Nuevas elecciones

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El Comité Electoral Universitario, en sesión celebrada el 12 de junio del 2019, declaró la invalidez de los resultados de las elecciones de representantes de los graduados ante la Asamblea Universitaria, realizadas el 6 y 7 de junio del 2019, debido a que sufragó el 7.78% del total de electores, no habiéndose alcanzado en consecuencia el porcentaje mínimo de 10% que exige el artículo 15° del Reglamento de Elecciones de Representantes de los Graduados ante los Órganos de Gobierno de la Universidad.
Fuente: www.puntoedu.pucp.edu.pe

Iglesia Católica se pronuncia

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GÉNERO: PERSPECTIVA, IDEOLOGÍA Y EDUCACIÓN

Por Padre Mario Arroyo- LaAbeja.pe
La Congregación para la Educación Católica, organismo de la Santa Sede que ayuda al Papa en la dirección y orientación de las universidades y colegios católicos, acaba de presentar el documento “Varón y Mujer los creó”, como una vía para dialogar sobre el tema del gender en la educación. Se trata del segundo documento magisterial que aborda expresamente la cuestión del género. En el año 2004 apareció la “Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre la colaboración entre el Hombre y la Mujer en la Iglesia y en el Mundo”. Un documento señala los límites teológicos y antropológicos de la ideología de género, el otro ofrece un discernimiento de sus elementos en orden a proporcionar una adecuada educación de la afectividad.
El texto se sitúa en la tradición del más genuino espíritu cristiano, buscando “transformar positivamente los desafíos actuales en oportunidades”. En vez de descalificar en bloque, busca reconocer las aportaciones valiosas que las diferentes teorías pueden aportar, distinguiendo con precisión aquellos elementos que no son compatibles con la doctrina de la Iglesia o entrañan manipulación, error o engaño. Para ello se sirve del clásico esquema triple, al estilo Francisco: primero “escuchar”, después “razonar”, para finalmente “proponer”.
La sabiduría bimilenaria de la Iglesia sabe reconocer los elementos positivos y las legítimas demandas que laten en las diversas corrientes de pensamiento. En este caso, procura resaltar las aportaciones de la “perspectiva de género”. Esto supone un gran paso, siendo el primer documento magisterial que la acepta como legítima. Distingue la “perspectiva de género”, que puede ser muy valiosa, de la perniciosa “ideología de género”. Mientras que la ideología se muestra dogmática, exclusivista e impositiva, la perspectiva busca simplemente ahondar en las diferencias culturales que tienen su origen en el dimorfismo sexual, propio de la naturaleza humana.
¿Cuáles serían los elementos positivos de la “perspectiva de género”, compartidos por la visión católica de la persona? Fundamentalmente “luchar contra cualquier expresión injusta de discriminación”. Esto se concreta, en la tarea educativa, enseñando a niños y jóvenes a “respetar a cada persona, de modo que nadie pueda convertirse en objeto de acoso”. La correcta “perspectiva de género” rescata los valores de la feminidad, considerándolos aportaciones fundamentales para la sociedad, como son la “capacidad de acogida del otro” y el “sentido y respeto por lo concreto”.
El texto también incluye un valiente examen de conciencia y reconoce las limitaciones que, en este tema, de alguna manera ha fomentado la visión religiosa a lo largo de la historia. Entre ellas están las “injustas formas de subordinación” de la mujer respecto al varón, las cuales han producido “cierto machismo disfrazado de motivación religiosa”.
A su vez tiene el valor de señalar con nitidez aquellos puntos incompatibles con la doctrina cristiana y con la recta razón, señalando con claridad sus peligrosas consecuencias. El problema está no tanto en la distinción entre sexo y género, sino en su separación dialéctica, la cual supone una innecesaria contraposición entre naturaleza y cultura. El género sería más importante que el sexo, que termina por ser irrelevante. El resultado es una visión negativa del matrimonio entre un hombre y una mujer, de los vínculos y obligaciones que produce, por considerarlos herencia de una cultura patriarcal y un límite a la libertad. Ignora así que “la decadencia de la institución matrimonial está asociada a un aumento de la pobreza y de numerosos problemas sociales, los cuales afectan particularmente a las mujeres, los niños y los ancianos”.
El texto denuncia los peligros de la imposición por vía educativa de una forma de “pensamiento único”, la cual hábilmente manipula a la opinión pública: “A menudo, de hecho, el concepto genérico «de no discriminación» oculta una ideología que niega la diferencia y la reciprocidad natural entre el hombre y la mujer”. Se instrumentalizan así los injustos sufrimientos de la mujer o de algunas minorías para imponer la propia agenda política. Al hacerlo, se priva a los padres de su legítimo derecho a educar la prole, y se otorga al Estado, desordenada y totalitariamente, su control total.
Para subsanar este abuso propone “reconstruir la alianza educativa entre la familia, la escuela y la sociedad”, brindando una auténtica educación de la sexualidad y la afectividad. Dicha enseñanza debe profundizar en “el significado del cuerpo” y del sexo, fomentando un sano “sentido crítico en niños y jóvenes ante la pornografía descarada y los estímulos que pueden mutilar su sexualidad”.

