UN POLITICO DE RAZA

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                                               Sinesio López Jiménez

Armando Villanueva es quizá uno de los últimos representantes del político de raza que combina la ideología, el programa, la organización partidaria, el activismo y la pasión. Todo eso expresado en un discurso político que era una invitación a la acción. Un speach-act. Como lo hizo el estado mayor del Apra que acompañó a Haya de la Torre. Villanueva mantuvo al tope esa combinación en la época del martirologio de la persecución, la dejó de lado en la del compromiso y la retomó del 80 en adelante.

En la etapa de la persecución y de la gran clandestinidad,  Villanueva fue encarcelado y deportado varias veces por las dictaduras oligárquicas de esa época. Como lo fueron el propio Haya de la Torre y casi todos los altos dirigentes del Apra que eran entonces acusados de terroristas. El Perú vivía una etapa de gran confrontación social y política. La oligarquía, aliada con las fuerzas armadas y con los intereses extranjeros, se empeñaba en mantener la gran exclusión de fuerzas sociales y políticas que chocaban contra sus privilegios. Las clases medias y populares, organizadas en el Apra principalmente y en sindicatos y movimientos sociales, pugnaban por conquistar un espacio propio en la vida económica, social y política del país.

La exclusión oligárquica produjo la confrontación y alimentó la revolución en el contexto de un incipiente desarrollo del capitalismo, principalmente exportador, y de la emergencia de clases medias y de obreros que demandaron derechos ciudadanos y desplegaron varias formas de protesta social. La palabra revolución formaba parte del lenguaje cotidiano de los dirigentes de las organizaciones anti-oligárquicas perseguidas. En la época del compromiso con la oligarquía (1956-1968) Prialé y Villanueva volvieron clandestinamente al Perú para negociar con los representantes de la oligarquía las mejores condiciones para el ingreso del Apra a la vida política institucional. El Apra abandonó a Lavalle y apoyó a Prado quien le ofreció más ventajas políticas.

El compromiso del Apra con la oligarquía trajo muchos cambios en la vida política y social del Perú e implicó altos costos y también beneficios para el Apra. El ejército abandonó a la oligarquía y pasó al campo de las reformas, aparecieron nuevos partidos de clase media con capacidad para competir con el Apra, los movimientos sociales y los sindicatos se movieron hacia la izquierda que tuvo más espacio para crecer. Introdujo el principio de negociación y debilitó al principio de confrontación levantado por la oligarquía. Desde la perspectiva democrática este es un elemento positivo en medio de la confusión política de entonces. Villanueva llegó a ser Presidente de la Cámara de Diputados en la época de la coalición Apro-odriista (1963-1968) que enfrentaba al presidente Belaúnde.

Pasado el velasquismo, Villanueva fue candidato del Apra a la presidencia de la república en  1980 enarbolando las banderas de la socialdemocracia a las que ha mantenido en alto hasta el fin de sus días, tanto en los años del desastroso primer gobierno de García del que fue Primer Ministro como en los del gobierno neoliberal, los años del perro del hortelano. En esta última etapa Villanueva volvió a adornarse con las virtudes del político de raza. Que descanse en paz.

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2 pensamientos en “UN POLITICO DE RAZA

  1. Webinarexpress

    La palabra revolución formaba parte del lenguaje cotidiano de los dirigentes de las organizaciones anti-oligárquicas perseguidas. En la época del compromiso con la oligarquía (1956-1968) Prialé y Villanueva volvieron clandestinamente al Perú para negociar con los representantes de la oligarquía las mejores condiciones para el ingreso del Apra a la vida política institucional. El Apra abandonó a Lavalle y apoyó a Prado quien le ofreció más ventajas políticas.

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