Archivo por meses: Octubre 2007

Postales desde Repúblicas Bananeras

Tengo un hábito de cada mañana. Desde hace dos años lo tengo pero pronto me llegará el día de modificarlo un tanto: todas las mañanas paso una hora leyendo noticias de diversos periódicos de Perú, México y otros países más, según el punto de vista que quiera conocer (Argentina, Ecuador, Nicaragua, España, Francia y E.E.U.U. están en mis frecuentados).
Esta costumbre se me ha fomentado por una razón de tiempo. Es precisamente en las mañanas cuando estoy libre. Y leer noticias en la mañana tiene algo de especial; me siento descansado, sin apasionamientos y en ocasiones, puedo ser aún susceptible a sorprenderme.
Sin embargo –y aquí viene el Apocalipsis-; cuando un amigo de algún otro lejano lugar me escribe, o yo llamo para saludar, ocurre lo mismo: “oye, ¿cómo le haces para aguantar allá?”.

Pero ese “allá” no me queda claro si es aquí u otro allá.

República Bananera Peruana

Huelgas de cocaleros, médicos y de universidades.
La ciudad destruida de Pisco sigue sin renacer.
Ex presidente acusado en vano de violación.
Un guardameta de fútbol es ampayado besando a su amigo en el cuello.
Enfrentamiento del ejército con narco terroristas.
Un meteorito está contaminando a la población de un lugar que antes de ello no existía en un mapa, mientras gángsters rusos se lo quieren robar.
Personas vacunadas para la fiebre amarilla se mueren.
OVNIs vistos en el cielo limeño (arriba del Jirón de la Unión).
Pacientes de hospitales infectados con VIH por negligencia.
Censo nacional, suspensión total de todo por decreto.

Para una muestra instantánea esas noticias bastan.
Sin embargo, yo que vivo acá, considero que muy pocas de las anteriores tienen una repercusión digna de analizar, de corregir; de no repetir. Las demás son meros aspectos sociales y culturales, que se explotan porque hay gente que necesita de ello para olvidarse de su miseria diaria. Miseria no en un sentido meramente económico.

Fuente: http://www.angrybanana.freeservers.com/images/angry_banana.jpg

Banana narco terrorista de la región del Huallaga, afectada en temperamento por las radiaciones XYyeah del meteorito de Carancas, por la vacuna de fiebre platanaria, por VIH subtipo BNN , y más aún porque no se le reconstruye su campo de cultivo afectado por el Terremoto 7.9 en escala de alcoholímetro de pisco.

República Bananera Mexicana

Fox se enriqueció en su periodo.
Fox llamó narcotraficante a un senador.
Fox defiende a su mujer sobre las acusaciones de enriquecimiento.
Fox defiende a sus hijastros sobre acusaciones de enriquecimiento.
Fox tiene un rancho de 300 hectáreas.
Fox le dio la victoria de las elecciones a otro panista para que no lo delatara de enriquecimiento.
El nuevo presidente foxista va reformar todas las leyes para llevar a México a un desarrollo económico como el de Europa.
20 encobijados (asesinados por motivos de narco envueltos en una cobija) aparecieron en todo el país.
Otros 10 encobijados aparecieron en más partes del país.
La Reina del Pacífico es capturada en México.
Enfrentamiento del ejército con narcos en algunas ciudades del país.
México es afectado por huracanes.
La ecología en México severamente descuidada.
Otro encobijado es hallado debajo de un puente.

Esto es lo que acá cada mañana leo en las noticias. O sea, antes de las noticias peruanas hago boca con éstas. Ya no sé si sentir pena, molestia o algo; no siempre fue así, o al menos no lo percibía como ahora. Y me pregunto, ¿cómo puedo aguantar estar acá, cuando podría también aguantar estando allá?

Fuente: http://www.alucija.co.uk/wp-content/uploads/banana.jpg

Banana foxista narco senadora. De material sintético hecha con petróleo de Tabasco extraída por las plataformas de Oceanografía –esas que colisionaron dejando 22 fallecidos-. Puede ser usada como adorno en las BMV de los políticos ultra derechistas o, en el mejor de los casos, ser rellenada con coca y ser importada a ávidos consumidores poseedores de divisas.
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Eliminación de una entrada

Decidí borrar mi entrada del Racismo español. Primero por su aire sensacionalista chicha que no queda seguir explotando. Ya se ha hablado mucho de ello y seguirá haciéndose. Sugiero leer:

El Comercio de Ecuador: www.elcomercio.com
El Mundo de España: www.elmundo.es
El País de España: www.elpais.com

Con un texto así yo mismo promovía un rechazo hacia una nación, siento que un mexicano no es este tipo deplorable de persona.
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Lima, la ochentera

Bueno, tengo que decirlo. La música 80’s no es buena. Me refiero a las líneas disco pop rock más comerciales. Esas que siguen invadiendo algunas estaciones de radio en algunas ciudades. Como es el caso de Lima.

La música 80’s no es buena. Basta analizar un contexto histórico y se comprenderá su poca calidad, pero enorme comercialidad. Lima está demasiado pegada a la música ochentera; así la llaman, aunque en este determinado repertorio se incluyen canciones de fines de los 70’s y otras de la década siguiente posterior.

OK. Hagamos un análisis y veamos por qué digo lo que digo:

Yo entré a los 80’s con 15 años de edad. En mis tiempos, a esa edad se era ingenuo, te tragabas cualquier música que la radio te diera. Pero el mundo en esos años anda desorientado, tenía una resaca muy grave.

Las crisis del petróleo de los 70’s daban inicio a la impredecible post modernidad. La nación más odiosa del mundo –me refiero también a la más rica y una de las que más gases invernadero bota a la atmósfera- venía de una dolorosa recesión económica. O sea, las economías mundiales comenzaban a recuperarse, el dólar a revalorizarse.

Esta esperanza bien pudo plasmarse en letras ingenuas, cargadas de un optimismo superfluo. Los 80’s de Ronald Reagan daban esperanza a ciertos grupos humanos y económicos. Pero perjudicaba a otros; el caso Irán Contras (donde los mismos gringos le vendían armas a la malévola Irán) Las contrainsurgencias en Centro América patrocinadas también por los poderosos gringos que causaron daños y calamidades a miles de nicaragüenses, salvadoreños y hondureños (y de allí parecen surgir las maras y su efecto en cantidad de países desde Ecuador hasta los E.U.A.).

Además, basta recordar los boicots olímpicos de Moscú 80 y Los Ángeles 84. Los ojos de millones de personas en un encuentro de naciones donde, en cada fecha, a los invitados a vencer no se les permitió viajar al terreno rival. Una década con dos Olimpiadas a medias también podía reflejar demasiada superficialidad en su música.

