Rosa de Lima misionera laica

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Rosa de Lima
Rosa de Santa María, conocida en la Iglesia Universal como Santa Rosa de Lima, nace en la capital de Perú, denominada “Ciudad de los Reyes”, el 30 de Abril de 1586 y fallece en la misma el 24 de agosto de 1617.
“Es la primera santa que antes de ser canonizada en 1671, sería proclamada patrona del Perú en 1669, así como del Nuevo Mundo y de Filipinas en 1670”(1).
Ella es pues, la primera rosa que el continente americano ofrecía al Altísimo, el primer fruto de nuestra Iglesia que, nacida en Oriente, y extendida hacia Europa, recién llegaba a un territorio que le había permanecido oculto, pero que ya encerraba una riquísima historia y cultura que hasta hoy asombra al mundo entero.
En Lima se vivía la denominada “época dorada de la santidad”. Una constelación de santos en el denominado entonces “Nuevo Mundo” tuvieron como escenario de vida esta ciudad: Rosa conoció a San Martín de Porres, y San Juan Masías, dominicos, fue confirmada en 1597 en Quives, Canta, por el segundo arzobispo de Lima, Santo Toribio de Mogrovejo y oyó las predicaciones de San Francisco Solano y San Juan Masías. En Lima se vivía en un ambiente propicio a la vivencia espiritual siendo que el continente americano hacía poco que había sido evangelizado.
¿Cómo era externamente?
Ya el poético nombre de Rosa nos habla de su singular belleza. Nuestra santa era hermosa espiritualmente y físicamente también. Era de rostro ovalado, cabello rubio, tez blanca y sonrosada como una rosa, estatura más bien alta. Su carácter fue apacible, desde niña fue mansísima, y mantenía como prioritario todo aquello que concernía a la fe católica.
Debido a su belleza fue pretendida por varios mozos de la aristocracia española y limeña, pero ella rechazaba la idea del matrimonio pues sabía que Dios la llamaba toda para sí.
Fervorosa familia
Nuestra santa fue hija de Gaspar Flores, natural de San Juan de Puerto Rico, arcabucero e hidalgo de segundo rango; y de la limeña María de Oliva.
Sabemos que este matrimonio tuvo 13 hijos, de los cuales conocemos los nombres de: Hernando (1584), quien declaró abundantemente en el proceso de canonización de su hermana, Bernardina (1581), otra que muere a los 14 años, Francisco (1590), Juana (1592), Andrés, Gaspar, Antonio y Matías.
Rosa nació a las 4 de la tarde aproximadamente y testifica su madre que su parto fue bueno y sin trabajo.
A los pocos años de la muerte de su bienaventurada hija, María de Oliva ingresaría al monasterio que Rosa había predicho. Tuvo el cargo de portera y murió santamente.
Su nombre ¿Rosa o Isabel?
Nuestra santa fue bautizada con el nombre de Isabel Herrera, su abuela, así consta en el registro de bautizos de la parroquia de San Sebastián, realizado por don Antonio Polanco:
“En Domingo día de Pascua del Espíritu Santo, 25 de Mayo de 1586, bauticé a Isabel, hija de Gaspar Flores y María de Oliva, fueron padrinos Hernández de Valdez y María Orosco”.
Pero un hecho singular provoca que su madre la empiece a llamar Rosa.
“A los tres meses- dice su madre en el testimonio de beatificación – estándola meciendo una india criada en la cuna, teniendo cubierto el rostro, la dicha india se le descubrió por ver si había tomado sueño y lo vio tan hermoso, que llamó a unas niñas que estaban labrando para que la viesen.