CARTA A LOS OBISPOS DE LA IGLESIA CATÓLICA SOBRE LA COLABORACIÓN DEL HOMBRE Y LA MUJER EN LA IGLESIA Y EL MUNDO

INTRODUCCIÓN
1.Experta en humanidad, la Iglesia ha estado siempre interesada en todo lo que se refiere al hombre y a la mujer. En estos últimos tiempos se ha reflexionado mucho acerca de la dignidad de la mujer, sus derechos y deberes en los diversos sectores de la comunidad civil y eclesial. Habiendo contribuido a la profundización de esta temática fundamental, particularmente con la enseñanza de Juan Pablo II (1), la Iglesia se siente ahora interpelada por algunas corrientes de pensamiento, cuyas tesis frecuentemente no coinciden con la finalidad genuina de la promoción de la mujer.
Este documento, después de una breve presentación y valoración crítica de algunas concepciones antropológicas actuales, desea proponer reflexiones inspiradas en los datos doctrinales de la antropología bíblica, que son indispensables para salvaguardar la identidad de la persona humana. Se trata de presupuestos para una recta comprensión de la colaboración activa del hombre y la mujer en la Iglesia y el mundo, en el reconocimiento de su propia diferencia. Las presentes reflexiones se proponen, además, como punto de partida de profundización dentro de la Iglesia, y para instaurar un diálogo con todos los hombres y mujeres de buena voluntad, en la búsqueda sincera de la verdad y el compromiso común de desarrollar relaciones siempre más auténticas.
I. EL PROBLEMA
2.En los últimos años se han delineado nuevas tendencias para afrontar la cuestión femenina. Una primera tendencia subraya fuertemente la condición de subordinación de la mujer a fin de suscitar una actitud de contestación. La mujer, para ser ella misma, se constituye en antagonista del hombre. A los abusos de poder responde con una estrategia de búsqueda del poder. Este proceso lleva a una rivalidad entre los sexos, en el que la identidad y el rol de uno son asumidos en desventaja del otro, teniendo como consecuencia la introducción en la antropología de una confusión deletérea, que tiene su implicación más inmediata y nefasta en la estructura de la familia.
Una segunda tendencia emerge como consecuencia de la primera. Para evitar cualquier supremacía de uno u otro sexo, se tiende a cancelar las diferencias, consideradas como simple efecto de un condicionamiento histórico-cultural. En esta nivelación, la diferencia corpórea, llamada sexo, se minimiza, mientras la dimensión estrictamente cultural, llamada género, queda subrayada al máximo y considerada primaria. El obscurecerse de la diferencia o dualidad de los sexos produce enormes consecuencias de diverso orden. Esta antropología, que pretendía favorecer perspectivas igualitarias para la mujer, liberándola de todo determinismo biológico, ha inspirado de hecho ideologías que promueven, por ejemplo, el cuestionamiento de la familia a causa de su índole natural bi-parental, esto es, compuesta de padre y madre, la equiparación de la homosexualidad a la heterosexualidad y un modelo nuevo de sexualidad polimorfa.
3. Aunque la raíz inmediata de dicha tendencia se coloca en el contexto de la cuestión femenina, su más profunda motivación debe buscarse en el tentativo de la persona humana de liberarse de sus condicionamientos biológicos. (2) Según esta perspectiva antropológica, la naturaleza humana no lleva en sí misma características que se impondrían de manera absoluta: toda persona podría o debería configurarse según sus propios deseos, ya que sería libre de toda predeterminación vinculada a su constitución esencial.
Esta perspectiva tiene múltiples consecuencias. Ante todo, se refuerza la idea de que la liberación de la mujer exige una crítica a las Sagradas Escrituras, que transmitirían una concepción patriarcal de Dios, alimentada por una cultura esencialmente machista. En segundo lugar, tal tendencia consideraría sin importancia e irrelevante el hecho de que el Hijo Dios haya asumido la naturaleza humana en su forma masculina.
4. Ante estas corrientes de pensamiento, la Iglesia, iluminada por la fe en Jesucristo, habla en cambio de colaboración activa entre el hombre y la mujer, precisamente en el reconocimiento de la diferencia misma.
Para comprender mejor el fundamento, sentido y consecuencias de esta respuesta, conviene volver, aunque sea brevemente, a las Sagradas Escrituras, —ricas también en sabiduría humana— en las que la misma se ha manifestado progresivamente, gracias a la intervención de Dios en favor de la humanidad. (3)
II. LOS DATOS FUNDAMENTALES DE LA ANTROPOLOGÍA BÍBLICA
5.Una primera serie de textos bíblicos a examinar está constituida por los primeros tres capítulos del Génesis. Ellos nos colocan «en el contexto de aquel ‘‘principio” bíblico según el cual la verdad revelada sobre el hombre como ‘‘imagen y semejanza de Dios” constituye la base inmutable de toda la antropología cristiana». (4)
En el primer texto (Gn 1,1-2,4), se describe la potencia creadora de la Palabra de Dios, que obra realizando distinciones en el caos primigenio. Aparecen así la luz y las tinieblas, el mar y la tierra firme, el día y la noche, las hierbas y los árboles, los peces y los pájaros, todos «según su especie». Surge un mundo ordenado a partir de diferencias, que, por otro lado, son otras tantas promesas de relaciones. He aquí, pues, bosquejado el cuadro general en el que se coloca la creación de la humanidad. «Y dijo Dios: Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra… Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, hombre y mujer los creó» (Gn 1,26-27). La humanidad es descrita aquí como articulada, desde su primer origen, en la relación de lo masculino con lo femenino. Es esta humanidad sexuada la que se declara explícitamente «imagen de Dios».
6.La segunda narración de la creación (Gn 2,4-25) confirma de modo inequívoco la importancia de la diferencia sexual. Una vez plasmado por Dios y situado en el jardín del que recibe la gestión, aquel que es designado -todavía de manera genérica- como Adán experimenta una soledad, que la presencia de los animales no logra llenar. Necesita una ayuda que le sea adecuada. El término designa aquí no un papel de subalterno sino una ayuda vital. (5) El objetivo es, en efecto, permitir que la vida de Adán no se convierta en un enfrentarse estéril, y al cabo mortal, solamente consigo mismo. Es necesario que entre en relación con otro ser que se halle a su nivel. Solamente la mujer, creada de su misma «carne» y envuelta por su mismo misterio, ofrece a la vida del hombre un porvenir. Esto se verifica a nivel ontológico, en el sentido de que la creación de la mujer por parte de Dios caracteriza a la humanidad como realidad relacional. En este encuentro emerge también la palabra que por primera vez abre la boca del hombre, en una expresión de maravilla: «Esta vez sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne» (Gn 2,23).
En referencia a este texto genesíaco, el Santo Padre ha escrito: «La mujer es otro ‘‘yo” en la humanidad común. Desde el principio aparecen [el hombre y la mujer] como ‘‘unidad de los dos”, y esto significa la superación de la soledad original, en la que el hombre no encontraba ‘‘una ayuda que fuese semejante a él” (Gn 2,20). ¿Se trata aquí solamente de la ‘‘ayuda” en orden a la acción, a ‘‘someter la tierra” (cf Gn 1,28)? Ciertamente se trata de la compañera de la vida con la que el hombre se puede unir, como esposa, llegando a ser con ella ‘‘una sola carne” y abandonando por esto a ‘‘su padre y a su madre” (cf Gn 2,24)». (6)
La diferencia vital está orientada a la comunión, y es vivida serenamente tal como expresa el tema de la desnudez: «Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, pero no se avergonzaban uno del otro» (Gn 2, 25).
De este modo, el cuerpo humano, marcado por el sello de la masculinidad o la femineidad, «desde ‘‘el principio” tiene un carácter nupcial, lo que quiere decir que es capaz de expresar el amor con que el hombre-persona se hace don, verificando así el profundo sentido del propio ser y del propio existir». (7) Comentando estos versículos del Génesis, el Santo Padre continúa: «En esta peculiaridad suya, el cuerpo es la expresión del espíritu y está llamado, en el misterio mismo de la creación, a existir en la comunión de las personas ‘‘a imagen de Dios”». (8)
En la misma perspectiva esponsal se comprende en qué sentido la antigua narración del Génesis deja entender cómo la mujer, en su ser más profundo y originario, existe «por razón del hombre» (cf 1Co 11,9): es una afirmación que, lejos de evocar alienación, expresa un aspecto fundamental de la semejanza con la Santísima Trinidad, cuyas Personas, con la venida de Cristo, revelan la comunión de amor que existe entre ellas. «En la ‘‘unidad de los dos” el hombre y la mujer son llamados desde su origen no sólo a existir ‘‘uno al lado del otro”, o simplemente ‘‘juntos”, sino que son llamados también a existir recíprocamente, ‘‘el uno para el otro… El texto del Génesis 2,18-25 indica que el matrimonio es la dimensión primera y, en cierto sentido, fundamental de esta llamada. Pero no es la única. Toda la historia del hombre sobre la tierra se realiza en el ámbito de esta llamada. Basándose en el principio del ser recíproco ‘‘para” el otro en la ‘‘comunión” interpersonal, se desarrolla en esta historia la integración en la humanidad misma, querida por Dios, de lo ‘‘masculino” y de lo ‘‘femenino”». (9)
La visión serena de la desnudez con la que concluye la segunda narración de la creación evoca aquel «muy bueno» que cerraba la creación de la primera pareja humana en la precedente narración. Tenemos aquí el centro del diseño originario de Dios y la verdad más profunda del hombre y la mujer, tal como Dios los ha querido y creado. Por más transtornadas y obscurecidas que estén por el pecado, estas disposiciones originarias del Creador no podrán ser nunca anuladas.
7.El pecado original altera el modo con el que el hombre y la mujer acogen y viven la Palabra de Dios y su relación con el Creador. Inmediatamente después de haberles donado el jardín, Dios les da un mandamiento positivo (cf Gn 2,16) seguido por otro negativo (cf Gn 2,17), con el cual se afirma implícitamente la diferencia esencial entre Dios y la humanidad. En virtud de la seducción de la Serpiente, tal diferencia es rechazada de hecho por el hombre y la mujer. Como consecuencia se tergiversa también el modo de vivir su diferenciación sexual. La narración del Génesis establece así una relación de causa y efecto entre las dos diferencias: en cuando la humanidad considera a Dios como su enemigo se pervierte la relación misma entre el hombre y la mujer. Asimismo, cuando esta última relación se deteriora, existe el riesgo de que quede comprometido también el acceso al rostro de Dios.
En las palabras que Dios dirige a la mujer después del pecado se expresa, de modo lapidario e impresionante, la naturaleza de las relaciones que se establecerán a partir de entonces entre el hombre y la mujer: «Hacia tu marido irá tu apetencia, y él te dominará» (Gn 3,16). Será una relación en la que a menudo el amor quedará reducido a pura búsqueda de sí mismo, en una relación que ignora y destruye el amor, reemplazándolo con el yugo de la dominación de un sexo sobre el otro. La historia de la humanidad reproduce, de hecho, estas situaciones en las que se expresa abiertamente la triple concupiscencia que recuerda San Juan, cuando habla de la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida (cf 1 Jn 2,16). En esta trágica situación se pierden la igualdad, el respeto y el amor que, según el diseño originario de Dios, exige la relación del hombre y la mujer.
8. Recorrer estos textos fundamentales permite reafirmar algunos datos capitales de la antropología bíblica.
Ante todo, hace falta subrayar el carácter personal del ser humano. «De la reflexión bíblica emerge la verdad sobre el carácter personal del ser humano. El hombre -ya sea hombre o mujer- es persona igualmente; en efecto, ambos, han sido creados a imagen y semejanza del Dios personal». (10) La igual dignidad de las personas se realiza como complementariedad física, psicológica y ontológica, dando lugar a una armónica «unidualidad» relacional, que sólo el pecado y las ‘‘estructuras de pecado” inscritas en la cultura han hecho potencialmente conflictivas. La antropología bíblica sugiere afrontar desde un punto de vista relacional, no competitivo ni de revancha, los problemas que a nivel público o privado suponen la diferencia de sexos.
Además, hay que hacer notar la importancia y el sentido de la diferencia de los sexos como realidad inscrita profundamente en el hombre y la mujer. «La sexualidad caracteriza al hombre y a la mujer no sólo en el plano físico, sino también en el psicológico y espiritual con su impronta consiguiente en todas sus manifestaciones». (11) Ésta no puede ser reducida a un puro e insignificante dato biológico, sino que «es un elemento básico de la personalidad; un modo propio de ser, de manifestarse, de comunicarse con los otros, de sentir, expresar y vivir el amor humano». (12) Esta capacidad de amar, reflejo e imagen de Dios Amor, halla una de sus expresiones en el carácter esponsal del cuerpo, en el que se inscribe la masculinidad y femineidad de la persona.
Se trata de la dimensión antropológica de la sexualidad, inseparable de la teológica. La criatura humana, en su unidad de alma y cuerpo, está, desde el principio, cualificada por la relación con el otro. Esta relación se presenta siempre a la vez como buena y alterada. Es buena por su bondad originaria, declarada por Dios desde el primer momento de la creación; es también alterada por la desarmonía entre Dios y la humanidad, surgida con el pecado. Tal alteración no corresponde, sin embargo, ni al proyecto inicial de Dios sobre el hombre y la mujer, ni a la verdad sobre la relación de los sexos. De esto se deduce, por lo tanto, que esta relación, buena pero herida, necesita ser sanada.
¿Cuáles pueden ser las vías para esta curación? Considerar y analizar los problemas inherentes a la relación de los sexos sólo a partir de una situación marcada por el pecado llevaría necesariamente a recaer en los errores anteriormente mencionados. Hace falta romper, pues, esta lógica del pecado y buscar una salida, que permita eliminarla del corazón del hombre pecador. Una orientación clara en tal sentido se nos ofrece con la promesa divina de un Salvador, en la que están involucradas la «mujer» y su «estirpe» (cf Gn 3,15), promesa que, antes de realizarse, tendrá una larga preparación histórica.
9.Una primera victoria sobre el mal está representada por la historia de Noé, hombre justo que, conducido por Dios, se salva del diluvio con su familia y las distintas especies de animales (cf Gn 6-9). Pero la esperanza de salvación se confirma, sobre todo, en la elección divina de Abraham y su descendencia (cf Gn 12,1ss). Dios empieza así a desvelar su rostro para que, por medio del pueblo elegido, la humanidad aprenda el camino de la semejanza divina, es decir de la santidad, y por lo tanto del cambio del corazón. Entre los muchos modos con que Dios se revela a su pueblo (cf Hb 1,1), según una larga y paciente pedagogía, se encuentra también la repetida referencia al tema de la alianza entre el hombre y la mujer. Se trata de algo paradójico si se considera el drama recordado por el Génesis y su reiteración concreta en tiempos de los profetas, así como la mezcla entre sacralidad y sexualidad, presente en las religiones que circundaban a Israel. Y sin embargo, este simbolismo parece indispensable para comprender el modo en que Dios ama a su pueblo: Dios se hace conocer como el Esposo que ama a Israel, su Esposa.
Si en esta relación Dios es descrito como «Dios celoso» (cf Ex 20,5; Na 1,2) e Israel denunciado como esposa «adúltera» o «prostituta» (cf Os 2,4-15; Ez 16,15-34), el motivo es que la esperanza que se fortalece por la palabra de los profetas consiste precisamente en ver cómo Jerusalén se convierte en la esposa perfecta: «Porque como se casa joven con doncella, se casará contigo tu edificador, y con gozo de esposo por su novia se gozará por ti tu Dios» (Is 62,5). Recreada «en justicia y en derecho, en amor y en compasión» (Os 2,21), aquella que se alejó para buscar la vida y la felicidad en los dioses falsos retornará, y a Aquel que le hablará a su corazón, «ella responderá allí como en los días de su juventud» (Os 2,17), y le oirá decir: «tu esposo es tu Hacedor» (Is 54,5). En sustancia es el mismo dato que se afirma cuando, paralelamente al misterio de la obra que Dios realiza por la figura masculina del Siervo, el libro de Isaías evoca la figura femenina de Sión, adornada con una trascendencia y una santidad que prefiguran el don de la salvación destinada a Israel.
El Cantar de los cantares representa sin duda un momento privilegiado en el empleo de esta modalidad de revelación. Con palabras de un amor profundamente humano, que celebra la belleza de los cuerpos y la felicidad de la búsqueda recíproca, se expresa igualmente el amor divino por su pueblo. La Iglesia no se ha engañado pues al reconocer el misterio de su relación con Cristo, en su audacia de unir, mediante las mismas expresiones, aquello que hay de más humano con aquello que hay de más divino.
A lo largo de todo el Antiguo Testamento se configura una historia de salvación, que pone simultáneamente en juego la participación de lo masculino y lo femenino. Los términos esposo y esposa, o también alianza, con los que se caracteriza la dinámica de la salvación, aun teniendo una evidente dimensión metafórica, representan aquí mucho más que simples metáforas. Este vocabulario nupcial toca la naturaleza misma de la relación que Dios establece con su pueblo, aunque tal relación es más amplia de lo que se puede captar en la experiencia nupcial humana. Igualmente, están en juego las mismas condiciones concretas de la redención, en el modo con el que oráculos como los de Isaías asocian papeles masculinos y femeninos en el anuncio y la prefiguración de la obra de la salvación que Dios está a punto de cumplir. Dicha salvación orienta al lector sea hacia la figura masculina del Siervo sufriente que hacia aquella femenina de Sión. Los oráculos de Isaías alternan de hecho esta figura con la del Siervo de Dios, antes de culminar, al final del libro, con la visión misteriosa de Jerusalén, que da a luz un pueblo en un solo día (cf Is 66,7-14), profecía de la gran novedad que Dios está a punto de realizar (cf Is 48,6-8).
10.Todas estas prefiguraciones se cumplen en el Nuevo Testamento. Por una parte María, como la hija elegida de Sión, recapitula y transfigura en su femineidad la condición de Israel/Esposa, a la espera del día de su salvación. Por otra parte, la masculinidad del Hijo permite reconocer cómo Jesús asume en su persona todo lo que el simbolismo del Antiguo Testamento había aplicado al amor de Dios por su pueblo, descrito como el amor de un esposo por su esposa. Las figuras de Jesús y María, su Madre, no sólo aseguran la continuidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, sino que superan aquel. Como dice San Ireneo, con el Señor aparece «toda novedad». (13)
Este aspecto es puesto en particular evidencia por el Evangelio de Juan. En la escena de las bodas de Caná, por ejemplo, María, a la que su Hijo llama «mujer», pide a Jesús que ofrezca como señal el vino nuevo de las bodas futuras con la humanidad. Estas bodas mesiánicas se realizarán en la cruz, dónde, en presencia nuevamente de su madre, indicada también aquí como «mujer», brotará del corazón abierto del crucificado la sangre/vino de la Nueva Alianza (cf Jn 19,25-27.34). (14) No hay pues nada de asombroso si Juan el Bautista, interrogado sobre su identidad, se presenta como «el amigo del novio», que se alegra cuando oye la voz del novio y tiene que eclipsarse a su llegada: «El que tiene a la novia es el novio; pero el amigo del novio, el que asiste y le oye, se alegra mucho con la voz del novio. Esta es, pues, mi alegría, que ha alcanzado su plenitud. Es preciso que él crezca y que yo disminuya» (Jn 3,29-30). (15)
En su actividad apostólica, Pablo desarrolla todo el sentido nupcial de la redención concibiendo la vida cristiana como un misterio nupcial. Escribe a la Iglesia de Corinto por él fundada: «Celoso estoy de vosotros con celos de Dios. Pues os tengo desposados con un solo esposo para presentaros cual casta virgen a Cristo» (2 Cor 11,2).
En la carta a los Efesios la relación esponsal entre Cristo y la Iglesia será retomada y profundizada con amplitud. En la Nueva Alianza la Esposa amada es la Iglesia, y -como enseña el Santo Padre en la Carta a las familias- «esta esposa, de la que habla la carta a los Efesios, se hace presente en cada bautizado y es como una persona que se ofrece a la mirada de su esposo: ‘‘Amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para… presentársela resplandeciente a sí mismo; sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada” (Ef 5,25-27)». (16)
Meditando, por lo tanto, en la unión del hombre y la mujer como es descrita al momento de la creación del mundo (cf Gn 2,24), el apóstol exclama: «Gran misterio es éste, lo digo respecto a Cristo y la Iglesia» (Ef 5,32). El amor del hombre y la mujer, vivido con la fuerza de la gracia bautismal, se convierte ya en sacramento del amor de Cristo y la Iglesia, testimonio del misterio de fidelidad y unidad del que nace la «nueva Eva», y del que ésta vive en su camino terrenal, en espera de la plenitud de las bodas eternas.
