Desmitificando la Omnipotencia – La Paradoja

Resumen

Existe una conocida paradoja respecto a la Omnipotencia (http://es.wikipedia.org/wiki/Paradoja_de_la_omnipotencia),  referida a las limitaciones de un supuesto ser omnipotente.

Aquí expondré mi humilde punto de vista, con respecto a este tema que a mi parecer, no ha sido correctamente respondido. Analizaré la paradoja de la omnipotencia en general, y aplicándola a la concepción que la mayoría de personas asocian a Dios.

La paradoja

Ante todo, expongo la forma más conocida de la paradoja: «¿Puede un ser omnipotente crear una piedra tan pesada que aún él no pueda levantarla?» .

Este enunciado desde luego entra en contradicción desde el inicio. Cualquier respuesta negará la posible omnipotencia de ese ser. De poder crearla, habrá algo que no pueda levantar. Y de no poder crearla, también habría algo que no pueda hacer.

Desde luego el análisis lógico se complica, pues como otras paradojas similares, no admite resolución. Por ejemplo, podríamos plantear un paradoja sencilla como “Para que exista la libertad en un pueblo, demos a sus pobladores la potestad de hacer de todo, inclusive tener esclavos”. Podríamos crear muchos ejemplos similares.

La paradoja de la ominpotencia, es clara. No puede existir un ser omnipotente, al menos en este universo limitado del tiempo y del espacio.

Generalizando, en un universo limitado, no puede existir la perfección, la omnipotencia, o la omnisciencia. Es tan simple como decir que no puede existir el número infinito.

¿Podríamos aplicar esta conclusión para negar la existencia de un Dios Omnipotente?

En principio, la respuesta sería DEPENDE.

Si nuestra concepción de Dios es la de un ser que debe existir en el universo (como materia o energía). La respuesta sería SÍ. Aquí no puede existir un ser omnipotente.

Pero si concebimos a Dios como un ser espiritual que trasciende a lo material, al espacio y al tiempo, entonces La paradoja, simplemente, no se puede aplicar.

Este es un tema profundo y tiene tintes teológicos y filosóficos. El concepto de Dios es importante para determinar su posible existencia, como ser omnipotente, más allá de la fe.

¿Cómo es Dios?

Esta pregunta cae en el ámbito de la teología pura, pero si nos remitimos a las características más generales que se le atribuyen a Dios, como la infinitud, la eternidad,  omnisciencia, omnipotencia, omnipresencia, está claro que no debe ser de este universo.

Concebir tales atributos, está fuera de nuestro entendimiento. Pero hagamos un esfuerzo mental, analizando tan solo su eternidad.

La eternidad, implica que es un ser que no está sujeto al paso del tiempo (Dios creó el tiempo). Y no es que debe tener una duración indeterminada, sino que este ser no depende del tiempo, es Atemporal.

Dios no “Existía” o “Existirá”. Dios “Existe”. De ser así. Dios no está sujeto al cambio. Dios no cambia de opinión. No evoluciona. No se arrepiente. No experimenta. No levanta piedras. No aprende (Es sabiduría infinita). Todos estos procesos dependen del tiempo. Así que no se aplicarían a un Dios eterno.

Dios no “decide” crear algo. La creación simplemente existe porque existe en el “pensamiento” de Dios. No tiene sentido preguntar “¿Qué hacía Dios antes de crear el universo?”. Si Dios es eterno, no hay un antes o después. Esos conceptos solo existirán en la mente de criaturas temporales como nosotros.

Este es un tema complicado y profundo. Pero no es del todo teológico. En la física moderna, existen modelos matemáticos de fenómenos, que carecen de la variable tiempo, es decir que no se pueden expresar como un F(t). Un ejemplo clásico, lo encontramos en el Entrelazamiento de partículas, donde un efecto se transmite a velocidad infinita (sin tiempo).

¿Cómo aplicaríamos la paradoja a ese Dios?

Si ahora intentamos aplicar la paradoja de omnipotencia a este Dios, preguntaríamos: «¿Puede Dios crear una piedra tan pesada que él mismo no pueda levantarla?» .

La primera observación que tendríamos que hacer, es que Dios es un ser omnipotente y por lo tanto no existe tal cosa como “tan pesada que él mismo no pueda levantarla”. Esto sería imposible. La pregunta se reduce a una simple “Falacia de Pregunta Compleja”, (http://es.wikipedia.org/wiki/Falacia_de_las_muchas_preguntas) donde la pregunta lleva implícita un hecho que no necesariamente  es cierto.

Otra observación sería, que el proceso de “levantar algo” es un proceso secuencial, dependiente del tiempo y ya hemos visto que los procesos temporales no se aplicarían  a un Dios que existe más allá del tiempo.

Como vemos, no tendría sentido aplicar la paradoja de la omnipotencia a Dios, a menos que tengamos una idea limitada de ese Dios.

Puntuación: 5 / Votos: 1

Un pensamiento en “Desmitificando la Omnipotencia – La Paradoja

  • 2 julio, 2015 al 5:27 am
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    Me gusto el comentario, y pienso que Dios buen hubiera podido crear una computadora perfecta sin virus etc. en cambio creo seres con voluntad, con capacidad de elección, y como en la teoria cuántica un electrón puede estar en cualquier momento y lugar en forma simultanea, con la ciencia teórica actual se podría predecir la ubicación de dicho electrón, pero al ser observado cambia su comportamiento por ese simple acto de ser observado, ahora pensemos en Dios omnisciente, nos dio los atributos y libertad de acción, esperara lo mejor como un padre espera de su hijo (a), pero al igual sabe las consecuencia si tomamos a la izquierda o derecha, …. y mucho mas.

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