Archivo por meses: Septiembre 2017

Los maestros son grandes inspiradores de nuestras vidas

Los maestros son grandes inspiradores de nuestras vidas, como también pueden convertir sus cursos en pesadas mochilas llenas de piedras, cal y arena de las que queremos deshacernos en un dos por tres.

En su reciente libro “Conversación en Princenton”, Mario Vargas Llosa (MVLL) señala que su mejor maestro no fue un escritor sino un historiador, Raúl Porras Barrenechea. Dice de él: “Físicamente no imponía -era bajito, barrigón, tenía siempre su chaqueta condecorada por la caspa-, pero cuando hablaba, deslumbraba…”.

Y en la entrevista para Somos, a propósito del lanzamiento de su nuevo libro, comenta: “Porras fue el mejor expositor que yo he escuchado nunca. No solo sabía mucho de historia, sino también de literatura. Había enseñado el Siglo de Oro y conocía muy bien a los clásicos. Creo que ahí le venía en buena parte la desenvoltura que tenía para expresarse, la elegancia con que hablaba y escribía, porque Porras es uno de los grandes prosistas del Perú. Sus clases era absolutamente hechiceras. Y yo, que tuve la suerte de trabajar con él cinco días por semana a lo largo de cinco años, vi cómo preparaba sus clases: como si fuera un profesor que recién empieza, sin repetirse, después de llevar enseñando 30 años. A mí me deslumbró tanto Porras que llegué a dudar si debía estudiar de verdad Literatura, que era lo que quería, o Historia. Aprendí más trabajando con él que en las clases de universidad.”

Alguna vez leí que Porras recomendaba enseñar en colegios antes que en universidades, como sucedió con él, y aunque no es un requisito, estoy de acuerdo por propia experiencia.

Yo venía de un colegio militar, dónde la disciplina era un factor que se daba por descontado, y estaba estudiando ingeniería en la UNI, y lo primero que vi cuando entré al salón donde tenía que dictar física a los alumnos de secundaria, de uno de esos colegios bullangeros del Rímac, fue una mota que me pasó silbando por la cabeza. A raíz de esas primeras clases, abrumadoras para mí, me pregunté ¿Qué debía hacer para que prestasen atención y pudiesen aprender la gran mayoría de aquellos alumnos de matemática y física que me habían asignado?… Ahora puedo comentar que esos dos años fueron una de las experiencias más enriquecedoras en mi vida. Siempre recuerdo con gratitud a la Sra. Directora, la llamábamos “Paquita”, quien me dio la oportunidad de enseñar en su colegio.

Posteriormente, dicté electrónica digital en la compañía ACV, que se iniciaba en la venta de PCs, y tuve que reemplazar súbitamente un ciclo en la Universidad Ricardo Palma a mi gran profesor David Apaza, que en la UNI me enseñó los fundamentos de la lógica digital hasta programar en assembler, y que falleció de un derrame cerebral cuando era muy joven aún. David me inspiró a ser diseñador de circuitos electrónicos, que más adelante me llevaría a diseñar e implementar equipos de telefonía en Entel Perú y Tele2000. Ahora como docente a tiempo parcial, disfruto continuar compartiendo clases en la Católica, desde hace 11 años, a pesar del cansancio que muchas veces me atrapa el bregar día a día contra los incesantes vientos de la competencia oriental que nos azota a los que trabajamos en compañías fabricantes de redes de telecomunicaciones.

Hoy, hay tanto material en Internet, como fotos, animaciones y videos, que se pueden hacer clases muy atractivas con el apoyo de todo ese material, además de contar con la más variada cantidad de herramientas informáticas que nunca hubo. Por eso, me apena oír a alumnos que llevan cursos de ciencias, sean colegiales o universitarios, cuando se cuestionan: “¿Para qué sirve todo esto?”, después de unas cuantas preguntas, entiendo que hay muchas falencias para enganchar a los chicos.

La labor de los maestros es transcendental para el desarrollo de una sociedad, de ahí que son oportunas las palabras de MVLL sobre Porras Barrenechea: “sus clases era absolutamente hechiceras… vi cómo (las) preparaba: como si fuera un profesor que recién empieza, sin repetirse, después de llevar enseñando 30 años”. Estas provocan, además, una reflexión sobre la vocación del magisterio en tiempos de extensas huelgas que perjudican a una gran parte de la muchachada de nuestro país.