11.Injertados en el misterio pascual y convertidos en signos vivientes del amor de Cristo y la Iglesia, los esposos cristianos son renovados en su corazón y pueden así huir de las relaciones marcadas por la concupiscencia y la tendencia a la sumisión, que la ruptura con Dios, a causa del pecado, había introducido en la pareja primitiva. Para ellos, la bondad del amor, del cual la voluntad humana herida ha conservado la nostalgia, se revela con acentos y posibilidades nuevas. A la luz de esto, Jesús, ante la pregunta sobre el divorcio (cf Mt 19,1-9), recuerda las exigencias de la alianza entre el hombre y la mujer en cuanto queridas por Dios al principio, o bien antes de la aparición del pecado, el cual había justificado los sucesivos acomodos de la ley mosaica. Lejos del ser la imposición de un orden duro e intransigente, esta enseñanza de Jesús sobre el divorcio es efectivamente el anuncio de una «buena noticia»: que la fidelidad es más fuerte que el pecado. Con la fuerza de la resurrección es posible la victoria de la fidelidad sobre las debilidades, sobre las heridas sufridas y sobre los pecados de la pareja. En la gracia de Cristo, que renueva su corazón, el hombre y la mujer se hacen capaces de librarse del pecado y de conocer la alegría del don recíproco.
12.«Todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo: ya no hay… ni hombre ni mujer», escribe S. Pablo a los Gálatas (Ga 3,27-28). El Apóstol no declara aquí abolida la distinción hombre-mujer, que en otro lugar afirma pertenecer al proyecto de Dios. Lo que quiere decir es más bien esto: en Cristo, la rivalidad, la enemistad y la violencia, que desfiguraban la relación entre el hombre y la mujer, son superables y superadas. En este sentido, la distinción entre el hombre y la mujer es más que nunca afirmada, y en cuanto tal acompaña a la revelación bíblica hasta el final. Al término de la historia presente, mientras se delinean en el Apocalipsis de Juan «los cielos nuevos» y «la tierra nueva» (Ap 21,1), se presenta en visión una Jerusalén femenina «engalanada como una novia ataviada para su esposo» (Ap 21,20). La revelación misma se concluye con la palabra de la Esposa y del Espíritu, que suplican la llegada del Esposo: «Ven Señor Jesús» (Ap 22,20).
Lo masculino y femenino son así revelados como pertenecientes ontológicamente a la creación, y destinados por tanto a perdurar más allá del tiempo presente, evidentemente en una forma transfigurada. De este modo caracterizan el amor que «no acaba nunca» (1 Cor 13,8), no obstante haya caducado la expresión temporal y terrena de la sexualidad, ordenada a un régimen de vida marcado por la generación y la muerte. El celibato por el Reino quiere ser profecía de esta forma de existencia futura de lo masculino y lo femenino. Para los que viven el celibato, éste adelanta la realidad de una vida, que, no obstante continuar siendo aquella propia del hombre y la mujer, ya no estará sometida a los límites presentes de la relación conyugal (cf Mt 22,30). Para los que viven la vida conyugal, aquel estado se convierte además en referencia y profecía de la perfección que su relación alcanzará en el encuentro cara a cara con Dios.
Distintos desde el principio de la creación y permaneciendo así en la eternidad, el hombre y la mujer, injertados en el misterio pascual de Cristo, ya no advierten, pues, sus diferencias como motivo de discordia que hay que superar con la negación o la nivelación, sino como una posibilidad de colaboración que hay que cultivar con el respeto recíproco de la distinción. A partir de aquí se abren nuevas perspectivas para una comprensión más profunda de la dignidad de la mujer y de su papel en la sociedad humana y en la Iglesia.
III. LA ACTUALIDAD DE LOS VALORES FEMENINOS EN LA VIDA DE LA SOCIEDAD
13.Entre los valores fundamentales que están vinculados a la vida concreta de la mujer se halla lo que se ha dado en llamar la «capacidad de acogida del otro». No obstante el hecho de que cierto discurso feminista reivindique las exigencias «para sí misma», la mujer conserva la profunda intuición de que lo mejor de su vida está hecho de actividades orientadas al despertar del otro, a su crecimiento y a su protección.
Esta intuición está unida a su capacidad física de dar la vida. Sea o no puesta en acto, esta capacidad es una realidad que estructura profundamente la personalidad femenina. Le permite adquirir muy pronto madurez, sentido de la gravedad de la vida y de las responsabilidades que ésta implica. Desarrolla en ella el sentido y el respeto por lo concreto, que se opone a abstracciones a menudo letales para la existencia de los individuos y la sociedad. En fin, es ella la que, aún en las situaciones más desesperadas -y la historia pasada y presente es testigo de ello- posee una capacidad única de resistir en las adversidades, de hacer la vida todavía posible incluso en situaciones extremas, de conservar un tenaz sentido del futuro y, por último, de recordar con las lágrimas el precio de cada vida humana.
Aunque la maternidad es un elemento clave de la identidad femenina, ello no autoriza en absoluto a considerar a la mujer exclusivamente bajo el aspecto de la procreación biológica. En este sentido, pueden existir graves exageraciones que exaltan la fecundidad biológica en términos vitalistas, y que a menudo van acompañadas de un peligroso desprecio por la mujer. La vocación cristiana a la virginidad -audaz con relación a la tradición veterotestamentaria y a las exigencias de muchas sociedades humanas- tiene al respecto gran importancia. (17) Ésta contradice radicalmente toda pretensión de encerrar a las mujeres en un destino que sería sencillamente biológico. Así como la maternidad física le recuerda a la virginidad que no existe vocación cristiana fuera de la donación concreta de sí al otro, igualmente la virginidad le recuerda a la maternidad física su dimensión fundamentalmente espiritual: no es conformándose con dar la vida física como se genera realmente al otro. Eso significa que la maternidad también puede encontrar formas de plena realización allí donde no hay generación física. (18)
En tal perspectiva se entiende el papel insustituible de la mujer en los diversos aspectos de la vida familiar y social que implican las relaciones humanas y el cuidado del otro. Aquí se manifiesta con claridad lo que el Santo Padre ha llamado el genio de la mujer. (19) Ello implica, ante todo, que las mujeres estén activamente presentes, incluso con firmeza, en la familia, «sociedad primordial y, en cierto sentido, ‘‘soberana”», (20) pues es particularmente en ella donde se plasma el rostro de un pueblo y sus miembros adquieren las enseñanzas fundamentales. Ellos aprenden a amar en cuanto son amados gratuitamente, aprenden el respeto a las otras personas en cuanto son respetados, aprenden a conocer el rostro de Dios en cuanto reciben su primera revelación de un padre y una madre llenos de atenciones. Cuando faltan estas experiencias fundamentales, es el conjunto de la sociedad el que sufre violencia y se vuelve, a su vez, generador de múltiples violencias. Esto implica, además, que las mujeres estén presentes en el mundo del trabajo y de la organización social, y que tengan acceso a puestos de responsabilidad que les ofrezcan la posibilidad de inspirar las políticas de las naciones y de promover soluciones innovadoras para los problemas económicos y sociales.
Sin embargo no se puede olvidar que la combinación de las dos actividades -la familia y el trabajo- asume, en el caso de la mujer, características diferentes que en el del hombre. Se plantea por tanto el problema de armonizar la legislación y la organización del trabajo con las exigencias de la misión de la mujer dentro de la familia. El problema no es solo jurídico, económico u organizativo, sino ante todo de mentalidad, cultura y respeto. Se necesita, en efecto, una justa valoración del trabajo desarrollado por la mujer en la familia. En tal modo, las mujeres que libremente lo deseen podrán dedicar la totalidad de su tiempo al trabajo doméstico, sin ser estigmatizadas socialmente y penalizadas económicamente. Por otra parte, las que deseen desarrollar también otros trabajos, podrán hacerlo con horarios adecuados, sin verse obligadas a elegir entre la alternativa de perjudicar su vida familiar o de padecer una situación habitual de tensión, que no facilita ni el equilibrio personal ni la armonía familiar. Como ha escrito Juan Pablo II, «será un honor para la sociedad hacer posible a la madre -sin obstaculizar su libertad, sin discriminación sicológica o práctica, sin dejarle en inferioridad ante sus compañeras- dedicarse al cuidado y a la educación de los hijos, según las necesidades diferenciadas de la edad». (21)
14.En todo caso es oportuno recordar que los valores femeninos apenas mencionados son ante todo valores humanos: la condición humana, del hombre y la mujer creados a imagen de Dios, es una e indivisible. Sólo porque las mujeres están más inmediatamente en sintonía con estos valores pueden llamar la atención sobre ellos y ser su signo privilegiado. Pero en última instancia cada ser humano, hombre o mujer, está destinado a ser «para el otro». Así se ve que lo que se llama «femineidad» es más que un simple atributo del sexo femenino. La palabra designa efectivamente la capacidad fundamentalmente humana de vivir para el otro y gracias al otro.
Por lo tanto la promoción de las mujeres dentro de la sociedad tiene que ser comprendida y buscada como una humanización, realizada gracias a los valores redescubiertos por las mujeres. Toda perspectiva que pretenda proponerse como lucha de sexos sólo puede ser una ilusión y un peligro, destinados a acabar en situaciones de segregación y competición entre hombres y mujeres, y a promover un solipsismo, que se nutre de una concepción falsa de la libertad.
Sin prejuzgar los esfuerzos por promover los derechos a los que las mujeres pueden aspirar en la sociedad y en la familia, estas observaciones quieren corregir la perspectiva que considera a los hombres como enemigos que hay que vencer. La relación hombre-mujer no puede pretender encontrar su justa condición en una especie de contraposición desconfiada y a la defensiva. Es necesario que tal relación sea vivida en la paz y felicidad del amor compartido.
En un nivel más concreto, las políticas sociales -educativas, familiares, laborales, de acceso a los servicios, de participación cívica- si bien por una parte tienen que combatir cualquier injusta discriminación sexual, por otra deben saber escuchar las aspiraciones e individuar las necesidades de cada cual. La defensa y promoción de la idéntica dignidad y de los valores personales comunes deben armonizarse con el cuidadoso reconocimiento de la diferencia y la reciprocidad, allí donde eso se requiera para la realización del propio ser masculino o femenino.
IV. LA ACTUALIDAD DE LOS VALORES FEMENINOS EN LA VIDA DE LA IGLESIA
15.Con respecto a la Iglesia, el signo de la mujer es más que nunca central y fecundo. Ello depende de la identidad misma de la Iglesia, que ésta recibe de Dios y acoge en la fe. Es esta identidad «mística», profunda, esencial, la que se debe tener presente en la reflexión sobre los respectivos papeles del hombre y la mujer en la Iglesia.
Ya desde las primeras generaciones cristianas, la Iglesia se consideró una comunidad generada por Cristo y vinculada a Él por una relación de amor, que encontró en la experiencia nupcial su mejor expresión. Por ello la primera obligación de la Iglesia es permanecer en la presencia de este misterio del amor divino, manifestado en Cristo Jesús, contemplarlo y celebrarlo. En tal sentido, la figura de María constituye la referencia fundamental de la Iglesia. Se podría decir, metafóricamente, que María ofrece a la Iglesia el espejo en el que es invitada a reconocer su propia identidad así como las disposiciones del corazón, las actitudes y los gestos que Dios espera de ella.
La existencia de María es para la Iglesia una invitación a radicar su ser en la escucha y acogida de la Palabra de Dios. Porque la fe no es tanto la búsqueda de Dios por parte del hombre cuanto el reconocimiento de que Dios viene a él, lo visita y le habla. Esta fe, cierta de que «ninguna cosa es imposible para Dios» (cf Gn 18,14; Lc 1,37), vive y se profundiza en la obediencia humilde y amorosa con la que la Iglesia sabe decirle al Padre: «hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38). La fe continuamente remite a la persona de Jesús: «Haced lo que él os diga» (Jn 2,5), y lo acompaña en su camino hasta los pies de la cruz. María, en la hora de las tinieblas más profundas, persiste valientemente en la fe, con la única certeza de la confianza en la palabra de Dios.
También de María aprende la Iglesia a conocer la intimidad de Cristo. María, que ha llevado en sus brazos al pequeño niño de Belén, enseña a conocer la infinita humildad de Dios. Ella, que ha acogido el cuerpo martirizado de Jesús depuesto de la cruz, muestra a la Iglesia cómo recoger todas las vidas desfiguradas en este mundo por la violencia y el pecado. La Iglesia aprende de María el sentido de la potencia del amor, tal como Dios la despliega y revela en la vida del Hijo predilecto: «dispersó a los que son soberbios y exaltó a los humildes» (Lc 1,51-52). Y también de María los discípulos de Cristo reciben el sentido y el gusto de la alabanza ante las obras de Dios: «porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso» (Lc 1, 49). Ellos aprenden que están en el mundo para conservar la memoria de estas «maravillas» y velar en la espera del día del Señor.
16. Mirar a María e imitarla no significa, sin embargo, empujar a la Iglesia hacia una actitud pasiva inspirada en una concepción superada de la femineidad. Tampoco significa condenarla a una vulnerabilidad peligrosa, en un mundo en el que lo que cuenta es sobre todo el dominio y el poder. En realidad, el camino de Cristo no es ni el del dominio (cf Fil 2, 6), ni el del poder como lo entiende el mundo (cf Jn18,26). Del Hijo de Dios aprendemos que esta «pasividad» es en realidad el camino del amor, es poder real que derrota toda violencia, es «pasión» que salva al mundo del pecado y de la muerte y recrea la humanidad. Confiando su Madre al apóstol San Juan, el Crucificado invita a su Iglesia a aprender de María el secreto del amor que triunfa.
Muy lejos de otorgar a la Iglesia una identidad basada en un modelo contingente de femineidad, la referencia a María, con sus disposiciones de escucha, acogida, humildad, fidelidad, alabanza y espera, coloca a la Iglesia en continuidad con la historia espiritual de Israel. Estas actitudes se convierten también, en Jesús y a través de él, en la vocación de cada bautizado.
Prescindiendo de las condiciones, estados de vida, vocaciones diferentes, con o sin responsabilidades públicas, tales actitudes determinan un aspecto esencial de la identidad de la vida cristiana. Aun tratándose de actitudes que tendrían que ser típicas de cada bautizado, de hecho, es característico de la mujer vivirlas con particular intensidad y naturalidad. Así, las mujeres tienen un papel de la mayor importancia en la vida eclesial, interpelando a los bautizados sobre el cultivo de tales disposiciones, y contribuyendo en modo único a manifestar el verdadero rostro de la Iglesia, esposa de Cristo y madre de los creyentes.
En esta perspectiva también se entiende que el hecho de que la ordenación sacerdotal sea exclusivamente reservada a los hombres (22) no impide en absoluto a las mujeres el acceso al corazón de la vida cristiana. Ellas están llamadas a ser modelos y testigos insustituibles para todos los cristianos de cómo la Esposa debe corresponder con amor al amor del Esposo.
CONCLUSIÓN
17.En Jesucristo se han hecho nuevas todas las cosas (cf Ap 21,5). La renovación de la gracia, sin embargo, no es posible sin la conversión del corazón. Mirando a Jesús y confesándolo como Señor, se trata de reconocer el camino del amor vencedor del pecado, que Él propone a sus discípulos.
Así, la relación del hombre con la mujer se transforma, y la triple concupiscencia de la que habla la primera carta de S. Juan (cf 1Jn 2,15-17) cesa su destructiva influencia. Se debe recibir el testimonio de la vida de las mujeres como revelación de valores, sin los cuales la humanidad se cerraría en la autosuficiencia, en los sueños de poder y en el drama de la violencia. También la mujer, por su parte, tiene que dejarse convertir, y reconocer los valores singulares y de gran eficacia de amor por el otro del que su femineidad es portadora. En ambos casos se trata de la conversión de la humanidad a Dios, a fin de que tanto el hombre como la mujer conozcan a Dios como a su «ayuda», como Creador lleno de ternura y como Redentor que «amó tanto al mundo que dio a su Hijo único» (Jn 3,16).
Una tal conversión no puede verificarse sin la humilde oración para recibir de Dios aquella transparencia de mirada que permite reconocer el propio pecado y al mismo tiempo la gracia que lo sana. De modo particular se debe implorar la intercesión de la Virgen María, mujer según el corazón de Dios -«bendita entre las mujeres» (Lc 1,42)-, elegida para revelar a la humanidad, hombres y mujeres, el camino del amor. Solamente así puede emerger en cada hombre y en cada mujer, según su propia gracia, aquella «imagen de Dios», que es la efigie santa con la que están sellados (cf Gn 1,27). Solo así puede ser redescubierto el camino de la paz y del estupor, del que es testigo la tradición bíblica en los versículos del Cantar de los cantares, donde cuerpos y corazones celebran un mismo júbilo.
Ciertamente la Iglesia conoce la fuerza del pecado, que obra en los individuos y en las sociedades, y que a veces llevaría a desesperar de la bondad de la pareja humana. Pero por su fe en Cristo crucificado y resucitado, la Iglesia conoce aún más la fuerza del perdón y del don de sí, a pesar de toda herida e injusticia. La paz y la maravilla que la Iglesia muestra con confianza a los hombres y mujeres de hoy son la misma paz y maravilla del jardín de la resurrección, que ha iluminado nuestro mundo y toda su historia con la revelación de que «Dios es amor» (1Jn 4,8.16).
El Sumo Pontífice Juan Pablo II, en la audiencia concedida al infrascrito Cardenal Prefecto, ha aprobado la presente Carta, decidida en la Sesión Ordinaria de esta Congregación, y ha ordenado que sea publicada.
Dado en Roma, en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 31 de mayo de 2004, Fiesta de la Visitación de la Beata Virgen María.
+ Joseph Cardenal Ratzinger Prefecto
+ Angelo Amato SDB Arzobispo titular de Sila Secretario
1 Cf Juan Pablo II, Exhort. Apost. post sinodal Familiaris consortio (22 de noviembre de 1981): AAS 74 (1982), 81-191; Carta Apost. Mulieris dignitatem (15 de agosto de 1988): AAS 80 (1988), 1653-1729; Carta a las familias (2 de febrero de 1994): AAS 86 (1994), 868-925; Carta a las mujeres (29 de junio de 1995): AAS 87 (1995), 803-812; Catequesis sobre el amor humano (1979-1984): Enseñanzas II (1979) – VII (1984); Congregación para la Educación Católica, Orientaciones educativas sobre el amor humano. Pautas de educación sexual (1 de noviembre de 1983): Ench. Vat. 9, 420-456; Pontificio Consejo para la Familia, Sexualidad humana: verdad y significado. Orientaciones educativas en familia (8 de diciembre de 1995): Ench. Vat. 14, 2008-2077.
2 Sobre esta compleja cuestión del género, cf también Pontificio Consejo para la Familia, Familia, matrimonio y «uniones de hecho» (26 de julio de 2000), 8: Suplemento a L’Osservatore Romano (22 de noviembre de 2000), 4.
3 Cf Juan Pablo II, Carta Enc. Fides et ratio (14 de septiembre de 1998), 21: AAS 91 (1999), 22: «Esta apertura al misterio, que le viene de la Revelación, ha sido al final para él la fuente de un verdadero conocimiento, que ha consentido a su razón entrar en el ámbito de lo infinito, recibiendo así posibilidades de compresión hasta entonces insospechadas».
4 Juan Pablo II, Carta Apost. Mulieris dignitatem (15 de agosto de 1988), 6: AAS 80 (1988), 1662; cf S. Ireneo, Adversus haereses, V, 6, 1; V, 16, 2-3: SC 153, 72-81; 216-221; S. Gregorio de Nisa, De hominis opificio, 16: PG 44, 180; In Canticum homilia, 2: PG 44, 805-808; S. Agustín, Enarratio in Psalmum, 4, 8: CCL 38, 17.
5 La palabra hebrea ezer, traducida como ayuda, indica el auxilio que sólo una persona presta a otra persona. El término no tiene ninguna connotación de inferioridad o instrumentalización. De hecho también Dios es, a veces, llamado ezer respecto al hombre (cf Esd 18,4; Sal 9-10,35).
6 Juan Pablo II, Carta Apost. Mulieris dignitatem (15 de agosto de 1988), 6: AAS 80 (1988), 1664.
7 Juan Pablo II, Catequesis El hombre-persona se hace don en la libertad del amor (16 de enero de 1980), 1: Enseñanzas III, 1 (1980), 148.
8 Juan Pablo II, Catequesis La concupiscencia del cuerpo deforma las relaciones hombre-mujer (26 de julio de 1980), 1: Enseñanzas III, 2 (1980), 288.
9 Juan Pablo II, Carta Apost. Mulieris dignitatem (15 de agosto de 1988), 7: AAS 80 (1988), 1666.
10 Ibid., n.6, l.c., 1663.
11 Congregación para la Educación Católica, Orientaciones educativas sobre el amor humano. Lineamientos de educación sexual (1 de noviembre de 1983), 4: Ench. Vat. 9, 423.
12 Ibid.
13 Adversus haereses, 4, 34, 1: SC 100. 846: «Omnem novitatem attulit semetipsum afferens».
14 La Tradición exegética antigua ve en María en el episodio de Caná la «figura Synagogæ» y la «inchoatio Ecclesiæ».
15 El cuarto Evangelio profundiza aquí un dato ya presente en los Sinópticos (cf Mt 9,15 y par.). Sobre el tema de Jesús Esposo, cf Juan Pablo II, Carta a las Familias (2 de febrero de 1994), 18: AAS 86 (1994), 906-910.
16 Juan Pablo II, Carta a las familias (2 de febrero de 1994), 19: AAS 86 (1994), 911; cf Carta Apost. Mulieris dignitatem (15 de agosto de 1988), 23-25: AAS 80 (1988), 1708-1715.
17 Cf Juan Pablo II, Exhort. Apost. post sinodal Familiaris consortio (22 de noviembre de 1981), 16: AAS 74 (1982), 98-99.
18 Ibid., 41, l.c., 132-133; Congregación para la Doctrina de la Fe, Instruc. Donum vitae (22 de febrero de 1987), II, 8: AAS 80 (1988), 96-97.
19 Cf Juan Pablo II, Carta a las mujeres (29 de junio de 1995), 9-10: AAS 87 (1995), 809-810.
20 Juan Pablo II, Carta a las familias (2 de febrero de 1994), 17: AAS 86 (1994), 906.
21 Carta Enc. Laborem exercens (14 de septiembre de 1981), 19: AAS 73 (1981), 627.
22 Cf Juan Pablo II, Carta Apost. Ordinatio sacerdotalis (22 de mayo de 1994): AAS 86 (1994), 545-548; Congregación para la Doctrina de la Fe, Respuesta a la duda acerca de la doctrina de la Carta Apostólica «Ordinatio sacerdotalis» (28 de octubre de 1995: AAS 87 (1995), 1114.