Y haciendo todas admiración; esta testigo desde el aposento donde estaba la vio hacer extremos y sin decirlas cosa alguna se fue derecha donde estaba la niña; y como la vio tan linda y hermosa y que le parecía que todo su rostro estaba hecha una rosa muy linda y en medio de ella veía las facciones de sus ojos, boca , nariz y orejas como si hubiese puesto su cabecita en una rosa grande de un color muy encendido…aquello fue en un repente sin pensar, y luego se desapareció aquella rosa, quedando el rostro muy hermoso y más lindo de lo que otras veces le había visto …quedó admirada de ver aquel prodigioso suceso; la tomó en las manos y empezó a hacer con ella mil alegrías y mostrar sumo gozo y contento diciendo con estas demostraciones: “Yo te prometo, hija y alma mía, que mientras viviré, de mi boca no has de oír otro nombre sino Rosa” (2).
Pero, según atestigua uno de sus confesores y prior de Santo Domingo en Lima, Fray Alonso Velásquez, Rosa “entristecíase de ver que la llamasen Rosa, por ser nombre célebre y de mucha hermosura y belleza”(3), ya que “en esa época no era usual ese nombre”(4).
El cambio definitivo a “Rosa de Santa María”
La santa tenía 25 años y vistiendo ya el hábito de terciaria dominica, aún seguía prefiriendo el nombre de bautizo.
Pero un día, cuenta su madre, llegó a casa Rosa radiante y le decía: “Madre mía, de aquí en adelante no hay sino llamarme Rosa de Santa María”
Esto le extrañó a su madre conociendo su repugnancia anterior a dicho nombre y quiso saber el motivo del cambio.
Resultaba que Fray Alonso Velásquez le había señalado “que no se desconsolase (entristeciese) de eso, sino que entendiese que su alma era una Rosa de Nuestra Señora, que la había depositado y puesto en su cuerpo como en un vaso o maceta, para que la guardase, y que así la procurase guardar y conservar con la frescura y hermosura de la gracia”(5).
Y entonces, puesta de rodillas delante de la imagen de Nuestra Señora del Rosario en la Basílica de Santo domingo le ofreció el nombre de Rosa y se consagró a ella, determinándose a llamar así en adelante, siendo este el nombre que usó y con el que Dios había dispuesto desde la eternidad que sea elevada a los altares y reconocida en el mundo entero.
Con lo que concluimos que fue la intervención divina la que guió las circunstancias históricas para dar a conocer cuál era su voluntad respecto al nombre de su hija predilecta.
“Pasados algunos años, el contador Gonzalo de la Maza halló en el convento de San Francisco la vida de Santa Rosa de Viterbo, y se la dio a leer a la sierva de Dios; la cual “mostró alegría en confirmación de que había santa de su nombre”(6).
¿Laica o monja?
Santa Rosa fue laica (no fue monja de clausura como a veces se cree). Vivió en casa de sus padres como terciaria dominica (usando el hábito dominico). Dedicaba la mitad de las horas del día al trabajo manual, tejiendo, bordando y cultivando flores en su jardín para aliviar en algo los gastos de su familia. Además auxiliaba a los pobres y más necesitados de Lima, acondicionando para ello una habitación de su hogar como enfermería. Vivió pues su anhelo de ser toda de Dios en la vida ordinaria. Ya en vida tuvo fama de santidad debido a esta incansable labor para con los menesterosos y olvidados de Lima y a la limpieza de su alma que irradiaba en todo el que le conocía. Esto explica que a su muerte fuese aclamada y llorada por toda la ciudad como “nuestra santa, la Madre de los pobres de Lima. Su santidad en medio del mundo fue fruto de su intensa vida espiritual ”.
Si Rosa llegó a la perfección en la caridad hacia el prójimo fue porque su vida espiritual fue muy intensa: la otra mitad de su jornada estaba destinaba a la vida de piedad, llegando por gracia de Dios a las cumbres de la contemplación y unión con Dios (matrimonio espiritual) dejándonos un legado de vida espiritual de la altura de los grandes doctores de nuestra Iglesia. Su escala espiritual la podemos apreciar en sus escritos. Su trato con la Iglesia celeste fue continuo, como veremos más adelante. Pero todo esto vino precedido de un período de 15 años de aridez espiritual (conocida en teología mística como la “noche oscura del alma”).