Comenzando la década, Argentina se iba a la guerra contra una de las otras naciones dedicadas al desarrollo del músculo bélico. David contra Goliat, pero un Goliat con muchos super Goliats de amigos y el David, pues bien solito. Este momento histórico hizo que durante un determinado tiempo se prohibiera la música en inglés en este país, lo que generó que la producción local tuviera todos los espacios para su difusión y mercadeo y saciar las necesidades musicales. Cuando este país se estabiliza, libera sus excedentes musicales –que si bien la música argentina nunca ha sido de mala calidad, tanta abundancia no podía garantizar una calidad más seria-. Consecuencia: en el resto de América se sintió una ola de “rock” en castellano. Un hito histórico. Finalmente ya podíamos entender algo lo que escuchábamos en radio. Comenzaba a vender, y en cada país de habla hispana comenzaron a surgir grupos bajo esta misma línea musical.

Y entrecomillé la palabra rock, ya que antes de esto el rock era más… rock. O sea, más estridente, más violento… pero en español se volvió meloso, sencillón; el objetivo era bajo una simpleza exagerada mitigar las penas ochenteras de la post guerra y otros desengaños.

En México, las cosas no andaban mucho mejor.

Tuvimos una devaluación en el 82. Toda devaluación deprime. Nos llegó un terremoto que afectó sin piedad a la ciudad de México, y descubrimos que teníamos un presidente sin liderazgo para afrontar dicho evento cataclísmico.

Pero hubo ciertas circunstancias maravillosas también en esa época. La peruana (chiclayana) Tania Libertad se daba a conocer en mi país para quedarse por bastantes años. Argentina se vengaba de los ingleses con el más futbolista más grande y drogadicto de todos los tiempos. El 10, que primero con la mano se chancó tremendo gol, y luego, mejor aún; uno de los más espectaculares y emotivos goles de todos los mundiales. Por cierto, no soy hincha del futbol, pero yo viví eso en los 80’s.

Quiero decir que cuando vives circunstancias así, la música también es así. ¿A poco el super rock verdadero de los 70’s hubiera sido posible sin Vietnam? ¿Sin el choque de un mundo anárquico contra uno hegemónico, ortodoxo e hipócrita?


Fuente: http://images.google.com.pe/imgres?imgurl=>
Imagen de Electric Light Orchestra (E.L.O.). Grupo inglés que comenzó fusionando instrumentos música clásica con rock y pop, logrando resultados exquisitos. Curiosamente su fama en Lima se limita a una sola canción de su octavo disco llamado Discovery, y realmente un disco alejado de sus anteriores propuestas donde hasta de satánico fue considerado; el caso del magnífico Face the Music.

Como un sobreviviente en los 80’s por supuesto que consumí la música. Siempre, desde que tenía 4 años hasta la fecha he sido un musicófago o melómano o la palabra que defina este vicio. Pero por cada canción nueva, por cada disco adquirido llegaba otro que tarde o temprano lo superaba (aclaración; las grandes obras musicales, los clásicos pues, esos duran décadas antes de ceder terreno). Es decir, la música es como las etapas piagetanas; por dar un ejemplo esclarecedor, no puedes entrar a la etapa de operaciones formales si no tienes desarrollado un pensamiento operacional concreto.

Lima se quedó en esta etapa rezagada en cuanto a este tipo música (en otros géneros destacan sus poderosas tendencias salseras, reggetoneras, cumbiamberas y huayneras). No ha superado las canciones melifluas, cargadas de armonía simples de las malas canciones ochenteras que inundan la radio y los mp3 bamba. Una visión nostálgica que no permite ver lo nuevo, predecir el futuro. Pero debe haber razones para ello. Las cosas no se dan así nomás, por que sí.

¿Cómo fue el Perú y Lima en la década de los 80´s?

Surgía una pesadilla. El terrorismo. Miles de muertos. Incertidumbre. Tragedias inesperadas que podían marcar de una manera indeleble el destino o el carácter de un individuo. Torres dinamitadas que no permitían a la gente tonearse como debe ser en una fecha festiva; en Navidad, Año Nuevo, en un cumpleaños. Una sombra de incertidumbre siempre amenazando un breve lapso de felicidad.

Además, en cuanto a economía; hubo un presidente que llevó al país a la más inaudita hiperinflación. Un presidente –por increíble que parezca-, ha vuelto a ser presidente…

O sea, se tiene que vivir una época debidamente para superarla. Se debe aprender a olvidar los tragos amargos, las tragedias temporales. Se debe aprender con lo pasado para mejorar lo actual… se debe olvidar y perdonar…ver el futuro; pero no repetir la Historia nefasta o reintentar personajes ominosos.

Por lo tanto: No se puede pasar a la etapa del razonamiento abstracto del latin jazz, si ni siquiera has dejado la etapa pre operacional del rockcito ochentas; ya sea en inglés, argentino o castellano hombres-g.

He aquí la explicación -de acuerdo a mi óptica operacional formal- de porqué se sigue escuchando Last train to London 20 veces por día en Lima, la ochentera.


Fuente: http://www.anetgraphix.com/lissette/fotoblog/toto.jpg

Grupo Toto. Quizá por el perro del Mago de Oz, quizá por que significa “todo” o de todo. Considero que este grupo hizo sus seis primeros discos verdaderamente magistrales. Yo tengo siempre listos para escuchar Isolation (1985) y Fahrenheit (1987). Sin embargo, en la radio peruana se limitan a Hold the line (de Toto, 1977) y Africa y Rosana (1983). Si bien el grupo, o los músicos que siguen, han hecho más de 10 álbumes, sólo 3 canciones son reconocidas.

Un nuevo aporte y bastante desarrollado (y extenso) a este tema ya está disponible en:

La música de los ochentas y el por qué de su pasión

http://blog.pucp.edu.pe/item/44898

Blog en defensa de la PUCP

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Perú, país cafetalero pero no cafetero

Yo desconocía que Perú produjera café.

Mi primer acercamiento a este asunto se dio cuando adquirí el c.d. de Putumayo Records “Music from the Coffee Lands”, y presentaba dos canciones –supuestamente- peruanas.

Music from the Coffee Lands de Putumayo Records

La primera, una de las cumbias más finas y preciosas que jamás he escuchado; Guajira Bonita de Julian Ávalos y los Afro Andes. Digo, dudo que sea peruana la pieza porque en el tiempo que tengo viviendo acá, nadie pero absolutamente nadie ha podido darme alguna referencia de este cantante o el grupo. Además que la misma palabra “guajira” no se usa en este país andino, sino más bien es de referencia caribeña (si bien puede ser una pieza ajena).

