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Artículos con la etiqueta Julio Dávila Mendiola
septiembre 28, 2011
A propósito de los 63 años de la inauguración del aeropuerto “Jauja-Tambo”, el 27 de setiembre del año de 1948, esta breve biografía celebra la enorme presencia física y espiritual del Padre Francisco Carlé Casset, un legado infinito y difícilmente de superar, toda su vida, una vida comprometida con Jauja; es el ciudadano épico, el ciudadano de “Jauja La Grande”. Ciudadano ejemplar. Hoy en día este estratégico aeropuerto el octavo más grande del Perú, y en camino a su internacionalización, lleva su nombre.
“Tayta Pancho”: El ciudadano de Jauja La Grande
R. P. CRIC. Francisco Carlé Casset; Francia, 1886 - Lima, 1972.
(Apuntes para una biografía mayor)
Julio C. Dávila-Mendiola W.
e-mail: elhalckon@gmail.com
http://facebook.com/juliocesar.davilamendiolaw
La Congregación religiosa de los Canónigos Regulares de la Inmaculada Concepción fue fundada en Francia, en Saint-Claude, en el departamento de Jura, luego después en Saint-Antoine, en el departamento de Isère, por el abate Dom Adrien Grea, aprobado después por los Papas Pío IX, y León XIII, en tres rescriptos de los años de 1870, de 1876 y de 1887; se establece con el objetivo de restaurar la vida canóniga de la Iglesia primitiva. En el año de 1905, persuadidos por la Santa Sede un grupo de 5 canónigos regulares llegan a la Selva peruana para evangelizar, tomando la iniciativa de fundar la primera comunidad CRIC en Chachapoyas. Luego a partir del año de 1908 se establecen en la Arquidiócesis de Lima, encargándose de las parroquias de San Simón y de San Judas Tadeo en El Callao. Los sacerdotes CRIC desarrollan una vida extremadamente sencilla según las reglas de San Agustín, ligándose a tres votos simples, el de la pobreza, de la obediencia y el de la castidad, rescatando de esta manera en la Iglesia la posibilidad de tener sacerdotes de profunda fe, y que combinen el trabajo parroquial con los desafíos sociales de la comunidad. Llegan a Jauja los primeros sacerdotes de la Congregación de los Canónigos Regulares de la Inmaculada Concepción (CRIC) a partir del año de 1914 para hacerse cargo de la Parroquia de Jauja, el Reverendo Padre Francisco Carlé de nacionalidad francesa llega ese mismo año, el 14 de julio, con 27 años de edad; había nacido el 16 de octubre del año de 1886. Carlé se desempeña como Párroco desde el año de 1924 hasta el año de 1964; su Congregación permanece hasta el año de 1969. Se retira a los 78 años, luego de 40 años de labor pastoral y de trabajo comunitario; con 86 años fallece en la ciudad de Lima el 8 de junio del año de 1972. El año de 1973 se coloca el busto del Padre Carlé sobre un pedestal revestido de mármol, en el atrio de la Iglesia Matriz, con el siguiente mensaje: Homenaje al Sacerdote y ciudadano ejemplar, Rvdo. Padre Francisco Carlé Casset, 1973. El 29 de agosto del año de 1974 son traídos los restos mortales de “Tayta Pancho” a Jauja, y son velados al pie del altar de la Virgen del Rosario, en la Iglesia Matriz, luego al día siguiente sepultados en el Camposanto General de la ciudad; después del año 2000 junto al Padre Louis Noel Paul Grandin Blottiere, descansan en un mausoleo que les rinde un tributo especial. Mencionaremos algunas de las obras del Padre Carlé, toda vez que su misma vida, la de su incansable labor pastoral y su accionar cívico-religioso y cultural en la ciudad merece una atención rigurosa. Gestionó el agua potable para la ciudad; explotó las minas de asfalto del distrito de Paccha; promovió la apertura de carreteras en varios distritos; incentivó la construcción de Capillas en los distritos; puso en marcha la Biblioteca parroquial; la sala de cine para los niños del Catecismo; presentó un proyecto para la construcción del Albergue de Paca.
Entre las de mayor trascendencia junto a las gestiones del agua potable para la ciudad, tenemos a su desempeño como uno de los principales artífices en la formación del Comité Pro-aeropuerto para Jauja, su carisma y su liderazgo religioso y social influyente en la población fue determinante para conseguir y concretar las bases de lo que sería el aeropuerto “Jauja - Tambo”. (…) La voluntad abnegada del R.P. Carlé levantó los corazones y el pueblo enfiló a las faenas en jornadas de épica grandeza. (…). (Revista Xauxa, Año IX, N° 17, Noviembre de 1950, pp. 12), concentrándose todo el pueblo; generosas familias altruistas que cedieron sus terrenos; niños, jóvenes estudiantes, madres de familia, dirigentes, profesores, adultos mayores, el desprendimiento era la “valiosa moneda”, todos buscando consolidar el sueño del aeropuerto para Jauja, y así fue; la inauguración se realizó el 27 de setiembre de 1948; el año 2004 fue reconocido oficialmente por el Gobierno Central como Aeropuerto “Francisco Carlé” de Jauja, y ahora el Decreto Supremo Nº 020-MTC-2011, expedido el 19 de Mayo último, establece “declarar de necesidad pública e interés nacional la modernización, equipamiento e internacionalización de dicho aeropuerto”. Y la otra, a su decisiva participación de la mano con su Congregación de los Canónigos Regulares de la Inmaculada Concepción en la intervención arquitectónica tanto al interior como al exterior de la Iglesia Matriz entre los años de 1914 a 1921 y de 1925 a 1934, consecuentemente, la imagen visual que le imprimieron al templo religioso corresponde a la de una imponente Catedral; y junto a este magnífico proyecto arquitectónico estuvo su determinante y tenaz influencia en la construcción de la Capilla de Cristo Pobre durante los años de 1920 a 1928. Esta breve nota biográfica da cuenta de la enorme presencia física y espiritual del Padre Carlé, un legado infinito y difícilmente de superar, toda su vida, una vida comprometida con Jauja; el ciudadano épico, el ciudadano de Jauja La Grande. (Jauja, 13 de junio del año 2011).
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diciembre 09, 2010