Cardenal Versaldi

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“Varón y mujer los creó”, para una vía de diálogo sobre la cuestión del gender en la educación, es el título del documento de la Congregación para la Educación Católica, publicado la mañana de este lunes, 10 de junio de 2019. (descargar documento en PDF)
“La Congregación para la Educación Católica, dentro de sus competencias, tiene la intención de ofrecer algunas reflexiones que puedan orientar y apoyar a cuantos están comprometidos con la educación de las nuevas generaciones a abordar metódicamente las cuestiones más debatidas sobre la sexualidad humana, a la luz de la vocación al amor a la cual toda persona es llamada”, este es el objetivo del Documento presentado por este Dicasterio Vaticano sobre la cuestión del gender en la educación.
El Documento firmado por el Cardenal Giuseppe Versaldi, Prefecto de la Congregación para la Educación Católica, y el Arzobispo Vincenzo Zani, Secretario del mismo Dicasterio busca afrontar “una verdadera y propia emergencia educativa, en particular por lo que concierne a los temas de afectividad y sexualidad”.

Una positiva y prudente educación sexual

La Congregación para la Educación Católica señala que, es evidente que la cuestión no puede ser aislada del horizonte más amplio de la educación al amor, la cual tiene que ofrecer, como lo señaló el Concilio Vaticano II, «una positiva y prudente educación sexual» dentro del derecho inalienable de todos de recibir «una educación, que responda al propio fin, al propio carácter; al diferente sexo, y  que  sea conforme a la cultura y a las tradiciones patrias, y, al mismo tiempo, esté abierta a las relaciones fraternas con otros pueblos a fin de fomentar en la tierra la verdadera unidad y la paz».

Sexualidad: un elemento básico de la personalidad

El Documento recuerda que, la visión antropológica cristiana ve en la sexualidad un elemento básico de la personalidad, un modo propio de ser, de manifestarse, de comunicarse con los demás, de sentir, de expresar y de vivir el amor humano. Por eso, es parte integrante del desarrollo de la personalidad y de su proceso educativo. «Verdaderamente, en el sexo radican las notas características que constituyen a las personas como hombres y mujeres en el plano biológico, psicológico y espiritual, teniendo así mucha parte en su evolución individual y en su inserción en la sociedad».
En el proceso de crecimiento «esta diversidad –se lee en el Documento– aneja a la complementariedad de los dos sexos, responde cumplidamente al diseño de Dios en la vocación enderezada a cada uno». «La educación afectivo-sexual considera la totalidad de la persona y exige, por tanto, la integración de los elementos biológicos, psico-afectivos, sociales y espirituales». 

Metodología en tres actitudes: escuchar, razonar y proponer

La Congregación para la Educación Católica, tiene la intención de ofrecer algunas reflexiones que puedan orientar y apoyar a cuantos están comprometidos con la educación de las nuevas generaciones a abordar metódicamente las cuestiones más debatidas sobre la sexualidad humana, a la luz de la vocación al amor a la cual toda persona es llamada.
“De esta manera –se precisa en el Documento– se quiere promover una metodología articulada en las tres actitudes de escuchar, razonar y proponer, que favorezcan el encuentro con las necesidades de las personas y las comunidades. De hecho, escuchar las necesidades del otro, así  como  la comprensión de las diferentes condiciones lleva a compartir elementos racionales y a prepararse para una educación cristiana arraigada en la fe que «todo lo ilumina con nueva luz y manifiesta el plan divino sobre la entera vocación del hombre».

Un texto para las comunidades educativas

Finalmente, la Congregación para la Educación Católica encomienda este texto a quienes se preocupan de corazón por la educación, en particular a las comunidades educativas de las escuelas católicas y a cuantos, animados por la visión cristiana de la vida, trabajan en otras escuelas, a los padres, alumnos, directivos y personal, así como a los Obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos, movimientos eclesiales, asociaciones de fieles y otras organizaciones del sector.
Fuente: www.arzobispadodelima.org

Los analistas católicos recibieron con satisfacción el documento del Vaticano que advierte que la ideología de género es una revolución cultural que socava tanto la dignidad humana como la correcta comprensión de la diferencia y complementariedad sexual. No obstante, el documento no estuvo exento de críticas.
“Hay mucha confusión en este momento con respecto a la teoría del género en la educación y este documento proporciona la claridad muy necesaria sobre la verdad de la persona humana”, dijo la Dra. Joan Kingsland, teóloga moral y asesora curricular de Ruah Woods, una organización con sede en Ohio (Estados Unidos) centrada en la Teología del Cuerpo de San Juan Pablo II.
El 10 de junio la Congregación para la Educación Católica publicó el documento “Hombre y mujer los creó. Para una vía de diálogo sobre la cuestión del gender en la educación”.
“En los medios de comunicación principales, sin duda, habrá una reacción ideológica típica contra la Iglesia por imponer una visión anticuada de la sexualidad a sus miembros; pero otros se sentirán aliviados de que la Iglesia esté brindando claridad sobre un aspecto tan importante de la persona humana”, dijo Kingsland a CNA –agencia en inglés del Grupo ACI.
La respuesta estadounidense al documento, dijo la experta, tiene lugar en “el contexto general de una cultura hipersexualizada que deja a muchos heridos y a la defensiva”, y agregó que “hay estilos de vida que esclavizan a la persona y la dejan en la oscuridad sobre la felicidad verdadera y buena”.
El documento fue publicado en el mismo momento que en diferentes partes del país se celebra las actividades del “mes del orgullo LGTB” (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales).
En diversos países el lobby gay celebra el mes del orgullo en junio, con eventos y pasacalles donde con frecuencia se presentan hombres semidesnudos o disfrazados como mujeres. Estas actividades promueven supuestos derechos como el mal llamado “matrimonio” homosexual y la adopción por parte de parejas del mismo sexo.
El nuevo documento es publicado a varios años en los que la Iglesia en los Estados Unidos fue criticada una vez más por escándalos de abuso sexual por parte del clero.
El texto describió la necesidad de reafirmar “las raíces metafísicas de la diferencia sexual” para ayudar a refutar “los intentos de negar la dualidad masculina y femenina a partir de la cual se genera la familia”.
Dicha negación “no solo borra la visión de la creación, sino que delinea una persona abstracta ‘que después elije para sí mismo, autónomamente, una u otra cosa como naturaleza suya’”.
El texto está firmado por el Cardenal Giuseppe Versaldi, prefecto de la Congregación para la Educación Católica. Describe los orígenes filosóficos de la ideología de género y los esfuerzos en varios países de imponer una visión distinta de la naturaleza humana en la política y la ley.
“Todas estas teorizaciones, desde las más moderadas hasta las más radicales, creen que el gender (género) termina siendo más importante que el sex (sexo)”, precisa el documento, que también refleja el papel de esta ideología en la educación y habla de la “crisis” del pacto educativo o “alianza” entre la escuela y la familia.
El documento señala que a pesar de los desafíos, el diálogo sigue siendo posible. También pide la protección de los derechos humanos y familiares, denunció la discriminación injusta y señaló puntos de unidad entre personas con diferentes perspectivas sobre la ideología de género.
El Padre Philip Bochanski, director ejecutivo de Courage International, dijo a CNA que el documento merece “un estudio y una reflexión cuidadosos”.
Además, dijo que tras una lectura inicial, el documento resulta “perspicaz y útil para nuestros esfuerzos constantes, de hablar a todo el mundo con la verdad desde el amor, sobre la Buena Nueva del plan de Dios para nuestras vidas”.
Courage International es un apostolado para personas con atracción hacia el mismo sexo que se han comprometido a luchar por la castidad.
El Padre Bochanski elogió la estructura del documento de “escuchar, razonar, proponer” para proporcionar “un marco claro y sólido para el ministerio” que concuerde con el consejo del Papa Francisco para aquellos religiosos que “deben acompañar a las personas a partir de su situación”.
“El documento luego presenta de manera sucinta y clara los principios antropológicos y morales que son la base de nuestra comprensión de la sexualidad humana, de modo que un diálogo de este tipo pueda ayudar a cada persona a ver sus propios deseos y experiencias a la luz del plan de Dios”, aseguró.
También, el presbítero agregó que el documento “confronta con valentía las tendencias del pensamiento secular que son confusas u opuestas a ese plan, y exhorta a todas las personas a conformar sus vidas más completamente a Cristo”.
Según Kingsland, el contexto adecuado para hablar de sexualidad es “el amor y el llamado de la persona humana a la comunión”, porque “estamos hechos a imagen de Dios, que es una comunión de amor”.
El Padre James Martin, sacerdote jesuita y editor general de la revista América, criticó el documento con un tuit el 10 de junio.
“Exige correctamente el ‘diálogo’ y la ‘escucha’, pero deja de lado las experiencias de la vida real de las personas LGTB. Tristemente, se usará como un garrote contra las personas transgénero y una excusa para argumentar que ni siquiera deberían existir. El documento es principalmente un diálogo con filósofos y teólogos, y con otros documentos de la iglesia; pero no con científicos y biólogos, no con psicólogos, y ciertamente no con personas LGTB, cuyas experiencias tienen poco o ningún peso”, dijo el jesuita.
El Padre Martin luego compartió con sus 246,000 seguidores de Twitter una publicación del grupo de presión New Ways Ministry, el cual “educa y promueve la justicia y la igualdad para los católicos lesbianas, gays, bisexuales y transgénero”, según apunta su sitio web,
“El nuevo documento del Vaticano sobre género se usará para oprimir y dañar a las personas LGTB. Se perpetúan falsos estereotipos que fomentan el odio, el fanatismo y la violencia”, dice la publicación.
Los Obispos de Estados Unidos afirmaron en un documento emitido en el año 2010, que New Ways Ministry no está aprobado ni reconocido por la Iglesia Católica y es engañoso afirmar que “proporciona una interpretación auténtica de la enseñanza católica y una auténtica práctica pastoral católica”.
Kingsland dijo que el documento de la Congregación para la Educación Católica reconoce la confusión sobre los conceptos de la naturaleza humana, la libertad humana y ve la necesidad de aclararlos para “una visión correcta y completa de la persona”.
Finalmente, notó la “continuidad clara” del documento entre la enseñanza pasada y presente de la Iglesia.
El documento cita la enseñanza de San Juan Pablo II, Benedicto XVI y el Papa Francisco, anotó.
Fuente: ACI Prensa, traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en CNA.

