño de origen cañetano-chinchano para que lo enseñara a bailar cumbia. Yo me sorprendí que Miguel, siendo peruano, no supiera bailar, a lo que con frialdad respondió que “un intelectual como él no era dado a cosas banales como bailar”.

En verdad me dejó mucho más que boquiabierto. Que este personaje se considerara intelectual chocaba de manera violenta con mi propio concepto de este término. Para mí Miguel no era más que un pobre individuo que vivía al margen de la ley y (para colmo) en la casa de sus suegros que, como mecanismo de defensa quería sentirse un genio de la computación. Nunca en sus charlas jamás hubo una reflexión auténtica o una simple referencia a algún filósofo, pensador, estadista o a cualquiera. Y su recurso de justificar su torpeza corporal dada su capacidad de pensamiento me dio más que lástima; él era un gordo amorfo y de movimientos lerdos.

Pero la evidente influencia de la cultura positivista traída de Europa en cierto momento histórico de América Latina y que generó un alejamiento de la espiritualidad, emocionalidad y corporalidad que ahora estamos pagando (unos, como Miguel, más que otros).

Claro que el maestro danzarín de Miguel por su parte, aparte de bailar no entendía nada de nada. Era como un oligofrénico que a su vez, para él, saber moverse era un distintivo inequívoco de forma superior de pensamiento y modo de vida.

3) Otro historia irónica que viene del Perú, donde los cantantes del famoso Grupo 5 (y uno de mis favoritos) fueron invitados para posar en una revista con prendas Dolce & Gabbana y, la gerenta del almacén de donde provendrían el exquisito vestuario declaró que su ropa no era para el género cumbia que es poco serio, sino para “intelectuales”. Y pensar que yo nunca he conocido un pensador con ropa Löwe o Boss…

O sea, ¿por qué la satanización de la cumbia? Hasta me cuestiono si mi ropa Hillfiger (la cual ya no puedo pagarme más) es para alguien como yo, que soy blanco e intelectualoide (por fatalidad y no por gusto) pero nada serio…

Imagen del baile de la cumbia, tomada de internet
Imagen del baile de la cumbia, tomada de internet

Tres: Dejémonos de tonterías y toquemos el punto medular: ¿Qué tan seria es la cumbia?

Utilizaré los siguientes criterios para poder responder esta cuestión: origen, reconocimiento y área de difusión, contenidos letrísticos, arreglos musicales y clase social que la consume.

Al buscar en textos impresos o en la web artículos relacionados con la cumbia se encuentran pocos y superficiales. Infalibres los wikiresúmenes que siempre surgen, pero ellos no satisfacen a criterios más exigentes. Pero tuve la fortuna de encontrarme con un sitio llamado Ritmos Típicos del Caribe que ofrece una definición que considero muy superior a las enciclopedias Folio, Salvat y la Wikipedia:

Uno de los aires Folklóricos mas representativos del Folklor costeño en la Cumbia, cuyo nombre parece derivar de la voz cumbé, un baile popular de Guinea en la zona de Batá en África. En sus orígenes la Cumbia es de procedencia africana, convertida con el tiempo en un baile mestizo, al ser sometida a la influencia indígena e hispánica.
Es considerada como la danza símbolo nacional porque integra, tanto en su coreografía como en su música, las etnias que conforman nuestra nacionalidad. Es una danza de cortejo amoroso, que se baila en casi toda la Costa Caribe y que actualmente hace parte de todos los desfiles del Carnaval, bailada por una multitud de parejas que pertenecen a los distintos barrios de la ciudad y reciben el nombre de cumbiambas. La coreografía tradicional de la cumbia que se bailaba y se baila aún, consiste en una rueda o ronda con bailarines que giran siempre en sentido contrario a las manecillas del reloj. Las parejas separadas, el varón de la mujer, sin tocarse nunca, elevando ella uno o dos paquetes de velas encendidas en su brazo en alto. Garbosa y sonriente mece su cadera, adornándose con su pollera larga, mientras el varón la acosa con ademanes seductores abanicándola con su sombrero
.”