Julio César Dávila-Mendiola W.
Según nos relata don Nery Orihuela Miguel, en un artículo publicado en la Revista El Tunantero III, pp. 125-126: (...) en el año de 1853, del pasado siglo XIX, existían ya dos cuadrillas de tunantes, que se organizaban para bailar recorriendo las principales calles de la ciudad, acompañados de una orquesta especial, compuesta por un arpa, vihuela, violín y bandurria, algunas veces por una chirimía, que interpretaban yaravíes, mulizas y huaynitos, obedeciendo a la influencia telúrica del medio andino. Posteriormente entre los años de 1870 y 1875, un grupo de amigos y simpatizantes deciden unir la amistad, el cariño y el sentimiento por la música vernacular, para formar lo que hoy en día es la Asociación de Tunantes "Centro Jauja". Serían 18 años después, cuando reaparece la figura de don Pablo Suárez Núñez, quien bailaba como Príncipe en el barrio de Huacllas, junto a sus amigos y cobarrianos de su época, como don Manuel Quintana, los hermanos Minaya, Kiche Guerrero, Rachi Bravo, Pedro Ramírez, Albino Calderón, entre otros, fundan definitivamente la Asociación. En el año de 1937, don Pablo Suárez, emprende el viaje sin retorno y serían sus dos hijos quienes acepten responsabilidades en la dirección de la institución, primeramente Guillermo y luego, Erasmo. La presente fotografía corresponde al lado occidental de la plaza, en la esquina de los jirones Grau y Ayacucho; vemos aquí a don Guillermo Suárez Zambrano, apodado cariñosamente "El Lunarejo" (al centro, con sombrero, sobretodo y paraguas, todo un caballero jaujino), lo acompañan: Juan Contreras Sosa, y más al fondo, al costado del segundo portón, Alejandro "Huayhuar" Artica, un amigo común, Isaac Limache Castro y, Erasmo Suárez Zambrano con su sombrero en alto.
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noviembre 26, 2010

Julio César Dávila-Mendiola W.
Este hermoso Balcón de estilo barroco que existía hasta inicios de los años 50', en la esquina de los actuales jirones Bolognesi y Junín (antes calle del Carmen) y que según el gran artista Wenceslao Hinostroza, quien con toda la autoridad la de haber registrado pictóricamente más de cien balcones limeños, asegura que fue el único en el Perú. Además, menciona también que dicho Balcón se encontraba adherido a un muro de factura incaica, cuyas piedras labradas posiblemente fueron traídas de Xauxa-Tambo, de los restos del Templo del Sol.
La presente imagen es una copia fiel del original, pintada al óleo por el artista plástico Hugo Espíritu Escobar y registra toda la belleza de dicho Balcón. Aquí funcionaban en la primera planta -entre otros, en distintos períodos y de diferentes propietarios- las tiendas comerciales del Sr. Juan Primo y de la Sra. Yolanda de Umemoto y en las demás instalaciones, el legendario Hotel "Roma"; aquel fue un famoso lugar, en donde se pronunciaron importantes discursos en favor de acciones comunitarias y de bien social. Reconocidos intelectuales coinciden en que sería interesante reconstruir dicha esquina, incluyendo una réplica de este inigualado Balcón.
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noviembre 12, 2010
Julio César Dávila - Mendiola W.
Típica escena costumbrista jaujina, una madre campesina retorna al hogar, luego de media jornada en el campo, llevando la chala en su burrito tabanero. La presente fotografía corresponde a la esquina de los jirones Ayacucho y Grau (antes Mercaderes y Progreso). La casona de dos pisos, con techo a dos aguas y su balcón republicano con vista a los dos jirones, pertenece a la familia del señor Juvenal Caro, aquí funcionaba una próspera fábrica de velas, con distribución a todo el Valle. Según testimonios de fuentes orales, dicha casona fue demolida de un momento a otro, por el año de 1977, para dar paso a una construcción moderna de fierro y ladrillo, y hoy la vemos, aquí funciona un conocido Hostal. Dicha construcción es una de las que fractura la armonía arquitectónica en la plaza de armas; según los entendidos en arquitectura para ciudades sostenibles, consideran que para enriquecer su identidad visual, requiere de una urgente remodelación.
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octubre 20, 2010

Julio C. Dávila Mendiola W.
La dama jaujina con su señorial porte, alegre y carismática, festiva y laboriosa, encantadora para retratarse ante la cámara del poeta y artista plástico, don Wenceslao Hinostroza Quintana. Obsérvese la manera coqueta de posar, la pulcritud en su vestir del día y la típica manta jaujina. Hinostroza Quintana, gustaba de plasmar en hermosas pinturas las distintas actividades cotidianas de la mujer jaujina.
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octubre 14, 2010

Julio C. Dávila Mendiola W.
Esta importante muestra visual del año de 1920 aproximadamente, refleja un momento histórico en la evolución del Cortamonte en el Carnaval Jaujino. En el entonces barrio de Yauyos, en su plaza antigua y en todos los demás barrios de Jauja, el baile se ejecutaba en una ronda multicolor, alrededor del árbol y tomados de la mano, varones y damas, jóvenes y adultos, bailaban y cantaban las alegres melodías de las mulizas y los típicos huaynos de carnaval. Indistintamente salía a hachar el árbol, invitado por el Padrino, un varón, al cual le elegían una pareja al unísono. Obsérvese también para esos años, la ausencia de espectadores, que hoy en día es numerosa.
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octubre 06, 2010