Bueno, antes de entrar propiamente en el tema y a pesar de este desvío, sólo aclaro que la otra canción era María Landó de la chorrillana Susana Baca y magnífica cantante (Chorrillos es un distrito de Lima, ubicado al sur y famoso por sus playas). Los demás países integrados a este disco son: Colombia, Uganda, Brasil, México, Jamaica, Zimbabwe, Cuba, Hawai, Kenia, Costa Rica y Congo.

Entonces, como decía al inicio; en mi primer viaje al Perú quise conseguir Afro Andes y comprar buen café en grano para llevarme de regreso a México. Ni lo uno ni lo otro.

El primer gran detalle, difícil hallar propiamente una cafetería (máquina de vapor, molino y exhibición de granos) en casi todo Lima, excepto en Miraflores donde por cierto, una taza de café cuesta tanto o más que en México… y sólo veo extranjeros en los locales cuando voy. Más difícil hallar un expendio de grano de café, salvo en Barranco una vez y no recuerdo donde fue.

El café que se consume en este país está más bien empaquetado y se utiliza en los restoranes para “pasarlo”.

El café “pasado” es café colocado en un colador y se le pasa agua hirviendo; después es depositado y almacenado en una pequeña jarrita de cuello alargado que parece ser el recipiente más propio, pero si no, cualquier botella lo reemplaza en su función. Entonces, pedir un café en Perú significa que te darán una tasa con agua caliente para que, de esa jarrita, vacíes una módica cantidad de negra infusión. En lo personal considero que no es la forma de beber el café.

Café pasado, imagen de José Zavala

Debo señalar que a veces se tiene la suerte de conseguir café fresco y cuando vacías una generosa cantidad llega a conseguirse una agradable taza.

Por otra parte, en cualquier bodega de la ciudad puedes comprar tus sobres de café para pasar. Esto no es tan bueno ya que, el café en ellos ya viene molido y, por lo tanto, si no se consume recién envasado ese café envejece pronto. Y eso es muy común, comprar café viejo.Que además, en un sobre de café no puedes escoger el tipo de grano y es torrificado ya viene definido, así como el molido. Todo ya está determinado.

Bodeguero en el mercado Covida vendiendo café para pasar. Imagen de José Zavala

La misma experiencia me pasó con granos, que encontré en el prestigioso almacén de Wong, aún desde que los miré noté que esos granos no podían ser frescos, pero al menos estaban enteros… y así los llevé a México. Granos de Cochabamba, Chanchamayo, Ayacucho y Moyobamba. Si bien cuando allá los probamos (con Juan Verduzco, amigo mío y propietario de Café Jurhío en el estado de Michoacán) después de molerlos y pasarlos en máquina de vapor, los granos habían sido bueno sin ligar a dudas, pero semanas atrás.

En mi segundo viaje, una persona me dijo que el mejor café del Perú era muy cotizado en Alemania; y para allá iba toda la producción. Quizá sea cierto.

En este pasado agosto, mientras visitaba la ciudad de Tarapoto en el departamento de San Martín, le pedí a un mototaxista me llevara a un depósito de café. Me llevó a una sencilla casa donde un señor campesino se dedicaba a cosecha y torrificado artesanal. El kilo costaba /S. 16 (dieciséis soles equivalen a 5 dólares más o menos). Compré medio kilo de uno de los cafés más deliciosos que he bebido en mi vida… que si bien no soy cafetalero sí he sido cafetero por varios años, y he bebido café recién tostado en México, Cuba, Costa Rica, Nicaragua y Panamá; o sea, cuando menos sé de qué hablo.

Río Mayo en su paso por las orillas de la ciudad de Moyobamba, zona cafetalera. Imagen de José Zavala

Antes de terminar esta entrada gourmet debo aclarar un asunto de salud. Durante años había bebido café de manera irresponsable, hasta que tuve un colapso debido a una gastritis intensa. Aunque el café no fue el culpable en sí mismo; el mismo café más el cigarro y el ají (chile pues, señores) se encargaron de debilitar y picar mi estómago, que una vez en estado crítico, fue receptor del Helico bacter. Una experiencia que me causó susto y me costó caro detectar y sanar.

El café es además un estresor fisiológico y, cuando se tiene trabajos demandantes es mejor evitarlo y cambiarlo por una bebida menos agresiva para el organismo en cuanto al estómago y sistema nervioso. Esto, ahora, me cuesta admitirlo, pero como estudioso del Estrés debo reconocerlo.

Ahora el buen café, sea peruano o de alguna otra parte, debe reservarse para una sencilla taza después de una comida sin ají ni muy condimentada, y escuchar canciones como las de Los Afro Andes –que ojalá alguien me diga dónde puedo conseguir sus discos

– y de Susana Baca del Perú.
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Día del Censo en el Perú

Este día estoy molesto; no debiera escribir.

Estoy muy molesto con lo que ha ocurrido en el Perú; más bien, como ha ocurrido. Hoy ha sido el día del censo. Un censo que determinará -dicen- las políticas sociales que urgen al país abatir la desigualdad. Un censo que verificará mi estimación de los más de 10 millones de habitantes en Lima… para lo que fuere, ¿todo esto se definiría en un día?

Primera sorpresa, a las 8 a.m. corte de luz eléctrica. ¿Cómo se le pide a la población permanecer encerrada en casa si a la vez hacen mantenimientos eléctricos o de cable mágico que fue el caso de mi sector? Yo, con mayor responsabilidad política, al contrario habría ofrecido programación televisiva todo porno, todo cine de estreno, las mejores jugadas del mundial… o los juegos que la Selección Peruana daba en los años setenta; todo hubiera valido para lograr un censo de confiar.

Segunda sorpresa. La dueña del edificio me sugiere que no cense (ni a mí ni a los otros diez inquilinos que vivimos en este edificio de cuatro pisos). Pobrecita. Ella vive de esto, sería mal detalle que sepan de sus ingresos, al fin y al cabo es lo más normal que una mujer soltera de 40 años viva sola en un edificio de cuatro pisos. Seguro y reclama los consumos de energía y agua porque ella sola no puede gastar tanto.
Mi edificio, ¿censado? Por José Zavala

Estoy siendo irónico, estoy molesto; no debiera escribir este día.

El anuncio que nadie trabajaría se había hecho con anticipación. Un toque de queda tan masivo y espectacular yo no lo conocía, y no me preparé (México -¿lindo y querido?- no ha tenido guerras, sufrido del terrorismo, de dictaduras militares o de autogolpes. En la mañana salí a comprar panecillos y yogur. Algo tendría que comer este día. Es seguro que ningún peruano me invitará a desayunar o almorzar a su casa, eso no se da en este país; si no eres familia no eres nadie.