Tomado de:
http://usuarios.lycos.es/elfolklorcolombiano/Region%20Caribe/Ritmos%20Tipicos%20del%20Caribe.htm

Y en la misma Wikipedia se menciona que este género, “hasta mediados del siglo XX era considerado un baile vulgar de las clases más bajas”. Compárese con la mención de los barrios de la ciudad o cumbiambas.

http://en.wikipedia.org/wiki/Cumbia

Ya queda definido el origen colombiano de la cumbia, su raíz negra y su cualidad de crisol negro-multi indígena-español, así que la instrumentalizad de este género se nutre a mares de flautas, acordeones, guitarras, güiros y percusiones. Posteriormente se le fueron aunando más y más instrumentos, como los teclados, cajas de ritmos y secciones de vientos.

Pero bien así, un crisol como tal pudiera evocar una memoria histórica que afecte a un enorme grupo de gente y países (donde haya habido esclavos, indios y colonia española).

La cumbia se escucha pues desde México hasta Chile y Argentina como parte hispana de América Latina y por influencia colombiana. Aunque en Brasil no hay cumbias, ni en Belice (no se habla español en ellos) y quizá en ciertos países de Centro América sea más difícil percibirla por encima del calipso o géneros más afro… pero por allí está. Un caso particular es Cuba, donde no recuerdo haber escuchado este género, quizá por ser isla o porque este país ha creado otros géneros musicales tan propios y no hubo espacio mismo para la cumbia.

Nota cultural:
La Enciclopedia Salvat (1998) no reconoce cumbia, sino cumbiamba pero se refiere a la danza popular de Colombia y Panamá donde los danzantes llevan una vela en la mano. Así como en la definición de cumbia previa, donde cumbiamba (repito) se le llama a los barrios populares. Ahora sé porque en Perú se refieren a un intérprete de cumbia como cumbiambero, aunque no me queda claro si es lo mismo, pero me da igual.

En los años ochentas en México la cumbia comenzó a ser famosa en la radio… y popular. Eran grupos colombianos que, buscando fama en mercados musicales crecientes iban a contagiar con ritmos alegres pero con letras más que pícaras (y vulgares).

Frases como “No te metas con mi cucu (cucu)” y “Oye zorullo, el negrito es el único tuyo”, fueron tan comunes que se plasmaron en el inconciente colectivo con un mensaje erótico y de infidelidad (¡¡además de interracial!!) que seguramente chocó a las buenas conciencias defensoras de las buenas costumbres. Y en el calor del momento surgió la mexicanaza Laura León con su “Yo no soy abusadora”. El cuadro completo para tildar a la cumbia como el género de la bajeza social e inmoral.

Segunda nota cultural:
Inclusive algunos grupos de rock mexicano tuvieron el viaje cumbiero meramente oportunista como manera de renovarse musicalmente y ganar (o perder adeptos). La Negra Tomasa (canción original cubana y cuya entrada NO aparece en la Madre Wiki) interpretada por Los Caifanes y que ante –en aquel tiempo- mi ignorancia yo juraba que Saúl Hernández la había creado. Botellita de Jerez sacó su famosa Baticumbia (“abuelita de Batman” frase que significa “a fuerza” o en mexicano puro “a güevo”) y, por esos años se consolidaba musical y comercialmente Maná que coqueteaba con diversos géneros tropicales en fusión con su rock, y cuyo éxito fue visto con envidia por los rockeros ortodoxos que criticaban algo que no comprendían.

Y en mi caso personal quizá seguí creciendo pensando que “esa era la cumbia”… hasta que un día escuché “Eres mi canción” de Rubén Blades (que no es solamente salsero sino UN GRAN MÚSICO) de su opera magna (y no la única) La Rosa de los Vientos -que es un bello y magnífico homenaje a la música oriunda de la Cintura de América (Panamá) y sus talentosos músicos-. La letra y arreglos de esta composición eran por mucho muy pero muy superiores a las lejanas cumbias de mi juventud.