Julio C. Dávila-Mendiola W.
De gran valor religioso, y es probablemente el primer registro fotográfico de la Procesión de la Santísima Virgen del Rosario, "Patrona de Jauja". Aquí en la Plaza de Armas de la ciudad, podemos observar la trascendencia de dicha festividad religiosa, con la participación mayoritaria del pueblo jaujino, algunos impecablemente vestidos con terno y corbata, otros con su vestimenta habitual, poncho y sombrero, invalorable la participación de la dama con su mantilla y su típico faldellín; es puntual advertir la participación en esta festividad de los famosos cachimbos, con dos arpas, demostrando de esta manera la alegría de la Fiesta Patronal. Por esos años aún no se construía la distribución de jardines y pasadizos en la parte central de la plaza; es visible también, la dinámica y tradicional feria jaujina.
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septiembre 30, 2010

Julio C. Dávila-Mendiola W.
Importante vista del lado occidental de la plaza de Jauja en sus tres cuartas partes, con sus bordes empedrados y un jardín-pileta al centro. Al final del año de 1905, y durante el segundo Gobierno del Presidente José Pardo y Barreda, en el mismo lugar en donde se encontraba el Cabildo, se terminó de construir con una característica arquitectónica republicana, el actual Palacio Municipal o Casa Consistorial, como la llamaban. Al año siguiente, en 1906, se estrena un original reloj con un sistema carrillón, el cual produce un sonido musical a cada hora; este singular reloj, el cual lo apreciamos en la parte superior de la torre del lado derecho de la Iglesia, fue adquirido gracias a los fondos recaudados en colecta pública y dirigida por el entonces párroco doctor Sixto G. Dávila. Nótese también que ambas torres de la Iglesia aún no tenían un perfecto acabado, y la parte superior central del frontis aún conservaba su techo original a dos aguas, con una cruz al centro.
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septiembre 24, 2010
Julio C. Dávila-Mendiola W.
Es, el hoy famoso escritor Edgardo Rivera Martínez, quien durante su estadía en París, en donde realizaba los estudios de su Doctorado y a través de sus investigaciones en la Biblioteca Nacional de París, se encuentra con importantes y valiosos documentos de viajeros franceses, en el cual se relatan las aventuras de importantes expediciones en el Perú. Una de ellas la de Charles Wiener, quien durante el año de 1875 recorrió la sierra del Perú, desde Cajamarca hasta el Cuzco, y posteriormente el año de 1880 publica en París - Francia, su libro Le Pérou, aquí figura este hermoso apunte, en su pluma sensitiva, nerviosa e imaginativa -expresa del autor, Edgardo Rivera-, de gran valor documental y artístico. Posteriormente Rivera Martínez lo reproduce en su libro Imagen de Jauja, con el título de cholita Jaujina, destacando sus ojos grandes y bellos, de rasgos finos, que sostiene airosa un pliegue de su faldellín y que sus atavíos son evocados con minuciosidad casi galante; subrayando además, el buen gusto de las combinaciones cromáticas.
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Fuente: del libro Imagen de Jauja.
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septiembre 19, 2010

Julio C. Dávila-Mendiola W.
Esta vista, de suma importancia para la historia, figura en el libro Imagen de Jauja de Edgardo Rivera Martínez; un refinado, artístico y bien elaborado apunte del viajero francés Charles Wiener, muestra a una Iglesia imponente con características arquitectónicas de singular diseño, con sus dos torres, la de la derecha totalmente reconstruída, el Cabildo y una feria artesanal. A decir de Rivera Martínez, este dibujo posee mayor delicadeza y poesía que la del Vice-Cónsul francés en Lima, Léonce Angrand, del año 1838, que figura en el mismo libro. Observamos también las típicas e ingeniosas sombrillas de los feriantes, circulares, de lona y que colocadas sobre trípodes de madera, le daban a la plaza un aspecto alegre y festivo.
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Registro Fotográfico I - Siglos XIX - XX
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Fuente: del libro Imagen de Jauja.
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septiembre 08, 2010

Julio C. Dávila-Mendiola W.
Invalorable imagen que fue tomada un momento después de la vista N° 1, ambas fueron ampliadas y luego enmarcadas; Clodoaldo Espinosa Bravo en su libro Jauja Antigua, en la pp. 223, nos recuerda que el año de 1938 el doctor Max E. Cordero Valenzuela, hizo ampliar ésta y otras fotografías antiguas de la ciudad; de él se expresa como uno de los Alcaldes más sensibles a la valoración de nuestra historia.
Aquí podemos apreciar el cabildo en sus dos niveles de construcción, en la segunda planta el corredor con una baranda de madera tallada y su techo a dos aguas con teja de arcilla. En el primer nivel observamos sus cinco arcos de importante factura arquitectónica de finales de la Colonia. De este lugar, Edgardo Rivera Martínez, en su libro Imagen de Jauja, en la pp. 229, asevera: ... el edificio del Cabildo constituía el segundo centro de la vida local. Desde sus balcones, corridos y sombreados, podía verse discurrir uniforme y rural, la existencia pueblerina.
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Registro Fotográfico I - Siglos XIX - XX
Primera Edición, junio del año 2006
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septiembre 02, 2010

Julio C. Dávila-Mendiola W.
Extraordinaria fotografía, y es con toda seguridad una de las primeras en el Valle después de su llegada a la ciudad de Lima en mayo del año de 1842. Dicha foto de incalculable valor histórico, registra a una Iglesia Matriz con una sola torre y que según Edgardo Rivera en su libro Imagen de Jauja, pp. 145, literalmente nos afirma que: ...La Iglesia tenía entonces sólo una torre y el cuerpo inferior de la otra, que, al parecer, debió haberse desplomado parcialmente después de 1824, año en que Thomas escribió, como hemos visto: "La Iglesia tiene hermosas torres". Quizás fue reconstruída en 1855, año en que se refaccionó el templo. Rivera Martínez, también nos confirma que en este lado occidental, se encontraban los edificios más notables, ya sea por su valor arquitectónico o por su importancia en la vida lugareña, además de la Iglesia, el Cabildo o Municipio y la Cárcel.
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Registro Fotográfico I - Siglos XIX - XX
Primera Edición, Junio del año 2006
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agosto 31, 2010
Registro Fotográfico I, siglos XIX y XX,
Halckon Editores; Jauja, junio del año 2006.

