También tengo derecho a votar viciado 1


El último debate no trajo nada nuevo, pero sí quedó mucho más claro el acuerdo, tácito o explicito, de no agresión entre los principales candidatos. El Perú sigue sufriendo los rezagos de la colonia, no ha desarrollado capacidad de tomar sus propias decisiones políticas, no es capaz de pensar con cabeza propia -prueba de ello los WikiLeaks- y se sigue considerando a los gobernantes como soberanos. Aunque esto, en realidad sea la imagen exterior, ya que hoy día los soberanos no son los presidentes, ni los congresistas que son elegidos por “voluntad popular”, ellos son simples representantes de los verdaderos poderosos que están detrás y se llenan los bolsillos a costa de las mayorías.

Mafia partidos

Con el correr de la campaña se sigue haciendo evidente, nuevamente, que el clientelismo político, sí paga, el posicionamiento de Keiko Fujimori y el Castañeda en las encuestas así lo confirman. Sobre estos dos candidatos, quiero añadir algo a modo de especulación puramente intuitiva, esto es la existencia de una alianza bajo la mesa, pues resulta increíble que faltando tan poco para las elecciones, ninguno de los dos se atreva a mencionar los defectos, errores y/o “anticuchos” políticos y judiciales del otro, es como si diera lo mismo que uno u otro pase a segunda vuelta, en realidad es como si “alguien” estuviera repartiendo los huevos en diferentes canastas, todo esto con la bendición de Alan García, Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos incluido. A estas dos listas se sumaría una tercera que va al Congreso, esta sería la de Cambio Radical de los inefables Barba Caballero y Alex Kouri. ¿Será esta la estrategia de la mafia para asaltar el poder desde diferentes flancos?

Ubicados cerca de estos se encuentran los seguidores de PPK, Acuña, Lay y Lourdes, quienes se presentan como una alternativa “nueva”, siendo quienes representan a las grandes transnacionales que tomaron como botín las empresas privatizadas, las grandes concesiones mineras, las grandes concesiones para la generación, distribución y comercialización de electricidad, en muchas de las cuales el señor PPK fungía de lobbysta y en otros como accionista. Resulta indignante que este candidato, se burle de los peruanos anunciando, al inicio de la campaña, que renunciaría a su nacionalidad norteamericana, cosa que hasta hoy día no ha hecho.

Las elecciones peruanas demuestran una vez más lo que se sabe, que los electores no actúan como agentes racionales, es decir no toman en cuenta los hechos históricos objetivos para tomar una decisión, sino que son guiados por pasiones, sentimientos, necesidad de creer, es decir, por tener fe, entendida como la creencia en algo que no puede ser verificado ni comprobado, o también entendida como la creencia basada en “lo que se dice”, o en la fama pública, que como sabemos en el caso de los políticos, se construye con mucho dinero, para financiar asesores de imagen, comprar espacios en diarios, radios, televisión y alquilando consciencias de muchos periodistas o “líderes de opinión”.

Después de todo esto muchos amigos me preguntan: ¿por qué pensar en las elecciones?, ¿por quién votar? Es muy difícil responder a estas preguntas, cuando uno dice que no cree en el sistema electoral, muchos piensan que no se cree en la democracia y por ende se cree en la dictadura. Para intentar aclarar hay que decir que elecciones no implican democracia, es decir que sistema electoral, no es lo mismo que sistema democrático, no creo que nadie pueda afirmar que hay una verdadera democracia en el Perú. Por otro lado, lo que se opone a un sistema electoral representativo como el que tenemos en el Perú, no es la dictadura. Existe una alternativa al sistema representativo, esta es la democracia participativa, entendida como el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Entonces a la pregunta ¿por qué pensar en las elecciones? Porque es lo que tenemos, sin embargo, parte de las elecciones también implica la posibilidad de votar nulo o viciado (en realidad para evitar la multa), es parte de nuestro derecho, es una forma de protestar y hacer sentir nuestra insatisfacción con el sistema mismo. Sin embargo, toda vez que el este sistema garantiza que alguien saldrá elegido, tenemos la facultad de hacer uso del voto para el congreso, para tenerlo principalmente como tribuna de denuncia y defensa de los derechos, los pocos que quedan, a favor de los trabajadores y para fiscalizar a quien se encuentre en el poder.

Voto viciado

Puntuación: 5.00 / Votos: 2

Acerca de Ser Social

Simplemente un ser social. Economista y PhD en Management Sciences. Intento comprender a las personas y sus interacciones en la sociedad. Creo que "La práctica sin la teoría es ciega y la teoría sin práctica es estéril" (Kant, 1793).

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