Mercado cerrado. Por José Zavala

Es decir, a mí constantemente me invitan algunos contados amigos a almorzar; pero en algún restaurante. La privacidad hogareña de la comida en casa es una manifestación imposible en el Perú; pero ni aún así extrañé México, donde opciones para desayunar, comer o cenar en una situación así me hubieran sobrado en caso de no disponer de estufa, frigo y electricidad para mi horno de microondas.

Estando en la bodega y escuchando los remates del bodeguero de las bolsas de pan y gaseosas, uno de los desesperados compradores soltó una sonora carcajada. Nos dijo; “allá va una viejita con su carrito del mercado y su bolsa de pan”. Burlarse de las ancianas es algo inhumano; sin embargo, una sonrisa se me dibujó –también- en el rostro. Este día es absurdamente inhumano.

Es un día nublado y frío –por el momento-. Me tiro en la cama, escojo una película –que resultó ecuatoriana- y comienzo a verla con audífonos y con la laptop en mi vientre. Todo iba bien, estaba sorprendido con la historia, cuando la batería se agotó. Mi lap se puso a hibernar.

Ojalá pudiera hibernar también en una mañana fría, gris, sin luz, sin comida y sin nadie en la calle.

¿Nadie en la calle? Vaya. Recordé las apocalípticas escenas de soledad peatonaria en las modernas calles de Londres de las películas Exterminio y su secuela (28 days later; 28 weeks later). Me dije, ¿cómo serán Los Olivos de Lima bajo una epidemia de zombies? En un día como éste estas analogías te parecen de lo más natural. Me puse una casaca amplia y salí con mi cámara con un poco de miedo.

Izaguirre y Panamericana. Por José Zavala

Lima solitaria es increíble. Yo me quejo de su ritmo, de su tráfico, de su insoportable ruido. Esta mañana no era la Lima que desde hace cuatro años conozco. Miraba para todos lados en busca de los zombies entre los muy pocos habitantes que salieron.

En la municipalidad de Los Olivos, mientras tomaba una foto, pasó un joven con una bolsa de compras de un gran almacén. “Todo está cerrado, es una pantalla”, me dije. El chico me señaló rápidamente mientras miraba hacia atrás sin darse cuenta que yo lo vi. Allí estaban mis zombies, me habían marcado, tenía que salir.

Municipalidad de Los Olivos. Por José Zavala

Crucé la muy ancha avenida Izaguirre en busca de un policía. Junto a él divisé las esquinas. A 50 metros había dos jóvenes más. En la municipalidad hay tres cajeros automáticos. Le dije al policía, “choros”. Me contestó sonriendo; “sí, hace rato pasaron otros”. Bueno, Lima es la ciudad de los choros, de los pirañas que atacan en mancha. Cualquier persona lo sabe así como yo sabía que los encontraría. (En esta ocasión no traduciré para lectores no peruanos, estoy molesto, además, deben entender de qué estoy hablando)

Ni modo. La aventura del Exterminio peatonal terminaba por amor a mi cámara. Abordé un taxi, que ni me importa si él haya censado o no, este censo dará datos menores; a menos que hayan determinado un factor de corrección de la realidad reconociendo la habilidad de esta gente para mentir y sacar ventaja. Sí, sí; conozco las interpelaciones, esto también se da en otros países. Sí, es cierto. Pero aquí se da demasiado. Estoy molesto. Harto. Y de pronto salió el sol.

Ya en el taxi alcanzo las avenidas Panamericana Norte. Veo Metro sin gente. Esto es un milagro, pensé que solo una alineación de magníficos astros planetarios lo podía hacer… o el censo peruano.

Univesitaria e Izaguirre. Por José Zavala

Llego a la Tupac Amaru, de allí a la Industrial, bajo hasta Universitaria rumbo a Comas y la ausencia de gente me insultó (este es otro gran milagro) y regreso a casa en la comodidad del taxi. El auto se detiene en una bodega y el obeso chofer grita “¡una cerveza!”. Eso es, como la mentira y el robo; muy peruano. Yo, por estar tomando un medicamento con efectos en el hígado, no puedo pedir otra. Eso es otro milagro. Tres en un día.

Y sigo molesto. Quizá no debía escribir este día, pero lo hice. Sería el milagro de los milagros que no escribiera nada ante tantas sorpresas y actos de barbarie social y cultural.

Censores. Por José Zavala Sigue leyendo

Canibalismo mexicano


Fuente imagen: http://9cdr.blogia.com/upload/20070326131903-mischa-canibal-ep-goya-copia.jpg

Esta mañana al navegar por la web para cerciorarme “si el mundo no se acabado” –frase con la que describo el paneo noticiero peruano primeramente, mexicano después y resto del mundo al final-, me encontré precisamente, con el tipo de noticias “chicha” o amarillistas que distraen la atención masiva y generan lapsos de distracción en momentos álgidamente políticos.

En Perú, se le atribuye el calificativo chicha a una gama de expresiones no tan culturales y de consumo de las clases más bajas; por dar una descripción más que una definición. En los quioscos abundan periódicos en cuyo formato muestran una propensión al amarillismo con todo el escándalo y tragicomedia que pueda integrar. Existe un periódico chicha llamado “El men: el periódico que defiende tus derechos”, ante un nombre así, la tentación de leerlo es irresistible. (¿Risas?)

Pero la noticia que viene de mi país en esta mañana parece enmudecer a las chichanoticias peruanas.

Diarios chicha
Diarios chicha

Imágenes tomadas por José Zavala Zavala

Un mexicano implicado en un caso de canibalismo admitió haber asesinado a una de sus novias, cuyos restos cocinó, pero rechazó haber ingerido la carne de la joven, informó la fiscalía del Distrito Federal (DF).
http://www.rpp.com.pe/portada/internacional/100527_1.php

Al menos en una primera impresión. Y es que realmente el acto caníbal encierra en sí tanta fascinación morbosa por su mismo origen “pagano”, y lo por tanto, auténtico.

¿Por qué el miedo al canibalismo?

En una charla con un grupo de posgraduados peruanos –de diferentes universidades- me preguntaron qué carne comíamos en México. Mis respuestas fueron: chancho (carne de puerco para nosotros), res y pollo principalmente. Ellos, al menos dos, de inmediato dijeron “eso viene de Europa; entonces su fuente de proteína debió haber sido la misma carne humana” . O sea, dos peruanos con pretensiones académicas se ponían del lado de Mel “Apocalypto” Gibson.