Sus penitencias, ayunos y mortificaciones continuadas aún hoy siguen asombrando al mundo pues nos preguntamos cómo una doncella tan frágil pudo tomar para si tales ofrecimientos, y nos respondemos que ella fue llevada por el encendido amor a Dios que le impulsaba a pedir perdón por sus hermanos.
Muchísimas anécdotas hacen ver que, cuando los medios materiales o humanos no eran suficientes, Dios intervenía en la vida ordinaria de su rosa para confirmarle su amor y ayuda.
Dios también la favoreció al concederle el don de leer en el interior de las personas. Muchas veces ponía en aviso de quien se confiaba a sus oraciones que conocía lo que pedía.
Predijo la fundación del Monasterio de Santa Catalina de Siena, llegando a vaticinar incluso el día de su fundación, las medidas del terreno, el número de monjas que lo conformarían y hasta el sacerdote que oficiaría la primera misa en el santo lugar (fray Luis de Bilbao, uno de sus confesores).
“… Como le sucedería a Santa Teresa de Jesús (m. 1582) en España, Santa Rosa de Lima también fue interrogada por la Inquisición. Dos de sus inquisidores, el padre Juan de Lorenzana y fray Luis de Bilbao -ambos catedráticos de Prima en la Universidad de San Marcos- quedaron pasmados ante la solidez doctrinal y la madurez espiritual de Santa Rosa. Se trataba de un ingenio que por medio de la oración había alcanzado mayores conocimientos de la Divina Esencia que el más docto y pulido de los teólogos… Sea como fuere, la Lima del siglo XVI vio en Santa Rosa un emblema acabado de todas las virtudes de la perfección cristiana”(7).
Su gloriosa muerte
Al saberse la noticia de su muerte, toda Lima se conmocionó y quería ver a la que ya aclamaban como “su santa”. Transcurrieron días sin poder sepultar el sagrado cuerpo como consecuencia de las interminables visitas de toda la población, y su cuerpo, lejos de manifestar señales de corrupción permanecía lozano y sereno como en el mismo instante de su partida al cielo.
Desde el Virrey, la Real Audiencia, el arzobispo, el clero, el cabildo, todas las familias religiosas y autoridades hasta el último de los limeños se hicieron presentes en las pompas fúnebres.
Entonces según consta en los archivos de su proceso de canonización, se sucedieron incontables curaciones milagrosas al sólo contacto con su bendito cuerpo o con sólo invocar su nombre. Milagros de todo tipo se sucedieron. Era la canonización anticipada.
Testifica fray Antonio Rodríguez: “Si el sumo Pontífice se hallara en la muerte de la dicha sierva de Dios… y viera el innumerable concurso de gente que iba a ver el cuerpo y venerarle por santa, sin más averiguación la canonizara, y que en esta opinión de santa está hoy y ha estado siempre”(8).
Recién el día 4 de setiembre se pudieron realizar las honras. Al coincidir este día con el de santa rosa de Viterbo, la gente se admiró y tomó este gesto como señal divina y anticipada de su elevación a los altares.
“Concluidos en 1632 los procesos ordinarios y apostólicos para la beatificación y canonización de la sierva de Dios… [y] con dispensa del tiempo que aún faltaba, concedida por Alejandro VII el 24 de setiembre de 1664, corrieron los despachos. Como que llegó el decreto de virtudes heroicas firmado por la Sagrada Congregación de Ritos el 03 de marzo de 1665; Clemente IX suscribió el de beatificación en Santa Sabina de Roma el 12 de marzo de 1668; y dos años después, el 11 de agosto de 1670, Clemente X la declaró patrona de América, Indias y Filipinas, al paso que le otorgaba los honores de la canonización el 12 de Abril de 1671” (9).