Un par de años más tarde, en mi primer viaje a Perú sucumbí ante el encanto de Agua Marina y Armonía 10, que ya mismo estos grupos representaban a un subgénero denominado tecnocumbia (y que ya he hablado en otras entradas). Los arreglos musicales en cuanto a keyboards y cajas de ritmos así como vientos me parecieron una novedad muy agradable para escuchar. Y, como una vez lo manifesté (La cumbia peruana con nombre y apellido); sus letras, aunque alejadas de la vulgaridad colombianochentera sí tenían claras tendencias hacia costumbres de cantinas y desengaños amorosos.

En Perú se está dando un fenómeno peculiar, la popularización de la cumbia. Es decir, no que esta llegue a estratos populares, ya que precisamente estos han sido sus consumidores; quizá a que grupos locales de ciertas poblaciones hayan escogido la cumbia como el medio de expresión. Sino que una nueva estética literaria (o relativa a la letra misma de las composiciones) está surgiendo. Marcada por canciones del Grupo 5 (canciones de Estanis Mogollón sobre todo) pudieron generar que en el año 2007 la cumbia ocupara más espacios que hasta los entonces tenía. Y sus canciones se transmitían constantemente en radio y llegaba incluso a tocarse en discotecas de clases altas (para lo racista que es Perú, esto ya es más que bastante). El 2007 fue el año en que la cumbia coqueteó con el pop, con esto me refiero –como una vez lo hice ya- a la accesibilidad de sus letras (sin tanta fatalidad alcohólico amorosa) así como arreglos no convencionales (hasta el momento) en las melodías.

Pero lo anterior no es propiamente una novedad. Como fenómeno musical comercial, la cumbia y algunas de sus variantes tuvieron ya probado éxito en gente yankee agringada, sobre todo de los E.E.U.U., el país donde todo se mide en base a las ganancias generadas. Selena y sus parientes los Kumbia Kingz (que de ninguna manera son mexicanos) han sido éxito verdadero en ventas de CDs originales; algo que bien pudiera ser en buen sentido imitado. Su éxito ha sido tanto musical como mediático (y no me atrevo a decir cuál depende del otro): ropa de moda, videos provocadores y, físicos de exhibición. Es decir; ellos siendo yankees (y que sean descendientes de mexicanos ya no significa gran cosa), fueron una primera muestra de cumbia pop Made in the USA.

Imagen del internet
Con portadas así, difícilmente se tomará con seriedad a este género. Pero esto no es culpa de sus músicos sino de los limitados recursos marketeros de los sellos discográficos. Imagen tomada de internet.

Conclusiones (y respuestas a las cuestiones plantadas en las anécdotas anticumbia)

1.- La cumbia es Latinoamericana solamente. Colombiana en primera instancia y después emulada en muchos países hispanos. Por lo tanto, como en la anécdota anticumbia antes mencionada; no hay razón para encontrar cumbias en Inglaterra, Islandia, China o Japón (ahh, ni tampoco -y para mi sorpresa- pude encontrar cumbias en Uruguay).

2.- La cumbia, al tener una procedencia negra e india antes de fusionarse con la cultura española (que a su vez tiene sangre arábiga) no parece ser aceptada por gente que se rige de manera conductista y acrítica bajo las tendencias hegemónicas blancas, protestantes y sajonas. Además, este género de música y baile en cierto momento fue considerado vulgar y de clase baja (cumbiamba), y semejante estigma parece comenzar a ceder –hasta ahora- en países que viven una fiebre musical como el Perú.

3.- Existen creencias irracionales de que el baile o la música tropical son para determinados grupos de personas; como las mujeres o los salvajes. Algunos que piensan estas barbaridades inclusive se autodenominan “intelectuales” como eufemismo a su poco criterio o su mediocridad determinada por su educación y tipo de vida, y desconocen los cambios de paradigmas que se proponen para transformarse en personas menos rígidas y emocionalmente más completas (emoción, emotividad y corporalidad; y sugiero leer a Manuel Contreras en su documento Aprender para desaprender en la búsqueda de un aprendizaje transformativo; esto con el fin de poner un hasta aquí al positivismo en el pensamiento ordinario).

3.- Algunos grupos o géneros musicales han abordado la cumbia a manera de oportunismo, y sin entenderla, han hecho extraños aportes que confunden o disgustan a su público.