“Lo tengo todo en el corazón”.
Wu Tao-Tzu
(siglo VIII).
Cada vez que uno vuelve a ver una por una las 20 vistas que conforman este impecable y original trabajo editorial, cada fotografía de un momento distinto, le corresponde una emoción única y diferente; es una luz fulgurante de tiempos con antigüedad; de belleza contínua en cada detalle; uno como, que quisiera dejar de latir para ir de frente e incrustarse en una de ellas; si bien podemos decir que todos estos momentos están aquí con nosotros, los hemos olvidado; y es que tiempo y distancia entre dos momentos sólo se disipa en nuestro corazón.
Cuando reaprendamos a verlas desde nuestro corazón, vamos a verlas sin tiempo ni distancia, como que hemos vivido aquel momento. Y es aquí cuando vamos a comprender algunos aspectos de nuestra propia vida, de cómo y en donde estamos viviendo; quizá consideremos vivir en una casona poscolonial o republicana, o en construir una a semejanza de aquellas, ahora que nuestra ciudad empieza a recuperar su belleza primordial con aroma a cultura y tradición. Es un territorio sagrado que inspira desde el lado intangible, desde tiempos remotos; ahora, comienza a serlo desde el lado visible, de lo tangible.
Y es asi que para provocar múltiples emociones, y para expandir una singular sensibilidad jaujina, en Halckon Editores hemos decidido preparar esta publicación en su versión digital para este blog, y para todos los demás que tienen a Jauja en un lugar importante; vamos a publicar desde ahora una vista cada miércoles, durante veinte semanas consecutivas.
Conforma esta, una labor editorial que sobrepasa los cinco años desde cuando se preparó y se publicó en su versión impresa. Y es asi que cada vez, cuando alguien la ve por primera vez, cuando suscita nuevas emociones y reflexivas inquietudes. Es el trabajo perseverante y minucioso de Miguel Dávila a quien le corresponde el mérito total, quien también estuvo al cuidado de su novedosa edición; y al historiador Carlos H. Hurtado Ames la presentación en su versión impresa; es inquietante saber que ya está en camino el Registro número 2, con otras vistas profundas y de un extenso valor intangible. (viernes, 27 de agosto, 2010).
Julio C. Dávila-Mendiola
p. Halckon Editores
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marzo 06, 2010
María Julia;
gracias por todo, siempre;
por el niño que sembraste en mí,
un niño de pan, de sol y lluvia;
un niño de río, caminos y piedras;
un niño de música, traída y cortamonte.
Julio César Dávila - Mendiola W.
email: elhalckon@gmail.com
"(...) y no hace falta decir en este momento, que me siento muy feliz de haber nacido en Jauja, en WaranKayo, su emblemático barrio, mi tierra santa, la que me vio nacer, la que ha labrado toda mi infancia con sus bellas costumbres de la mano de mamá; con aroma a leña, a fuego y a ceras en sus labranzas, con la abundancia de sus comidas de casa y la alegria de su gente en sus shajteos; con la música de su hermoso carnaval, sembrando algo especial en mí... y que ahora florece; basta con escuchar algunos tonos para sentirme nuevamente niño, para sentir lo inagotable en un día de traída, de parar nuestro propio arbolito, y en uno de cortamonte, de esperar quizá algún regalo por ahí tiradito.
Escuchar el huaynito de WaranKayo, es volver a repasar nuevamente toda nuestra vida, toda mi Vida hasta el menos infinito, y nos prepara para todo lo que tiene que venir, hasta el más infinito. Es definitivamente WaranKayo la tierra que configura día a día mis sueños y mis proyectos; la de mi felicidad cotidiana, la de mi alegría infinita.
¡Oh, barrio de WaranKayo! Tu esencia primordial es alma labrada con sabiduría en mí; mas las tres cuartas partes de todas mis alegrías en la vida te los debo a ti, Señor de WaranKayo, a tu tierra, a tu gente, a tu música, a tu baile de cortamonte, a tu aire, a tu cielo. (...)."
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noviembre 12, 2009
Julio C. Dávila-Mendiola W.
e-mail: elhalckon@gmail.com
ES, AHORA Y SIEMPRE, Y EN DISTINTOS MOMENTOS, TODO UN PLACER ESCUCHAR y disfrutar las múltiples voces de las campanas de la Iglesia Matriz en la ciudad de Jauja; en forma especial la voz que en los días de la fiesta patronal de la Santísima Virgen del Rosario nos evoca un infinito sentimiento de regocijo espiritual antiguo y solemne, vibran como nunca en un concierto íntimo y sagrado los filamentos de nuestro corazón, un concierto para cada uno, no hay uno igual; y ya en otro momento, para nuestros abuelos y padres de cuando era una de las horas de recogerse en oración, que con el “retro-lanzado” de las campanas se iniciaba en todos los hogares el ángelus, una singular ceremonia de reconocimiento y de amor a la Santísima Trinidad, muy importante para cada uno de los católicos de ese entonces.