Muy pronto la fama de su santidad sería mundial y su testimonio de vida impulsaría a santos como San Antonio María Claret, la beata ecuatoriana Narcisa y la Santa Marianita de Quito. Aunque su figura tuvo una gran influencia para la identidad americana, desvirtuaríamos su portentosa huella y mensaje si intentamos poner hincapié en cuestiones sociales o políticas.
NOTAS:
1. Por Ramón Mújica Pinilla, del catálogo “Santa Rosa de Lima y su tiempo”. Edición Banco de Crédito del Perú. Fondo Pro Recuperación del Patrimonio Cultural de la Nación. Set.-Oct. 1995.
2. Proceso de beatificación, folio 254.
3. Proceso de beatificación, folio 143.
4. Ibid. Folio 321v.
5. Ibid, folio 143.
6. Rosa de Santa María. Cayetano Bruno. p.16.
7. Del catálogo “Santa Rosa de Lima y su tiempo”. Edición Banco de Crédito del Perú. Fondo Pro Recuperación del Patrimonio Cultural de la Nación. Set. -Oct. 1995. ibidem.
8. Rosa de Santa María. La sin igual historia de Santa Rosa de Lima, narrada por los testigos oculares del proceso de beatificación y canonización. Cayetano Bruno SDB. p.174.
9. Ibid. p. 186.

Historia de las Misiones de Santa Rosa de Ocopa

Santa Rosa de Ocopa, centro de espiritualidad misionera
El convento franciscano de Santa Rosa de Ocopa, en el valle del Mantaro ha sido siempre el punto de referencia para los misioneros de la evangelización del centro del país y de la selva peruana, primero españoles y luego peruanos.
Miles de personas participaron en la fiesta de los 285 años de la construcción del Convento y de la Iglesia, considerados por el historiador Raúl Porras Barrenechea, una “fuente perenne de espíritu peruano, una luz evangélica y milagrosa de los Andes del Perú”. La Misa por el aniversario, el 18 de abril, fue presidida por el Arzobispo de Huancayo, Monseñor Pedro Barreto Jimeno SJ; y concelebrada por el Superior de los Franciscanos en Perú, Fray Mauro Vallejo OFM, y por el Superior del Convento, Fray Jorge Cajo Rodríguez OFM.
Monseñor Barreto dijo, recordando las palabras de Aurelio Miró Quesada, historiador peruano de fama internacional, que el Convento de Santa Rosa de Ocopa no sólo es historia, sino un centro de espiritualidad franciscana que se irradia al mundo entero. Por su parte, Fray Vallejo recordó que Ocopa ha sido el centro de evangelización para Perú y la América entera, donde se han formado los misioneros que han ido hasta los confines del continente, y muchos de los cuales han muerto durante la misión en la obra de difusión de la fe cristiana.
Uno de los Franciscanos que habita actualmente en el convento, Fray Dante, refirió a la Agencia Fides que desde tiempos antiguos el Convento ha llamado especialmente la atención como centro espiritual. En 1943 uno de los periódicos peruanos, el “Mercurio Peruano” de Lima, publicó algunos artículos del historiador Raúl Porras Barrenechea, donde se demostraba con muchos ejemplos que “el más grande esfuerzo misionero del siglo XVIII y el de mayor importancia en el Perú fue realizado por los frailes misioneros del Convento de Ocopa”. José de la Riva Agüero (1885-1929), político e historiador, en su conferencia “los Franciscanos en el Perú y las Misiones de Ocopa”, realizada en Barcelona en 1929, dijo: “Ocopa, la Casa Madre de nuestras Misiones, representa para Perú el vivo recuerdo de lo mejor que ha tenido la colonización española: el entusiasmo catequético y civilizador así como el celo apostólico, que tanto han marcado a sus religiosos”.

