Rimarachín vota por Iberico

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¿Quién lo llevó al Congreso?

El legislador de Acción Popular-Frente Amplio, Jorge Rimarachín, volvió a protagonizar un nuevo incidente, luego de enseñar un papel con un supuesto mensaje al primer mandatario, Ollanta Humala, durante la votación de la nueva Mesa Directiva del Parlamento.
Tras sorprender a la mayoría el enseñar su voto favorable para la lista de Luis Iberico, el parlamentario cajamarquino mostró un papel con la frase: “Luego la vacancia al traidor”.

Mono con ametralladora

La acción del congresista generó incomodidad en diferentes bancadas, quienes desaprobaron su acto y lo pifiaron.
En las redes sociales, las críticas a Rimarachín no se hicieron esperar. Congresistas y políticos cuestionaron al legislador, quien es reincidente en este tipo de incidentes.
Fuente: Diario La República.
Su vuelto, señora, por Mario Ghibellini

Su vuelto, señora

Por Mario Ghibellini- Revista Somos
El congresista Omar Chehade por fin camina derecho. Pero derecho a la puerta de salida del humalismo. De un tiempo a esta parte, los síntomas de desbande en el gobierno abundan y el don de lenguas que pareció poseer al presidente Humala durante su reciente visita a España no ha hecho sino agravar el cuadro.
Cómo habrán sido de desaforadas sus declaraciones en ese país, que el premier Pedro Cateriano se ha sentido obligado a tomar distancia de alguna de ellas (“Yo no admiro a Hugo Chávez”, dijo hace una semana). Y hasta el legislador Teófilo Gamarra, cruzado de la causa nadinista en sus horas más desesperadas, se ha atrevido a musitar: “en toda agrupación política podemos tener nuestras discrepancias”.
Nadie en el oficialismo, sin embargo, ha desenfundado las dagas con tanta delectación como el mencionado Chehade.
No hay almuerzo gratuito
En los años de la brega por el poder, Chehade era uno de los favoritos de la pareja fundacional del nacionalismo. Y con motivo: defendió legalmente a Humala en los casos del ‘Andahuaylazo’ y Madre Mía, y a la señora Heredia ante la primera denuncia por lavado de activos. Y siempre consiguió resultados que, con prescindencia del sabor que dejasen en quien hubiese seguido los procesos de cerca, les permitieron a ellos continuar su larga marcha hacia Palacio.
Fue por eso, quizás, que lo premiaron con el puesto de primer vicepresidente en la plancha de Gana Perú en el 2011. Y fue por eso también, seguramente, que el 28 de julio de ese año, en la embriaguez de la victoria, juró el cargo para el que había sido elegido por la Constitución del ’78, como si fuera un alter-ego del presidente que expresaba lo que este no podía decir por los compromisos que había adquirido antes de la segunda vuelta.
La embriaguez, no obstante, pronto devino para él en resaca. Al conocerse que, nada más acomodarse en la vicepresidencia, había convocado a un animado almuerzo en el que se intentó persuadir a ciertos generales de la PNP de intervenir a favor de un interés privado en la disputa por la administración de la azucarera Andahuasi, cayó en desgracia.
Por un momento pensó que era una tormenta pasajera y que no tendría que renunciar a su encumbrado cargo en el Ejecutivo. Pero cuando la primera dama, que en ese entonces era una manifestación de lo trascendente moviéndose en el mundo material, le atizó el famoso tweet de “¿tan difícil es caminar derecho?”, comprendió que lo habían abandonado a su suerte y, recitando la consabida fórmula de que lo hacía “en aras de no causar perjuicio a la buena imagen del gobierno”, se apeó humillado del Olimpo del poder.
¿Acumuló rencor por el desembarco con puntillazo moral al que lo sometieron sus antiguos defendidos? ¿Soñó despierto con una revancha que pareciera obedecer a propósitos superiores como el empujón que recibió de ellos? Pues por el regodeo con el que les está suministrando el vuelto ahora que están en la lona, se diría que sí.
Rictus de hastío
Chehade, efectivamente, ha ido dosificando su veneno de despedida. Primero, se permitió votar en contra de la consigna partidaria en el asunto de la exoneración de los descuentos a las gratificaciones. Luego, declaró que nunca votaría por Urresti si fuese el candidato presidencial del humalismo en el 2016. A continuación, vaticinó que el oficialismo perderá de todas maneras la Mesa Directiva del Congreso la próxima semana. Y ahora acaba de sentenciar que existe un veto de Palacio Gobierno contra Marisol Espinoza. “No sé de quién”, ha dicho, aunque ha precisado que “no la quieren por celos”. Así que ya se le vienen las acusaciones de haber denigrado a alguien en su condición de mujer, madre, esposa y donante de órganos. Pero, a juzgar por su rictus de hastío, al cabo que ni le importa.