Fuente: Revista Somos de El Comercio (23/9/2017)

Chau, Virgin Mobile

Autora: Liliana Ruiz de Alonso

Publicado por El Comercio el 13 de septiembre

La salida de Virgin Mobile de nuestro país indica que posiblemente las condiciones actuales no eran las adecuadas para que este operador móvil virtual (OMV) lograra sus expectativas de rentabilidad.

Internacionalmente, este OMV es el que más notoriedad ha alcanzado dentro del grupo de operadores sin red de telecomunicaciones propia. La idea central cuando los reguladores introdujeron la participación de este tipo de operadores consistió en que estos crezcan en ciertos nichos rentables que pudieran ser complementarios a los grandes negocios de los operadores con red y que gradualmente puedan ir equipándose mejor (es decir, que logren desplegar su red propia).

La salida de Virgin del Perú manifiesta que este modelo –importado de Estados Unidos y Europa– puede encontrar dificultades en algunos mercados latinoamericanos en los que no podemos enorgullecernos de la estabilidad jurídica y normativa.

Virgin reclamó dos temas a las autoridades: el alto costo de la identificación biométrica de sus nuevos usuarios (recientemente introducida y que ha afectado financieramente a todos los operadores) y una desventaja regulatoria en los cargos de interconexión de redes de telefonía que se pagan entre operadores. En ambos temas, el sector requiere predictibilidad y razonabilidad para que las inversiones fluyan.

La identificación biométrica parece idónea para que no haya usurpación de identidades al momento de contratar un servicio móvil. Sin embargo, su costo (un pago al Reniec) afecta los negocios obligados a usarlo.

Por supuesto que esto debió sorprender a Virgin. Dudo que tenga que pagar por esta información en algún otro país en el que opere, ya que es usual que el Estado ponga a disposición de la sociedad bases de datos adecuadas para identificar sin costo a sus ciudadanos.

En interconexión, la desventaja aludida es cierta. En el 2005 nuestro regulador se equivocó y dispuso cargos diferenciados para cada uno de los operadores. Es decir, cada operador paga un monto cuando envía una llamada que es diferente al que cobra cuando recibe una llamada en su red. El Osiptel está revisando esa norma y ha anunciado que los nuevos cargos serían muy cercanos a cero.

Ojalá que no se sigan diferenciando estos valores entre operadores porque eso limitaría el espectro de negociaciones posibles para cualquier OMV que quiera alquilar una red. Cualquier OMV siempre buscará la red con menor desventaja regulatoria. Asimismo, el cargo de interconexión de voz igual a cero (es decir, no se paga entre operadores) se condice mejor con las condiciones tecnológicas de las redes móviles que dentro de poco serán totalmente redes de datos.

Diversas propuestas invitan a cambiar la regulación para que al ingresar un nuevo OMV pueda tener mejor vida en este mercado. Esto, sin embargo, es muy precipitado y riesgoso. Con la normativa actual ya se compite fieramente en el sector, las tarifas se vienen reduciendo y la calidad también está mejorando gracias a esta competencia. Hace un par de años se prepublicó una norma muy detallista que felizmente no fue aprobada porque adolecía de gruesos errores técnicos. Ojalá no se cometa un error parecido.

Insisto, debe priorizarse la predictibilidad. Cualquier nuevo OMV agradecería una agenda regulatoria para por lo menos tres años. Solo así estos negocios podrán sostenerse.

Lo cierto es que se ha evidenciado que, comparado con un operador con red, es mucho más fácil que un OMV se retire de un mercado complicado porque tiene pocos costos hundidos. La competencia siempre es bienvenida porque favorece a los usuarios. Pero no necesariamente un mercado con más competidores es siempre mejor que uno con menos jugadores. Cuenta más la intensidad competitiva y los resultados en tarifas y calidad del servicio.

http://elcomercio.pe/opinion/colaboradores/chau-virgin-mobile-liliana-ruiz-alonso-noticia-457664

Mi comentario:

Recordemos lo que decía el Sr. Steve Logue, ex CEO de Virgin Mobile del Perú, hace poco más de un año:

¿Y dónde están los rock star de 18 a 38 años de la ciudad de Lima?

