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La creatividad de Edgardo Rivera Martínez: Premio Nacional de Cultura 2013

diciembre 29, 2013

Edgardo Rivera Martínez

Edgardo Rivera Martínez (Jauja, 1933) Premio Nacional de Cultura 2013 en la categoría Creatividad, por el Ministerio de Cultura, vive ahora en Lima pero retorna con frecuencia a Jauja, su ciudad natal, donde vivió su familia materna, y donde se manifestó su vocación por la literatura. Jauja, o en el hermoso valle donde se encuentra, es el escenario, y centro medular de su hermosa producción narrativa.

Hace un mes estuvo en ella. Le hicieron un cálido homenaje en el que participaron agrupaciones culturales y sociales de su ciudad. Piensa volver a Jauja siempre que le sea posible porque ahí están sus raíces, su casa familiar, y porque una de sus hijas aún vive allí.

Edgardo Rivera Martínez considera que los premios en el área de cultura cumplen una función de suma importancia. Afirma que por una parte son un estímulo para la creación; y por otra parte son expresión del reconocimiento de nuestro país al trabajo creativo de escritores, artistas, músicos, y a la labor de instituciones culturales.

Lo visitamos en su apacible departamento de Miraflores, cerca al mar. Se muestra afable, de buen humor, dispuesto a la conversación. A través de la forma que utiliza para expresar sus pensamientos y emociones se trasunta la sencillez del maestro, y de aquel adolescente que en una ocasión decidió escribir un cuento y recibió las palabras de estímulo de uno de sus profesores. Las palabras de aliento que él ha ofrecido a más de un novel escritor.

Le preguntamos, ¿en qué momento decidió ser escritor?
Fue una experiencia temprana. Mucho influyó mi familia materna, y en especial mi hermano mayor, Miguel, gran amante de la lectura. Después, ya en el quinto año de secundaria, mi profesor de lenguaje, una persona muy culta, Pedro S. Monge, leyó un cuento que yo había escrito y lo publicó en la revista del Colegio Nacional de San José de Jauja, en el que estudié. Ya me sentía en ese entonces llamado para la creación literaria, también para la música, pero más profundamente para aquella.

Pedro S. Monge, escribió, en la revista de ese Colegio una nota de presentación al primer cuento que se publicó en ella, La cruz de piedra, en la cual dice: “Lector impenitente, ha barajado a todos los representativos de la literatura universal en su afán encomiable de acopiar concepciones estéticas y modelos de estilo para iniciar su propia elaboración literaria. Temperamentos y méritos como los de Edgardo Rivera Martínez justifican holgadamente que un profesor rompa sus normas de rígida imparcialidad para SALUDAR AL DISCÍPULO DISTINGUIDO, CON LA SEGURIDAD DE SALUDAR EN ÉL A UNO DE LOS FUTUROS ESCRITORES DEL PERÚ”.

¿Considera usted que el escritor nace, o puede también formarse?
Son las dos cosas. Son dotes naturales que los seres humanos traemos para la ciencia, para el arte, para la literatura, para la acción, para el deporte. Y al mismo tiempo, el estímulo que significa el ambiente familiar, el ambiente de los estudios de primaria, de secundaria, el medio en el que ha nacido el futuro escritor o escritora, la importancia de la cultura en nuestras ciudades, en nuestros pueblos.

¿Reconoce la influencia de otros autores en su narrativa?
Es difícil responder a esa pregunta. Pero diré en todo caso que hay escritores en prosa que me han fascinado: García Márquez, Borges, Azorín, en lengua castellana; Proust, en francés. Y de los clásicos he sido un temprano lector del Quijote, gracias a que nuestro abuelo materno nos dejó una hermosa edición ilustrada por Gustavo Doré. También el hecho de que mi hermano mayor fuese un gran lector, todo lo cual se ve reflejado en mi novela País de Jauja. Ese adolescente, su protagonista, es en muchos aspectos lo que yo fui o me sentí en esa etapa de la vida.

¿Cómo surgen sus historias?
Es difícil que pueda resumir cómo es que me viene la idea de un cuento. He escrito cuentos en diferentes etapas de mi vida, y a partir de  muy diferentes vivencias y experiencias..

¿Nos puede confiar su método de trabajo?
Cuando inicié mi trabajo literario lo hice con una máquina de escribir. Pero como tenía el afán de expresar o representar del mejor modo lo que tenía en mente, mi trabajo creativo era entonces un poco lento. Pero eso cambió radicalmente con la computadora. Gracias a las facilidades que ofrece para rehacer, cambiar, corregir, escribí País de Jauja en algo más de un año. Con la máquina de escribir era más complicado. ¡Cómo sería cuando los escritores escribían a mano y con pluma! ¡Cómo sería en la época de Cervantes!