Frontis de la Iglesia Matriz de la ciudad de Jauja; hoy considerado como monumento histórico; ya es la hora de establecer alianzas de cooperación técnico-económico para su mantenimiento y refacción, restauración y culminación; restaurar los altares de la Santísima Virgen del Rosario, y el de Santa Rosa de Lima; recuperar su antigua y original fachada, y culminar el frontis principal.
Y es que las campanas de Jauja tienen un maravilloso sonido; único e incomparable, definitivamente señorial; es todas las veces, la resonancia de nuestro propio sentir, hasta podemos decir que la tocamos a la distancia con el propio sentimiento; sus voces avanzan y se dilatan a kilómetros en la distancia; quizá sea Jauja, una del reducido grupo de ciudades con ese privilegio en el Perú. Y hablando de las campanas de Jauja, la memoria nos trae el recuerdo de un inolvidable sacerdote.
Y nos otorgamos una licencia para afirmar –por acto intuitivo- de que uno de los autores intelectuales para la idea de mandar a fabricarlas en Francia -su tierra natal-, en la legendaria y famosa fundición “Paccard”, fue el reverendo padre “Tayta Pancho” Francisco Carlé Casset, residente en nuestra ciudad desde julio del año de 1914, por lo considerable e infatigable de su labor religiosa y social, durante más de 50 años, y que consta hoy en día en la memoria colectiva de nuestro pueblo. Y, ¿cuáles podrían ser los pensamientos que le rondaban en la cabeza para tomar esta feliz decisión?¿Qué es lo que buscaba con todo esto? Podemos ensayar varias versiones, pero decidimos inobjetablemente quedarnos con la que mencionamos casi al final del presente artículo.
El Reverendo Padre Francisco Carlé Casset, más conocido como “Tayta Pancho”; soñaba a Jauja con todo lo que fue, es, y será; resumía mentalmente la totalidad de su historia, incluso más, la que estaba por suceder, (...)
Las campanas en nuestra ciudad, las tres, las que actualmente se encuentran en la torre derecha, para nosotros izquierda, de la Iglesia Matriz, la del frente, la de la izquierda y la de la derecha, llegan en una carreta de madera –muy probablemente la misma en la cual las despacharon desde Francia, que del hecho se conserva una fotografía en una colección particular- desde la estación del Ferrocarril. Por barco llegaron al Callao, desde la ciudad de Annecy-le-Vieux, en Savoie; en la bella tierra de Savoya, no lejos de las riberas del lago del mismo nombre, en donde el ambiente es perfumado permanentemente por la presencia espiritual de San Francisco de Sales; ahí en aquel lugar fueron mandadas a fundir el año de 1918, -por los padres de la Orden de los Canónigos Regulares de la Inmaculada Concepción, la del padre “Pancho”- estas tres campanas: la de “San Agustín”, la “pequeña y la más graciosa”, con un peso de 451 kls y 0.90 m. de diámetro, “canta” en LA, a nuestra derecha en la torre; la de “San Carlos”, la mediana, la que “obedece a vuestros pastores y ahuyenta la temible peste y el contagio del error y del vicio”, de 624 kls y 1.00 m., eco en SOL, a la izquierda; y la de “Santa María de Santa Rosa”, la grande, “la divina despertadora”, de 885 kls y 1.12m., en nota FA, al frente. Nos conviene saber que estas tres campanas y las siguientes, que también fueron fundidas en aquel legendario lugar, y a las que vamos a describir brevemente con el entorno que las rodea, son hermanas en nobleza sonora, de una incofundible nobleza imperial; ellas son:

