31/03/11: El poder de la autoestima
Comparto con ustedes un artículo con el que colaboré el día de hoy para la editorial del Boletín Informativo de APEMINTRA (Asociación de Pensionistas del Ministerio de Trabajo y Promoción Social) del Mes de Marzo.
------------
Todos conocemos el poder del amor. Ya sea el de una madre alimentando a su hijo, un esposo cuidando de su esposa, dos hermanos apoyándose incondicionalmente, todas estas son expresiones del amor que nos muestran que el compartir es un auténtico motivo de felicidad, de una felicidad imperecedera. Pero ¿cómo tener suficiente amor para compartir si no empezamos por amarnos a nosotros mismos?
El amor por uno mismo, la auto-estima, no es más que el inicio de una vida llena de confianza, respeto, alegría por la vida y deseo de compartir la felicidad que en nosotros alberga, más allá de cualquier factor externo que se nos presente. La falta de amor propio, por el contrario, suele ser la causa de la falta de motivación y fuerza para aprovechar las oportunidades y experiencias que nos regala la vida a diario, así como para exigir el respeto que todos nos merecemos. Cabe aclarar que el ego, disfrazado de amor propio, es muchas veces causante de atropellos, envidia, inversión de tiempo en hacer mal a otros, ambición excesiva, todo esto para llenar el vacío de amor propio del cual en realidad se adolece. El ego no comparte, el amor sí.
------------
Todos conocemos el poder del amor. Ya sea el de una madre alimentando a su hijo, un esposo cuidando de su esposa, dos hermanos apoyándose incondicionalmente, todas estas son expresiones del amor que nos muestran que el compartir es un auténtico motivo de felicidad, de una felicidad imperecedera. Pero ¿cómo tener suficiente amor para compartir si no empezamos por amarnos a nosotros mismos?
El amor por uno mismo, la auto-estima, no es más que el inicio de una vida llena de confianza, respeto, alegría por la vida y deseo de compartir la felicidad que en nosotros alberga, más allá de cualquier factor externo que se nos presente. La falta de amor propio, por el contrario, suele ser la causa de la falta de motivación y fuerza para aprovechar las oportunidades y experiencias que nos regala la vida a diario, así como para exigir el respeto que todos nos merecemos. Cabe aclarar que el ego, disfrazado de amor propio, es muchas veces causante de atropellos, envidia, inversión de tiempo en hacer mal a otros, ambición excesiva, todo esto para llenar el vacío de amor propio del cual en realidad se adolece. El ego no comparte, el amor sí.