¿Disfruta usted al corregir sus propios textos?
Sí. Es un trabajo que a veces es un poco arduo, pero se disfruta de los resultados. Es grato volver al mismo texto después de un tiempo, y ver qué puede mejorarse, qué se puede agregar.

¿Qué papel cumplen las ideas, la reflexión, en cada texto narrativo?
Un enorme papel. En mucho planos, y de diversas maneras. En la obra literaria, como en la obra de arte, hay una convergencia de pensamientos, de convicciones, de sentimientos, de aspiraciones, y de otros factores.

Nota: Edgardo Rivera Martínez es autor de una extensa obra narrativa. Su primer conjunto de cuentos, El Unicornio, se publicó en 1963. En 1982 se hizo acreedor de la primera versión al cuento de las 1000 palabras  de la revista caretas con Ángel de Ocongate. Su celebrada novela, País de Jauja, llegaría en 1993 (fue finalista en el prestigioso Rómulo Gallegos dos años después y se le consideró la mejor novela de la década). Rivera Martínez destaca además por sus importantes aportes en el estudio de los Viajeros del siglo XIX.

Fuente: Ministerio de Cultura

 

 

 

Homenaje al Jaujino Universal

diciembre 29, 2013


Organizado por Xauxa, Tiempo y Camino

Edgardo Rivera Martínez retorna a su tierra

diciembre 29, 2013


Llegada al Aeropuerto Francisco Carlé de Jauja


Claudio: El desconocido más celebrado

noviembre 29, 2013
CEB - Francia

Camilo Espinoza Beas

Estaba en la biblioteca de la Universidad de Granada, revisando unos textos de Camus y  Sartre, y un mensaje llegó a mi ordenador: “Tiene un mensaje nuevo”, con mediana displicencia abrí el mensaje; dejé por unos minutos que el mensaje estuviera expuesto porque tenía la vista sobre L'étranger. Aún sumergido en aquel texto, eché un vistazo al mensaje y mi sumersión y encanto, mutaron súbitos. Edgardo Rivera Martínez y Rodolfo Hinostroza obtienen el Premio Nacional de Cultura 2013. “Jolines”, fue lo primero que dije alterando el statu quo y la orden imperativa colonizadora de: Guardar silencio, que se hallaba en letras grandes y de negro intenso, decorando el mundo de la imaginación y la creación. Apoyé mi humanidad sobre el respaldar de la silla, y mi ser se concentraba y satisfacía por aquel acontecimiento. Seguramente las gentes que estaban por mí alrededor, habrán juzgado y sentenciado mi actitud y la palabra que dije, que no es precisamente una palabra que ayude a la interacción con otras gentes, sino más bien, altera las normas mínimas de convivencia pacífica. Pero qué importaba, estaba listo para que me pidieran que abandonara el mundo del silencio, con su acostumbrado vale, al final de cada resolución imperativa de los celadores de ese mundo. Pero no sucedió.

Me tomó un lapso reincorporarme. Deseaba responder el mensaje; sin embargo, me contuve y le di click al buscador de la biblioteca. Escribí el nombre de ERM y la búsqueda arrojó los resultados. De una manera indiferente y quizá absurda, digo quizá, abandoné a monsieur Meursault y el telegrama del asilo: « Mère décédée. Enterrement demain. Sentiments distingués». Y no de una manera indiferente, me puse de pie y me dirigí al apartado de Literatura Latinoamericana. En un acto instantáneo, tenía en mis manos el libro de cuentos completos de ERM. Contemplé con admiración y mucha nostalgia la portada del libro. De pronto, recordé Jauja, mi casa y la biblioteca de padre, y en una confabulación extraordinaria recordé que hace seis años más menos leí El unicornio (primera edición) y País de Jauja; ese país que acogió en su período de vacaciones escolares al  entrañable mozalbete Ayala. Mozalbete con el que, en algún momento, me identifiqué de una manera grata, risueña, jubilosa, y que seguramente habrán experimentado lo mismo, salvando la interpretación y las experiencias personales de cada lector, los que se han dado el verdadero placer de leerle. Y recalco, los que sí le han leído.

