EL ENSAYO JURÍDICO (parte 1 de 5)

Primera parte: El ensayo, en términos generales

Por: Jorge Luis Huamán Sánchez

Quiero presentar brevemente una definición y algunas características singulares del ensayo académico dirigido al ámbito jurídico. Para ello, primero tendremos en cuenta lo que otros autores y las etimologías expresan sobre el ensayo.
El ensayo, como podrá leerse en los diccionarios, es considerado como obra literaria en prosa (Vox), o como un escrito (RAE), generalmente breve (corta extensión) en donde el autor expone sus propias ideas acerca de un tema o asunto general pero sin la extensión y aparato de un tratado. Un tratado es una obra escrita en cuyo contenido se expone largamente un tema específico.
Hay que tener en cuenta que la acepción de ensayo como `obra literaria en prosa´ procede del francés essai y no de exagium (etimología latina que refiere a peso, prueba o comprobación). Como essai, se hace referencia a las primeras producciones de un autor que posteriormente se especializa en un tipo de género literario.
Por lo tanto, un ensayo (en términos genéricos) es un escrito de exposición propia que le otorga a su autor una entera libertad para que escriba lo que quiera, como quiera y sobre lo que quiera. Ahora bien, cuando nos referimos a seleccionar o clasificar a tipos de ensayos, veremos que no siempre tendremos la entera libertad en la expresión, escritura e incluso temática. Aunque, la extensión podría ser discutible dependiendo de lo que uno va a tratar, pues cómo determinar si un ensayo es corto o extenso sino dejándole al criterio del propio autor.
Podríamos clasificar a los ensayos de acuerdo a su temática. Por ejemplo, propongo clasificarlos en: literarios, culturales, académicos y científicos.
Ya que el nacimiento de un ensayo se dio en el seno de la Literatura, lo considero como el origen desde donde ha ido desarrollándose hacendosamente hasta alcanzar un alto grado de complejidad e incluso rigurosidad, sin llegar a confundirse con una tesis, artículo científico y menos aún con una monografía.
En el caso de los ensayos literarios son aquellos que no sólo tratan de temas referentes a la literatura y la crítica (que es un modo de exposición de ideas sobre las obras de terceros), sino que incluso en el interior de su obra crean a partir del análisis literario que podrían realizar. Pongamos como ejemplo, cuando leemos la Verdad de las mentiras de Mario Vargas Llosa o Entorno a la Literatura de Gao Xinjian, nos damos cuenta que el desarrollo de su crítica no únicamente se da en dirección de brindar una opinión, sino de crear opinión a partir de la Literatura. En tal sentido hablamos de ensayos literarios.
Hemos leído en los periódicos, las revistas y en el Internet una serie de opiniones basadas en la actualidad (noticias, moda, arquitectura, artes gráficas, tecnología y cinematografía) que realmente son innovadoras y que de algún modo causan curiosidad e interés en los lectores, sino que realizan una infinidad de aportes que no podemos dejar de clasificarlos como ensayos culturales, que si bien aún son un grupo bastante disperso y generalmente muy libre en su formalidad, existe.
Los ensayos académicos, por otro lado, son de tratamiento distinto (al igual que los científicos), pues resultan tener mayores restricciones (que en sí son pocas pero existen), como las formalidades y las opiniones realizadas con cierto conocimiento del tema que pueda conllevarlos a verter posteriores investigaciones de mayor rigurosidad, pese a que a lo mejor hasta ni serían necesarias.
Se podrá refutar que muchos ensayos literarios o culturales pueden ser académicos y esa afirmación es correcta. Un ensayo puede encontrarse en una o más clasificaciones, pero lo que los diferenciaría no será la temática sino la rigurosidad y las restricciones existentes en los ensayos académicos. Sin embargo, no debemos confundir la libertad creadora en un ensayo literario o libertad propositiva en un ensayo cultural con la libertad de opinión de los ensayos académicos.
Por último, tenemos los denominados ensayos científicos: escritos precisamente bajo un dialecto formal según la especialidad y relacionados con la ciencia y sus avances basados en estudios realizados por sus autores cuyas opiniones están erigidas sobre los cuestionamientos documentados.
Sobre los elementos esenciales de un ensayo:
Los elementos esenciales en un ensayo son seriamente importantes, sin ellos no hay ensayo sino una simple y dispersa opinión que no tiene ningún sentido específico como para ser evaluado o analizado para brindar un aporte cognoscitivo:
a) Cuestionamiento sobre un tema en particular y de interés del autor. Este cuestionamiento deberá planteárselo en algún momento del escrito. De acuerdo a los diferentes estilos que existen, al autor podría optar por diversos lugares o apartados dentro de su obra para considerar
b) Cuerpo ensayístico, basado en una serie de proposiciones, presupuestos e ideas propias y referencias que justifiquen y enlacen el cuestionamiento con la respuesta que brindará.
c) Respuesta desde su punto de vista del cuestionamiento planteado.
Existen otros elementos que no son esenciales pero que igualmente son importantes:
d) Formalidades. Éstas constituyen y brindan una mayor estructura al ensayo y otorgan al lector un camino más iluminado para que pueda entender mejor el tema. Algunos autores difieren en que los ensayos deberían estar escritos en un lenguaje sencillo, pero yo no lo creo así, pues, por ello es que se han clasificado y poseen su propio público lector y desde luego, ello no es parte de las formalidades, sino del lenguaje dirigido.
[…]

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