Arzobispo de Trujillo

300 misioneros a los pueblos remotos del norte de los Andes peruanos
En el ámbito de la Misión Continental, en la Arquidiócesis de Trujillo, 300 laicos de las parroquias de la costa han sido enviados a 120 pueblos de la sierra de Trujillo (la zona en los Andes), con el fin de compartir el mensaje del Evangelio de Jesucristo con los hermanos en los límites de la jurisdicción eclesiástica. Los discípulos y misioneros partieron el domingo 1 de agosto, después de una Misa y una ceremonia de envío por parte de sus respectivos párrocos. Los misioneros, jóvenes y adultos, se vienen preparando desde hace tiempo con gran entusiasmo para vivir esta experiencia de misión. Los misioneros llevan una carta de saludo firmada por el Arzobispo de Trujillo, Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte OFM; y por el Obispo auxiliar, Monseñor Javier Travieso CMF. En la carta, dirigida en particular a los fieles de los Andes, se les pide recibir con alegría a los mensajeros de Dios y acoger con devoción el mensaje del Evangelio. La gran misión de la Arquidiócesis en la zona de los Andes del departamento de La Libertad se sitúa en el contexto del programa de la Misión Permanente de la Arquidiócesis de Trujillo. La Misión Permanente forma parte de la Misión Continental del Perú, cuyo objetivo es ir al encuentro de los fieles y anunciar la Buena Nueva del Evangelio. El departamento de La Libertad, es el único departamento del Perú que comprende las tres regiones del país: costa, sierra y selva, y se caracteriza por profundas diferencias geográficas. Algunas de las localidades andinas, en la zona de Huamachuco, por ejemplo, se encuentran a 3200 metros sobre el nivel del mar.
Fuente: Agencia Fides.

Asesino Carlos Navarro

El nombre de la rosa
Para apoderarse de 20 mil soles, Carlos Antonio Navarro Fernández (25) dio muerte al fraile puertorriqueño Linán Ruiz Morales OFM (73) y a su asistente Ananías Águila Cruz.
La investigación realizada por la Policía Nacional del Perú ha determinado que Carlos Navarro Fernández es responsable de los asesinatos. El coronel PNP César Guardia, jefe de la DIRINCRI, señaló en conferencia de prensa que las huellas dactilares de Carlos Navarro Fernández coinciden con las encontradas en el cáliz que el padre guardaba en una caja fuerte, en el segundo piso del convento de San Francisco. En ese sentido, sostuvo que el móvil del doble crimen habría sido el robo del dinero que Ruiz Morales guardaba en la caja fuerte.
Guardia informó que existe una persona que vió a Navarro Fernández saliendo del convento el día del crimen. “Esta persona ha dicho que el acusado tenía las manos ensangrentadas y que su vestimenta también tenía rastros de sangre”, añadió. El testigo ha sido interrogado en presencia del representante del Ministerio Público y del abogado del presunto asesino del padre y su asistente.
El jefe de la DIRINCRI indicó que la coartada de Navarro Fernández, señalando que el día del asesinato estuvo en Cañete, quedó desvirtuada debido a que las fotos que mostraba como prueba tenían como fecha un día anterior a los asesinatos.
El asesino fue apresado por detectives de la División de Investigación de Homicidios cuando se aprestaba a fugar a Chincha con ayuda de su hermana Magda Navarro y de su cuñado.
La detención se produjo en la casa de ella, ubicada de la primera cuadra de la calle Cerro Azul, urbanización Santa Leonor, Cañete. Se encontraba en compañía de Freddy Toribio Candela, ex decano del Colegio de Abogados de Cañete.
Carlos Navarro se convirtió en el principal sospechoso del doble asesinato porque no llegó a laborar el día que se descubrió el crimen. Además, el asesino para ser encubierto se habría refugiado en casa de su madre, la argentina Elisa Itatí Fernández.