Ya en una incorporación plena y consciente, y pasado algunos días, revisé cuanta información había sobre Claudio, El Unicornio, El Ángel de Ocongate, y el creador. Sobre todo, el creador. Esa existencia que hizo posible, hace seis años más menos, que me identificara de una manera autentica, genuina y visceral, si cabe el término, con Jauja, y visualizara e imaginara Europa, sin haber pisado ese continente. Necesitaba saber que acontecía con él, y en mi expedición por lograr información, de una manera tierna, encantadora, sublime, se me vino al recuerdo madre y la vez que me dio el libro de usted; sí, de usted porque como recuerda: “Ya estabas de vacaciones, en esos meses de lluvia pero  también de días claros, en que podrías hacer lo que te viniese en gana” (*). Estampas de Viaje, era el libro que me dio de usted, donde se encuentran A Viena, en invierno y verano, Visita a César Vallejo, Álbum de Praga, entre otros relatos, que los leí en su Jauja y en mi Jauja querida donde soñaba conocer París, Viena, y quizá iluso: “Algún día estaré allí como usted”, decía en voz interior. Y así fue. En mi estadía en Austria, llegué a Salzburgo a la mismísima Mozarts Geburtshaus,  y estando allí con unas gafas de sol ocultando mi felicidad, y recordándole con su barba y sus inseparables gafas, me dije, en tono calmo y bajo para no alterar el statu quo de nada: “Si me viera Claudio, seguro se pondría verde de la envidia”, y agregué: «Tú Claudio sigue nomás con tu piano y con tus libros, porque te falta mucho para ser como yo, ¡un hombre!» (*).

Viene al caso contarle que estuve en París en la casa de un amigo jaujino, que su admirable cortesía hizo que me sintiera como en casa, como en casa parisina, desde luego, porque él, ya es muy parisino tiene ese dejo de la “erre” muy marcado que a mí me hace mucha gracia y se ve simpático. Una noche que bebíamos una especie de brandi entre recuerdos y risotadas y el sonido de la “erre” cada vez más recurrente en nuestra tertulia, y sin ánimo de echarle a perder su hospitalidad y acento parisino, le dije que, con ese acento no podrás cantar esas mulizas que cantábamos en jauja después de una traída. Él me miró muy parisino y circunspecto, creí por un santiamén que mi estancia y su hospitalidad habían caducado en ese preciso momento; de pronto, se llevó sin titubeos, la copilla a la boca y se la echó pa’ dentro en otro santiamén, y preciso dejó caer la copa en el portavasos; en un gesto facial que daba la impresión que saboreaba la especie de brandi,  canturreó esa muliza que tanto nos gustaba, y yo le hacía de segunda voz. La intrusa “erre” parisina se había desvanecido, como ese amor de carnavales que él conoció, experimentó y sufrió, y le hizo tomar la decisión de llegar y ampararse à París.

Permítame contarle que al día siguiente visité la tumba de don Cesar Vallejo, no le escribí ninguna narración cómo usted lo hizo en su viaje y en su tiempo. Era abril y el vientecillo frio me pegaba muy duro en mi humanidad, pero ello no hizo que no cumpliera mi propósito, es decir, contarle a don Cesar, que había terminado mi segunda novela que la he llamado Octubre. Sí, desde el momento que empecé a escribir la he llamado Octubre y se ha mantenido inamovible. Parte de algunos hechos ciertos como: la pérdida, el dolor, el sufrimiento, la indiferencia, el deseo de justicia, el rechazo a todo lo establecido por los hombres, y tal vez, un deseo de libertad. Sé que tendrá muchas cosas que hacer, sin embargo, permítame nuevamente que le diga que, la idea de este texto la concebí en dos mil nueve cuando aún estaba en Perú. Tenía escrita 75 páginas, pero, no me terminaba de convencer esa dirección que estaba tomando, sentía que estos temas necesitaban otra perspectiva más personal, fuerte, que calara en el ser. Y de una forma que aún no me llego a explicar, como si algo invisible me condujera, empecé a interesarme por la filosofía y la literatura existencialista, que en otro estadío de mi vida, de alguna forma había prescindido. Déjeme decirle que, una enorme ventaja es tener a mano tanta literatura como la que hay en la Universidad de Granada, así que, me adentré en los existencialistas y leí libros, artículos, vi entrevistas, documentales y todo en cuanto se refería a Sartre, a Camus, a Heidegger, a Kierkegaard, a Nietzsche, a Dostoievski, a Sábato y otros más. Sí don Edgardo, Camus y Sartre, aquellos de los que usted y don Mario Vargas Llosa hablaban en la facultad de letras de la UNMSM, se recuerda, seguramente que sí; y también recordará que don Mario era muy estudioso y gran lector y hasta en una ocasión le “sopló” una o dos preguntas. No deseo desviarme del tema, pero continuaré diciéndole que, sentí que luego de conocerles, había encontrado por fin el camino que mis experiencias, mis temas, debían seguir. Las 75 páginas que tenía escritas las quemé (es una forma de decir, espero me entienda), las borré (se ajusta más a la actualidad) porque no tenían el sentido que ahora había hallado y con el cual me sentía muy satisfecho. Comencé a escribir en Milán, el 28 de febrero y terminé el 13 de junio en inicios de las oleadas de calor provenientes del África, porque aquí los cambios se deben a oleadas provenientes de aquí y de allá. Y el resultado, un texto de no más de 199 páginas, muy al estilo de Albert Camus quien se convirtió en un referente. Además, debo agregar y usted lo sabrá muy bien, que muy cerca de la tumba de don Cesar Vallejo, y su poema Espergesia que a mí me identifica, está el creador de Cartas a una señorita en París, le diré que hasta vi un cronopio que me hacía señas como para acompañarle en su viaje, pero desistí porque el frio golpeaba todavía más fuerte y porque las rodillas las tengo a la mala y sólo deseaba coger el metro de regreso a casa, a la casa del cantante parisino de mulizas, y beber una gran copa de esa especie de brandi que estoy convencido aliviaría mi estado malo.