Varón y mujer los creó

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La Congregación para la Educación Católica ha publicado el documento “Varón y mujer los creó. Para una vía del diálogo sobre la cuestión del gender (género) en la educación“.
Según dicha congregación, este documento presenta el objetivo de “ofrecer algunas reflexiones que puedan orientar y apoyar a cuantos están comprometidos con la educación de las nuevas generaciones a abordar metódicamente las cuestiones más debatidas sobre la sexualidad humana, a la luz de la vocación al amor a la cual toda persona es llamada”.
A continuación se expone el contenido del documento completo:
INTRODUCCIÓN
1. Se difunde cada vez más la conciencia de que estamos frente a una verdadera y propia emergencia educativa, en particular por lo que concierne a los temas de afectividad y sexualidad. En muchos casos han sido estructurados y propuestos caminos educativos que « transmiten una concepción de la persona y de la vida pretendidamente neutra, pero que en realidad reflejan una antropología contraria a la fe y a la justa razón ». La desorientación antropológica, que caracteriza ampliamente el clima cultural de nuestro tiempo, ha ciertamente contribuido a desestructurar la familia, con la tendencia a cancelar las diferencias entre el hombre y la mujer, consideradas como simples efectos de un condicionamiento histórico-cultural.
2. En este contexto, la misión educativa enfrenta el desafío que «surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada gender, que “niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre. Esta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer. La identidad humana viene determinada por una opción individualista, que también cambia con el tiempo”».
3. Es evidente que la cuestión no puede ser aislada del horizonte más amplio de la educación al amor, la cual tiene que ofrecer, como lo señaló el Concilio Vaticano II, «una positiva y prudente educación sexual» dentro del derecho inalienable de todos de recibir «una educación, que responda al propio fin, al propio carácter; al diferente sexo, y que sea conforme a la cultura y a las tradiciones patrias, y, al mismo tiempo, esté abierta a las relaciones fraternas con otros pueblos a fin de fomentar en la tierra la verdadera unidad y la paz». En este sentido, la Congregación para la Educación Católica ha ofrecido ulteriores profundizaciones en el documento: Orientaciones educativas sobre el amor humano. Pautas de educación sexual.
4. La visión antropológica cristiana ve en la sexualidad un elemento básico de la personalidad, un modo propio de ser, de manifestarse, de comunicarse con los demás, de sentir, de expresar y de vivir el amor humano. Por eso, es parte integrante del desarrollo de la personalidad y de su proceso educativo. «Verdaderamente, en el sexo radican las notas características que constituyen a las personas como hombres y mujeres en el plano biológico, psicológico y espiritual, teniendo así mucha parte en su evolución individual y en su inserción en la sociedad». En el proceso de crecimiento «esta diversidad, aneja a la complementariedad de los dos sexos, responde cumplidamente al diseño de Dios en la vocación enderezada a cada uno». «La educación afectivo-sexual considera la totalidad de la persona y exige, por tanto, la integración de los elementos biológicos, psico-afectivos, sociales y espirituales».
5. La Congregación para la Educación Católica, dentro de sus competencias, tiene la intención de ofrecer algunas reflexiones que puedan orientar y apoyar a cuantos están comprometidos con la educación de las nuevas generaciones a abordar metódicamente las cuestiones más debatidas sobre la sexualidad humana, a la luz de la vocación al amor a la cual toda persona es llamada. De esta manera se quiere promover una metodología articulada en las tres actitudes de escuchar, razonar y proponer, que favorezcan el encuentro con las necesidades de las personas y las comunidades. De hecho, escuchar las necesidades del otro, así como la comprensión de las diferentes condiciones lleva a compartir elementos racionales y a prepararse para una educación cristiana arraigada en la fe que «todo lo ilumina con nueva luz y manifiesta el plan divino sobre la entera vocación del hombre».
6. Al emprender el camino del diálogo sobre la cuestión del gender en la educación, es necesario tener presente la diferencia entre la ideología del gender y las diferentes investigaciones sobre el gender llevadas a cabo por las ciencias humanas. Mientras que la ideología pretende, como señala Papa Francisco, « responder a ciertas aspiraciones a veces comprensibles » pero busca «imponerse como un pensamiento único que determine incluso la educación de los niños » y, por lo tanto, excluye el encuentro, no faltan las investigaciones sobre el gender que buscan de profundizar adecuadamente el modo en el cual se vive en diferentes culturas la diferencia sexual entre hombre y mujer. Es en relación con estas investigaciones que es posible abrirse a escuchar, razonar y proponer.
7. Por lo tanto, la Congregación para la Educación Católica encomienda este texto –especialmente en los contextos implicados por este fenómeno– a quienes se preocupan de corazón por la educación, en particular a las comunidades educativas de las escuelas católicas y a cuantos, animados por la visión cristiana de la vida, trabajan en otras escuelas, a los padres, alumnos, directivos y personal, así como a los Obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos, movimientos eclesiales, asociaciones de fieles y otras organizaciones del sector.
ESCUCHAR
Breve historia
8. La primera actitud de quien desea entrar en diálogo es escuchar. Se trata, antes que nada, de escuchar y comprender lo que ha sucedido en las últimas décadas. El advenimiento del siglo XX, con sus visiones antropológicas, trae consigo las primeras concepciones del gender, por un lado basadas en una lectura puramente sociológica de la diferenciación sexual y por el otro con un énfasis en las libertades individuales. De hecho, a mediados de siglo, nace una línea de estudios que insistía en acentuar el condicionamiento externo y sus influencias en las determinaciones personales. Aplicados a la sexualidad, estos estudios querían mostrar cómo la identidad sexual tenía más que ver con una construcción social que con una realidad natural o biológica.
9. Estos enfoques convergen en negar la existencia de un don originario que nos precede y es constitutivo de nuestra identidad personal, formando la base necesaria de nuestras acciones. En las relaciones interpersonales, lo que importa sería solamente el afecto entre los individuos, independientemente de la diferencia sexual y la procreación, consideradas irrelevantes en la construcción de la familia. Se pasa de un modelo institucional de familia – que tiene una estructura y una finalidad que no dependen de las preferencias subjetivas individuales de los cónyuges – a una visión puramente contractualista y voluntarista.
10. Con el tiempo, las teorías del gender han ampliado el campo de su aplicación. A principios de los años noventa del siglo pasado, se fueron concentrando en la posibilidad de los individuos de autodeterminar sus propias inclinaciones sexuales sin tener en cuenta la reciprocidad y la complementariedad de la relación hombre-mujer, así como la finalidad procreativa de la sexualidad. Además, incluso se llega a teorizar una separación radical entre género (gender) y sexo (sex), con la prioridad del primero sobre el segundo. Este logro es visto como una etapa importante en el progreso de la humanidad, en la cual se «presenta una sociedad sin diferencias de sexo».
11. En este contexto cultural se comprende que sexo y género han dejado de ser sinónimos, es decir, conceptos intercambiables, ya que describen dos entidades diferentes. El sexo define la pertenencia a una de las dos categorías biológicas que derivan de la díada originaria, femenina y masculina. El género, en cambio, es el modo en el cual se vive en cada cultura la diferencia entre los dos sexos. El problema no está en la distinción en sí, que podría ser interpretada rectamente, sino en una separación entre sexo y gender. De esta separación surge la distinción entre diferentes “orientaciones sexuales” que no están definidas por la diferencia sexual entre hombre y mujer, sino que pueden tomar otras formas, determinadas únicamente por el individuo radicalmente autónomo. Asimismo, el mismo concepto de gender va a depender de la actitud subjetiva de la persona, que puede elegir un género que no corresponde con su sexualidad biológica y, de consecuencia, con la forma en que lo consideran los demás (transgender).
12. En una creciente contraposición entre naturaleza y cultura, las propuestas de género convergen en el queer, es decir, en una dimensión fluida, flexible, nómada al punto de defender la emancipación completa del individuo de cada definición sexual dada a priori, con la consiguiente desaparición de las clasificaciones consideradas rígidas. Se deja así el espacio a diversos matices, variables por grado e intensidad en el contexto tanto de la orientación sexual como de la identificación del propio género.
13. La dualidad de la pareja entra también en conflicto con los “poliamoríos” que incluyen a más de dos personas. Por lo tanto, se observa que la duración del vínculo –y su naturaleza vinculante– se estructura como una variable de acuerdo con el deseo contingente de las personas, con consecuencias en el nivel de compartir responsabilidades y obligaciones inherentes a la maternidad y la paternidad. Toda esta gama de relaciones se convierte en “parentesco” (kinships), basada en el deseo o el afecto, a menudo caracterizada por un tiempo determinado, éticamente flexible o incluso consensuada sin planificación alguna. Lo que vale es la absoluta libertad de autodeterminación y la elección circunstancial de cada individuo en el contexto de cualquier relación emocional.
14. De esta manera, se apela al reconocimiento público de la libertad de elección del género y la pluralidad de uniones en oposición al matrimonio entre hombre y mujer, considerado una herencia del patrimonio patriarcal. Por lo tanto, se quisiera que cada individuo pudiera elegir su propia condición y que la sociedad se limite a garantizar tal derecho, también mediante un apoyo material, de lo contrario, nacerían formas de discriminación social contra las minorías. La reivindicación de dichos derechos ha entrado en el debate político de hoy día, obteniendo aceptación en algunos documentos internacionales e integrándose en algunas legislaciones nacionales.
Puntos de encuentro
15. En el contexto de las investigaciones sobre el gender, emergen, todavía, algunos posibles puntos de encuentro para crecer en la mutua comprensión. De hecho, a menudo los proyectos educativos tienen la necesidad, compartida y apreciable, de luchar contra cualquier expresión de injusta discriminación. Persiguen una acción pedagógica, sobre todo con el reconocimiento de los retrasos y las carencias. Ciertamente no se puede negar que a lo largo de los siglos se han asomado formas de injusta subordinación, que tristemente han marcado la historia y han influido también al interior de la Iglesia. Esto ha dado lugar a rigidez y fijeza que demoraron la necesaria y progresiva inculturación del mensaje genuino con el que Jesús proclamó igual dignidad entre el hombre y la mujer, dando lugar a acusaciones de un cierto machismo más o menos disfrazado de motivaciones religiosas.
16. Un punto de encuentro es la educación de niños y jóvenes a respetar a cada persona en su particular y diferente condición, de modo que nadie, debido a sus condiciones personales (discapacidad, origen, religión, tendencias afectivas, ) pueda convertirse en objeto de acoso, violencia, insultos y discriminación injusta. Se trata de una educación a la ciudadanía activa y responsable, en la que todas las expresiones legítimas de la persona se acogen con respeto.
17. Otro punto de crecimiento en la comprensión antropológica son los valores de la feminidad que se han destacado en la reflexión del gender. En la mujer, por ejemplo, la «capacidad de acogida del otro» favorece una lectura más realista y madura de las situaciones contingentes, desarrollando «el sentido y el respeto por lo concreto, que se opone a abstracciones a menudo letales para la existencia de los individuos y la sociedad». Se trata de una aportación que enriquece las relaciones humanas y los valores del espíritu «a partir de las relaciones cotidianas entre las personas». Por esta razón, la sociedad está en gran parte en deuda con las mujeres que están «comprometidas en los más diversos sectores de la actividad educativa, fuera de la familia: guarderías, escuelas, universidades, instituciones asistenciales, parroquias, asociaciones y movimientos».
18. La mujer es capaz de entender la realidad en modo único: sabiendo cómo resistir ante la adversidad, haciendo « la vida todavía posible incluso en situaciones extremas» y conservando « un tenaz sentido del futuro ». De hecho, no es una coincidencia que «donde se da la exigencia de un trabajo formativo se puede constatar la inmensa disponibilidad de las mujeres a dedicarse a las relaciones humanas, especialmente en favor de los más débiles e indefensos. En este cometido manifiestan una forma de maternidad afectiva, cultural y espiritual, de un valor verdaderamente inestimable, por la influencia que tiene en el desarrollo de la persona y en el futuro de la sociedad. ¿Cómo no recordar aquí el testimonio de tantas mujeres católicas y de tantas Congregaciones religiosas femeninas que, en los diversos continentes, han hecho de la educación, especialmente de los niños y de las niñas, su principal servicio?».
Crítica
19. Sin embargo, hay algunos puntos críticos que se presentan en la vida real. Las teorías del gender indican –especialmente las más radicales– un proceso progresivo de desnaturalización o alejamiento de la naturaleza hacia una opción total para la decisión del sujeto emocional. Con esta actitud, la identidad sexual y la familia se convierten en dimensiones de la “liquidez” y la “fluidez” posmodernas: fundadas solo sobre una mal entendida libertad del sentir y del querer, más que en la verdad del ser; en el deseo momentáneo del impulso emocional y en la voluntad individual.
20. Las presuposiciones de estas teorías son atribuibles a un dualismo antropológico: a la separación entre cuerpo reducido y materia inerte y voluntad que se vuelve absoluta, manipulando el cuerpo como le plazca. Este fisicismo y voluntarismo dan origen al relativismo, donde todo es equivalente e indiferenciado, sin orden y sin finalidad. Todas estas teorizaciones, desde las más moderadas hasta las más radicales, creen que el gender (género) termina siendo más importante que el sex (sexo). Esto determina, en primer lugar, una revolución cultural e ideológica en el horizonte relativista y, en segundo lugar, una revolución jurídica, porque estos casos promueven derechos individuales y sociales específicos.
21. En realidad, sucede que la defensa de diferentes identidades a menudo sea perseguida afirmando que son perfectamente indiferentes entre sí y, por lo tanto, negándolas en su relevancia. Esto asume una particular importancia según en términos de diferencia sexual: a menudo, de hecho, el concepto genérico de “no discriminación” oculta una ideología que niega la diferencia y la reciprocidad natural del hombre y la « En vez de combatir las interpretaciones negativas de la diferencia sexual, que mortifican su valencia irreductible para la dignidad humana, se quiere cancelar, de hecho, esta diferencia, proponiendo técnicas y prácticas que hacen que sea irrelevante para el desarrollo de la persona y de las relaciones humanas. Pero la utopía de lo “neutro” elimina, al mismo tiempo, tanto la dignidad humana de la constitución sexualmente diferente como la cualidad personal de la transmisión generativa de la vida ». Se vacía –de esta manera– la base antropológica de la familia.
22. Esta ideología induce proyectos educativos y pautas legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente libres de la diferencia biológica entre el hombre y la mujer. La identidad humana se entrega a una opción individualista, también cambiante con el tiempo, una expresión de la forma de pensar y actuar, muy difundida en la actualidad, que confunde «la genuina libertad con la idea de que cada uno juzga como le parece, como si más allá de los individuos no hubiera verdades, valores, principios que nos orienten, como si todo fuera igual y cualquier cosa debiera permitirse».
23. El Concilio Vaticano II, al cuestionarse sobre lo que la Iglesia piensa de la persona humana, afirma que «en la unidad de cuerpo y alma, el hombre, por su misma condición corporal, es una síntesis del universo material, el cual alcanza por medio del hombre su más alta cima y alza la voz para la libre alabanza del Creador». Por esta dignidad, «no se equivoca el hombre al afirmar su superioridad sobre el universo material y al no considerarse ya como partícula de la naturaleza o como elemento anónimo de la ciudad humana ». Por lo tanto, «no ha de confundirse orden de la naturaleza con orden biológico ni identificar lo que esas expresiones designan. El orden biológico es orden de la naturaleza en la medida en que este es accesible a los métodos empíricos y descriptivos de las ciencias naturales; pero, en cuanto orden específico de la existencia, por estar relacionado manifiestamente con la Causa primera, con Dios Creador, el de la naturaleza ya no es un orden biológico ».
RAZONAR
Argumentos racionales
24. Escuchar el perfil histórico, de los puntos de encuentro y las cuestiones críticas en la cuestión de gender lleva a consideraciones a la luz de la razón. De hecho, hay argumentos racionales que aclaran la centralidad del cuerpo como un elemento integral de la identidad personal y las relaciones familiares. El cuerpo es la subjetividad que comunica la identidad del ser. En este sentido, se entienden los datos de las ciencias biológicas y médicas, según los cuales el “dimorfismo sexual” (es decir, la diferencia sexual entre hombres y mujeres) está probado por las ciencias, como por ejemplo, la genética, la endocrinología y la neurología. Desde un punto de vista genético, las células del hombre (que contienen los cromosomas XY) son diferentes a las de las mujeres (cuyo equivalente es XX) desde la concepción. Por lo demás, en el caso de la indeterminación sexual, es la medicina la que interviene para una terapia. En estas situaciones específicas, no son los padres ni mucho menos la sociedad quienes pueden hacer una elección arbitraria, sino que es la ciencia médica la que interviene con fines terapéuticos, operando de la manera menos invasiva sobre la base de parámetros objetivos para explicar la identidad constitutiva.
25. El proceso de identificación se ve obstaculizado por la construcción ficticia de un “género” o “tercer género”. De esta manera, la sexualidad se oscurece como una calificación estructurante de la identidad masculina y femenina. El intento de superar la diferencia constitutiva del hombre y la mujer, como sucede en la intersexualidad o en el transgender, conduce a una ambigüedad masculina y femenina, que presupone de manera contradictoria aquella diferencia sexual que se pretende negar o superar. Al final, esta oscilación entre lo masculino y lo femenino se convierte en una exposición solamente “provocativa” contra los llamados “esquemas tradicionales” que no tienen en cuenta el sufrimiento de quienes viven en una condición indeterminada. Tal concepción busca aniquilar la naturaleza (todo lo que hemos recibido como fundamento previo de nuestro ser y de todas nuestras acciones en el mundo), mientras que lo reafirmamos implícitamente.
26. El análisis filosófico muestra también cómo la diferencia sexual masculino/femenino sea constitutiva de la identidad humana. En las filosofías greco-latinas, la esencia se pone como un elemento trascendente que re- compone y armoniza la diferencia entre lo femenino y lo masculino en la singularidad de la persona humana. En la tradición hermenéutica-fenomenológica, tanto la distinción como la complementariedad sexual se interpretan en una clave simbólica y metafórica. La diferencia sexual constituye, en la relación, la identidad personal ya sea horizontal (diádica: hombre-mujer) o vertical (triádica: hombre-mujer-Dios), tanto en el contexto de la relación interpersonal entre hombre y mujer (yo/tú) que dentro de la relación familiar (tú/yo/nosotros).
27. La formación de la identidad se basa precisamente en la alteridad: en la confrontación inmediata con el “tú” diferente de mí, reconozco la esencia de mi “yo”. La diferencia es la condición de la cognición en general y del conocimiento de la identidad. En la familia, la comparación con la madre y el padre facilita al niño la elaboración de su propia identidad/ diferencia sexual. Las teorías psicoanalíticas muestran el valor tripolar de la relación padre/hijo, afirmando que la identidad sexual emerge completamente solo en la comparación sinérgica de la diferenciación.
28. La complementariedad fisiológica, basada en la diferencia sexual, asegura las condiciones necesarias para la procreación. En cambio, el recurso a las tecnologías reproductivas puede consentir la generación a una persona, pareja de una pareja del mismo sexo, con “fertilización in vitro” y maternidad subrogada: pero el uso de tecnología no es equivalente a la concepción natural, porque implica manipulación de embriones humanos, fragmentación de la paternidad, instrumentalización y/o mercantilización del cuerpo humano, así como reducción del ser humano a objeto de una tecnología científica.
29. Por lo que concierne en particular al sector escolar, es propio en la naturaleza de la educación la capacidad de construir las bases para un diálogo pacífico y permitir un encuentro fructífero entre las personas y las ideas. Además, la perspectiva de una extensión de la razón a la dimensión trascendente parece no secundaria. El diálogo entre fe y razón « si no quiere reducirse a un estéril ejercicio intelectual, debe partir de la actual situación concreta del hombre, y desarrollar sobre ella una reflexión que recoja su verdad ontológico-metafísica ». En esta dimensión se coloca la misión evangelizadora de la Iglesia sobre el hombre y la mujer.
PROPONER
Antropología cristiana
30. La Iglesia, madre y maestra, no solo escucha, sino que, fortalecida por su misión original, se abre a la razón y se pone al servicio de la comunidad humana, ofreciendo sus propuestas. Es evidente que sin una aclaración satisfactoria de la antropología sobre la cual se base el significado de la sexualidad y la afectividad, no es posible estructurar correctamente un camino educativo que sea coherente con la naturaleza del hombre como persona, con el fin de orientarlo hacia la plena actuación de su identidad sexual en el contexto de la vocación al don de sí mismo. Y el primer paso en esta aclaración antropológica consiste en reconocer que « también el hombre posee una naturaleza que él debe respetar y que no puede manipular a su antojo ». Este es el núcleo de esa ecología del hombre que se mueve desde el «reconocimiento de la dignidad peculiar del ser humano» y desde la necesaria relación de su vida «con la ley moral escrita en su propia naturaleza».
31. La antropología cristiana tiene sus raíces en la narración de los orígenes tal como aparece en el Libro del Génesis, donde está escrito que« Dios creó al hombre a su imagen […], varón y mujer los creó» (Gen 1, 27). En estas palabras, existe el núcleo no solo de la creación, sino también de la relación vivificante entre el hombre y la mujer, que los pone en una unión íntima con Dios. El sí mismo y el otro de sí mismo se completan de acuerdo con sus específicas identidades y se encuentran en aquello que constituye una dinámica de reciprocidad, sostenida y derivada del Creador.
32. Las palabras bíblicas revelan el sapiente diseño del Creador que «ha asignado al hombre como tarea el cuerpo, su masculinidad y feminidad; y que en la masculinidad y feminidad le ha asignado, en cierto sentido, como tarea su humanidad, la dignidad de la persona, y también el signo transparente de la “comunión” interpersonal, en la que el hombre se realiza a sí mismo a través del auténtico don de sí». Por lo tanto, la naturaleza humana, para superar cualquier fisicismo o naturalismo, debe entenderse a la luz de la unidad del alma y el cuerpo, «en la unidad de sus inclinaciones de orden espiritual y biológico, así como de todas las demás características específicas, necesarias para alcanzar su fin».
33. En esta «totalidad unificada» se integran la dimensión vertical de la comunión con Dios y la dimensión horizontal de la comunión interpersonal, a la que son llamados el hombre y la mujer. La identidad personal madura auténticamente en el momento en que está abierta a los demás, precisamente porque «en la configuración del propio modo de ser, femenino o masculino, no confluyen sólo factores biológicos o genéticos, sino múltiples elementos que tienen que ver con el temperamento, la historia familiar, la cultura, las experiencias vividas, la formación recibida, las influencias de amigos, familiares y personas admiradas, y otras circunstancias concretas que exigen un esfuerzo de adaptación». De hecho, «para la persona humana es esencial el hecho de que llega a ser ella misma sólo a partir del otro, el “yo” llega a ser él mismo sólo a partir del “tú” y del “vosotros”; está creado para el diálogo, para la comunión sincrónica y diacrónica. Y sólo el encuentro con el “tú” y con el “nosotros” abre el “yo” a sí mismo».
34. Es necesario reiterar la raíz metafísica de la diferencia sexual: de hecho, hombre y mujer son las dos formas en que se expresa y se realiza la realidad ontológica de la persona humana. Esta es la respuesta antropológica a la negación de la dualidad masculina y femenina a partir de la cual se genera la familia. El rechazo de esta dualidad no solo borra la visión de la creación, sino que delinea una persona abstracta «que después elije para sí mismo, autónomamente, una u otra cosa como naturaleza suya. Se niega a hombres y mujeres su exigencia creacional de ser formas de la persona humana que se integran mutuamente. Ahora bien, si no existe la dualidad de hombre y mujer como dato de la creación, entonces tampoco existe la familia como realidad preestablecida por la creación. Pero, en este caso, también la prole ha perdido el puesto que hasta ahora le correspondía y la particular dignidad que le es propia».
35. En esta perspectiva, educar a la sexualidad y a la afectividad significa aprender « con perseverancia y coherencia lo que es el significado del cuerpo » en toda la verdad original de la masculinidad y la feminidad; significa « aprender a recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados […]. También la valoración del propio cuerpo en su femineidad o masculinidad es necesaria para reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente […], y enriquecerse recíprocamente ». Por lo tanto, a la luz de una ecología plenamente humana e integral, la mujer y el hombre reconocen el significado de la sexualidad y la genitalidad en aquella intrínseca intencionalidad relacional y comunicativa que atraviesa su corporeidad y los envía mutuamente el uno hacia el otro.
La familia
36. La familia es el lugar natural en donde esta relación de reciprocidad y comunión entre el hombre y la mujer encuentra su plena actuación. En ella, el hombre y la mujer unidos en la elección libre y consciente del pacto de amor conyugal, realizan «una totalidad en la que entran todos los elementos de la persona: reclamo del cuerpo y del instinto, fuerza del sentimiento y de la afectividad, aspiración del espíritu y de la voluntad». La familia es «una realidad antropológica, y, en consecuencia, una realidad social, de cultura» de lo contrario «calificarla con conceptos de naturaleza ideológica, que tienen fuerza sólo en un momento de la historia y después decaen» significa traicionar su valor. La familia, como sociedad natural en la que se realizan plenamente la reciprocidad y la complementariedad entre el hombre y la mujer, precede al mismo orden sociopolítico del Estado, cuya libre actividad legislativa debe tenerlo en cuenta y darle el justo reconocimiento.
37. Es racionalmente comprensible que en la naturaleza misma de la familia se fundan dos derechos fundamentales que siempre deben ser respaldados y garantizados. El primero es el derecho de la familia a ser reconocida como el principal espacio pedagógico primario para la formación del niño. Este «derecho primario» después se traduce concretamente en la «obligación gravísima» de los padres de hacerse responsables de la «educación íntegra personal y social de los hijos», también en lo que respecta a su educación sobre la identidad sexual y la afectividad, «en el marco de una educación para el amor, para la donación mutua». Es un derecho-deber educativo que «se califica como esencial, relacionado como está con la transmisión de la vida humana; como original y primario, respecto al deber educativo de los demás, por la unicidad de la relación de amor que subsiste entre padres e hijos; como insustituible e inalienable y que, por consiguiente, no puede ser totalmente delegado o usurpado por otros».
38. Otro derecho no secundario es el del niño «a crecer en una familia, con un padre y una madre capaces de crear un ambiente idóneo para su desarrollo y su madurez afectiva. Seguir madurando en relación, en confrontación, con lo que es la masculinidad y la feminidad de un padre y una madre, y así armando su madurez afectiva». Y es dentro del mismo núcleo familiar que el niño puede ser educado para reconocer el valor y la belleza de la diferencia sexual, de la igualdad, de la reciprocidad biológica, funcional, psicológica y social. «Ante una cultura que “banaliza” en gran parte la sexualidad humana, […], el servicio educativo de los padres debe basarse sobre una cultura sexual que sea verdadera y plenamente personal. En efecto, la sexualidad es una riqueza de toda la persona – cuerpo, sentimiento y espíritu – y manifiesta su significado íntimo al llevar la persona hacia el don de sí misma en el amor». Estos derechos se acompañan naturalmente a todos los demás derechos fundamentales de la persona, en particular a aquel de la libertad de pensamiento, conciencia y religión. En estos espacios se pueden hacer nacer experiencias fructíferas de colaboración entre todos los sujetos involucradas en la educación.
La escuela
39. A la acción educativa de la familia se une la de la escuela, que interactúa de manera subsidiaria. Fortalecida por su fundación evangélica, «la escuela católica se configura como escuela para la persona y de las personas. “La persona de cada uno, en sus necesidades materiales y espirituales, es el centro del magisterio de Jesús: por esto el fin de la escuela católica es la promoción de la persona humana”. Tal afirmación, poniendo en evidencia la relación del hombre con Cristo, recuerda que en su persona se encuentra la plenitud de la verdad sobre el hombre. Por esto, la escuela católica, empeñándose en promover al hombre integral, lo hace, obedeciendo a la solicitud de la Iglesia, consciente de que todos los valores humanos encuentran su plena realización y, también su unidad, en Cristo. Este conocimiento manifiesta que la persona ocupa el centro en el proyecto educativo de la escuela católica».
40. La escuela católica debe convertirse en una comunidad educativa en la que la persona se exprese y crezca humanamente en un proceso de relación dialógica, interactuando de manera constructiva, ejercitando la tolerancia, comprendiendo los diferentes puntos de vista y creando confianza en un ambiente de auténtica armonía. Se establece así la verdadera «comunidad educativa, espacio agápico de las diferencias. La escuela-comunidad es lugar de intercambio, promueve la participación, dialoga con la familia, que es la primera comunidad a la que pertenecen los alumnos; todo ello respetando su cultura y poniéndose en actitud profunda de escuchar respecto a las necesidades que le salen al paso y a las expectativas de que es destinataria». De esta manera, las niñas y los niños son acompañados por una comunidad que «los estimula a superar el individualismo y a descubrir, a la luz de la fe, que están llamados a vivir, de una manera responsable, una vocación específica en un contexto de solidaridad con los demás hombres. La trama misma de la humana existencia los invita, en cuanto cristianos, a comprometerse en el servicio de Dios en favor de los propios hermanos y a transformar el mundo para que venga a ser una digna morada de los hombres».
41. Asimismo los educadores cristianos que viven su vocación en las escuelas no católicas dan testimonio de la verdad sobre la persona humana y están al servicio de su promoción. De hecho, «la formación integral del hombre como finalidad de la educación, incluye el desarrollo de todas las facultades humanas del educando, su preparación para la vida profesional, la formación de su sentido ético y social, su apertura a la trascendencia y su educación religiosa». El testimonio personal, unido con la profesionalidad, contribuye al logro de estos objetivos.
42. La educación a la afectividad necesita un lenguaje adecuado y moderado. En primer lugar, debe tener en cuenta que los niños y los jóvenes aún no han alcanzado la plena madurez y empiezan a descubrir la vida con interés. Por lo tanto, es necesario ayudar a los estudiantes a desarrollar «un sentido crítico ante una invasión de propuestas, ante la pornografía descontrolada y la sobrecarga de estímulos que pueden mutilar la sexualidad». Ante un bombardeo de mensajes ambiguos y vagos –cuyo final es una desorientación emocional y el impedimento de la madurez psicorelacional– «ayudarles a reconocer y a buscar las influencias positivas, al mismo tiempo que toman distancia de todo lo que desfigura su capacidad de amar».
La sociedad
43. En el proceso educativo no puede faltar una visión unificada sobre la sociedad actual. La transformación de las relaciones interpersonales y sociales «ha ondeado con frecuencia la “bandera de la libertad”, pero en realidad ha traído devastación espiritual y material a innumerables seres humanos, especialmente a los más vulnerables. Es cada vez más evidente que la decadencia de la cultura del matrimonio está asociada a un aumento de pobreza y a una serie de numerosos otros problemas sociales que azotan de forma desproporcionada a las mujeres, los niños y los ancianos. Y son siempre ellos quienes sufren más en esta crisis».
44. Por estas razones, no se puede dejar a la familia sola frente al desafío educativo. Por su parte, la Iglesia continúa ofreciendo apoyo a las familias y a los jóvenes en las comunidades abiertas y acogedoras. Las escuelas y las comunidades locales, en particular, están llamadas a llevar a cabo una gran misión, si bien no reemplacen a los padres, puesto que son complementarias de ellos. La importante urgencia del desafío educativo puede hoy constituir un fuerte estímulo para reconstruir la alianza educativa entre la familia, la escuela y la sociedad.
45. Como ampliamente se reconoce, este pacto educativo ha entrado en crisis. Es urgente promover una alianza sustancial y no burocrática, que armonice, en el proyecto compartido de «una positiva y prudente educación sexual», la responsabilidad primordial de los padres con la tarea de los maestros. Se deben crear las condiciones para un encuentro constructivo entre los distintos sujetos a fin de establecer un clima de transparencia, interactuando y manteniéndose constantemente informados sobre las actividades para facilitar la participación y evitar tensiones innecesarias que puedan surgir a causa de malentendidos debido a la falta de claridad, información y competencia.
46. En el marco de esta alianza, las acciones educativas deben ser informadas del principio de subsidiariedad. « Porque cualquier otro colaborador en el proceso educativo debe actuar en nombre de los padres, con su con- sentimiento y, en cierto modo, incluso por encargo suyo ». Procediendo juntos, la familia, la escuela y la sociedad pueden articular caminos de educación a la afectividad y la sexualidad dirigidos a respetar el cuerpo de los demás y respetar los tiempos de su propia maduración sexual y emocional, teniendo en cuenta las especificidades fisiológicas y psicológicas, así como las fases de crecimiento y maduración neurocognitiva de niñas y niños para acompañarlos en su crecimiento de manera saludable y responsable.
La formación de los formadores
47. Con gran responsabilidad, todos los formadores están llamados a la realización real del proyecto pedagógico. Su personalidad madura, su preparación y equilibrio psíquico influyen fuertemente sobre los educandos. Por lo tanto, es importante tener en cuenta su formación, además de los aspectos profesionales, también aquellos culturales y espirituales. La educación de la persona, especialmente en la era evolutiva, requiere un cuidado particular y una actualización constante. No se trata solamente de una simple repetición de argumentos disciplinarios. Se espera que los educadores sepan «acompañar a los alumnos hacia objetivos elevados y desafiantes, demostrar elevadas expectativas hacia ellos, participar y relacionar a los estudiantes entre de ellos y con el mundo».
48. La responsabilidad de los dirigentes, el personal docente y el personal escolástico es aquella de garantizar un servicio coherente con los principios cristianos que constituyen la identidad del proyecto educativo, así como interpretar los desafíos contemporáneos a través de un testimonio diario de comprensión, objetividad y prudencia. De hecho, es comúnmente compartido que «el hombre contemporáneo escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan, […] o si escuchan a los que enseñan, es porque dan testimonio». La autoridad del educador, por lo tanto, se configura como la confluencia concreta « de una formación general, fundada en una concepción positiva y constructiva de la vida, y en el esfuerzo constante por realizarla. Una tal formación rebasa la necesaria preparación profesional y penetra los aspectos más íntimos de la personalidad, incluso el religioso y espiritual».
49. La formación de formadores –cristianamente inspirada– tiene como objetivo tanto la persona del solo maestro como la construcción y consolidación de una comunidad educativa a través de un ventajoso intercambio educativo, emocional y personal. De esta manera se genera una relación activa entre los educadores donde el crecimiento personal integral enriquece aquella profesional, viviendo la enseñanza como un servicio de humanización. Por lo tanto, es necesario que los maestros católicos reciban una preparación adecuada sobre el contenido de los diferentes aspectos de la cuestión del gender y sean informados sobre las leyes vigentes y las propuestas que se están discutiendo en sus propios países con la ayuda de personas calificadas de manera equilibrada y en nombre del diálogo. Las instituciones universitarias y los centros de investigación están llamados a ofrecer su contribución específica para garantizar una capacitación adecuada y actualizada durante toda su vida.
50. Con referencia a la tarea específica de la educación a el amor humano –«teniendo en cuenta el progreso de la psicología, de la pedagogía y de la didáctica»– se requiere a los formadores «una preparación psicopedagógica adaptada y seria, que le permita captar situaciones particulares que requieren una especial solicitud». Por lo tanto, «se impone un conocimiento claro de la situación, porque el método utilizado no sólo condiciona grandemente el resultado de esta delicada educación, sino también la colaboración entre los diversos responsables».
51. Hoy en día, muchas legislaciones reconocen la autonomía y la libertad de enseñanza. En este contexto, las escuelas tienen la oportunidad de colaborar con las instituciones católicas de educación superior para profundizar los diversos aspectos de la educación sexual a fin de obtener subvenciones, guías pedagógicas y manuales educativos establecidos en la « visión cristiana del hombre ». En este sentido, tanto los pedagogos como los docentes, así como los expertos en literatura infantil y juvenil pueden contribuir a ofrecer herramientas innovadoras y creativas para consolidar la educación integral de la persona desde la primera infancia frente a visiones parciales y distorsionadas. A la luz de un pacto educativo renovado, la cooperación entre todos los responsables –a nivel local, nacional e internacional– no puede agotarse únicamente mediante el intercambio de ideas y el intercambio exitoso de buenas prácticas, sino que se ofrece como un medio importante de formación permanente de los propios educadores.
CONCLUSIÓN
52. En conclusión, el camino del diálogo –que escucha, razona y propone– parece ser el camino más efectivo para una transformación positiva de las inquietudes e incomprensiones en un recurso para el desarrollo de un entorno relacional más abierto y humano. Por el contrario, el enfoque ideológico a las delicadas cuestiones de género, al tiempo que declara respeto por la diversidad, corre el riesgo de considerar las diferencias mismas de forma estática, dejándolas aisladas e impermeables entre sí.
53. La propuesta educativa cristiana enriquece el diálogo por la finalidad de «conseguir la realización del hombre a través del desarrollo de todo su ser, espíritu encarnado, y de los dones de naturaleza y gracia de que ha sido enriquecido por Dios». Esto requiere un sentido y acogedor acerca- miento hacia el otro comprendiéndose como un antídoto natural contra “la cultura del descarte” y el aislamiento. De esta manera, se promueve «una dignidad originaria de todo hombre y mujer irreprimibile, indisponible a cualquier poder o ideología».
54. Más allá de cualquier reduccionismo ideológico o relativismo uniformador, las educadoras y educadores católicos –en su adecuación a la identidad recibida de su inspiración evangélica– están llamados a transformar positivamente los desafíos actuales en oportunidades, siguiendo los senderos de la escucha, de la razón y la propuesta cristiana, así como a dar testimonio, con las modalidades de la propia presencia, con coherencia entre las palabras y la vida. Los formadores tienen la fascinante misión educativa de «enseñar un camino en torno a las diversas expresiones del amor, al cuidado mutuo, a la ternura respetuosa, a la comunicación rica de sentido. Porque todo eso prepara un don de sí íntegro y generoso que se expresará, luego de un compromiso público, en la entrega de los cuerpos. La unión sexual en el matrimonio aparecerá así como signo de un compromiso totalizante, enriquecido por todo el camino previo».
55. Esta cultura de diálogo no contradice la legítima aspiración de las escuelas católicas de mantener su propia visión de la sexualidad humana en función de la libertad de las familias para poder basar la educación de sus hijos en una antropología integral, capaz de armonizar todas las dimensiones que constituyen su identidad física, psíquica y espiritual. Un Estado democrático no puede, de hecho, reducir la propuesta educativa a un solo pensamiento, especialmente en un asunto tan delicado que toca la visión fundamental de la naturaleza humana y el derecho natural de los padres a tener una opción de educación libre, siempre de acuerdo con la dignidad de la persona humana. Por lo tanto, cada institución escolar debe estar equipada con herramientas organizativas y programas didácticos que hagan que este derecho de los padres sea real y concreto. De esta manera, la propuesta pedagógica cristiana se concretiza en una respuesta sólida a las antropologías de la fragmentación y de lo provisional.
56. Los centros educativos católicos que ofrecen programas de formación afectiva y sexual deben tener en cuenta las diferentes edades de los alumnos, así como dar ayuda en el pleno respeto a cada persona. Esto se puede lograr a través de un camino de acompañamiento discreto y confidencial, con el que también se acoge a quien se encuentran viviendo una situación compleja y dolorosa. La escuela debe, por lo tanto, proponerse como un ambiente de confianza, abierto y sereno, especialmente en aquellos casos que requieren tiempo y discernimiento. Es importante crear las condiciones para una escucha paciente y comprensiva, lejos de las discriminaciones
57. Consciente de la solicitud educativa y del trabajo diario que realizan las personas empeñadas en la escuela y en los diversos contextos de la actividad pedagógica formal e informal, la Congregación para la Educación Católica alienta a continuar con la misión formativa de las nuevas generaciones, especialmente de quien sufre la pobreza en sus diversas expresiones y necesita del amor de los educadores y las educadoras, de modo que « los jóvenes no solo sean amados, sino que también sepan que son amados» (San Juan Bosco). Este Dicasterio también expresa gratitud agradecida y, con las palabras de Papa Francisco, alienta a «los maestros cristianos, que trabajan tanto en escuelas católicas como públicas, […] a estimular en los alumnos la apertura al otro como rostro, como persona, como hermano y hermana por conocer y respetar, con su historia, con sus méritos y defectos, riquezas y límites. La apuesta es la de cooperar en la formación de chicos abiertos e interesados en la realidad que los rodea, capaces de tener atención y ternura».
Ciudad del Vaticano, 2 de febrero de 2019, Fiesta de la Presentación del Señor.
Fuente: Agencia Zenit.