El asesino planificó el asesinato, se ensañó con el sacerdote para asegurar su muerte y colocó videos pornográficos en la escena del crimen. Atacó en la cocina al ingeniero de sistemas Ananías Águila con la finalidad de no dejar testigos.
Se apoderó del dinero de la caja fuerte tras violentarla y en su fuga se llevó los celulares de ambos. Gracias a esos chips se pudo rastrear su ubicación.
Navarro Fernández es conocido en el mundo del hampa como “Yago” y llegó a trabajar al lado del padre Linán Ruiz recomendado por su hermano Víctor Navarro, para que cambiara “su mala vida y mal comportamiento”.
Sobre Carlos Navarro pesaba una orden de detención desde febrero del 2009. En julio del 2007, Navarro Fernández fue implicado en una extraña muerte en Imperial-Cañete, luego de ser acusado de robo agravado contra el marino César Paúl Torres Márquez.
Navarro habría discutido con Paúl por el intento de robo, pero este último terminó cayendo a un abismo y murió, con lo cual no se esclareció si se trató de un accidente o un homicidio.
Ante la duda, se amplió la denuncia al presunto autor del delito contra la vida, el cuerpo y la salud, lesiones con resultado fortuito. Es ahí donde se dispuso la detención contra Carlos Navarro, pero nunca lograron ubicarlo porque había viajado a Lima, logrando ser el asistente personal del padre Linán Ruiz OFM en el Convento de San Francisco.
La Policía Nacional sospecha que por el tiempo que trabajó Carlos Navarro junto al sacerdote franciscano, conocía del dinero que guardaba el padre Linán y que fue robado tras el crimen.
No es el único autor del doble homicidio
El cómplice cuyo nombre se mantiene en reserva sería un joven de Barrios Altos con una conducta psicótica, que transita entre la agresividad y la apatía. A pesar de que los asesinos utilizaron guantes quirúrgicos, se encontraron muestras de sangre que los incriminan.
El sacerdote asesinado Linán Ruiz OFM fundó en 1978 el Movimiento de Encuentros de Promoción Juvenil.
Según peritos de criminalística, el cuerpo del padre Linán Ruiz Morales OFM fue hallado en su dormitorio ubicado en el segundo piso con varios cortes en el cuello. Mientras que Ananías Águila (26) fue encontrado con varias puñaladas en la cocina de la iglesia, donde también funcionaba un comedor para personas más necesitadas.
“Evidentemente esto es una noticia que no esperábamos, ni encontrar los dos cuerpos. Uno de los hermanos que se levantó para hacer la oración de la mañana, fue el que descubrió primero al cuerpo del colaborador frente a la puerta de la habitación, y luego encuentra el cuerpo del padre Linán Ruiz Morales en su habitación, tendido boca abajo envuelto en sangre”, indicó a El Nuevo Día el padre Enrique Segovia OFM, viceprovincial de la Provincia Franciscana de los XII Apóstoles de Perú, entidad a la que pertenecía el sacerdote asesinado.
El padre Linán fue recordado por los fieles como un sacerdote muy querido y conocido por el trabajo que realizaba a favor de los jóvenes más necesitados.
Según informó el noticiero 90 Segundos, los delincuentes habrían ingresado por la avenida Amazonas, uno de los ingresos al claustro.
Asimismo, se dio a conocer que fue el sacerdote quien se percató que los delincuentes intentaban robar objetos de valor. Según el parte policial, el cuarto del sacerdote estaba totalmente desordenado. Además se precisa que sus dos cajas fuertes de metal estaban abiertas, lo que evidencia un robo.
El sacerdote puertorriqueño Linán Ruiz Morales (73) hizo pasar a los hombres que lo asesinaron junto a su enfermero Albany Ananías Águila Cruz, pues eran sus conocidos. De acuerdo a la Policía, los delincuentes compartieron una taza de café y vieron alguna película con él antes de apuñalar tanto al religioso como a su ayudante. Esto se desprende de las investigaciones que realiza la DIRINCRI, la cual halló videos de películas en la habitación del religioso.
