
Artículos con la etiqueta Mimi
Deseos
enero 12, 2009
Pedir un deseo es como empezar a esperar con ansias algo que tal vez nunca podría hacerse realidad, sin embargo, gracias a un corazón ansioso las probabilidades se elevan y, muchas veces, todo se confabula para que suceda. Y eso es magia. Y eso es algo que los humanos han perdido poco a poco: la magia de pedir deseos, la ilusión de tener aquello que se anhela con toda el alma (o la mitad de ella). Aunque, si nos ponemos a pensar, ¿se han dado cuenta que, al final de la historia, sentimos SIEMPRE que nuestros deseos se han cumplido?

Imposibles...
enero 05, 2009
Había escuchado algunas palabras que me dejaron pensando ese día de Marzo en medio de un calor espeluznante y una ensalada La Baguette mientras conversaba con Yuki acerca del verano loco que se nos iba. Por mi parte, encontré que me encontraba huyendo de un sentimiento que pesaba mucho en mi corazón por la falta que me hacía Yuna en esa época y, él sentía una soledad tal que buscaba que cualquiera le sacara de sus propios pensamientos esclavizantes. Le conté a Yuki un secreto y no se sorprendió si quiera un poco. Fue cuando lo escuché decir…
… no existe cosa tal como un amor imposible…
En ese momento, yo no le entendía muy bien pero, el día de hoy, esas palabras me reconfortan y me hacen pensar que si yo…
… no existe cosa tal como un amor imposible…
En ese momento, yo no le entendía muy bien pero, el día de hoy, esas palabras me reconfortan y me hacen pensar que si yo…

La vida pasa en cámara lenta
diciembre 04, 2008
No era necesario que frote mis ojos. Todo siempre pasaba en cámara lenta cuando se anda así, despacio y mirando las líneas de la vereda evitándolas, pensando inocentemente que dan mala suerte. Izquierda, derecha, izquierda, derecha. Cuando caminamos, ¿vamos hacia algún lado? ¿o sólo damos vueltas en el mismo lugar? Aún no lo sé pero mi mente se va lejos, a un lugar extraño que no sé si conoceré. Mis zapatillas están gastadas por todos lados menos en la suela… pero no tengo miedo.
Por Mimi. “… y no digas nada de que me tropiezo con frecuencia”.
Por Mimi. “… y no digas nada de que me tropiezo con frecuencia”.

La libreta de notas
noviembre 20, 2008
Mimi me había regalado una linda libreta de notas. Era muy sobria como ella y realmente no tenía ninguna función aparte de ser linda debido a que, en estos tiempos modernísimos, ahora escribo sobre una pantalla. Las hojas eran color sepia hermoso, como si fuese un cuaderno antiguo de marino, de esos que ya no existen. Tenía una línea oblicua y era todo gris en su cubierta. “Para Taka – decía en la retira – para que siempre sigas escribiendo… Mimi”. Kagami – o Mimi, como le encanta que le diga – me lo dio para mi cumpleaños, el único regalo material que recibí en ese día, en ese año. Lo dejé cerca de mi “ventana”, a la cabecera de mi cama y al lado de algún recuerdo de otro país que me habían regalado.

Kagami
noviembre 18, 2008
Kagami y yo nos volvimos amigos por pura casualidad y con una pequeña ayuda del destino. En realidad, las personas más especiales que conozco han sido un regalo de las circunstancias. Estaba de visita por la universidad caminando por ahí cuando la vi sentada, muy triste. Había llorado y ahora pensaba mucho mirando sus zapatillas Converse rojas. Estaba sentada a un lado del pequeño camino detrás de un auditorio. “Llévalos, no sabes si los necesitarás” recordaba yo a mi madre que me daba uno de esos paquetes de pañuelos de papel y yo sin ganas me lo metí en el bolsillo. Desde ese día considero que mi madre realmente sabe lo que me pasará en el día. Metí mi mano a mi bolsillo y empecé a caminar hacia aquella desesperanzada figura.