Pota con cocaína

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Dan prisión preventiva de 15 meses a involucrados en caso de exportación de pota con cocaína

La jueza Clara Denisse Torres Campos del 6° Juzgado de Investigación Preparatoria del Callao resolvió dar 15 meses de prisión preventiva para los involucrados en el caso de exportación de pota con cocaína: Camilo Peirano Blondet, Aldo Alonso Villacorta Lora, María Mercedes Chumpitaz Nieto, David Rolando García Guerra y Fernando Alfredo Negrón Querzola.
El caso se originó la mañana del 17 de marzo del 2017, cuando en la inspección realizada en un depósito temporal de la empresa Tramarsa en el Callao, efectivos policiales de la Sección de Inteligencia del Departamento Portuario del Callao–DIRANDRO y Luz Mery Zuzunaga Silva de la Primera Fiscalía en Delitos de Tráfico Ilícito de Drogas del Callao, encontraron 1,288 paquetes tipo ladrillo acondicionados en filetes de pota congelados, con un peso de 1,292 Kg de clorhidrato cocaína. El cargamento era de la empresa Villa de Oro Perú SAC.
Los paquetes tenían el rostro del futbolista Lionel Messi (El Comercio 24/03/17). La intervención de la policía fue gracias una información que llegó a la DIRANDRO procedente de Colombia (Caretas 06/04/17).
LAS SOSPECHAS DE DROGA
La empresa Villa de Oro Perú era investigada por la policía por tráfico ilícito de drogas desde el 2015, incluso intervino uno de sus contenedores que exportaba filete de pota congelada a Amberes (Bélgica). En esa ocasión, la policía no encontró nada, pero la policía belga en Amberes encontró 35 paquetes con clorhidrato de cocaína en un contenedor (Caretas 06/04/17).
Antes de la intervención de aquel 17 de marzo, la policía había realizado un seguimiento de tres meses a la empresa. También son investigadas Port Logistic SAC y Supermaq SAC del Grupo Superfish del empresario Camilo Peirano Blondet. Villa de Oro Perú contrató a Port Logistic para tramitar la exportación de los contenedores a Bélgica y EEUU, mientras Supermaq se encargó del almacenamiento y traslado los contenedores a Tramarsa.
Los domicilios fiscales de Supermaq y Villa de Oro son la misma dirección: la calle 28 de Julio N° 160 y 170 de la Urbanización Germán Astete en San Miguel. El número telefónico 5771867 que está registrado como Villa de Oro, contesta una operadora del Grupo Superfish. La empresa Villa de Oro Perú SAC fue constituida en agosto del 2010 por María Mercedes Chumpitaz Nieto y Aldo Alonso Villacorta Lora con 10 mil acciones cada uno, ambos trabajadores del Grupo Superfish desde aquella época hasta la actualidad (Caretas 06/04/17).
Según el portal de Facebook Prensa Chalaca (06/06/19), Aldo Alonso Villacorta Lora y María Mercedes Chumpitaz vendieron sus acciones en Villa de Oro a José Antonio Cahuas Servalli en agosto de 2015, quien es gerente general desde enero de 2016.
Según la defensa de Cahuas, en enero del 2016 un intermediario de la empresa Villa de Oro fue a Chancay y lo contactó por medio de un amigo. Éste le ofreció S/ 2 mil a cambio de que firmara unos documentos para que él fuese el nuevo representante legal de Villa de Oro. Además, que Cahuas fue declarado interdicto judicialmente (Caretas 06/04/17).
La representante de Port Logistic, Alison Gutiérrez Palomino, declaró ante la Policía que la actual coordinadora de la empresa Villa de Oro Perú es María Mercedes Chumpitaz Nieto.
EL ACONDICIONAMIENTO DE LA DROGA
Según la Primera Fiscalía en Delitos de Tráfico Ilícito de Drogas del Callao, el 22 de febrero de 2017, la empresa Inversiones Superfish SAC despachó 5 mil kilos de filete de pota congelada desde su planta del Callao, con destino al fundo Santa María (Chancay) de propiedad de Fernando Alfredo Negrón Querzola. Dicho producto fue ingresado a la cámara de congelamiento al interior del fundo, lugar donde se habría realizado el acopio de la droga y acondicionado en la pota congelada.
El 7 de marzo, Negrón Querzola trasladó los 5 mil kilos de filete de pota, que reingresó a la empresa pesquera en mención y posteriormente procedieron el llenado al contenedor, encontrándose presentes el jefe de planta, Aldo Alonso Villacorta Lora; el jefe de cámara, David Rolando García Guerra, y el accionista de Superfish, Camilo Peirano Blondet. Estos hechos fueron registrados por las cámaras de seguridad de la empresa el 15 de marzo de 2017.
ANTECEDENTES DE PEIRANO BLONDET
Quien ya tiene antecedentes policiales y penales es Camilo Peirano Blondet, un empresario que contaría con influencias políticas y que sería cabeza de la organización.
El año 2000, Camilio Peirano era profesor de la academia Trenner y fue acusado en la Comisaría de La Molina de dopar a una de sus alumnas de 17 años para luego violarla. Afrontó un largo proceso judicial, en el cual el 5° Juzgado Penal de Lima lo sentenció a tres años de prisión suspendida el 2006. Después, la sentencia fue anulada por la Corte Suprema de Justicia.
Un reportaje de Panorama sobre la Pesca Negra (09/12/12) demostró que la Pesquera Superfish trasladó anchoveta destinada para el consumo humano desde el muelle artesanal del Callao a las instalaciones de la empresa Alimentos El Ferrol SAC, para producir harina de pescado. Ambas empresas eran controladas por Camilo Peirano Blondet.
Fuente: www.gatoencerrado.net

HIJO DE EXMINISTROS “CAVIARES” ES PROCESADO COMO CABECILLA DE RED DE NARCOTRÁFICO

Camilo Peirano Blondet, vástago de Luis Peirano y Cecilia Blondet, registraba antecedentes por violación y llegó a ser enjuiciado. Lo defendió en ese momento el exprocurador José Ugaz

Camilo Peirano Blondet, empresario pesquero de 41 años de edad y que es hijo de los exministros Luis Peirano y Cecilia Blondet, fue enviado por 15 meses de prisión preventiva dentro de un proceso por narcotráfico donde es sindicado por la Fiscalía como “cabecilla” de operaciones de exportación de cocaína camuflada en envíos de pota.
Según reporta la revista Caretas, Peirano está involucrado en ese proceso junto a otros empresarios que cuentan con linaje político. Es el caso de Fernando Negrón Querzola, ingeniero agrónomo e hijo de exsenador de Acción Popular, Alberto Negrón Fernández; así como Jorge Enrique Pérez Garreaud, hijo del exembajador peruano en Uruguay, Jorge Pérez Garreaud.
La investigación corre a cargo de la Primera Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Tráfico Ilícito de Drogas, donde Peirano sería el “cerebro” de la organización delictiva que quiso enviar hacia Amberes (Bélgica) un cargamento de 1,417 kilogramos de clorhidrato de cocaína camuflados en lotes de filete de pota el 17 de marzo de 2017.
Luis Peirano, exministro de Cultura en el gobierno de Ollanta Humala
A ello se suma que el empresario estaría involucrado en otro proceso, denominado “Los Empresarios”, donde también se intervino un cargamento de filetes de merluza con 1,152 kilogramos de cocaína que iba a salir de Paita con destino a España.
La publicación registra que Peirano Blondet ya tuvo antecedentes delictivos en el año 2000, cuando fue denunciado en la comisaría de La Molina por dopar y violar a una menor de edad que era su alumna en la Academia Trenner. En el consiguiente proceso penal tuvo como abogado al exprocurador José Ugaz Sánchez Moreno.
Inicialmente, tras un largo juicio, fue condenado a tres años de prisión suspendida por el Quinto Juzgado Penal de Lima, sentencia que luego sería anulada de forma polémica, por lo que este caso quedó impune.
Cecilia Blondet, exministra de la Mujer en el gobierno de Alejandro Toledo y luego directiva de Proètica
El programa Panorama, en el año 2014, también registró las actividades de Peirano Blondet trasladando anchoveta a las fábricas de harina de pescado pese a que dicho producto debía ser destinado al consumo humano directo. Cuando esa denuncia se hizo pública, el padre del empresario se desempeñaba como ministro de Cultura en el gobierno de Ollanta Humala.
Fuente: www.manifiestoperu.com

Daniel y Tatiana

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Jueza postergó casos para atender a Daniel Salaverry

Por César Rojas- Diario EXPRESO
La acción de amparo solicitada por Daniel Salaverry a un juzgado de La Libertad no es solo un hecho histórico –por primera vez un presidente del Congreso pide al Poder Judicial que se pronuncie sobre un trámite legislativo- sino que evidencia una extraordinaria rapidez de la magistrada a cargo: Tatiana Pedemonte Del Río.
Según se informó el jueves, el Expediente 1986, mediante el cual Benji Espinoza, abogado del titular del Parlamento, se abrió el miércoles 29 de mayo. El miércoles la jueza dio por admitida la demanda, y el jueves Salaverry ya estaba notificado, con lo cual el documento se difundió a la prensa y la opinión pública.
Esto demuestra que Pedemonte ha favorecido al congresista, al darle prioridad a su caso frente a otras acciones de amparo presentadas por ciudadanos de a pie en las semanas anteriores.
Basta ver el estado de los expedientes 1836, 1805 y 1693, los cuales ingresaron entre el 17 y el 6 de mayo al Noveno Juzgado Civil de Trujillo, a cargo de la referida magistrada. Hasta el viernes, todos estaban esperando calificación.
“Según una resolución del Tribunal Constitucional, las demandas de amparo se deben calificar en dos días, aunque en la práctica el promedio de demora es un mes. Lo que acá llama la atención es que no la jueza no está respetando el orden cronológico de cada demanda que ingresa por mesa de partes. Su comportamiento configura inconducta funcional, que le merecería una sanción disciplinaria”, manifestó el abogado Sandro Balvín.
Recordó que, cuando interpuso un recurso de amparo por el debido proceso en la investigación por la muerte de Emerson Fasabi –exempleado de Ollanta Humala- el juez encargado demoró un mes en responderle.

Más nexos entre Daniel Salaverry y Tatiana Pedemonte

Tatiana Pedemonte del Río, titular del Noveno Juzgado Civil de La Libertad, no solo favoreció a Daniel Salaverry admitiendo su demanda de amparo antes que las de otras personas que esperaban varias semanas, sino que también tendría cercanía con el presidente del Congreso.
Así lo muestran fotografías publicadas en la cuenta Facebook de su esposo, Roberto Carlos Uceda López. En varias se le ve en reuniones sociales abrazado y tomando licor con Dante Ricardo Ramal Torres.
Uceda tiene un puesto de confianza en la sede de Trujillo del Ministerio de Justicia, mientras Ramal ha sido contador de DSV, empresa que poseía el parlamentario en la Ciudad de la Eterna Primavera.
Además, el esposo de Pedemonte aparece en otras imágenes muy amigo de Fernando Salaverry Villa, hermano del procesado por informes falsos de representación, por los cuales la Comisión de Ética Parlamentaria ha recomendando 120 días de suspensión sin goce de haber.
Fuente: Diario EXPRESO.

Espíritu de iglesia

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Evangelio según San Juan 14,15-16.23b-26.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes”.
Jesús le respondió: “El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él.
El que no me ama no es fiel a mis palabras. La palabra que ustedes oyeron no es mía, sino del Padre que me envió.
Yo les digo estas cosas mientras permanezco con ustedes.
Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho”.