El Jefe de la PNP, Miguel Hidalgo, recalcó que no fueron desconocidos los que ingresaron al local religioso, sino allegados a las víctimas.
Ruiz Morales y su ayudante fueron hallados apuñalados en la mañana del viernes en la casa retiro de la iglesia San Francisco, en la Av. Abancay 162, a 50 m del cuartel de la Unidad de Servicios Especiales (USE) de la PNP.
Los delincuentes robaron S/.20,000 que eran guardados en dos cajas fuertes y que el sacerdote iba a utilizar en la compra de alimentos para unos 300 pobres, en un comedor que funciona en el jirón Amazonas.
No causa sorpresa que José Ugaz Sánchez Moreno, quién fuera abogado del reportero de Panamericana Televisión Beto Ortiz, saliera en defensa del asesino en el programa Punto Final.
Yago fue recluido en la Carceleta del Palacio de Justicia luego de que la jueza Tania Parra Bardales, acogiera la denuncia interpuesta por el Fiscal Provincial Penal Arturo Chalco, quien lo responsabiliza del doble asesinato.
La jueza Tania Parra, ante las pruebas presentadas decidió abrir instrucción con mandato de detención del principal sospechoso del hecho de sangre.
El Juez del 46º Juzgado Penal de Lima, Luis Quispe Choque, tomará la declaración instructiva a Carlos Antonio Navarro Fernández, inculpado por los delitos de robo agravado con subsecuente muerte y homicidio calificado.
Asesino busca desviar la atención
Desde el penal de Huaral, Carlos Navarro reveló que hace un tiempo el padre Linán discutió con el sacerdote ecuatoriano Jaime Palacios por la presencia de jóvenes de malvivir en el Convento.
“Yo le pasaba mucho las conversaciones de los chicos que le venían a buscar al padre Palacios y el padre (Linán Ruiz) no quería eso porque eran unas personas de malvivir, eso decía el padre”, refirió.
Asimismo, señaló que a fines del año 2008 o inicios del 2009, vio al padre Palacios en una salita de estar, en el interior del Convento, besando a un joven. Aseguró que de dicho “incidente” fue testigo Delia Ferreira, la administradora del Convento.
“Se lo conté al padre Linán, él me dijo que no contara nada y que iba a poner una cámara filmadora porque tiene que haber pruebas para sacarlo (a Jaime Palacios)”.
El 30 de setiembre, fueron citados para rendir sus declaraciones preventivas los familiares más cercanos de los occisos del hecho ocurrido en la Casa de Retiros del Convento de San Francisco.
Las declaraciones testimoniales están previstas para el 1 y 4 de octubre, incluyendo a los agentes policiales que intervinieron en este caso. Las citaciones se han dictado bajo apercibimiento de grado o fuerza en caso de inconcurrencia.
El juez Quispe Choque programó las diligencias de ratificación de pericias entre el 7 y 11 de octubre. El magistrado anotó que esta causa se desarrollará dentro de los plazos que la ley establece, respetando el debido proceso y las garantías procesales de las partes.
Las diligencias programadas por el magistrado buscan reunir las pruebas de la realización del delito, las circunstancias en las que se perpetro y los móviles; así como establecer la autoría y posible participación de terceras personas en este funesto hecho.
Comunicado de la Arquidiócesis de Lima
Ante las noticias que provienen del Arzobispado de San Juan de Puerto Rico referidas al sacerdote Linán Ruíz Morales OFM, natural de Puerto Rico y miembro de la Orden Religiosa Franciscana, lamentablemente asesinado, informamos:
1. Con fecha 15 de agosto de 2003 el Arzobispado de San Juan de Puerto Rico comunicó al Arzobispado de Lima que se había informado al Superior Provincial de la Orden Franciscana en el Perú acerca de la querella presentada contra el sacerdote Linán Ruíz Morales OFM.