Tampoco pudieron capturar un gran porcentaje de ese 50% de clientes insatisfechos con su operador móvil al que hace mención el Sr. Logue, citando a Arellano Marketing.

¿Qué decidió finalmente el Sr. Richard Branson, dueño de Virgin Mobile, sobre continuar compitiendo en un mercado de telefonía móvil como el peruano dónde solo tenían 42 mil líneas activas, de las cuales solo 10 mil hacían recargas recurrentes, luego de casi un año?

Como exitoso hombre de negocios, su mejor decisión ha sido deshacerse de esta empresa, vendiéndola a Incacel Móvil.

¿Cual será la estrategia de Incacel Móvil para tener éxito?

Desarrollaría dos marcas: una para los sectores A/B; y otra para los sectores D/E, donde competirían con Bitel (que tiene el 11% del mercado), y con recargas desde un (1) sol.

Fuente: Dia 1 – El Comercio – 18/setiembre/2017

 

Entrevista a Andrés Oppenheimer: sobre innovación

Andrés Oppenheimer nos habla sobre innovación de su libro “Crear o morir” en la entrevista que le hace Alejandro Fantino… Del precio de una camiseta Ralph Lauren, hecha en el Perú, que cuesta 85 dólares en Miami, ¿Qué porcentaje va al productor, y cuánto a la gente que opera dentro de la economía del conocimiento?… ¿De qué lado de la ecuación queremos estar?…

 

Teléfonica del Perú implementa nuevo Data Center en Lince

Con el fin de promover una mejor conectividad en las organizaciones a través de la innovación en servicios digitales, Telefónica del Perú, en alianza con Huawei, culminó la primera fase de la remodelación de un centro de datos (Data Center) de alta calidad en el distrito limeño de Lince, que permitirá soportar el desarrollo de la segunda zona de Cloud en Perú que  brinda a sus clientes.

El proyecto ha reutilizado la infraestructura  existente. Un data center tradicional requiere de una gran inversión y un largo período de construcción. Sin embargo, después de analizar las necesidades empresariales, Telefónica optó por acelerar este proceso, decidiendo transformar un nodo central de comunicaciones ya existente en Lince en un Data Center completo, ahorrando gastos de inversión y acortando el período de construcción.

Para ello, Telefónica decidió trabajar con Huawei como socio integrador, teniendo en cuenta su experiencia en la implementación de centros de datos a nivel mundial, cooperación local y experiencia en la entrega de proyectos integrados, asegurando la ejecución exitosa del proyecto.

El Data Center de Lince cubre una superficie total de 6000 m². Su construcción se realizará en tres fases, conteniendo 584 gabinetes de Tecnologías de la Información con 2,600 kW de potencia total. La obra utiliza el estándar Uptime Tier III, que certifica su mantenimiento en línea y disponibilidad al 99,98%. Entre las principales capacidades ofrecidas por esta renovada infraestructura destacan: escalabilidad, para ampliar o reducir los recursos contratados; acceso a los beneficios de nuevas tecnologías y servicios en la nube (Cloud); disponibilidad de servicio garantizada; flexibilidad en modificaciones; amplia conectividad; personal especializado y atención las 24 horas al día los 365 días del año.

La primera fase del proyecto está culminada y se entregó a cinco primeros meses desde el inicio de la construcción, acortando el tiempo de despliegue del servicio en un 15% y mejorando el retorno sobre la inversión.

Un comentario, además de las capacidades mencionadas, los servicios de Cloud posibilitan la implementación de virtualización de funciones de redes de telecomunicaciones (NFV – network functions virtualization) que lo revisaremos en clase y comentaremos en un próximo post.

Acá pueden ver, por ejemplo, las prestaciones que brinda el data center de Telefónica de México (también Tier III), ubicado en Ixtlahuaca – estado de México, sobre una superficie de más de 18,000 m2, es decir, tres veces más grande que el de Lince:

Fuente:

http://www.telefonica.com.pe/saladeprensa/noticias/2017/20072017.shtml