Homilía del Padre Paul Voisin CR, Superior General de la Congregación de la Resurrección:

Durante muchos años mis padres, mi hermano y yo visitamos a algunos amigos regularmente y disfrutamos de una amistad muy cercana con la familia. El marido de la pareja había servido en las fuerzas armadas canadienses durante la segunda guerra mundial. Viniendo de una comunidad agrícola, y de repente se encuentra en los campos de batalla de Europa, tuvo un gran impacto en su vida: un impacto que altera la vida. Muy a menudo iba a mencionar, “cuando yo estaba en el ejército…”, o, “cuando yo estaba en la guerra…”. Sucedió tan a menudo que mi hermano y yo nos hizo voltear los ojos, para el disgusto de nuestros padres. Sin embargo, muchos años después, después de mi regreso de Bolivia, me encontré haciendo lo mismo, comenzando una frase con: “cuando estaba en Bolivia…”. No me di cuenta de cuántas personas me rodaron los ojos, pero estoy seguro que especialmente la gente en las parroquias que he servido “desde que estaba en Bolivia” fácilmente me cansó de escuchar eso. Sin embargo, en mi caso, como en el caso de nuestro amigo de la familia, estos son los momentos que definen, una experiencia de vida que era tan importante que empezamos a considerar como un “punto de inflexión” en nuestra vida: la vida antes y después de esa realidad. Tal vez podría ser para ti tu matrimonio, o el nacimiento de tu primer hijo, o un empleo en particular. Estoy seguro de que todos podemos identificar un momento así en nuestra vida.
Creo que Pentecostés, la gran fiesta de la iglesia que celebramos hoy, es sólo un momento en la vida de la iglesia. De hecho, a menudo se conoce como el ‘cumpleaños’ de la iglesia. Puedo imaginar que los discípulos comenzaron a mirar su discipulado antes de Pentecostés como distinto al de después de Pentecostés. Pentecostés era, creo, su “punto de inflexión” o “mayoría de edad” para la iglesia temprana.
En nuestro Evangelio (Juan 20:19-23) vemos ese momento dramático en el que Jesús dio el don del Espíritu Santo a los discípulos. Mientras que anteriormente se estaban reuniendo con miedo, a las puertas cerradas, ahora el espíritu santo los transformará en valientes y celosos mensajeros del Señor resucitado. Él no los envió a su misión solo, olvidado o desprotegido. Él les dio el Espíritu Santo para liderar y guiarlos, alentando y tonificando.
Nuestra primera lectura de los Hechos de los apóstoles (2:1-11) se hace eco de esta realidad en el momento de Pentecostés. Aquí vemos el Espíritu Santo descendiendo sobre ellos -como lenguas de fuego- y vemos que el Espíritu Santo se manifiesta en una multitud de idiomas. Mientras que en la cuenta del Antiguo Testamento de la torre de Babel en el libro de Génesis
(11:1-9) estas multitud de lenguaje causaron el caos y la división porque fue el resultado del orgullo y la desobediencia de la voluntad de Dios, aquí la multitud de idiomas -concedido por el Espíritu Santo por la voluntad del padre- crea la unidad entre los oyentes y da gloria a DIOS. Esta multitud de idiomas era para proclamar la buena noticia de Jesús para mover los corazones y las mentes de las personas de todas las naciones.
Nuestra segunda lectura, desde la primera carta de Pablo a los Corintios (12:3 B-7, 12-13), refleja esta presencia del Espíritu Santo entre ellos, manifestándose en una variedad de regalos y carismas para el edificio de la iglesia. Una vez más, la imagen de Pablo de la iglesia como cuerpo, hace hincapié en la unidad que el Espíritu Santo trajo a ese grupo de discípulos. Eran de muchas naciones y tribus -incluso históricamente enemigos- pero ahora estaban unidos en Jesucristo.
A medida que celebramos la fiesta de Pentecostés hoy, podemos reflexionar sobre lo que significa esta venida del Espíritu Santo en nuestra propia vida. No importa hace cuánto tiempo fue que recibimos el sacramento de la confirmación, la recepción del Espíritu Santo debe ser significativo en nuestras vidas. Tal vez ni siquiera somos conscientes de la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas, lo que es triste, porque entonces su gracia y regalos permanecen latentes en nosotros. El Espíritu Santo quiere hacer una diferencia en nuestras vidas, pero tenemos que decir “sí” al Espíritu Santo de nuevo, el Espíritu Santo que recibimos en el bautismo y la confirmación.
Pentecostés es una oportunidad para nosotros de “ventilar el fuego” una vez más en la vida del Espíritu Santo dentro de nosotros. Puede estar tumbado inactivo, o puede que ni siquiera esté en nuestros términos diarios de referencia. ¡Eso no es lo que Dios quiere! Eso refleja una negación del Espíritu Santo, o lo sostiene a una distancia, en lugar de abrirnos a DIOS.
Todos y cada día debemos reconocer que el Espíritu Santo está con nosotros. Nos regresa a él en nuestra oración, sobre todo cuando no podemos encontrar las palabras para expresar nuestras necesidades y luchas más íntimos. Cuando confiamos en el espíritu, nos abrimos a las gracias que él puede dar, que nos une al padre y al hijo. Estamos seguros de que no estamos solos, pero el espíritu acompaña, nos lleva y nos guía a diario.
A medida que venimos a reconocer el Espíritu Santo, de manera natural, descubrimos cómo el espíritu se manifiesta en y a través de nosotros. Puede que no tengamos el don de la curación, o el don de la profecía, o el don de las lenguas, pero cada uno ha sido bendecido con regalos y carismas para la construcción del cuerpo de Cristo. Puede ser la paciencia, o la compasión, o la comprensión, o el coraje, o el amor (especialmente de Dios), o la sabiduría, o la devoción (piedad). Podemos tomar por sentado y sólo pensar “esa es la forma en que soy”, pero ese es Dios -en particular el Espíritu Santo- revelado a sí mismo en y a través de nosotros. Muchos de estos regalos y carismas no pueden haber venido naturalmente a nosotros, sino que son la obra de gracia dentro de nosotros, permitiendo superar obstáculos y lograr las virtudes cristianas que buscamos.
Que esta renovación del Espíritu Santo con nosotros sea como ese momento decisivo de mi amigo, después de su experiencia en la segunda guerra mundial, o yo mismo para mis años en Bolivia. Entonces vamos a reconocer la diferencia en nuestras vidas antes y después del evento determinante de abrir al espíritu, ser instrumentos de Dios, no obstáculos, y construir un mundo que refleje la presencia de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Terrible error

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Acuchillando la historia

Por Martha Meier Miró Quesada– Diario EXPRESO.
Ayer Vizcarra acuchilló la historia en el Día de la Bandera al rendir homenaje al militar argentino Roque Sáenz Peña, quien según él “inmoló su vida” en la batalla de Arica. No fue el único error –más bien horror– histórico de su discurso, pero sí el peor. Sáenz Peña no murió luchando contra el ejército chileno el 7 de junio de 1880, sino en 1914 siendo presidente de su país. ¿Ni eso sabe su asesorcito argentino Maxi Aguiar? o ¿cambiar la historia es parte de su estrategia para “mantener la legitimidad del Gobierno del Perú”? Porque ese es su trabajo, según declaró el sanjuanino a un diario provinciano de su país.
No es la primera vez que el supuesto gobierno de lujo “jala” en historia básica, en datos conocidos por cualquier chico de primaria. Cuando el actual premier Salvador del Solar fungió como ministro de Cultura de Kuczynski, infirió que el Tumi era inca. ¿No sabía que representa a la deidad mitológica Naylamp, propia de la norteña cultura Lambayeque?
Del Tumi inca pasan a matar a Sáenz Peña en Arica, ante el monumento a Bolognesi inaugurado por el supuesto difunto. El acuchillamiento histórico de Vizcarra no pasó desapercibido y los comentarios no tardaron. El analista Fernando Rospigliosi en tono sarcástico tuiteó: “¡Ya pues! Tampoco pidan que un presidente tan ocupado conozca la historia. ¿Ups, pero su asesor argentino tampoco? Eso sí está mal”. El periodista Carlos Orellana, por años consejero del presidente Alberto Fujimori, dijo mediante Twitter: “Quien escribe los discursos presidenciales debe ser, además de una persona culta, responsable. Se estudia, se chequea. No se puede exponer a un jefe de Estado a un papelón”. El congresista Víctor Andrés “Vitocho” García Belaunde tuiteó: “Hoy recordamos la batalla de Arica y heroísmo de Bolognesi y sus hombres. ¡Lástima que el Presidente, jefe supremo de las Fuerzas Armadas, improvise en historia! De haber muerto Sáenz Peña en Arica, no habría inaugurado el monumento a Bolognesi en 1905, ni hubiese sido presidente de Argentina en 1910. ¿Quién lo asesora?”. Y la periodista Karla Calle se lanzó con “Vacancia: Por ineptitud; por corrupción; por vago y ahora por Bestia”. Fuerte pero cierto.
Solo alguien sin luces ignora que Sáenz Peña fue presidente de Argentina tras Arica; solo un perezoso no revisa lo que leerá y hay que ser profundamente torpe para rodearse de nulos.
Y se llama Vizcarra con V de… ¡vergüenza ajena!

Martín Vizcarra: el notorio error del presidente en su repaso de la Batalla de Arica

Este viernes, el presidente Martín Vizcarra pronunció un discurso por el aniversario 139 de la Batalla de Arica, uno de los eventos más conocidos de la Guerra del Pacífico, en el que perdieron la vida héroes nacionales como Francisco Bolognesi y Alfonso Ugarte.
En una parte de su alocución, sin embargo, el mandatario erró al repasar la lista de algunos mártires de dicha jornada. “En Arica se gestó una de las páginas más gloriosas de nuestra historia. Allí ofrendaron su vida los valientes oficiales More, Inclán, Ugarte, Bustamante, Varela [y] Sáenz Peña”, afirmó Vizcarra, ignorando que tanto Marcelino Varela como Roque Sáenz Peñasobrevivieron a aquella batalla, y que, incluso, este último terminaría siendo presidente de su país, Argentina, varias décadas después.
El sobreviviente que se convirtió en jefe de Estado
“Comete un error terrible”, comenta el historiador Héctor López Martínez respecto a lo dicho por Vizcarra. “Sáenz Peña no muere; resulta con una herida bastante grave en un brazo […] y en 1905 viene a Lima para la inauguración del monumento a Bolognesi”, agrega en referencia a la escultura que se construyó en Lima en dedicatoria al héroe de Arica y bajo el que, precisamente, Vizcarra pronunció su discurso.
Efectivamente, Roque Sáenz Peña, que había nacido en Argentina, fue uno de los soldados extranjeros que peleó por el Perú en la Guerra del Pacífico. Luego de la derrota peruana en Arica, cuenta la historiadora Carmen McEvoy, es capturado por el ejército de Chile a donde es trasladado y liberado posteriormente por petición de su país de origen. “Luego será presidente de Argentina [en 1910] y dará la ley electoral que lleva su nombre”.
Además del renombre que alcanzaría en su país, Sáenz Peña tuvo un papel medular en la difusión de la historia de Bolognesi. “Él fue el primero en contar la gloria de Bolognesi. Si nosotros sabemos datos sobre los últimos momentos de Bolognesi es gracias a Roque Sáenz Peña”, comenta López Martínez.
Sáenz Peña, asimismo, desempeñaría un rol clave al aclarar una de las dudas que surgió en torno a Bolognesi.
En una de sus Tradiciones Peruanas (“La respuesta de Bolognesi”) Ricardo Palma relata que, ante el pedido del bando rival para que se rindiera, el coronel Bolognesi respondió con las siguientes palabras: “Repita usted a su general que quemaré hasta el último cartucho”. El texto de Palma, sin embargo, motivó una respuesta del coronel del ejército chileno, Cruz Salvo (uno de los que había estado presente en aquella jornada) que en un artículo publicado en “El Mercurio” de Chile negó que Bolognesi hubiera pronunciado tal frase.
“El mayor Salvo publica una nota en un periódico chileno desmintiendo a Palma. […] Y como Salvo había sido un testigo presencial, su testimonio era muy fuerte, aunque era de parte. Es en ese momento que Sáenz Peña, que estaba vivo todavía y que también había sido testigo presencial, terció en la polémica diciendo que, si esas no fueron las palabras textuales, se acercaron mucho a lo que dijo Bolognesi. De manera que le daba la razón a Palma. Y por eso quedó esa frase”, repasa el historiador Carlos Contreras Carranza.
Dicho sea de paso, la propia pluma de Palma recoge que en la Batalla de Arica murieron “casi todos los jefes peruanos que asistieron a la junta de guerra, con excepción de los comandantes Roque Sáenz Peña, Marcelino Varela y Manuel C. de la Torre”.
Sáenz Peña y El Comercio
Como menciona López Martínez, Sáenz Peña regresaría al Perú en 1905 con motivo de la inauguración del monumento a Bolognesi. La edición que El Comercio publicó el 8 de noviembre de ese año da cuenta de la noticia y recoge parte de las declaraciones que dio ante las autoridades peruanas. Este es un extracto de lo que dijo Sáenz Peña aquella jornada:
“He visitado el Perú en sus horas de infortunio, cuando las agitaciones eran grandes y el problema pavoroso de la guerra embargaba los espíritus y amenazaba con sombras los destinos de la nación. Percibo, señor presidente, todos los horizontes despejados y Lima me recibe con una sonrisa y vuestro Gobierno como un antiguo amigo con quien debéis contar siempre en las horas nubladas como en los días de sol”.
Finalmente, Roque Sáenz Peña moriría en 1914 en Argentina.
Fuente: Diario El Comercio.

La fiscalía, una broma de mal gusto

Por Mariella Balbi– Diario EXPRESO.
La Fiscalía terminó convirtiéndose en el principal brazo político de este gobierno. Donde se corta el jamón, en la Junta de Fiscales Supremos las cosas son peliagudas. Los fiscales Zoraida Ávalos, amiga personal del Presidente, y Pablo Sánchez están absolutamente entregados a la causa gubernamental. Aunque los supremos, Gonzalo Chávarry, Tomás Gálvez y Víctor Rodríguez no siempre votan unidos, son un freno a las pretensiones totalitarias de Palacio de Gobierno.
Chávarry ha desquiciado a Vizcarra y fue la verdadera razón de la abusiva e irregular cuestión de confianza. Hasta un ciego concluiría que la inhabilitación por el Congreso de Chávarry y de Gálvez permitiría un control total de la Junta de Fiscales y de sus decisiones, bloqueando las innumerables investigaciones al Presidente Vizcarra; desde su accidentado paso por la región Moquegua hasta el caso Chinchero en el gobierno de PPK.
Cuando el Congreso rechazó la inhabilitación de Chávarry arrancó una arremetida de varios fiscales contra este y el Parlamento. La fiscal Rocío Sánchez (Cuellos Blancos) opinó muy oronda: “ellos (los congresistas de oposición) tienen interés de mantener a su fiscal”, asegurando indubitablemente que cazarán a Chávarry porque presentarían otra acusación constitucional.
Como no pegó, inmediatamente otra fiscal del Callao también cuestionó al Congreso por el archivo de la acusación a Chávarry, declarando: “los congresistas han tenido el atrevimiento de decir que faltan pruebas” y afirmó sentir “indignación”. Aseveró además que Chávarry integra los “Cuellos Blancos”, garantizando tener ya “la estructura de poder de la organización que implica a parlamentarios”. Al diablo con el respeto a los otros poderes, con la presunción de inocencia y todo lo demás.
El toque estridente siempre lo da el fiscal Pérez, también amigo de Vizcarra, y de quien se dice despacha directamente con él. También juzgó a Chavarry, dijo sentirse “indignado” de tenerlo en la Junta de Fiscales porque “ha cometido delitos lamentables”. Respecto a la decisión del Congreso afirmó, alterado como siempre, “me uno a los miles de ciudadanos que creen que este Congreso ya no nos representa”.
Es inquietante que esta gente forme parte del sistema judicial. Adelantan opinión con gran desfachatez, lanzan diatribas contra los congresistas, acusan sin mostrar pruebas. Todo turbio y manipulador. Nadie los denuncia y transgreden su propio reglamento. Son un poder supremo, encima de los otros poderes del Estado.
Imagine a un fiscal español, norteamericano o inglés en este plan. Pero lo más desopilante es que el vocal supremo César San Martín tiene un audio con el cuello más blanco del Callao, Walter Ríos. Le pide un favorcito y como sabemos, favor con favor se paga. Pero no tiene ninguna investigación. Y el fiscal Pablo Sánchez llega a la Academia de la Magistratura con dos jueces que poseen audios con César Hinostroza. Nuestra justicia es un sainete.

