La república aristocrática y el partido civil

[Visto: 5275 veces]

Manuel Pardo asesinado
Por Juan Ramírez Aguilar
Jorge Basadre denominó al período entre 1895 a 1919 como república aristocrática, porque los destinos del país estuvieron en manos de la aristocracia limeña. El partido que sentó los planteamientos políticos, económicos, sociales, culturales y religiosos del destino del país fue el Partido Civil .
Desde el establecimiento de la República del Perú, los gobernantes fueron caudillos militares que desde el Estado impusieron una férrea política autoritaria, no obstante, en el Congreso de la República se desarrollaron debates entre liberales y conservadores. Durante gran parte del siglo XIX no existieron partidos políticos como una organización encargada de participar en la vida política del Estado. El primer partido moderno fue el Partido Civil que tuvo como principal representante a Manuel Pardo Lavalle, quien además salió elegido como Presidente de la República. Manuel Pardo Lavalle es considerado por la historiografía peruana como el primer presidente civil del Perú y uno de los fundadores del Partido.
Los estudios que se han hecho sobre el Partido Civil se han realizado desde el enfoque político, económico y social, pero muy poco en lo religioso.
Los planteamientos ideológicos estuvieron centrados en los ideales liberales, sin embargo no buscó criticar a la Iglesia ni mucho menos enfrentar las comunidades de indios. Los planteamientos del Partido Civil en lo económico se dieron bajo el lema Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même. En el aspecto social no trató de modificar las estructuras sociales rurales.
La fuerza que obtuvo el Partido Civil para ganar las elecciones presidenciales de 1872 se debió por el respaldo de los artesanos y élites provincianas que conformaban los comités partidarios. Debemos entender que los artesanos defendían sus intereses gremiales.
El contexto que permitió el surgimiento de la élite peruana se debió a la riqueza del comercio del guano que estuvo en sus inicios a cargo de casas comerciales, aunque no se exportó grandes cantidades. Recién con el monopolio de la Casa Gibbs se exportó considerablemente. Si bien en la década de 1860 las exportaciones del guano pasaron a ser controladas por peruanos, no se mantuvo largo tiempo, ya que en 1869 el control del guano estuvo bajo la Casa Dreyfus. La riqueza del guano amasó fortunas tanto de peruanos y extranjeros.
En 1862 se creó el primer banco privado La Providencia Sociedad Anónima General del Perú a cargo de Francisco Watteau. Este banco se asoció a la venta del guano. El Banco del Perú, creado en 1863 también estuvo asociado al negocio del comercio guanero. En 1866 se creó el Banco de Crédito Hipotecario que intentó canalizar los ingresos del guano a la agroexportación del azúcar y algodón.
La familia Prado no provenía de una familia adinerada. Cabe mencionar que el padre de Manuel Pardo y Lavalle fue un intelectual y funcionario, el pensador conservado Felipe Pardo y Aliaga. Su madre, Petronila de Lavalle y Cavero nació de una familia de grandes comerciantes durante el virreinato. El ascenso económico de Manuel Pardo como hombre de negocios empezó en la década de 1860 al contraer matrimonio con Mariana Barreda y Osma, cuyo padre era uno de los hombres más ricos del Perú.
Las grandes ganancias que se obtenían del guano hicieron que Manuel Pardo aproveche en invertir su capital en la exportación del guano, contratación de trabajadores chinos y otras empresas dedicadas al comercio internacional. Manuel Pardo se convirtió en miembro de la Compañía Nacional de Consignación de Guano en Inglaterra. Las inversiones realizadas por Pardo lo llevaron a constituirse como uno de los fundadores del Banco Perú. Además, de invertir en el negocio del guano pasó a invertir en la construcción de ferrocarriles y en la exportación de azúcar. En 1872 Pardo compró la hacienda azucarera Tumán.
Según Ulrich Mücke, antes de la Guerra con Chile no había aristocracia ni proletariado. Lo que sí hubo era una burguesía limeña que pertenecía a la clase más alta como en Francia, Inglaterra y Alemania. Sus principales representantes se reunían en el Club Nacional que lo componían políticos, intelectuales y una élite financiera, espacio que también ocuparon los civilistas.
Los civilistas, liderados por la burguesía plantearon que el Estado debe velar por la estabilidad, la paz y el orden, porque desde iniciada la República los caudillos militares asumían el poder a la fuerza y se establecía un gobierno de facto. Si bien los liberales radicales requerían una ruptura total con la Iglesia y que el Estado sea laico, no lograron separar totalmente la Iglesia del Estado. En 1874, el Papa Pío IX aceptó establecer el patronazgo como derecho del Estado. Este patronazgo estableció un vínculo muy fuerte en la defensa de la Iglesia por parte del Estado peruano. La realización de un censo para conocer las condiciones sociales y económicas de los ciudadanos intentó introducir un registro civil, pero no se aplicaron pautas de registros de nacimiento, matrimonios y defunciones que estaban en poder de la Iglesia.
Bibliografía
MÜCKE, Ulrich
2010 Política y Burguesía en el Perú. El Partido Civil antes de la Guerra con Chile. Lima: IFEA-IEP.
MC EVOY, Carmen
2007 Homo politicus. Manuel Pardo, la política peruana y sus dilemas, 1871-1878. Lima: PUCP, IRA, ONPE.
MC EVOY, Carmen
1994 Un proyecto nacional en el siglo XIX. Manuel Pardo y su visión del Perú. Lima: Fondo Editorial PUCP.

Puntuación: 4.89 / Votos: 82

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *