25/11/06: Editorial


Somos un grupo de alumnos de la Pontificia Universidad Católica del Perú a los cuales nos animó analizar la problemática de la discriminación laboral a la mujer en el Perú desde la perspectiva de sus causas y, a partir de ellos, proporcionar algunas alternativas de solución. El motivo de esta publicación se debe al interés que suscita entre nosotros el investigar el porqué la mujer, en pleno siglo veintiuno, sigue siendo discriminada por razones que mencionaremos en los artículos que serán publicados en el blog.
El blog tendrá la presentación de dicha problemática, las causas, las consecuencias, las posibles soluciones y una entrevista realizada en el campus de esta casa de estudios. Agradecemos a la doctora en Historia y Sociología Fanni Muñoz por su tiempo y atenta participación. Además, agradecemos a los lectores por su atención e interés en el tema.
Categoría: General
Publicado por: a20068048
Visto: 2942 veces

La condición de igualad ante la ley está amparada por todas las constituciones e implica la promoción y protección de ésta; sin embargo, la discriminación, en todo contexto, siempre está vigente. En el caso peruano, en el ámbito laboral, la mujer ha sido marginada o rechazada por el simple hecho de ser mujer o por razones que mencionaremos más adelante. El problema se presenta sobre todo en actividades económicas como la industria manufacturera, la explotación de minas, construcción, etc. Se manifiesta en el trato que las mujeres reciben y en las bajas remuneraciones.
A continuación, mencionaremos los dos tipos de causas en las que hemos dividido esta problemática: las naturales, en donde se encuentra el embarazo y la condición natural de mujer; y las externas, donde nos centraremos en el machismo y en el ámbito familiar (es decir, tareas del hogar).
En primer lugar, la condición natural de mujer le “impide”, según muchos, tener o ejecutar, al mismo nivel, el trabajo que realizan los hombres, ya que, como lo mencionamos anteriormente, la mujer y algunos trabajos de construcción no son compatibles.
Además, los empleadores prefieren contratar a varones, pues la mujer tiende a embarazarse y, durante el periodo de gestación, está amparada por las leyes que la protegen antes, durante y después del alumbramiento. Esto genera que la mujer reciba el mismo salario sin trabajar (cuarenta y cinco días antes y cuarenta y cinco días después del parto).
Entre las causas externas, mencionaremos dos principales: la primera es la cultura machista que se da en nuestro país, pues obstaculiza el libre desarrollo de las mujeres, entre otras cosas. Y la segunda se da en el ámbito familiar, pues la mujer, al cumplir su rol de madre a tiempo completo, no se desarrolla laboralmente al mismo nivel que se pareja o tarda mucho más tiempo en hacerlo.
Como conclusión, quisiéramos mencionar que tanto varones como mujeres deben ser tratados por igual con los mismos derechos. Se deben dejar atrás los ya inadecuados prejuicios, ya que cualquier persona está habilitada para hacer el trabajo que quiera desempeñar. null

»Leer más
Categoría: General
Publicado por: a20068048
Visto: 13739 veces

El Estado tiene a su cargo la función de promover el derecho de igualdad de oportunidades. Para dicha labor, está a su cargo la creación de una política social, entendida como el conjunto de estrategias, lineamientos, programas y proyectos, lo cual demanda interacción con los tres niveles de gobierno, el sector privado y la sociedad civil.
El derecho de “igualdad ante la ley sin discriminación por raza, religión, opinión o idioma, donde el varón y la mujer tienen iguales oportunidades y responsabilidades”, señalado en el inciso 2 del articulo 2 de la constitución, nos brinda el marco teórico sobre el cual se deben desarrollar implementaciones, a fin de obtener un efectivo desempeño de la mujer en el mercado laboral peruano.
A continuación, plantearemos algunas recomendaciones que estarán centradas en dos aspectos, a saber, la igualdad de oportunidades y la igualdad de remuneración. En dicho sentido, para obtener lo antes mencionado, es necesario modificar los papeles tradicionales en la sociedad y adherir elementos como el fomento a la formación profesional y a la creación de centros de asistencia a la familia y a la infancia a razón de la maternidad, así también es indispensable la creación de centros de colocación y orientación laboral; la difusión de los derechos son constitutivos para la flexibilidad de horarios en casos de maternidad. Por otra parte, la igualdad de remuneración adquiere una doble función en defensa de los varones y las mujeres, ya que pretende eliminar el abuso salarial contra las mujeres y la correcta competencia fundada en la capacidad; para ello, recomienda la utilización de métodos de evaluación objetiva para conocer el valor del trabajo que posteriormente pasará por diversos programas de capacitación.
Existen también diversas ONG que velan por los derechos de la mujer. Entre ellas, mencionaremos dos que tienen sedes un nuestra capital y trabajaban en ello en diversas regiones de nuestro país
La Institución Flora Tristán fue creada en 1979 y tiene como misión “combatir las causas estructurales que restringen la autonomía de las mujeres y/o afectan su ejercicio…” (http://www.floratristan.org.pe). Se encargan también de las mujeres en provincia, promueve la educación y brinda la información necesaria para casos de abuso sexual o maltrato familiar. Por otra parte, el movimiento Manuela Ramos también trabaja con mujeres haciéndoles ver sus derechos; así mismo realiza trabajos de asesoría e investigación. Tiene cuatro líneas temáticas:”Derecho a una vida sin violencia, Derechos económicos, Derechos políticos y Ciudadanía, y Derechos sexuales y reproductivos” (http://www.manuela.org.pe).
Finalmente, vemos que estas instituciones, en su consecución por trabajar en la igualdad laboral de la mujer deben contar con el apoyo incondicional del Ministerio de la Mujer y del Estado Peruano, que dicta leyes y no se encarga de hacerlas cumplir.
Mujer minera »Leer más
Categoría: General
Publicado por: a20068048
Visto: 18179 veces

