”LA TRISTEZA DE LUNA POR LA DEJADEZ DE SUS AMOS’

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Esta lectura la encontré en una página de sicología canina que siempre visito pues amo mucho a mi mascota “Baccio y trato de saber más sobre los perros para darle la vida que necesita para hacerla feliz. Si amas a los animales compártela…ayudara a muchas mascotas que algunas familias tienen en casa como parte de una coreografía, sin tener en cuenta sus emociones
Gianna


”LA TRISTEZA DE LUNA POR LA DEJADEZ DE SUS AMOS”

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Luna es una cocker de unos 6 años de edad, con cuya familia tengo cierta relación y, cuando voy a visitarlos, con la perra también. Se trata de un caso real, pero como siempre he variado algunos datos para garantizar la privacidad de sus protagonistas.
El bienestar y la felicidad de nuestro perro no son cosas difíciles de conseguir, con dedicarle tiempo y cariño cada día, mantenerlo limpio y desparasitado, bien alimentado y sacándolo a pasear ya estaremos cubriendo sus necesidades más importantes. Aunque la mayoría de nosotros le prestamos toda la atención que necesita a nuestro perro, en los casos en los que se introduce en la familia un cachorrito por simple capricho y se empieza a hacer adulto algunos dueños no son capaces de darles lo que necesitan. Este es el caso de Luna.

Nuestra perrita convive en un amplio piso con una familia con dos niños. Fue adquirida en un criadero cuando cachorrita y durante este periodo no le faltaron mimos y atenciones de toda la familia. Aunque sus amos no la educaban explícitamente, era una perrita alegre con un buen comportamiento, no le faltaba compañía humana y siempre había alguien que la sacaba de paseo.

Cuando empezó a hacerse adulta el interés sobre Luna fue menguando. Primero se terminaron los baños, a la vez que se reducían los paseos con lo que a la perrita no le quedaba más remedio que hacer sus necesidades en el suelo del piso. Sus dueños se limitaban a limpiarlo sin más consecuencias.

Para evitar que Luna ensuciara toda la casa se decidió encerrarla en la cocina durante todo el día, situando allí su comida y su camita. Al pasar todo el tiempo en la cocina el pelo largo de Luna se iba cubriendo con grasa que con el tiempo se iba mezclando con polvo, convirtiéndose su pelaje en una capa compacta y sucia. La única vez que sus amos la intentaron bañar descubrieron que la capa de suciedad acumulada durante meses no salía de ninguna forma. El mal aspecto de la perra junto al desinterés de sus amos terminaron definitivamente con los paseos.
La entrada en la edad adulta de Luna hizo que tanto los niños como los adultos perdieran el interés en ella y dejaron de dedicarle tiempo y cariño. Su vida se desarrollaba solitaria en la cocina, al margen del resto de la familia sin compartir sus actividades.

Hoy en día Luna tiene 6 años, la mayoría de los cuales los pasó en la cocina con muy poca relación con la familia, sin salir a la calle y con su pelo ensuciado por la grasa de la cocina. Una vez al mes uno de sus amos la lleva a una peluquería canina donde, ante la imposibilidad de bañarla, han de raparle el pelo.

Al contrario de lo que pueda parecer, su familia cree que es feliz. Pero Luna no siente que forme parte de la familia, y muestra un comportamiento agresivo por dominancia contra sus amos si le intentan quitar la comida o un juguete. Aunque sólo gruñe a sus amos, puede que sea cuestión de tiempo que les llegue a morder.

Para corregir esta conducta lo ideal es buscar ayuda de un especialista, pero ya que conozco a la perra daré una opinión personal que no tiene porqué ser válida. En primer lugar Luna tendría que estar limpia, bañándola a menudo y situando su camita en cualquier lugar fuera de la cocina para evitar la grasa. Dejandole crecer el pelo y manteniéndola limpia su familia tendría menos reparos en dedicarle caricias. Para que vuelva a sentirse integrada es necesario dedicarle tiempo y cariño, permitirle estar en presencia de sus amos cuando estén en casa y recuperar la costumbre de los paseos diarios. Éstos también le permitirán hacer sus necesidades y un poco de ejercicio.

Con esto estaremos cubriendo la mayoría de sus necesidades y creo que será cuestión de tiempo que la relación entre humanos y perra mejore. Es posible que también desaparezca la agresividad por dominancia, pero de no hacerlo entonces sí que deberíamos recurrir a un especialista.

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