RECORDANDO A JAVIER HERAUD,EL IDEALISTA

[Visto: 2062 veces]

La siguiente es una entrevista a Cecicilia Heraud ,hermana del desparecido poeta y su biografa,esta entrevista aparecio en la revista argentina Sudestada,,hace algun tiempo.Javier Heraud fue uno de los poetas jovenes que supo trasmitir su sensibilidad social en cada una de sus lineas.Para mi su mensaje fue muy motivador.
Gianna

Hermana menor de Javier, Cecilia Heraud es quien mejor supo detallar el universo
interior del poeta a partir de su bellísimo libro biográfico Vida y
muerte de Javier Heraud. Con un grado de intimidad único, Cecilia
trabajó la vida cotidiana de los Heraud en Miraflores con un talento
narrativo que se apoya en la sensibilidad del contacto diario con
Javier. Desde Lima, colaboró desde el principio con fotos y materiales
inhallables para la elaboración de este dossier sobre su hermano.
También con estas respuestas que siguen, y que intentan poner en
palabras emociones que mezclan tristezas y alegrías en su memoria.

-¿Qué recuerdos de la vida cotidiana y pequeños momentos de intimidad con Javier guarda en su
memoria?

-Javier, Gordo para la familia, era mi hermano compañero. Era un muchacho franco,
espontáneo, idealista, sin temores. Gran lector y amante de la
literatura. Aún tengo grabadas escenas de la época privilegiada de
nuestra infancia. Javier era una persona adelantada para su tiempo.
Recuerdo que me subía al techo de la casa con él y contra la voluntad de
mamá. Él me enseñó a fumar con sus cigarrillos sin filtro y de tabaco
negro; nos metíamos en su cama a modo de escondernos para que mamá no
sintiera el humo y, años después, pensaba en nuestra ingenuidad. Como él
me llevaba casi dos años, era mi compañero en las fiestas, ya que cada
una de nosotras debía ir acompañada por un hermano hombre, de lo
contrario no nos daban permiso. Pero nos divertíamos pues nos gustaba
bailar y en casa ensayábamos los pasos de baile. Él cantaba imitando a
Elvis Presley, era sumamente animado y le gustaba divertirse. Sé que le
gustaba a varias amigas mías.

-¿Cómo era el medio donde Javier pasó su infancia? ¿Cuáles eran sus pasiones y
sus gustos por entonces?

-Vivíamos en el barrio de Miraflores, barrio de clase media alta. El asistía al
colegio más caro de Lima, el Markham College. Ahí recibió sólida
instrucción y empezó su pasión por la literatura. También en la revista
del colegio, publicó su primer poema a los 15 años. Mi padre trabajaba
duramente para poder pagar la educación de nosotros seis. Miraflores era
un hermoso distrito entonces, con casas llenas de árboles, antiguas,
amplias, y no con mucha población, de modo que nos conocíamos muchas
familias. Teníamos vecinos; algunos, amigos; otros, no. Cuando alguien
nos molestaba, Javier salía a defendernos y hasta tuvo algunas peleas en
la calle con vecinos antipáticos. Jugábamos mucho en “el jardín de la
entrada/ pequeño pero grande”. Jugábamos ping-pong en la mesa del
comedor, voley en el jardín… no sé cómo nos aguantaba mi madre. Le
gustaba estudiar y hacer deporte; en el colegio fue campeón de salto en
largo, tenía unas piernas largas, corría y saltaba con vallas y sin
vallas. Era amiguero y asistíamos mucho al cine, otra de sus pasiones.
Patinábamos y montábamos bicicleta. Javier y nuestro hermano mayor iban
al colegio en bicicleta pues quedaba relativamente cerca. Como en esa
época existía el tranvía eléctrico que unía algunos distritos y ellos
tenían que cruzar las líneas, mamá siempre le recomendaba al salir, como
él recuerda “Javier, no olvides tu gorra/ mira bien al cruzar el
tranvía”. Todos los veranos íbamos a la playa con nuestros padres o
solos, los cinco hermanos mayores, bajábamos “al baño de las piedras”
juntos diariamente y luego regresábamos con mucho apetito a almorzar.
Javier comía mucho, era muy grande.

-¿Cómo es posible comprender la relación de Javier con la poesía? ¿Qué cosas
encontraba en ella?

-Me percaté de su amor a la poesía desde niña. Hacíamos corazones para
regalarle a mamá por el día de la madre, y él escribía en ellos. Desde
los 15 años publicó, le gustaba hacerlo y nos leía en voz alta sus
poemas. Él comentaba que la poesía debía ser una esperanza para el
pueblo, que debería haber muchos poetas que escribieran poesía buena
para que incluso se cantara y llegara a todos. En una entrevista que le
realizó Mario Vargas Llosa durante su estadía en París, Javier declaró
en la radio que quería hacer una poesía narrativa, que se nutriera de la
naturaleza, y clara para que fuera entendida por todos.

Asistía a recitales donde él leía sus poemas. Con amigos poetas fundaron La casa de la poesía en Barranco,
donde hacían interminables veladas poéticas…

Puntuación: 5.00 / Votos: 1

Deja un comentario