Entonces recordé a un amigo de Michoacán, famoso por sus ideas originales, que en una afirmación bajo los efectos de la mariguana –y posiblemente recuperando una memoria colectiva histórica reprimida por el yugo colonial- me aseguró, que la pasión de las personas por comer tacos de puerco, no era más que una proyección del arraigado canibalismo precolombino, y el chancho era el animal idóneo para reemplazar al humano.

O sea, tal parece que el canibalismo ha estado latente en nuestra concepción.

Pero me referiré a un caso de posible canibalismo involuntario. En mi natal Morelia (no me queda juzgar que es una bella ciudad), un tamalero invitó a un albañil a su casa para vaciarse una botella de algún aguardiente en su organismo. Según eso, el albañil comenzó a insultar al tamalero y a llamarlo mediocre, perdedor y demás epítetos que surgen con las bebidas calientes… y éste, ya bajo los efectos furibúndicos del alcohol lo mató con su cuchillo carnicero. Luego tuvo que decidir qué hacer con el cuerpo, y tomó la sabia decisión de descuartizarlo.

Según eso algunas partes del cuerpo las arrojó ingenuamente al caño, y fueron de unos perros los ladridos delatores que llevaron a descubrir dicho crimen. Sin embargo, varios kilos de tejido proteico con grasa no se hallaron. Se presume que el asesino terminó haciendo los tamales con ellos. Tamales que quizá fueron inocentemente consumidos por mis paisanos morelianos.

En la concepción prehispánica, dicen, el comer la carne del enemigo era adquirir su valor y fuerza. Eso no puede ser tan malo.

En la película de Voraz (Ravenous, María Bird, Republica Checa / UK / USA, 1999), inspirada en la leyenda del weendigo o gigante humanoide caníbal de Norteamérica, una vez que alguien comía carne humana –por decisión o accidente-; además de efectivamente adquirir su fuerza y valor, también se generaba un imparable deseo de seguir comiendo dicha carne.

Claro que la realidad termina superando toda ficción, así que si se tiene una ascendencia caníbal, y luego te deglutes un tamal con carne de albañil, pues los resultados más predecibles serán los actos antropófagos. Nada de sorprender.

Lo sorprendente es nuevamente el momento político en que surge la noticia, justo cuando comienzan a revelarse increíbles y más caníbales aún actos de corrupción y nepotismo por parte del ex presidente de México, su mujer y aborrecibles y obesos hijos (de ella, no de Fox).

Quizá el canibalismo haya estado siempre presente pero hipócritamente callado. La doble moral postcolonial del dominio católico español se impone sobre los orígenes nativos. Y solamente es permitida su exposición cuando se trata de proteger a figuras cuestionables de la política mexicana.
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Una sociedad con educación diferenciadora

I

Me encontré a Beltrán una tarde en la Plaza de Armas con toda su personalidad fatalista. Razones no le faltaban. Un tipo de 36 años con escasa preparación y que durante 10 años ha sido guachimán. Me enseñó su boleta de pago intentando que lo compadeciera y sintonizar su tristeza crónica. Yo en cambio, insensiblemente, me reí. Le dije, “oye, pago más de mi boleta de maestría por mes que todo tu sueldo”. Su rostro empeoró. Ya ni siquiera le dije que estaba en categoría 2 de un sistema escalonado. O sea, que bien podría pagar el doble mensualmente por mis cursos.

Nota cultural. Me encanta la palabra guachimán. Me suena como huachinango, un pez de agua cálida de pellejo rojo que solía comer en las playas del Pacífico de mi estado natal de Michoacán en México. Claro que la palabra viene del inglés “watch man”. No me sorprende, en México tenemos “wachar” o “guachar”, que significa fijarse bien o tener mucho cuidado (watch out).

II

Asistí a una charla con docentes de un colegio de La Molina y de una universidad de San Isidro donde presentaron sus propuestas de incorporación de plataformas educativas digitales con todas sus bondades; aulas virtuales, trámites vía intranet, baúl de documentos, bibliotecas on line.

El caso del colegio me llamó más la atención. Un colegio donde desde el primer año de primaria, se lleva inglés y los alumnos comienzan a utilizar el e-mail; donde todos los alumnitos (por concentrarme en los primeros años solamente) llevan sus cámaras digitales y desean subir sus fotos de clase y actividades a la intranet para que sean conocidas por sus padres vía Internet. El colegio además cuenta con piscina temperada y áreas de desarrollo motor como todo buen colegio privado. Cualquier comunicado, cualquier duda, cualquier actividad está registrada en el “site”. Los padres de estos chicos, desde su oficina, pueden monitorear la calidad de la enseñanza que pagan… la verdad se me pasó preguntar si el pago de la boleta se hace también vía banca electrónica, con descuento directo a cuenta o mediante Visa o Master Card.

Un alumno que salga de este colegio 11 años después de haber iniciado, hablará inglés más que bien y será todo un nativo digital; tendrá un trabajo similar o mejor que el del padre o madre. Un trabajo a gestionar desde una oficina, relacionado quizá con una prestación de servicio, donde el conocimiento y no el trabajo físico es el que vale.

III

Beltrán sufre porque forma parte de su idiosincrasia navegar por la vida quejándose. No es capaz de aceptar que si él no fue a la universidad difícilmente su hijo, que ahora tiene un año, lo hará. Beltrán tampoco conoce este colegio del cual hablo, aquí también la boleta mensual vale más de lo que él, “cachueleando”, gana para mantener a su esposa e hijo.

Beltrán ni siquiera es migrante digital. No sabe usar el Internet, no tiene cuenta de correo electrónico; mucho menos una cuenta bancaria o tarjeta Visa ni siquiera Ripley. Tampoco sabe nadar ni tiene una cámara digital.

Beltrán existe, su apellido es real y es un solo hombre. Pero su situación es tan generalizable que al hablar de él hablo de miles de personas en el Perú y seguramente en México como varios países de América. Pero yo hablo de César Beltrán Salazar, el guachimán de Barrios Altos en Cercado de Lima, no quiero generalizar con más gente, sólo hablo de él y punto.

IV

Las calles de Lima parecen zoológicos, o prisiones. Cantidad de jirones tienen reja metálica, que en las noches un guachimán, pagado –en este caso- por los habitantes de dicha calle, recorre para que nadie pueda entrar si autorización.

Mi calle en Los Olivos aún no tiene esa reja. Pero falta poco para que los vecinos se organicen y pidan la autorización en la municipalidad. Desde mi departamento en un cuarto piso diviso cerros no lejos de aquí, con casas rústicas y declarados por muchos habitantes como zonas bravas. Son cerros del mismo Los Olivos así como del distrito de Independencia. En esas zonas no hay escuelas con piscinas ni formación bilingüe o digital, los jóvenes quizá ni a la escuela van; sus padres no trabajan en oficinas sino en actividades como construcción, limpieza o vigilancia; los más afortunados en comercio.