2. Ante esta información recibida de Puerto Rico, el Arzobispado procedió inmediatamente por Decreto Arzobispal, de fecha 11 de septiembre de 2003, a cancelar las Licencias Ministeriales al referido sacerdote, mediante el cual se le prohibió desde entonces el ejercicio del ministerio sacerdotal en esta Arquidiócesis de Lima. Situación que inmediatamente se informó al Arzobispado de San Juan de Puerto Rico y al Superior Provincial de la Orden Franciscana de los Doce Apóstoles en Lima.
3. En la Orden Franciscana, como en las otras Instituciones Religiosas exentas, de Derecho Pontificio, los Superiores de esas Instituciones son los responsables del gobierno y del trabajo pastoral de sus miembros al interior de sus comunidades religiosas (cfr. canon 586).
4. Elevamos nuestras oraciones a Dios por el alma de este sacerdote y aclaramos la actuación de este Arzobispado en este lamentable suceso.
Ramón Gamache PME
Un multitudinario adiós le brindó el pueblo de Ica en mayo del 2001, al sacerdote Ramón Marie Gamache Berube, miembro de la Sociedad de Misiones Extranjeras de Québec y párroco de “La Sagrada Familia”, asesinado por sujetos desconocidos que ingresaron a la sede religiosa violentando una ventana.
Cerca de medio millar de sus fieles acudieron a la Parroquia que el sacerdote dirigió durante once años, ubicada en el sector San Isidro, al sur de la ciudad de Ica.
Allí, concelebraron una misa en su honor los Obispos de Pucallpa Juan Luis Martín e Ica Guido Breña López, quienes durante su homilía resaltaron las dotes de solidaridad humana, amor al prójimo y preocupación por los más desprotegidos que caracterizaron al religioso canadiense.
Afirmaron que realizó una gran labor pastoral los 24 años que trabajó con las comunidades nativas de Ucayali, en parroquias de Puerto Inca y Yarinacocha, así como los otros once que permaneció en Ica, a cargo de la iglesia en la que se produjo el crimen.
La población se negó en todo momento a que el féretro fuera trasladado en la carroza especialmente contratada para tal fin, obligándolos a llevarlo en hombros. Tras una hora y casi dos kilómetros de recorrido, a la altura de la plazuela Bolognesi, los obispos ordenaron el traslado del féretro a la carroza para agilizar la ceremonia fúnebre.
Tras una hora de ser llevado en el vehículo, los fieles cerraron el tránsito vehicular obligando a que el féretro sea cargado nuevamente en hombros de sus colaboradores.
Los restos del párroco fueron sepultados, a las seis de la tarde en medio de aplausos, cánticos y sollozos, en el pabellón Santa Lorenza, lado izquierdo, nicho Nº 30, tercer piso.
Gamache fue recordado por sus seguidores como un párroco esforzado, pues durante el tiempo que permaneció en la Sagrada Familia, construyó un velatorio, el campanario, una losa deportiva y se encargó de remozar la parroquia, así como organizar tres coros, cuyos integrantes lo acompañaron hasta su última morada
Un mes después, su asesino Michael Rhandall Mendoza Rebatta (25) fue capturado. Había montado toda una escena para hacer creer a la policía que los autores del robo de dos mil dólares eran otros y no él. Actualmente la criminalidad también se ha desarrollado y sofisticado en su accionar, sobre todo en crímenes organizados y planeados para no dejar evidencias, borrarlas ó “sembrar algunas falsas”. En estos casos para los peritos de Inspección Criminalística, al utilizar sólo el equipo básico, le resultaría muy difícil ubicar evidencias imperceptibles a simple vista.

Fuente: Diario La República, Radio Programas del Perú, Radio Capital, Perú21 y Periódico Católico El Visitante 28 septiembre al 4 octubre 2003, página 21.

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