Las tres campanas de la iglesia Matriz de Jauja; a la izquierda, la de “San Agustín”, la de “Santa María de Santa Rosa”, y la de “San Carlos”.
La “Juana de Arco”, bordón de 20 tons., de la catedral de Notre Dame de Rouen (Rúan), en Francia. En Rouen todo tiene un aroma a Juana de Arco y su leyenda –Juana de Arco es la patrona de Francia. Rouen es conocida como la ciudad de los “Cien campanarios”, por la sucesión de pequeñas iglesias una detrás de otra en todas sus calles; y es una preciosa ciudad desbordante de cultura situada sobre el río Sena, y a 112 kilómetros al noroeste de París, aquí conviven el pasado (la ribera derecha, la parte medieval) y la modernidad (la ribera izquierda) en forma perfecta; “los siglos se han quedado a tomar café en sus calles” es un decir habitual de sus ciudadanos, y es que sus barrios permanecen completamente intactos en el tiempo, son auténticas y hermosas casas “de muñecas”; recorrer sus callejuelas es como caminar en otro momento, en otra época de la historia, la de los caballeros normandos, y que simultáneamente al sonido de sus “cien campanas” hacían resonar los cascos de sus caballos sobre el característico adoquinado de sus calles. Y es que Rouen fue la capital medieval de Normandía, en ella respiramos a Juana de Arco a cada instante, ella vive y revive constantemente allí; la Torre Juana de Arco, el lugar del juicio sumarísimo a la heroína; el Museo Juana de Arco, un sótano romántico en donde podemos observar las escenas de la vida de Jeanne d´Arc; la Iglesia de Santa Juana de Arco, levantada en el mismo lugar de su martirio y de su muerte; una cruz en el centro de la plaza del Mercado Viejo nos recuerda el punto exacto en donde se colocó la hoguera. También alberga el maravilloso centro histórico de la Normandía medieval a la Iglesia de Saint Maclou, máxima expresión del gótico flamígero, a su costado se encuentra la Escuela Regional de Bellas Artes; más allá, a la Abadía de Saint-Ouen, monasterio benedictino que, después de la Revolución Francesa de 1789, fue el Ayuntamiento de la ciudad, posee un exterior fantástico, y un interior sensacional, sus 80 vidrieras le dan al templo una luminosidad impactante; a la Rue du Gros Horloge, que es precisamente la primera calle peatonal que surgió en Francia por el año de 1970, es un lugar con tiendas y terrazas de otra edad, aquí se encuentra el Gros Horloge, o el Gran Reloj que es el símbolo de Rouen, es un reloj astronómico construído en el siglo XIV, adosado a un campanario gótico con arco renacentista, un reloj con distintos usos a través del tiempo; al Museo de Bellas Artes, en la plaza Marcel Duchamp, albergue de las inigualadas obras de Velázquez, Caravaggio, Delacroix, Modigliani, y Monet; detrás del Museo pasando por la plaza Saint-Marc, tenemos en sus tradicionales mercadillos a la riquísima variedad de su gastronomía: a la tarrina de pato, el lenguado normando, el patito ruanés a la prensa, a los famosos quesos normandos, el queso camembert, a la tarta de manzana, y entre otros al postre típico: las lágrimas de Juana. Y es ahora cuando nos toca hablar-escribir de su Catedral, la Notre Dame de Rouen, en donde se aloja la famosa campana “Jeanne d´Arc”; la Catedral viene de tres momentos históricos, la primera de la Basílica primitiva, construída a finales del siglo I en el mismo emplazamiento actual; la Catedral Románica, cuyos trabajos de construcción comenzaron alrededor del año de 1020, durante el obispado de Roberto de Évreux, y de la cual se conserva sólo una cripta; y la actual Catedral Gótica, cuya construcción comienza con la torre norte, llamada Torre Saint-Romain, ruda como su época, es más fortaleza que campanario, en el año de 1145; años más tarde el de 1200, la Catedral Románica es destruída por un incendio, a partir de entonces se construye en estilo gótico completamente predominante; la torre sur se construye en el año de 1485, es conocida como La Tour de Beurre o “de la mantequilla”, es del más florido gótico, se deshace en adornos, y es que es una auténtica obra maestra del gótico flamígero. La Catedral posee en el crucero del transepto un cimborrio rematado por una aguja de hierro fundido colocada en reemplazo de la de madera, cuya corona era recubierta de plomo, y en etapas, entre los años de 1825 y 1876, que alcanza más o menos los 151 metros de altura, esta aguja esta flanqueada por cuatro pináculos de cobre, “verla desde abajo da el vértigo invertido de mirar al suelo desde su cima, subir a la flecha nos da la impresión de fuga del mundo, de caida hacia arriba, es como que la vida cotidiana queda hundida en lo imposible”; durante la década del año de 1890, el famoso artista Claude Monet pinta más de 40 versiones distintas de la fachada principal de la catedral. MIL AÑOS sintetizan la Catedral, llamada también “Catedral de aluvión”, “Catedral de ensueño” la llamaría Rodembach; catarata petrificada en estalagmitas, selva en tumultuoso orden en donde la piedra se exaspera por ser espuma, absolutamente todo en ella nos habla de épocas maravillosas, en donde el crear y el recrear de la belleza venía con sencillez de alma; como que ella vive una vida lenta, la de un árbol gigantesco. MIL AÑOS: espina dorsal de civilización, a ella se han adosado las generaciones, y ella les dio el sentimiento de la continuidad que forma una patria colosal.

La “catedral de Aluvión”, espina dorsal de civilización, mil años; la catedral de Notre Dame de Rouen.
La Francisco-Margarita, “La Savoyarde”, llamada también bordón del Sagrado Corazón, pues continúa cantando sus amabilidades y sus grandezas; es una de las campanas más grandes en toda Francia, fabricada el año de 1891, de casi 19 tons y 3.00m. de diámetro, fue un obsequio de la Diócesis de Sovoie y está alzada en la inmensa torre cuadrada de la basílica del Sacre-Coeur, llamada también de Montmartre, ubicada en la cima de la colina del mismo nombre y a 129 m. sobre el nivel del famoso río Sena, dándole una hermosa posición para que en tiempos despejados dicha basílica se divise a 50 km a la redonda; se cree que en esta colina fue decapitado San Denis, Obispo de París alrededor del año 250 d.C., por ello el nombre de Montmartre, “monte del mártir”, San Denis, hoy en día es considerado el Patrón de Francia, y entre sus seguidores tenemos a Santa Juana de Arco, San Vicente de Paúl y San Ignacio de Loyola, éstas tres personas de tremenda vocación religiosa fundaron la Compañía de Jesús en 1534, más conocida como de “Los Jesuitas”; es el barrio de Montmartre uno de los dos más emblemáticos de la ciudad de París, el barrio del “Le Moulin Rouge”, hospedaje por algún tiempo del notable artista-pintor post-impresionista Toulouse Lautrec.

Imponente, la Basílica del Sacre-Coeur; en “el monte del mártir”: Montmartre.
Y también, las 19 campanas del carillón de “San Patricio”, de la catedral de Nueva York. Con el nombre de San Patricio es la catedral gótica y católica más grande de América del Norte, localizada en el mismísimo corazón de la ciudad, entre la quincuagésima calle y la famosa Quinta Avenida, a su frente se encuentra el edificio del Rockefeller Center. Es la sede de la arquidiócesis católica y romana de Nueva York. La catedral fue diseñada por James Renwick Jr., en un estilo neogótico y sus trabajos de construcción comenzaron en el año de 1858, para luego paralizarse durante la guerra civil norteamericana; se concluye en el año de 1865; el diseño de su arquitectura fue con la intención de crear un gran templo cuyas torres de más de 100 metros de altura, y construidas con mármol blanco de Massachusetts y de la misma Nueva York, dominaran todo su entorno, de manera imponente; hoy en día la catedral se encuentra entre las construcciones más pequeñas, superada largamente por el Rockefeller Center en altura. En la construcción de la catedral, asi como en las posteriores restauraciones y modificaciones participaron artistas de distintos lugares del mundo, como de las ciudades de Chartres, Birmingham y de Boston; el gran rosetón es uno de los mayores trabajos de Charles Connick; alberga en su interior una impresionante escultura de “La Piedad”, de tres veces mayor que la de Miguel Ángel en el Vaticano.