V

Pienso en un escenario futurista, donde las rejas se les pondrán a los barrios de gente sin oportunidades. El ejército y la policía cerrarán las puertas pasadas las 6 de la tarde, para evitar que esa gente marginal salga. Los mismos siriguachers (“city watchers”) serán gente salida de esos asentamientos, pero disfrazados con su uniforme prestarán un servicio a las clases poderosas. Las clases económicas se reducirán a tres, donde la última será la completamente excluida, la que perderá todos sus derechos de educación y salud; este proceso empezó años atrás, justo en la década del 2000 se fue definiendo.

El hijo de Beltrán es un guachimán –todo un siriguacher-. A su vez, ya tiene un hijo que cuida de Beltrán. Beltrán padece alzheimer, ninguna instancia le da atención. Él es una carga para su hijo, que busca como conseguir un ingreso y mandar a su hijo a la escuela pública, que ahora cobra con rigor las boletas para poder pagar la renta del derruido local así como a sus mediocres maestros…
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Los accidentes de transporte del Perú

“Los accidentes de tráfico y sus consecuencias constituyen un problema de salud pública. Y lo son no sólo por las lesiones que producen, sino porque afectan a la salud integral de la persona y de las sociedades”. Dr. Juan Carlos González Luque, director médico de la Dirección General de Tráfico (Universidad de Navarra, España)

http://www.noticias.info/Archivo/2004/200404/20040406/20040406_21531.shtm

Hace unos meses platiqué con un distinguido abogado peruano quien me aseguró que la situación dantesca de los accidentes de tráfico en este país cambiaría pronto, por el hecho mismo de ser reconocidos dichos accidentes como un problema de salud pública ante la OMS.

Desde esa charla en el Perú ha habido mucho más de un centenar de muertos. (No los cuento, me da pena y rabia ver estas noticias, pero aparecen tan seguido como una obsesión; tres en una noche en el norte del país, dos más en un choque de combis… ¡22 de un solo golpe en una madrugada en la sierra!)

En este año 2007 he visto tantas noticias relacionadas con estas tragedias que he alcanzado un punto de hastío, ¿qué diablos están haciendo las autoridades para evitar que esto siga ocurriendo?

Por expresarlo de otra manera; el terremoto de Pisco que “destruyó la región centrosur de Perú dejó 595 muertos, 318 desaparecidos y casi 320.000 damnificados, según cifras oficiales finales difundidas un mes y medio después del mortífero sismo del 15 de agosto”…

http://www.diariocorreo.com.ec/archivo/2007/10/03/terremoto-dejo-saldo-de-595-muertos-y-318-desaparecidos/

… y solamente comparáramos el número de muertos; los accidentes de tráficos representan un significativo número de decesos que de manera sumatoria rebasan a una tragedia natural como la de un terremoto.

Fuente: http://www.caretas.com.pe/2004/1817/web/accidentes/accidentes.jpg

Insisto de manera furiosa con mi pregunta, ¿por qué no se hace nada?

¿Quiénes son las víctimas mortales de dichos accidentes? ¿A quiénes se les han aplicado sanciones en este asunto?

Viajar en las carreteras del Perú es realmente una aventura de paciencia, incomodidad y de tolerancia misma. Si uno no puede pagarse un viaje en una buena empresa que ofrezca un número determinado de pasajeros debidamente sentados, con sillones reclinables, una azafata que ofrezca alguna bebido y viendo una película, entonces le queda abordar un pésimo autobús de alguna empresa irregular o emergente (no sé en verdad cómo denominarla).

Este otro vehículo es abordado por gente sencilla, de clase trabajadora, de origen provinciano y, será conducido por un chofer seguramente mal pagado, mal alimentado y no debidamente descansado. Todos ellos dentro del vehículo, recorrerán kilómetros en una carretera que quizá esté en malas condiciones, con huecos, sin señalamientos debidos y que cruza una sinuosa y muy agresiva geografía que forma parte de la indiscutible belleza paisajística de este bello país.

Si el vehículo no es asaltado porque el chofer “inocentemente” se detiene a media noche a levantar pasajeros, entonces le queda sortear el cansancio, la debilidad o la misma suerte si se cree en ella…

La Dirección General de Tráfico (DGT) de España, durante el período de 1990 a 1999, por mencionar unos descubrimientos, destacó que las causas de accidentes pueden ser:
a) Exceso de velocidad por encima de todo.
b) La edad
c) El género
d) El ir acompañado (nótese la incidencia de ello, de los accidentes, claro que en un país donde poca gente puede poseer un carro y menos para viajar, será raro que vayan solos)
e) Conducir durante la noche o el crepúsculo
f) Superficie mojada o alterada

A lo anterior se le aúna la variable denominada “condiciones psicofísicas”. A partir de 1993, esta variable incluye las siguientes categorías: 1) Aparentemente normal. 2) Alcohol sin prueba de alcoholemia. 3) Alcohol con prueba positiva de alcoholemia. 4) Drogas. 5) Enfermedad súbita. 6) Sueño o sopor. 7) Cansancio. 8) Preocupación.

Datos obtenidos de:
http://prensa.ugr.es/prensa/investigacion/verNota/prensa.php?nota=1688

O sea que ya existen estudios y experiencias ajenas y seguramente propias para proponer cómo evitar que sigan estas tragedias, que por mi sentir en este día las llamo infernales.

Pero siguen y siguen, los periódicos y noticieros se lucen explotando el morbo con imágenes de terror, pidiendo solución también pero sin hacer un solo llamado a la conciencia ni proponer programas de concienciación…

Sin embargo, yo creo que este problema social no es tomado en serio debido a que la gente que sufre esto, es en su mayoría gente de clase trabajadora, de clase baja, de origen provinciano; los que no pueden tomar avión y deben viajar horas en condiciones no gratas, los que no tienen movibilidad propia, los que deben viajar de noche una vez que terminaron de trabajar y al siguiente día deben seguir haciéndolo… si se accidentara un bus con funcionarios de gobierno, con muchachitos de un colegio privado, o con turistas europeos (o sea, europeos, no colombianos como recién pasó también); seguramente entonces el ministro de transporte y el presidente de la república comenzarían a actuar para finalmente detener esta situación.

Me sentí comprometido conmigo mismo a subir esta entrada, la cual de antemano fue criticada por un gran amigo cuando me dijo que ese estilo no era el mío (tipo periodístico y tema demasiado recurrente), pero en verdad estoy harto de ver cómo este país puede mostrar su tercermundismo con su indiferencia y su pasividad ante un fenómeno así…. Sigue leyendo

La explotación de la ilusión y la ingenuidad

Antecedente 1

Hace 17 años quizá, en una época que estaba de desempleado, atendí el llamado de un anuncio de periódico donde cierta compañía ofrecía un atractivo salario por trabajar medio tiempo; además los requisitos que se solicitaban se limitaban a disposición inmediata y “cierta presencia”. Yo, ingenuamente y necesitado de un ingreso fui. El resultado; desastroso. Un grupo de gente manipuladora que antes de presentar realmente la definición de la compañía y su giro comenzaron a hablar del desgano y animadversión de la gente para el trabajo:

“Quieren dos días de descanso, desean ir al gym en días de la semana, desean un par de horas para comer y hacer siesta… ¡¿cómo es posible que haya personas así?!”

En otras palabras, yo percibí la reunión para regañarnos y criticar una postura –en la cual me sentía aludido definitivamente- sin que ellos siquiera se definieran como una empresa formal y sus intenciones. Después me pasó la idea que solamente buscaban obtener datos de personas para formar plantillas fantasmas y ellos lucrar con ello.

Desde entonces nunca jamás volví a creer en ese tipo de anuncios y empresas fantasmas.

Antecedente 2

El caso de las “mulas” yo lo conocía más bien como mito negro de ciertas realidades (y no incluía a México entonces). La leyenda urbana que más recuerdo –y al fin y al cabo en eso quedó, mera horrible leyenda- fue que, el hermoso bebé de un anuncio de la comida infantil Gerber, fue asesinado y extirpado de sus vísceras para llenarlo de coca y cruzar a los EUA. El único justificador fue que ese anuncio, que generaba las simpatías de todos por dicho bebito, fue retirado súbitamente del aire según eso, a causa de dicha tragedia.

Pasaron muchos años hasta conocer una nueva dimensión de una nueva realidad existe pero a veces por ignorancia desconocemos (aunque creo que ya es demasiado famosa). Mi primer nuevo acercamiento se dio cuando vi el film colombiano “María Llena Eres de Gracia” (Joshua Marston, 2004, HBO films, Colombia / USA). Esta película me sorprendió tanto por su manera de contextualizar las necesidades y sueños de gente sin más oportunidades de progreso como por su desarrollo seco y directo, que decidí integrarla a mis cursos de comunicación en secundaria en México, a pesar de lo propagandístico de su final.

Realidad 1

Imagen tomada por José Zavala

En los anuncios del mercado Covida en Los Olivos, veo abundantes ofertas de trabajo. Requisitos: menores de 25 años.

Veo a los jóvenes y muchachas ir ilusionados a la cita para comenzar a trabajar ya sea en seguridad, vigilancia o limpieza; las grandes áreas peor pagadas pero en las que cualquier persona sin experiencia puede integrarse al mercado laboral.

Ya en la entrevista, con un tal licenciado X y en un cuarto que no parece oficina, se les pide su DNI (documento nacional de identidad) y les entregan “un recibo” que no es mas que una fotocopia que dice Compañía de Service Y o algo así y, además, le sacan el compromiso oral al buscador de trabajo de aportar /S. 40 para la adquisición de un seguro de vida Z.

Desgraciadamente la ilusión de conseguir un trabajo hace que estos jóvenes entreguen el dinero y, luego surgirán otra serie de promesas que difícilmente se cumplirán.

Otro caso

Como en mi entrada de Migración y Calidad de Vida mencioné, la ilusión de partir y buscar otras -por negarme a llamar mejores- oportunidades de trabajo es también muy fuerte.

Existe también la oferta de “cartas de trabajo”. Se ofrecen documentos que aseguran que dicho portador será contratado para trabajar vendiendo artesanía peruana, por ejemplo, en México. Cuando alguien se muestra interesado entonces se le aclara el precio el precio; 300 USD.

Resulta ilógico este ofrecimiento. Si el supuesto contrato es de tres meses para vender artesanías en algún local del país, su sueldo no puede ser siquiera de 300 USD /mes. Entonces, si al pago del documento se le agrega un viaje en avión, que desde un viaje sencillo (no creo que lo valgan para la visa) a uno redondo la tarifa oscila entre 400 a un mil cien USD. ¿Cuál es la razón de este experimento laboral no redituable si no es el de llegar a Tijuana y buscar un “coyote” (traficante de indocumentados)?

Claro que la persona que quiere el documento quizá no tenga esa cantidad, ni sabe los requisitos tan exigentes para obtener una visa mexicana, que quiere equipararse con la americana; últimas 3 boletas de pago, comprobantes bancarios de cuenta y tarjeta. Independientemente de lo alto del ingreso, lo cierto es que la realidad peruana enfrenta una problemáticas muy fuertes como el subempleo y la economía informal. Así que posiblemente existan una buena cantidad de ciudadanos que tengan ingresos que les permitan conocer otros países; pero cuya situación no les permitirá tener boletas de pago al ser ellos mismos empresarios, y el uso del banco como de las tarjetas está dirigido a cierto sector que bien conoce y confía en los bancos y que, por otra parte, también tiene los requisitos para ser sujeto de crédito.

Entonces, si un individuo comete el error de pagar por una carta de trabajo apócrifa, quizá en el trámite de visa sea rechazado y solamente perderá su dinero.

Sin embargo, por increíble que parezca, cuando se está en necesidad la gente hace estos sacrificios creyendo que logrará tener éxito en trámites que están severamente controlados. Y además, este tipo de negocios del engaño, son conocidos sino es que hasta fomentados para lograr ingresos a costa de la ingenuidad de los otros.

Realiadad 2: Los “burriers”

¿Qué razones pueden llevar una persona humilde en apariencia y expresiones a viajar a un país económicamente más fuerte que el de su origen?

Aunque con la cuestión anterior excluyo a aquéllos extranjeros que vienen al Perú a regresarse con droga a su país… pero para mí la cuestión de la explotación de la inocencia viene, ¿cómo estos individuos piensan que van a engañar a las autoridades propias y más aún a las del país del destino con toda su aura de clase baja y rabiosa sencillez?

Pero ganar una cantidad desde 500 a mil dólares (o más)en cuestión de una semana les hace soñar en pagar la renta vencida de medio año, o terminar de pagar una deuda para un utensilio de trabajo, o pagar la medicina o tratamiento de un pariente enfermo. Pero también una semana basta para arruinarse la vida. ¿Cómo el Estado, la educación y los medios de comunicación pueden influir en educar la ingenuidad de los necesitados y evitar sean objetos de juegos de intereses de gente inmoral?

Quisiera que mi blog llegara a ciertos sectores como una manera de evitar estos abusos… pero no creo que desempleados menores de 25 años o burriers en potencia tengan espacio tiempo o conocimiento de él….