4.- Otra razón de gran peso que bien pudiera no haber ayudado a la difusión del género puede ser la siguiente:

Si analogamos (me permito este neologismo) con el rock, cuyos orígenes también fueron algo vergonzosos (en una óptica conservadora con descendencia inquisidora) percibo una clara diferencia en su boom: la gestión del conocimiento.

Basta buscar en alguna vieja enciclopedia o en el Internet la palabra rock para que la oferta histórica apabulle al deseoso conocedor: que si la canción “My baby rocks me with a steady roll”, que si Buddy Holly, que si del jazz sale el blues y del blues se origina el rock, que Elvis, los Beatles, los Stones y más. Abundan las versiones (y muchas coinciden) y hasta percibo una pugna cultural entre Inglaterra y los E.E.U.U. para ver quién inventó el rock más rock y quién ha dado lo mejor.

De la cumbia, nada. Las razones: su mercado comercial no interesa a los sellos discográficos internaciones.

Por lo tanto las compilaciones de cumbia (colombiana por dar ejemplo) son editadas a precios bajos y se ofrecen entonces pobres producciones. Países como el Perú no tienen una concepción de proyección externa y no visualizan estos mercados internacionales. Una producción con altos estándares demanda un respeto a su venta y derechos de autor. En mi experiencia, solamente Costa Rica (que no es cumbiera) tiene una dura legislación en contra la piratería (se te aproxima un jovencito con un pequeña mochila y saca unos CD que te muestra unos segundos y se retira inmediatamente, tú tienes que llamarlo o seguirlo), ni en Argentina o Chile donde también lo “genérico” es ilegal no es difícil hallar pequeños puestos donde conseguir música. Pero en Perú y México es un descaro este fenómeno (que ya he hablado de la cultura bamba en previos artículos).

Cinco: Recomendaciones

1.- Entonces si se deseara -por cuestiones de orgullo cultural o mero comercio musical- fomentar un desarrollo de la cumbia a niveles culturales nacionales, además de promoverla constantemente en la radio y legislar con seriedad los derechos de autor.

2.- Otra idea favorecedora es incorporarla constantemente en escenas incidentales de comerciales, películas y programas televisivos (como las muy disfrutables escenas románticas entre Panta Pantoja y la Colombiana en la película de Lombardi).

Bueno, después de lo anterior es hora de contestar la pregunta inicial de esta reflexión; ¿es la cumbia algo serio?

Para la gente con criterio, que no se rige por la dominación blanca postmoderna, que tiene madurez, que NO le importa el status quo de las cosas para poder aceptarlas y que tiene una capacidad (o inteligencia) motriz que le permite disfrutar en movimiento de ritmos que alguna vez en su matiz más profundo vienieron del África: .

Para disfrutar de la cumbia en expresiones sublimes jamás imaginadas les sugiero:

Eres mi canción de Rubén Blades (Panamá)
Me llamo cumbia de Totó y la Composina (Colombia)
¿Sabes? del Gran Silencio (Monterrey, México)
Guajira bonita de Julián Álvarez y los Afroandes (¿Perú?)

A todos los rockeritos les aconsejo escuchar los punteos de guitarra del Grupo Néctar.
A todos los new wave synth musicians me permito recomendar los teclados de Armonía 10 y Agua Marina.
Y a ti que quieres bailar pon La Kulebrítica (que es mexicana) ¡¡pero con el Grupo 5 suena mucho mejor!!

Sígueme en Twitter: twitter.com/jzavalaz

Blog en defensa de la PUCP

Puntuación: 3.00 / Votos: 14

17 pensamientos en “La cumbia, ¿música sin seriedad?

  1. Fernando Erre

    Interesante nuevo aporte, en efecto, a Latinoamèrica no le interesa la internacionalizaciòn de la cumbia, y a decir verdad, nunca yo habìa pensado en eso.

    Los ignorantes sin cultura dan risa, los que tienen retòrica dan miedo, porque tienen maneras de como tratar de arguyir fundamentos para las idioteces acumuladas en su cerebro, si supieras cuanto discutí con un grupo de venezolanos antirregaetoneros, que estaban tan tontamente cerrados a las libertades musicvales, que celebraban la prohibiciòn de Hugo Chàvez al mismo en las escuelas venezolanas.