La catedral de San Patricio de Nueva York; es la catedral gótica y católica más grande de América del Norte.
Ya en la ciudad de Lima, aquellas tres campanas fueron bendecidas, la de “Santa María de Santa Rosa” y la de “San Agustín”, el 4 de julio del año de 1921, por el Iltmo. y Rmo. señor Pedro Pablo Drinot y Piérola en “La Gruta de Lourdes” del Colegio de “Santa Rosa de Candamo”, siendo los padrinos de la de “Santa María”, el señor Don Augusto B. Leguía, Presidente de la República por esos años, y la señora Luisa Álvarez Calderón de Mujica; y de la de “San Agustín”, el señor D. Agustín Arias Carracedo y la señora Isabel Sanders de Arias; la de “San Carlos”, fue bendecida por el Iltmo. y Rmo. señor Carlos García Irigoyen, en el mismo lugar, un día antes, es decir el 3 de julio, siendo sus padrinos el señor Dr. Pedro Irigoyen y la señora Julia V. D. H. de Irigoyen. Siendo luego despachadas por ferrocarril a la ciudad de Jauja, éstas tres campanas reemplazaron a las antiguas que fueron fundidas en el Convento de Santa Rosa de Ocopa y que se encuentran actualmente al interior de la misma parroquia Santa Fe, “buscando ser museo”; y formaron parte de las restauraciones y modificaciones a que fue sometida la Iglesia Matriz como parte de los actos celebratorios por el centenario de la Independencia Nacional. Y como ya mencionamos antes, estas tres campanas fueron fabricadas en la ciudad de Annecy, en Francia.
Un hermoso recuerdo: la bendición de las campanas de Jauja, en “La Gruta de Lourdes” del Colegio de “Santa Rosa de Candamo”, en la ciudad de Lima.
Annecy conocida como la “Venecia de los Alpes”, es una ciudad con una envidiable posición estratégica sobre importantes ejes transversales entre Italia, Ginebra y Francia. Es en esa ciudad en donde se refugiaron los sobrevivientes –artesanos de primer nivel en su mayoría- tras la caída del Imperio Romano; fue sede del obispado de Ginebra durante varios años, en el siglo XVI, tras el triunfo del calvinismo; también acogió a distintas órdenes religiosas católicas, convirtiéndose en la capital de la contrarreforma liderada por San Francisco de Sales. Es un foco industrial desde la época Romana, muy importante e inovante durante el siglo XVII, y consolidándose durante el siglo XX; posee además de un hermoso e inigualable paisaje alpino junto a su magnífico lago, “el lago más puro de Europa” -lo dicen ellos mismos, de numerosos monumentos histórico-culturales entre ellos la iglesia de San Mauricio, de estilo gótico del siglo XV, que en su interior alberga valiosas obras de arte de los siglos XV y XVI. Y es en ésta ciudad en donde se encuentra la fundición “Paccard”.