Peajes Nuevo Perú

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Agitación y propaganda

El miércoles de esta semana, el Congreso decidió otorgarle la confianza al Gabinete liderado por Salvador del Solar, luego de que este la pidiese a propósito de seis proyectos de ley de reforma política que, según ha explicado el Ejecutivo, tienen como objetivo mejorar ciertos aspectos de nuestro sistema electoral y partidario y luchar contra la corrupción.
Sin embargo, si bien la esencia de la discusión estaba claramente delimitada, durante el debate algunos congresistas aprovecharon la atención que la oportunidad les prestaba para extenderse sobre asuntos lejanos a la materia que se habían reunido a discutir y para desarrollar más bien aquello que en las confrontaciones políticas de los setenta y ochenta sus precursores ideológicos denominaban “agitación y propaganda”. Si bien fueron muchos los parlamentarios que eligieron este camino, los que resaltaron, por lo radical de su diagnóstico de los problemas del país y lo curioso de las soluciones propuestas, fueron los representantes de las bancadas de izquierda.
Como se recuerda, desde que Martín Vizcarra anunció que presentaría una nueva cuestión de confianza al Congreso de la República, tanto el Frente Amplio como Nuevo Perú anunciaron que la negarían. Según explicaron, buscaban así precipitar la disolución del Legislativo y, eventualmente, impulsar nuevas elecciones y un proceso constituyente. Nada distinto, en realidad, de lo que habían propuesto durante el proceso electoral del 2016, antes de que la actual crisis adquiriera los niveles que hoy ostenta…
Pero si antes del debate algunos pudieron tener dudas sobre las motivaciones que llevaron a la izquierda a esta decisión, las intervenciones de sus voceros lo dejaron meridianamente claro.
Así, por ejemplo, tuvimos exposiciones como la de Humberto Morales (Frente Amplio), quien, además de asegurar que el gobierno y la mayoría parlamentaria están buscando ‘profundizar el modelo neoliberal’ y de resaltar las “luchas” que su partido ha asumido, eligió culminar su alocución citando a Fidel Castro (“patria o muerte”) y al Che Guevara (“hasta la victoria, siempre”). Un hecho que, si se suma a la referencia hecha por su colega Edilberto Curro a Juan Velasco Alvarado y la reforma agraria, dice mucho de la vocación democrática de la agrupación de la que forman parte.
Al mismo tiempo, la evaluación de la naturaleza de los problemas que aquejan al país, hecha por los miembros de las agrupaciones en cuestión, también trajo consigo conclusiones llamativas. La congresista Katia Gilvonio (Nuevo Perú), por ejemplo, se refirió al ‘baguazo’ y acusó al “modelo neoliberal instaurado por la fujiconstitución del 93” de haber cobrado la vida de 33 peruanos; una tesis curiosa si se toma en cuenta que el conflicto fue entre el Estado y las comunidades indígenas y que la mayoría de víctimas fueron agentes del orden. Por su parte la congresista Indira Huilca (Nuevo Perú) aseguró que “el MEF gobierna en este país” y que el presidente ‘capitula’ ante la Confiep, dos teorías que no supo sustentar.
Ejemplos como los descritos, sobran (como Rogelio Tucto del Frente Amplio hablando de cómo el gobierno “se allana a los mandatos de Washington para su política internacional” o Manuel Dammert de Nuevo Perú acusando a los “grandes grupos económicos” de haber instaurado un régimen para concentrar las ganancias). Todos tienen en común, sin embargo, la repetición de un discurso que ambas bancadas, cuando tentaron juntas el sillón presidencial, desplegaron como propuesta y vieron derrotado en las urnas. Un discurso, además, con poca consideración por las instituciones democráticas vigentes y que procura un cambio de modelo so pretexto de remediar la crisis.
No obstante, a diferencia de lo que piensa la izquierda representada en el Parlamento, los problemas actuales no podrán ser solucionados sin las instituciones que hoy buscan descartar (como la Constitución y el Congreso). A fin de cuentas, más que empezar de nuevo, lo que se necesita es fortalecer lo que por tanto tiempo el país ha venido construyendo.
Fuente: Editorial Diario El Comercio.
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Acusan a Marisa Glave de manejar aportes en campaña del No

El ex gerente de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de Lima, Gabriel Prado viene colaborando con la fiscalía en la investigación del caso Susana Villarán. Según fuentes fiscales, el ex funcionario habría entregado información sobre la participación de la congresista Marisa Glave en la campaña del No a la revocatoria.
A pesar que el abogado de Prado aseguró que su patrocinado no es un colaborador eficaz en dicha investigación, el ex gerente de Villarán estaría entregando información valiosa con la finalidad de verse beneficiado en una futura sentencia.
De acuerdo a nuestra fuente fiscal, la legisladora también habría tenido participación en el manejo de los aportes que hicieron las empresas brasileñas OAS y Odebrecht para la campaña del No. Esta información viene siendo evaluada por el fiscal Carlos Puma.
Como se recuerda, Glave fue regidora en la gestión de Villarán en el periodo 2011-2014.
A Villarán se le acusa de recibir 10 millones de ambas empresas para sus campañas del No y la reelección. Actualmente viene cumpliendo prisión preventiva por 18 meses en el penal de Chorrillos. En el mismo establecimiento penitenciario está la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, investigada también por recibir dinero de Odebrecht para su campaña.
Fuente: www.exitosanoticias.pe

Organización criminal limeña

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Por MARÍA TERESA GARCÍA- Diario EXPRESO.
La existencia de nuevas pruebas que consolidarían la tesis que sindica a la exalcadesa de Lima Susana Villarán como lideresa de una organización criminal que involucró a funcionarios y personas naturales, fue lo que pesó en la decisión tomada de la Sala Penal de Apelaciones para variar la prisión preventiva de la citada exfuncionaria de 18 a 24 meses.
El pasado 29 de mayo la Sala Penal de Apelaciones Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios,  integrada por los jueces superiores Ramiro Salinas Siccha (presidente), Juan Guillermo Piscoya y Víctor Enríquez Sumerinde, tomó la misma decisión en el caso del ex gerente municipal, José Miguel Castro, y al ex secretario de Economía de Diálogo Vecinal, Luis Gómez Cornejo.
Como se sabe, Villarán y José Miguel Castro son investigados por la presunta comisión del delito de asociación ilícita para delinquir y otros en agravio del Estado, por presuntamente recibir US$ 10 millones de las empresas brasileñas entre los años 2013 y 2014.
Tanto Susana Villarán como José Miguel Castro habían solicitado que se les varíe la orden de 18 meses de prisión preventiva, dictada por el juez Jorge Chávez Tamariz el pasado 14 de mayo, por la de comparecencia con restricciones.
Lejos de favorecer a Villarán y compañía, la apelación terminó generando la ampliación del plazo de prisión preventiva ante la evidencia de nuevos indicios en su contra.
“De los elementos de convicción se puede advertir que nos encontraríamos ante un supuesto de organización criminal, donde no solo están involucrados los imputados en calidad de funcionarios públicos, sino también personas vinculadas a estos. Esta organización habría tenido como objetivo que la imputada, Susana Villarán de la Puente, se mantenga en el poder de la Municipalidad Metropolitana de Lima, para lo cual se habrían realizado diversos actos de corrupción y de lavado de activos”, indica la resolución.
Sobre el delito de lavado de activos, se indica que los nuevos elementos permiten preliminarmente identificar las formas de ingreso del dinero recibido proveniente de actos de corrupción, al circuito económico legal a través de pagos efectuados a medios de comunicación.
Asimismo, las acciones que habrían realizado los imputados para camuflar el dinero limpio mediante información falsa presentada ante la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), sobre el aporte de las campañas políticas y lo verdaderamente gastado, sobre todo si el dinero que habrían recibido los imputados provenía de la Caja 2 de Odebrecht y OAS.
“En cuanto al delito de cohecho pasivo propio, se puede establecer preliminarmente que los imputados en calidad de funcionarios públicos, es decir alcaldesa y gerente municipal, solicitaron dinero a las empresas Odebrecht y OAS para financiar las campañas políticas por él No a la Revocatoria y la reelección con el objetivo de mantenerse en el poder del citado municipio”, señala.
Para tales efectos, indica el fallo, las empresas brasileñas habrían sido beneficiadas con los proyectos de construcción de las obras Vías Nuevas de Lima y Línea Amarilla (adenda número 1)
“En ese orden de ideas, de la revisión de los citados elementos de convicción, se aprecia que estos poseen contundencia acreditativa conjuntamente con los elementos originarios, permiten sostener la presunta comisión de los hechos fácticos que se atribuyen a los imputados y su vinculación con estos”, subraya.

PELIGRO DE FUGA

Sobre este punto, la Sala Superior considera a favor de Villarán de la Puente la concurrencia de arraigos reales domiciliario y familiar; sin embargo, indica que se debe valorar la gravedad de la pena que podría imponérsele como resultado de la confirmación de tres delitos imputados: asociación ilícita para delinquir, cohecho pasivo propio y lavado de activos.
“Debido a la ausencia de una actitud voluntaria de reparar la magnitud de los daños causados y la presunta pertenencia a una organización criminal, que habría recibido dinero maculado de otra organización criminal internacional denominada Odebrecht, esta Sala Superior considera que se encuentran suficientemente acreditados y sustentados los presupuestos que configuran el peligro de fuga de la citada imputada”.

OBSTACULIZACIÓN

La resolución judicial también hace referencia a la entrevista en la que Villarán acepta la procedencia de los fondos de la campaña del No a la Revocatoria y refiere un pacto de silencio con Castro Gutiérrez, pues afirmó: “en primer lugar esta verdad es que siempre supe de los aportes de empresas a la campaña del No a la Revocatoria, tomamos la decisión José Miguel Castro y yo de procurar y aceptar fondos de campaña”.
Más adelante señala: “yo hoy en día estoy diciendo que lo supe, que lo avalé, con José Miguel Castro aceptamos que me demoré en decirlo porque teníamos un acuerdo de no hablar de esto”.
“De esta declaración se desprende que Villarán acordó con su coinvestigado, mantener silencio sobre la verdad de los hechos, lo cual no se encuentra dentro de la esfera de protección de la no autoincriminación, pues Villarán exteriorizó la posibilidad de una coordinación con Castro Gutiérrez y este último reconoció ante el juez, que se ha reunido con ella”, indica.
Por ello la Sala Superior infiere la existencia de un concierto de voluntades entre los dos imputados, lo cual se desprende del acta de entrevista a Gabriel Prado Ramos y realiza precisiones respecto a un audio entregado el 14 de mayo de 2019 en el cual se le escucha a él con Villarán y Castro.
La resolución destaca que Villarán se encontraba presente cuando Castro obstruye el normal desarrollo de las investigaciones para el esclarecimiento de los hechos, toda vez que le da indicaciones a Prado Ramos para que éste niegue los hechos e informe falsedades al Ministerio Público.
“En el presente caso, sí se supera razonablemente el estándar probatorio en relación con las declaraciones de los colaboradores eficaces, pues éstas se encuentran corroboradas con lo declarado por la propia imputada. (…) Esta Sala Superior considera que se encuentra suficientemente acreditado y sustentado el peligro de obstaculización respecto a Villarán de la Puente”, señala.

Es de alta complejidad

La Sala Superior justificó su decisión de incrementar el plazo de prisión preventiva para Susana Villarán al estimar que el caso reviste complejidad por lo cual se debe otorgar un mayor tiempo al Ministerio Público para efectuar la investigación, más aún tratándose de una supuesta organización criminal.
“A la presente investigación (Caso No a la Revocatoria) de Susana Villarán se han acumulado tres carpetas fiscales: Caso Rutas de Lima, Caso Cuenta en Andorra de Gabriel Prado y Caso Reelección de Susana Villarán, lo cual demuestra que la magnitud y la complejidad de este caso se ha elevado. (…) Ahora los hechos se circunscriben también a otras presuntas conductas criminales, las cuales siguen guardando relación con los hechos investigados”, detalla.
Asimismo, la Sala Penal subraya que se trata de un gran número de imputados, lo cual constituye un indicador de las dificultades que pueden surgir para la toma o ampliación de sus declaraciones y las investigaciones que se puedan generar de las mismas.
Además, para algunos casos se requiere la asistencia judicial internacional para llevar a cabo la toma de declaraciones de personas que se encuentran fuera del país.
También recuerda que existe una pericia contable pendiente para lo cual debe ser recabada información que obra bajo la custodia de personas que se encuentran en el extranjero, lo cual conlleva a que la investigación presente dificultades, puesto que deberá ser realizada por especialistas que no están abocados a este caso a exclusividad.
Indican que debido a la necesidad que tiene el Ministerio Público de desplegar diligencias que permitan lograr el esclarecimiento de los presuntos graves hechos cometidos por integrantes de una organización criminal y lo que ello implica, se verifica que este caso reviste gran complejidad.
“La Sala considera que resulta atendible la solicitud de la Fiscalía de incrementar el término de la prisión preventiva, sin embargo teniendo en cuenta que a la fecha se tiene avanzada la investigación preparatoria, esta Sala considera un plazo proporcional y razonable para la realización de las diligencias pendientes de actuar, incluida la etapa intermedia y la de juicio oral, es de 24 meses”, señala la resolución.

NUEVOS ELEMENTOS DE CONVICCIÓN

De acuerdo a lo señalado por la Sala Penal  de Apelaciones existen nuevos elementos de convicción en el caso de Susana Villarán, entre los cuales se destacan los siguientes:
-Acta de búsqueda de información respecto a la campaña por el No a la Revocatoria.
-Escrito de Daniela Maguiña Ugarte (cuñada del ex gerente municipal José Castro).
-Actas fiscales de búsqueda de información relacionadas con las declaraciones de Jorge Barata.
-Actas fiscales de búsqueda de información relacionada con la declaración de María Luisa Guimaraes.
-Actas de transcripción de las declaraciones de los colaboradores eficaces 101-2019, 105-2019, 110-2019, 120- 2019 y 130-2019.
-Acta fiscal de identificación de documentos de la empresa OAS.
-Acta de fiscal de recepción de información de la empresa Odebrecht.
-Declaración testimonial de Gustavo Guerra García Picasso, declaración testimonial de Carlos Enrique Juscamaita Aranguena, declaración testimonial de Gabriel  Daly Turcke, declaración de Ricardo Boleira Sieira  Guimaraes y de Raúl Ribeiro Pereira Neto
-Informe técnico de actividad económico-financiera.
-Acta sobre la contabilidad de Diálogo Vecinal ante la ONPE.
-Registro de aportaciones e ingresos de campaña electoral en efectivo y especie.
-Informe técnico de actividad económico-financiera 2014-2015.
-Declaración de 77 falsos aportantes a la campaña por la reelección de Susana Villarán.
-Cartas escritas por los medios de comunicación sobre los gastos de publicidad efectuados por la campaña.

Existe chantaje en el Congreso

Por Mariella Balbi- Político.pe
Relato de lo escuchado de varias voces parlamentarias.
“¡Así no se puede hacer política!”, exclama un recorrido congresista. Muchos son los parlamentarios que viven bajo el chantaje que realiza el Ejecutivo y orientan sus votos en consecuencia. Este tiene topos o emisarios que realizan la ‘presión’. Puede ser de tipo legal, algún trámite en el Estado que se detiene o no pasa. Sea porque es incorrecto y el toma y daca del régimen lo valida, o porque se vuelve “más lento que una colonia de tortugas”.
La Fiscalía juega un gran papel en todo esto con investigaciones de actos pasados en base a los siempre locuaces colaboradores eficaces. Los votos terminan torcidos y revirados. También están los siempre molestos problemas tributarios, que pueden ser saneados o eventualmente archivados, aunque eso no es seguro, siempre queda un rastro. No es tan fácil desaparecerlos y ha costado el puesto en SUNAT a por lo menos uno.
Existe igualmente el ofrecimiento de obras, un clásico de este gobierno y que empezó en la época de PPK, develado por los vídeos presentados por el congresista Moisés Mamani. Otro clásico son los files que tiene inteligencia sobre cada uno de los padres de la patria. Que si compró propiedad con crédito, o algún otro tipo de endeudamiento.
Vamos, quien toma crédito piensa en un largo plazo. El cierre del Congreso es un arma poderosa para volver temerosos a un grupo importante de congresistas, los amedrentan indicándoles que se truncarán sus proyectos personales, que piensen en los hijos, la familia, etc. El viraje del voto se ajusta a la medida de cada perfil. La coacción puede ‘inducir’ a que el congresista deje su bancada.
Recordar que en el gobierno de Humala se descubrió que más de 10 mil ciudadanos teníamos files manejados por la DINI. Nuestras propiedades, vehículos, teléfonos, deudas. Es una mala costumbre de los gobiernos antidemocráticos.
El sábado pasado el diario Expreso informó que, ese día se habían reunido “César Villanueva, Daniel Salaverry y Martín Vizcarra” para negociar la cabeza del ex fiscal de la Nación, Gonzalo Chavarry. El gobierno cedía la cacareada reforma política, la confianza y la desconfianza por la cabeza de Chávarry. Lo acusarían y lograrían los votos para clavarle el cargo de pertenecer a una organización criminal. Queda pendiente.
Los relatos escuchados señalan que el chantaje va de rey a paje y recorre a todas las
bancadas sin excepción. Las votaciones se convirtieron en un verdadero botín. Por eso muchas veces son desconcertantes. Todos recordamos el manejo del gobierno de Fujimori Montesinos, es muy parecido. Muchos se reconocerán en esta turbia historia. Así estamos.

La quinta columna

Por MARTÍN SANTIVÁÑEZ- Diario Correo.
Vamos a decirlo de una manera provocadora: la izquierda moderna en el Perú no existe. Aquí, en vez de izquierda democrática, hay quinta columna. Mariátegui, el único hombre con la fuerza moral para construirla, fue liquidado por el destino. Sus herederos encarnaron en grado sumo todo lo que no era el Amauta: “intelectuales de panteón”, que “exhiben su ramplona bisutería ideológica en los escaparates de las librerías de lujo” (San Isidro-Miraflores). La izquierda ha desempeñado un papel disolvente y refractario. Fue por ello que Víctor Andrés Belaunde identificó al marxismo como un elemento desintegrador de la Peruanidad.
Si a lo largo del siglo pasado el marxismo fue un elemento desintegrador, el neo marxismo y el socialismo del siglo XXI son las nuevas corrientes destructoras del ethos republicano. Nuevas en el sentido temporal, no esencial. El neo marxismo cultural es la gran amenaza a la que se enfrenta la República de cara al Bicentenario. La Constitución del 93 fue la partida de defunción del terrorismo de Sendero. El contrato social señaló las bases del modelo que ha traído estabilidad y democracia al país. Hoy, las izquierdas pretenden acabar con la Constitución y refundar el orden político inspiradas en el chavismo tropical.
Para ello utilizan los mecanismos democráticos. En su búsqueda de poder, las izquierdas han infiltrado los medios de comunicación, la academia y la sociedad civil. El frente quintacolumnista aspira a transformar el sistema vendiéndonos gato por liebre. No es reforma, es revolución. En sentido estricto, se trata de la implantación de un socialismo estatolátrico solapado, funcional a los anhelos intervencionistas de esa nueva clase dirigente que busca apoderarse de los tres poderes del Estado.

Bruce: Vizcarra ingresó a plancha de PPK porque “necesitábamos un provinciano”

Al comentar sobre la relación tirante entre el Ejecutivo y el Legislativo, el congresista Carlos Bruce (Peruanos por el Kambio) manifestó que el presidente Martín Vizcarra “no sabe ni entiende cómo funciona el Congreso”.
“Su relación con el Congreso ha sido muy mala desde que fue ministro de Transportes y le costó el cargo; por lo tanto, él ve al Congreso como un mal necesario y el funcionamiento de las bancadas no es algo que a él le atraiga”, señaló a RPP.
En este sentido, remarcó que Vizcarra “no es un político tradicional”, sino “un exgobernador regional de una región muy pequeña (Moquegua)”.
Recordó, además, que el partido PPK lo incluyó en la plancha presidencial junto a Pedro Pablo Kuczynski y Mercedes Aráoz porque “necesitábamos un provinciano en la plancha porque había demasiados blancos”. Agregó, incluso, que en un primer momento el hoy jefe de Estado iba a postular al Congreso por Moquegua.
Estas declaraciones le costaron varias críticas al exministro de Vivienda en las redes sociales, por lo que, vía Twitter, aclaró que “a lo que me refería era que en la plancha había muchos limeños y nadie del interior del país”.
Bruce también contó -en conversación con el mencionado medio de comunicación- que el mandatario se reúne con el grupo parlamentario oficialista cada 60 días, a diferencia del premier Salvador del Solar, quien lo hace cada semana.
Fuente: Diario EXPRESO.