    La cumbia es seria, de donde se le mire, la cumbia no es un simple baile monòtono, la cumbia es una cultura, es un entorno social inmenso que abarca de México a Argentina, me atreverìa a decir que la cumbia forma parte de folklore de mi regiòn.

    Saludos Josè, gran aporte, de colección!

    0

    Responder
  2. Juan

    La cumbia es la cumbia, y es buena para ambas cosas, para bailarla y para oirla, y como todo ritmo caribeño no es seria es divertida y contagiosa.

    Que viva la cumbia!

    Responder
  3. Carmen

    A mi criterio, todos los generos musicales son serios, mas para algunas personas o culturas que para otras. Indiscutiblemente el gusto es algo que influye 100%. De todos modos su articulo me parecio excelente y con muy, muy buenas reflexiones, lo felicito¡¡

    Responder
  4. ELENA CHAMBI QUISPE

    _ Por lo que veo joven la cumbia lo enamoro , es que asi es la cumbia tiene ese efecto ( alegria y sabor).Asi venga de africa lo que mas importa es disfrutarla , sentirla , vivirla ya que la gran mayoria de peruanos somos felices con ella y la minoria es solo personas aburridas que seguro no puden ni mover la cintura o que tienen pena por el que diran?? .La CUMBIA ES LA DUEÑA Y SEÑORA EN NUESTRO PERU asi que dejemos de tonterias y disfrutemosla , QUE NO TIENE NADA DE MALO DE BAILAR.Escuchen BASTA DE CALLAR DEL GRUPO KALIENTE.
    Elena Chambi — FEB 07,2009 .

    Responder
  5. ritz

    la cumbia en el peru a subido a logrado consagrarse como la unica reyna sobre otros generos musicales opacando muy pero muy de lejos a la salsa , el rock , practicamente a tomado la capital peruana lima , suena en todos los estratos sociales desde los mas bajos hasta los mas ricos, es que la cumbia tiene lo que no tienen otros generos es ese ritmo pegajoso que incentiva a bailarla y a escucharla……….arriba la cumbia bien peruana

    Responder
  6. LISETTE

    Hola….soy una enamorada de la cumbia, y la cumbia es bella, su ritmo cadencioso es de lo mejor que hay, lo malo es que al haberse salido del territorio colombiano que no me molesta, ahi ha perdido su esencia, claro que cada país le pone su estilo, pero lo digo por algunas letras de cumbia que encuentro en algunos países, no tienen sentido…
    ojalá compusieran cumbias bonitas siempre para que no muera ese ritmo quele ha dado la vuelta al mundo…la famosa cumbia colombiana..YO ME LLAMO CUMBIA YO SOY LA REINA POR DONDE VOY…NO HAY UNA CADERA QUE SE ESTREMEZCA DONDE YO ESTOY…QUE VIVA LA CUMBIA…

    Responder
  7. jzavalaz Autor

    Hola Lisette, precisamente es una de las bellas cumbias que propuse en mi lista.

    Sobre la cumbia no-precisamente colombiana es un proceso natural. Tanta influencia ha tenido que salió de su contexto original, como muchos otros bellos géneros, ¿no crees?

    Saludos

    Responder
  8. JACKELINE REDONDO

    Hola soy colombiana, de hecho soy de Barranquilla, la ciudad en que anualmente se celebra un carnaval que dura 4 días con un despliegue cultural en el cual se paralizan casi todas las actividades y se muestran las diversas danzas, se realizan un sinnumero de desfiles, pero lo que quiero destacar es que en el carnaval participan numerosas cumbiambas con personas de todas las edades, desde los mas niños hasta personas de la tercera edad que bailando cumbia demuestran que es un ritmo que no se acabara, y por experiencia porpia el que aprende a bailar cumbia cualquier otro ritmo se le hará facil de bailar.