El lago de Annecy, el lago “más puro” de Europa; la ciudad de Annecy es conocida como la “Venecia de los Alpes”, en Francia.
La fundición “Pacard”, que al año de 1921 tenía más de un siglo de existencia, exactamente sus inicios se remontan al año de 1796; y que hoy ya la podemos nombrar como “legendaria” por la extraordinaria renovación espiritual que mantuvo y mantiene día a día, de generación en generación, en miles de ciudadanos católicos en todo el mundo; más cuando recibe y alberga en un acto de gran trascendencia la bendición Apostólica del Papa Pio X en el año de 1906; siendo ahora la fundición número uno en campanas en todo el mundo. Es en este momento cuando nos toca hablar de una también inolvidable anécdota, la que dió origen al presente artículo.
Una conexión para conocer más sobre La fundición “Paccard”, en Annecy-le-Vieux.
1999, brincaba con alegría la primavera; cinco días después del 23 de setiembre, en “Wayta wasi”, en una de nuestras habituales visitas al maestro y gran amigo Hugo Orellana Bonilla, que sólo al característico tono de Huuu (...) guuu (...) cha, pronunciada en un riguroso tono de Tingopaccha por el “Palito” Suárez salía a “aguaitar” por su ventana del segundo piso, él ya sabía quiénes venían a visitarlo. Inolvidable es, la profundidad de su voz con la que nos recibía, la de un hombre xauxa con mil criaturas en su interior, una detrás de otra, cada una con 100 años de diferencia, que con la copiosidad de su cariño y de su hospitalidad sentíamos lo extenso y sagrado del ambiente, desde la tierra al cielo, y desde el cielo a cada uno de los rincones de su misteriosa casa, en donde el aire puro dispersaba a cada instante todos los tiempos a la vez; en esa ocasión alcanzamos a conversar sobre el Marqués de Sade y el parentesco que lo unía por su esposa Bernadette, de nacionalidad francesa; más una copita de un aromático y denso café con cañita de monobamba, el “achallaochancaca” como él mismo lo decía, conmovía el momento. Y (...) ¡ zasss !, de pronto nos sorprende un sonido lejano y cercano a la vez, de una resonancia que nos hace sentir y estar en todas partes a la vez, de prolongada sensibilidad, de una sonoridad especial convertida en oxigeno que se respira, y que se repintaba con un lápiz de piedralázuli una y otra vez en el firmamento, como para verlo y cogerlo en nuestras manos, y dije: ¡ Oh, Dios Santo ! (...) ¡¡ las campanas de Jauja !! (...) y de inmediato Hugo me regresa a “Wayta wasi” y me afirma: ¡¡ noooo !!, nooo son, se parecen noo; si son, son -reafirmo; son, pero no son, me asegura él rotundamente, y agrega, ¡¡ son las de Montmartre en París !!; y, (...) ¿cómo es eso? (...). Hugo, con un repentino suspiro me retorna la atención de no se dónde. Y es que estuvimos escuchando los históricos y célebres cantos gregorianos por ese instante, y aquel sonido de leyenda estaba incrustado entre uno y otro canto, guardando un silencio al inicio y otro al final; Dios, ¡¡ las “campanas de Jauja” estaban en Montmartre y las de “Montmartre” estaban en Jauja !!. Y (...) también hay que expresarlo, también contarlo, y más de una vez, más con la potente voz de TunanmarKa que, ¡¡ en Rouen y en Nueva York, igualmente, vibran soberanamente “las campanas de Jauja” !!
Las “campanas de Jauja” son místicas e inmortales, exactamente están antes y después de nosotros mismos, y tienen una increíble resonancia multidimensional, un sonido que se expande en más de uno de nuestros cinco sentidos; una de sus misiones es restaurar la trascendencia divina del hombre. Y son fundidas en el crisol de la amistad, del cariño, y de la abundancia, en donde la armonía configurada del cobre más la alegría original del zin, y en amorosa danza de sus creativos artesanos, se funden convirtiéndose en “la campana de Jauja”, ¡ la campana de Dios !; es, ¡¡ una campana imperial !!; y es sólo asi de cuando consiguen su nobleza real, una nobleza a prueba de todo, absolutamente de Todo, y es que solamente ellas poseen la vibración del entendimiento humano; y tienen una voz que quizá alguna vez la podemos dejar de escuchar, pero cuando después de un tiempo la volvemos a escuchar, jamás, jamás somos el de antes, somos ilimitadamente mejor en todo aspecto.
La portada del folleto “Recuerdo y Ceremonial de la Bendición Solemne y Consagración de Las Campanas de Atun – Jauja”.
Y seguramente te preguntarás, cómo es que sabemos de las campanas de Jauja que fueron fundidas en “La Paccard”, y por qué las hermandamos -si tenemos en cuenta que dicha fundición tiene a hoy en día repartido en todo el mundo un tanto por mil de campanas-, sólo a la de “Juana de Arco” de la Catedral de Rouen, a la de “La Savoyarde” de la basílica de Montmartre, a las 19 campanas de la Catedral de San Patricio, y a las tres campanas de Jauja; es decir la hermandad de las 24 campanas en un solo sonido, un sonido imperial; la razón es una sola: el brouchurs que corresponde al Recuerdo y Ceremonial de la Bendición Solemne y Consagración de Las Campanas de Atun - Jauja, publicado el año de 1921, un folleto de 40pp., del tamaño de 11,4 cm. por 21,2 cm., impreso a un solo color en negro; hallazgo en forma de un incalculable tesoro, y “entre cachivaches” en un rincón de la ciudad, de Miguelito Dávila; también un ejemplar de dicho folleto se encuentra en la biblioteca parroquial. El Ceremonial del Pontifical, es decir el riguroso proceso católico para bendecir una campana se encuentra además del castellano en latín; allí se menciona que después, al final de la ceremonia el Pontífice da tres golpes en honor de la Santísima Trinidad e invita al padrino y la madrina a hacer lo mismo; en la edad media aquel acto significaba “dar la palabra a la campana”. Ellos, los padres regulares conformaron la primera hermandad juntándolas en este brouchurs, será la primera hermandad hasta cuando termines de leer el presente artículo, y una segunda hermandad comenzará sólo para cada uno de nosotros, para tí, para mi, para él, para cuando visitemos alguna y otras ciudades en el mundo, y cuando de pronto escuchemos el sonido de una campana, o de varias a la vez, y si el sonido es igual o parecido a las de Jauja, podemos además corroborar si tienen el origen en aquella legendaria fundición o no, o bastará mejor tu agudeza auditiva y la decisión de tu corazón para sumarla inmediatamente a tu propia hermandad; tal como nos sucedió en la casa del maestro Hugo Orellana, que con sólo escucharlas sabíamos en ese momento que eran las “campanas de Jauja”, luego después de un tiempo supimos que fueron fundidas en “La Paccard”, y es por ello el semejante e incomparable sonido. Y, quizá algún día te animes a escribir de tu propia hermandad; la cual, esperamos con anticipada alegría.
La capilla de Cristo Pobre, en la ciudad de Jauja. Rememora la idea y rinde homenaje a los diseñadores y constructores de la célebre y ahora patrimonio cultural de la humanidad, la catedral de Notre Dame de París, en Francia
Finalmente, “Tayta Pancho”, deseaba con suma vehemencia –ahora ya lo sabemos- reposicionar a la mítica ciudad de Jauja entre las más grandes de la cultura y de la historia universal; ya un año antes en 1920 su paisano y también sacerdote, el arquitecto Louis Grandin Blottiere fue el propulsor tanto en su diseño como en la construcción de la Capilla de Cristo Pobre, una capilla que además de rememorar la idea y de rendir homenaje a los diseñadores y constructores de la célebre y ahora patrimonio cultural de la humanidad, la catedral de Notre Dame de París, nos abronca constantemente, ¡¡ miren !! (...) ésto, ya está hecho, comiencen desde aquí, y (...) ¿hasta dónde quieren llegar moldeando toda la belleza que habita al interior de cada uno de ustedes? Rotundamente, “Tayta Pancho” soñaba a Jauja con todo lo que fue, es, y será; resumía mentalmente la totalidad de su historia, incluso más, la que estaba por suceder, acaso aguardando –parafraseando a Ernesto Bonilla del Valle- el incomparable día en que “sus campanas” suenen con el máximo esplendor, cuando JAUJA, “vuelva a ser HATUN XAUXA”. (Preliminar en Jauja, sábado 2 de mayo del año 2009).
A la memoria de César Vílchez Simeón,
hermano y guerrero social,
por la belleza de sus sueños,
sueños de pan que reventaron
en mil semillas de trigo-luz
en dolorosa rebeldía,
ante el asombro de una noche
armada con manos de pólvora
y los borceguís de cobardía.
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