Cisma nacionalista y revancha de Perú Posible

Por Karina Abarca y Gonzalo Arcasi- Diario Gestión
Cuando se esperaba una ajustada victoria de Zeballos, la torta se volteó. Fujimorismo reclama ahora un nuevo reparto de las comisiones legislativas.
Los acuerdos contranatura, las traiciones y las revanchas sazonaron la victoria de Luis Iberico.
El flamante presidente del Congreso tuvo que pactar con el fujimorismo, de quien es o era hasta hace un mes su enemigo, para lograr su triunfo.
Iberico se hizo de 70 votos y su contrincante, Vicente Zeballos, de Solidaridad Nacional, de 55.
Ahora uno de los voceros de su campaña, el fujimorista Héctor Becerril, subraya que la nueva Mesa Directiva “no estará al servicio del Gobierno”.
¿Quiénes fueron los grandes derrotados? Desde el fujimorismo y el Apra se escuchó: Nadine Heredia, presidenta del Partido Nacionalista y Luis Castañeda (SN).
¿Qué ocurrió?
“Algo pasó”, respondió incrédulo el perdedor, Vicente Zeballos, al ser consultado sobre el desenlace.
Horas antes de la votación se esperaba un resultado ajustado a su favor por una diferencia de uno a tres votos, y no una derrota por 15 votos ante Iberico.
Pero Zeballos no contó, según las tesis de Ana Jara y de Mauricio Mulder, con la traición de Perú Posible (PP) y con la revancha de un sector de Gana Perú (GP), respectivamente. Las especulaciones indican que si bien la lista de Zeballos tenía a un representante de PP (Tito Valle), este no era de la filas de la chakana, sino de Somos Perú, y como tal, solo habría obtenido su voto y el de su líder Fernando Andrade.
El peruposibilista Modesto Julca no se atrevió a negar la especulación. Solo dijo a Gestión que “Iberico ganó democráticamente y que se debe mirar para adelante”.
Además, hay que anotar que Zeballos cuando fue presidente de la Comisión de Fiscalización en el 2014, comprometió a Alejandro Toledo con el presunto delito de lavado de activos, venganza que ayer habría cobrado la chakana.
Procesión por dentro
Y de dónde habrían salido los otros seis votos de respaldo a Iberico. Se comenta que de un sector de Gana Perú y de Unión Regional.
Durante la votación, Marisol Espinoza, Omar Chehade y Celia Anicama no mostraron su voto.
“Yo he votado como hemos quedado en la bancada, pero no descarto que haya habido votos del nacionalismo para Iberico”, declaró Chehade.
En tanto, Jara comentó que GP votó en bloque. “Los votos rebeldes fueron de Perú Posible”, dijo.
En medio de las quejas por la derrota, lo cierto es que el oficialismo ya había ‘tirado la toalla’ semanas atrás y se consumó cuando no presentaron candidato. “Perdimos por ‘walk over’”, avizoró Chehade el sábado.
Replanteamiento
Ahora que la oposición tiene la sartén por el mango, no le piensa dejar el mismo número de comisiones al oficialismo.
Juan José Díaz Dios, del fujimorismo, declaró que tiene que haber un “replanteamiento” en el reparto de comisiones ordinarias, pues GP ha ido perdiendo fuerza, mientras que otras han ido ganando miembros.
Pero anotó que su grupo se mantendrá con su misma cuota, “ni más ni menos”.

Puntuación: 5 / Votos: 41

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