    Responder
  9. laura

    cumbiamba es el baile de cumbia danzado por un grupo de personas, no solo una pareja, a la dama danzante se le llama cumbiambera y el caballero cumbiambero.

    me parecio exelente este escrito, solo queria aclarar ciertas cositas:
    1. tedrias que investigar a fondo la cumbia colombiana para darte cuenta las enormes variantes que se dieron dentro del mismo pais; la cumbia como tal, proviene de colombia-si ya se sabe- pero especificamente de un regiòn, la region caribe, que son los departementos que estan bordeados por el mar caribe y otros que no, pero que sus costumbres, cultura y acento son caribe. pues bien la cumbia nacio alli, es una cumbia folclorica, muy poco se cantaba, pero habian unas que tenian letras- y no eran nada vulgares como las colomboochentera, nota del autor- hablaban del rio, de la luna, del mar, de las vivencias de las personas, de la vida misma etc. cuando este folclor se extendio por el pais, a otras regiones que en nada se parece a la region caribe ( tiene mas parecido esta con la cultura y acento de cuba opuerto rico), ni en sus constumbres, ni en su acento, en nada (de hecho esta region es bastante discriminada por el resto del pais), lacumbia sufrio grandes cambios. estan gente que era totalemte sin ritmo, empezo a tomarse para ellos la cumbia y le puesieron mas instrumentos y le inventaron un baile bastante exagerado, casi que la confunden con salsa, y las letras ya eran bastente vulgares y sin sentido. se crearon orquestas de cumbio.. lo cual me aprece es anticumbia porque la cumbio solo es tambor, guacharaca, llamador y gaita.
    2. esa es la cumbia que la gente conoce como colombiana, la que los cachacos (habitantes del interior del pais) modificaron para hacerla comercial, mas no la real, la autentica,la cadenciosa, la del vestido rojiblanco, la costeña, la ancestral.

    Responder
  10. Salsero50

    A mí no me gusta la cumbia, me gusta la salsa, y como en muchas cosas en mi querido Perú estabamos en un error. No sabemos bailar salsa, eso que se baila no es salsa, pero por lo menos no resulta horroroso como la forma como se baila la cumbia en nuestro país. He visto videos colombianos de cumbia y la cumbia es otra cosa, muy diferente a lo que se baila por aquí. Es más me parece muy bonita, pero como la salsa ya me cogíó sigo fiel a ella. Por eso a los que les guste la cumbia, deben de preocuparse para difundir la verdadera cumbia. Saludos

    Responder
  11. renato

    Te estoy escribiendo esto con un feedback y delay imperdonables…(je)… No debería haberte sorprendido la ausencia de cumbia uruguaya, sin embargo, si dijeras eso en un medio masivo de incomunicación, habría una fila de estúpidos dispuestos a golpearte a morir. Lo de la “seguridad” aquí es un mito, you know. 🙂
    Gente que “se rige por la dominación blanca”, en Montevideo abunda. Eso es racismo con todas las letras (Has leído a Galeano? Es el racista número uno). El racismo también es llamado “discriminación positiva”, como método de coacción. Sólo te pongo un ejemplo de la miseria cultural montevideana: Aquí se mearon los calzoncillos y las bombachas cuando fue electo Obama. Sin embargo, esos mismos caballeros y señoras se cagaron –una y otra vez- en la “negritud” de Condoleezza Rice. ¿Ves? Esto es Montevideo en los medios de intoxicación masiva, y -obviamente- también en el Parlamento.
    El discurso masivo “antirracista”, “feminista” y “lesbiano-gay”, es eso, sólo un discurso (Y más patético es que muchos “derechistas” se lo creen). Veo gente con esas banderas, y corro exactamente a la vereda contraria. Es que no hay nada mejor, nada más útil a la hora de hacer lobby en la administración pública, que levantar una de esas banderitas (aunque ni te las creas).

    p.s. Gracias por educarme con Néctar, Agua Marina y Armonía 10. Me siento mejor persona que soportando la basura del “canto-popu” uruguayo. Y ni hablar de Los Wankas, Los Shapis, Ecos, o Centella. Todo gracias a vos, broder, ja. Tanx-U!!!!!

