Foto: Sofía Pichihua
La última parte de la ponenci//a de Michelle Alexander, Luis Guillermo Camacho, Eduardo Adrianzén y Alfonso Pareja se comentaros varios temas en la mesa La televisión como espacio dramático. [03/09/08]
La experiencia de Michelle Alexander le hace afirmar que no hay mucho riesgo en presentar una historia dramática, sin embargo, no debemos olvidar que el punto principal es ser originales e innovar en temas relacionados con el relato, agregando elementos enriquecedores que son manejados en conjunto por los productores y escritores.
Por otro lado, Alexander asegura que los jóvenes están más presentes en las productoras que en los canales de Televisión. Además, no hay duda que la participación de las nuevas generaciones sea siempre valiosa porque apoyan bastante en la iniciativa creativa. Alexander confiesa haber aprendido mucho al trabajar con su hijo.
Por otro lado, la innovación puede movernos por diversos terrenos. Eduardo Adrianzén confirma que las telenovelas deben exponerse en un libre mercado, es decir, no debe haber censura en carácer de ficción.
Asimismo, la cultura es muy importante para entender la historia. Hablando de los sitcoms, Adrianzén considera que estos cuentan de un humor grotesco muchas veces como hija de la cultura anglosajona. Luego de ello, cabe preguntarse ¿cómo entendemos lo gracioso? Al parecer la estructura cultural interviene.
Cuando se critica a la televisión en razón de su contenido -en este caso, en base a lo que se muestra en algunas series y telenovelas-, los ponentes acordaron que la televisión no es la industria de contenido serio sino del entretenimiento. Prueba de ello, es la búsqueda por parte de los productores para que la gente se quede en casa, de forma que pueda pasar un buen momento, sobre todo, cuando nuestra sociedad participa en periodos de recesión.