La siguiente entrevista fue realizada el día dieciocho de noviembre del presente año a la socióloga Fanni Muñoz Cabrejo en las instalaciones de la Pontificia Universidad Católica del Perú; omitiremos, por razones de espacio, las preguntas y nos basaremos en las opiniones vertidas en el reportaje por la experta.
Para comenzar, la educación que los padres dan a sus hijos influye mucho en esta especie del llamado “machismo” que habita con nosotros, La imagen que dan los padres a los hijos, los llamados roles y aun los prejuicios siguen vigentes en nuestra sociedad. En un estudio realizado que tuvo como objeto el contenido de las imágenes en textos escolares, vimos como en más del setenta por cien de estás contenían los estereotipos de la mujeres y del hombre, es decir, niños con un balón y niñas jugando a las muñecas o en la comida. Entonces vemos que, desde pequeños, nos trasmiten ese machismo en todo aspecto: social, laboral, etc.
El Estado debería evitar el “sexismo” en las aulas y en los textos que son repartidos a los alumnos en el año. En la educación también se da; por ejemplo, en nuestra casa de estudios, si tú vas a Educación Inicial no verías hombres; pero si vas a Ingeniería Industrial, la población masculina es predominante. Entonces, no es fácil romper dichos prejuicios (si se les puede llamar así) y, además, ya hablaríamos de gustos, que creo que no es el tema.
Este problema definitivamente no es innato, porque sino podríamos caer en afirmaciones como naturalizar el género, pensar que lo biológico determinará el comportamiento. Es más cultural; es como si te acostumbrases a convivir con ellos. Creo que si fuese innato, no estría Mercedes Cabanillas donde está.
En el caso de las empresas privadas, deberían respetar los derechos de las mujeres y respetar las leyes que son impartidas por el Estado. Aquí también nos enfrentamos a que la empresa privada pone sus propias normas y también se deben respetar. Sería bueno que estas no obliguen a trabajar a mujeres privadas. El Estado debería encargarse de hacer cumplir las leyes que prohíben dicho abuso.
Finalmente, el Estado tiene una legislación moderna y leyes que amparan a las mujeres; el problema está en que las autoridades no las hacen cumplir, es decir, el problema son ellos mismos. Para erradicar esta discriminación se tendría que empezar a informar a las mujeres se tendría que educar a varones y mujeres haciéndoles comprender el valor igualitario que cada uno tiene y aceptando la labor física, mental y profesional de la mujer en la sociedad.
Como grupo, estamos de acuerdo en la última parte de lo que la entrevistada expresó “el problema no son las leyes, son los encargados de hacerlas cumplir...”. Nos preguntamos si es posible vivir en un país donde se siga mirando con extrañeza cuando una mujer conduce o cuando una mujer es líder de una compañía o de un partido político. De alguna manera u otra, le “echamos la culpa” a esta sociedad, que nos debe muchos miedos y prejuicios.
Quisiéramos hacer un llamado, a manera de conclusión, a las autoridades (si es que hubiera alguna autoridad que no haya sido corrompida en los últimos seis meses, si es que eso es mucho pedir) a ver si ponen más énfasis en el cumplimiento de las leyes que protegen a cada una de las mujeres para así tener y vivir por fin en un país más justo e igualitario.
Categoría: General
Publicado por: a20068048
Visto: 3991 veces