    Responder
  12. patatu99

    Vaya, vaya, vaya, pero que leo acá, diablos, que nivel, que nivel. Haber para seguir elevando el "status quo" (no se que significa pero no importa suena bonito) les digo pues, osea osea que el post está periculete (tampoco se que significa, pero que xuxa) sigamos, a mi también me encanta el sound room de la Music Tropical Latin Cumbia, sobre todo cuando escucho el soundtrack de Chakalong and the New Creme, The Shapys Band, Tony and Group Centella, The Eccos Mamma, Viko Kharicia and Group Five. My god, I love my cumbia, lo bailo en todas las chickens and jump with Dale Juaneco.

    Por eso quiero rendir pleitesía y rentería, a los más grandes grupos de la cumbia peruana, a los mas frikis, higt light, sherrys, sikodelics and the harry valkyria. Sin llegar a ser colobobo ó acéptico anda que te compro tu tico, me considero un buen piagetano, claro sin llegar a ser esterosaurio anabilis, valga la redundancia por ende, osea cuando escribo me gusta la sencillez, manyas no. Saludos a todos mis pop-up and pop end. bye, bye.

    Responder
  13. jorge luis garcia

    hola a todos bueno esto fue algo que encontre por la web y tal vez responda a tu pregunta de por que la cumbia no es seria a pesar de como tu dices y si es cierto que tiene buenas composiciones, pero todo amigo mio es prefabricado :
    Es una cosa que ya lleva sus años, esta ya no tan nueva moda de la ‘cumbia peruana’ , lo que me llama la atención, es cómo mantiene su masificación, y las cosas que en torno a ella se dan:

    – Hasta donde yo sé, casi ninguno (o ninguno) de los grupos de moda actual compone sus propias canciones, entonces hay un grupo de personas, los compositores que están ganando millonadas por los temas y porque ellos mantienen los derechos en adelante.

    – Por qué todos esos grupos, pero todos, tienen que mencionar su nombre al principio y en otra parte de la canción??? será que por su estilo no son reconocibles? o porque rotan tanto a los cantantes que no tienen una voz distintiva??

    – Demasiado marketeo de imagen, pelitos pintados, narices operadas, pero de música, nada… encima sus temas (bueno, este palo es para los compositores) siempre tratan o del amor, o ex profeso para bailar, es que no hay temas más personals? o políticos? o sociales, como tiene la chicha incluso? y bueno no entiendo el afan de tener vedettes y mujeres calatas q facilmente se pueden contratar por show, pero no , tienen q ser fijas de la agrupacion y son famosas nada mas moviendo el cucu, osea donde esta el talento alli.

    – Personalmente, pienso que la chicha por calidad musical y de letras, es superior a la cumbia, pero, por el hecho de venir de barrios marginales, siempre sigue siendo relegada por ql Perú oficial.

    – Ahora, no todo es malo, la cumbia norteña, liderada por Armonía 10 y Agua Marina, es notablemnete diferente, y los extintos Néctar y Tony Rosado, pues tienen temas de calidad, y son perfectamente distinguibles en sus voces, y no viven de su imagen, sino de sus canciones.

    -Qué se juran los del grupo 5??? una película??? acaso son los Beatles?? que feo se alucinan…

    Y la razón principal por la cual puse estas líneas, es el hecho que mi adorada radio z va a ser reemplazada por radio la karibeña de un tal kapuñay; van a terminar de malograr la fm, para qué tantas radios si todas van a pasar lo mismo?? (aguante doble 9).

    Ojalá haya una radio indie pronto, algo así como la super fm de los 80, o radio 1 en los 90, o miraflores am….musicalemnte, tiempos pasados fueron mejores….

    Hasta la próxima.

    Responder
  14. christian

    estimado josé, le escribo desde chile. qué lástima que ya no esté escribiendo en formato blog. soy un fanático de bailar y reflexionar sobre la cumbia y he leído con mucho detenimientos sus cuatro o cinco entradas al respecto y me han parecido geniales. comparto con usted mi propio blog sobre cumbias en chile, con una mirada sureña sobre este fenómeno continental.
    http://lascumbiasenchile.wordpress.com/
    a ver si podemos seguir, de todas maneras, en contacto. saludos desde el sur!!!

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*