Post Script
Esta mañana del 20 de octubre, vi en un pequeño video cargado en El Comercio on line del Perú en donde un funcionario de la policía comenta -después de la captura del supuesto jefe de la banda dedicada a reclutar burriers- que el perfil de dichos cargadores de droga están: enfermos terminales con cáncer y VIH, cocainómanos y personas que les gusta el dinero fácil. Sólo me queda insistir en la película de María…, donde esta tipología no tiene nada que ver. Sigue leyendo

La Necesidad de los Héroes

A veces pienso que el Perú necesita de héroes de una manera desesperada, para encontrar en ellos algunos valores que parecen no existir en su cosmovisión.

Y hablar de ídolos, es referirse a personas.

Admirar al cebiche, la “creatividad peruana”, el “pendejismo criollo”, al cajón y los valses, al pisco no llena tanto como creer e idolatrar gente.

El Perú necesita seres humanos, que destaquen en algún campo por sus méritos propios… o que tengan hazañas y proezas dignas de ser comentadas, y hasta emuladas. Héroes que hayan ganado, aunque sea alguna simple batalla; conquistadores que hayan traído prosperidad a sus gobernantes y pueblo; políticos -que comprometidos con su gente- hayan conseguido logros sin un costo excesivo que pagar.

El Perú necesita de peruanos a quien admirar.

“Pese a su humilde extracción social, los aurigas eran, los ídolos del pueblo. Éste tenía necesidad de ídolos, alguien a quien admirar, alguien que lo sacara de las miserias de su vida cotidiana” (Jiménez, 2007: http://www.ub.es/grat/grat39.htm)

Una vez me dijeron; “al menos ustedes tienen a Marcos”. Quedé sorprendido. La verdad no creía a quién se refería esta persona. Efectivamente, era al “Sub”. A un pseudopolítico cuyo capital intelectual nunca fue de talla mayor para ser un personaje relevante y que, disfrazado con pasamontañas y rodeado de indios, se proclamó como redentor.

(Nota para el Perú: El Subcomandante Marcos es -o fue- el principal líder intelectual que encabezó el movimiento zapatista autollamado de Liberación Nacional, que generó una expectativa, sobre todo mundial, y que hizo creer en un momento que en México se daría autonomía a las comunidades indígenas del sur del país. A Marcos sobre todo se le identifica con su pipa y su pasamontañas; la identidad de su persona y rostro devino un supuesto misterio.)


Fuente: http://www.galizacig.com/actualidade/200103/imaxes/marcha_zapatista_subcomandante_marcos.jpg

No tengo problema personal con el Sub, solamente que leí un ensayo de De la Grange y Rico intitulado “Marcos, la genial impostura” (http://www.liberalismo.org/articulo/11/) justo en la efervescencia mediática que se generó en mi país (hace 10 años)… porque revolución social o de conciencia nunca fue, en mi humilde opinión. En fin, si Marcos nos generó simpatías fue porque el gobierno de Zedillo con su antipático procurador Antonio Lozano Gracia era, ¡justo lo que menos tenían!

Perú quiere ídolos. Busca personajes a admirar. Parece negar los tantos que tiene. Ellos no bastan, buscan alguno que sintetice a todos; a todos los niveles socio-económicos… todas las sangres: las andinas, las selváticas y de la costa. Se busca un héroe no humano. Uno infalible pero sencillo.

Rocangliolo, Lombardi, Baca, Vargas Llosa por una parte. En otra categoría Néctar, Grupo 5, la muñequita Sally. Pizarro (ya no), ahora Paolo el Guerrero… pero quien admire a uno de esta lista, seguramente rechazará ¡al resto de la misma lista!

Si hablamos de política en busca de quién admirar: Alan, Toledo o Humala… ¡mejor no, no tiene caso!

En Perú se busca un ídolo, un héroe. ¿Los Jotitas? Muy jóvenes y provienen de cono. ¿Horna y Miranda? Demasiado high class. ¿Bryce? Ha plagiado.

(Para México: se le llama conos a los extremos geográficos de la ciudad donde se concentran los asentamientos humanos; algunas de ellos son zonas más bien marginales. Los Jotitas son los discípulos de la sub 17 de J. J. Oré; brillante técnico que hizo un magnífico trabajo con estos jóvenes provenientes de clases más bien populares.)

Los ídolos se tienen para inspirarnos, mis ídolos han estado a mi lado por ciertos periodos; luego se olvidan, se tienen otros.

Los héroes patrios que México tiene, yo creo, que sólo son iconos gráficos, meramente para desfiles de fechas patrias, rituales caducos, vacíos de significados… para polos con siglas del EZLN sin que nadie entienda sus ideales.

////Recuerdo en un bar de La Habana, donde cada extranjero -incluido yo- tenía a su “acompañante de color” (interracialidad sexual) y de pronto; al calor del ron, de la hora y la música en vivo, la mexicanada comenzó a gritar “¡Viva el Ejército Zapatista!”. O sea, el grupo de mexicanos que fue de tour sexual a la isla resultaba comprometido con una causa social indígena de un estado del sur del país (Chiapas). Vaya. ¿Es ese el impacto de los héroes e ídolos en las mentes?////

Héroes, mis ídolos, ¿quiénes han sido? Mis profesores, quizá demasiado pocos. Músicos, cantantes; varios. Hace mucho tiempo Emmanuel de México y no tengo por qué negarlo. Desde hace menos años Rubén Blades (bleidz, así se dicen en su propia Panamá) y últimamente algunos del Perú como William Luna. ¿Escritores? Peruanos varios (Edgardo Rivera, Guillermo Nugent, Santiago Rocangliolo, Daniel Titinger), centroamericanos también encuentro algunos que admirar y quisiera emular (como Fernando Contreras Castro, tico que escribe para editorial Farben y adquirible en Lima). ¿Deportistas? Bueno, casi me he retirado de los deportes de competencia, pero me agrada la personalidad de Del Solar cuando menos, o la garra del Chino Miranda.

Y es que en cuestión de héroes e ídolos, me dedico a buscar con lo que me identifico; aquéllas cualidades creativas, ecuánimes, que yo mismo pueda tener cuando menos a niveles inferiores y así motivarme a trabajar para tratar de alcanzar.

Como escritor, docente e investigador cuando regrese a México, quisiera volverme un ejemplo para los demás. Porque no tenemos personas de carne, hueso, grasa y pelos a quien admirar… porque debemos admirar a quienes nos rodean y para esto hay que comenzar aceptando cómo somos y cómo son los demás. Basta de buscar en el pasado y de negar lo próximo; la síntesis de lo que soñamos me parece imposible…
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