Ya para concluir, no sé si usted se ha enterado, que ahora muchos le celebran, gritan su nombre a viva voz, el orgullo les embarga y sienten una reafirmación de su identidad y hasta se jactan de poseer todos sus libros y en primeras ediciones, lo que les lleva a afinar sus vastos conocimientos sobre usted y su creación. Le diré, que hace cuatro años exactamente escribí: ¿Y tú, conoces a Edgardo?, y como en esa ocasión, le brindo mis disculpas anticipadamente, pero tendré que negarle ante todos nuevamente, espero que me entienda, pero así debe ser. Sólo usted y yo sabremos que desde nuestra última comunicación del sábado nueve de noviembre de dos mil trece, su existencia, su creación, su imaginación, y mi librito El Unicornio, han hecho en mí, un hombre soñador, de fe y de trabajo constante en este camino maravilloso que es la escritura y que implica muchísimo leer; y también recordará que en mi primera novela, el último capítulo fue dedicado con la mayor admiración a usted. Y sepa usted tío Edgardo, y de sobra lo sabe qué, la literatura me ha dado una razón maravillosa de existir, me otorga libertad y me hace pensar que un hay un mundo posible y positivo. Y ya para terminar siempre llevo presente un relato suyo: Retorno a la patria, porque deseo volver a mi Jauja, a mi País de Jauja y estar al lado de mi familia, de mis amigos y mis costumbres, donde puedo avizorar esa tierra en que se alcanza toda la felicidad que podemos lograr.

Y como este post, lo he terminado de escribir en la bella Graná, como suelen pronunciar Granada por aquí y lo justifican en una economía oral, y compartiendo con mis compañeros españoles de la universidad, quienes lo han leído y como forma de agradecimiento hacia ellos por su tolerancia y afecto, y a este País, que no es el País de Jauja, a los que se den tiempo en echarle un vistazo a este post, en su dialecto les pregunto: ¿Y vosotros, habéis leído a Edgardo?

(*) Frases extraídas de:

RIVERA MARTÍNEZ, Edgardo (1996). País de Jauja, 548 p.; Lima: Peisa.

 

 

 

Premio Nacional de Cultura a Edgardo Rivera Martínez

noviembre 11, 2013


Otorgado por el Ministerio de Cultura

ERM
Edgardo Rivera Martínez fue ganador del "Premio Nacional de Cultura", Edición 2013, en la categoría de creatividad.

ERM
Acta Final de Jurado Calificador publicado el día de hoy en el Diario Oficial El Peruano.

Otro logro más del jaujino universal.

Homenaje a Edgardo Rivera Martínez

octubre 12, 2013

 

Excelente iniciativa de la agrupación Xauxa Tiempo y Camino

Edgardo Rivera Martínez  

Darío Núñez Sovero

Hoy en la revista Somos de El Comercio (páginas 48/51), para satisfacción de la comunidad lectora, se publica un informe de la autoría de Enrique Sánchez Hernani a raíz del homenaje a Edgardo Rivera Martínez, en el que nuestro autor revela aspectos inéditos de cómo, en ciertos momentos, pudo superar creativamente algunas limitaciones que fue encontrando en el tiempo de dos años que le demoró concluir la novela País de Jauja: apagones en la época del terrorismo, mezquindad de la editorial que no quiso publicar su obra por considerarla muy extensa, lo que motivó que él, con recursos propios, lanzara la primera edición. También nos cuenta que País de Jauja sigue editándose con el auspicio de otras editoriales, este interesante informe recrea con énfasis el impacto emocional que vive Edgardo Rivera Martínez en el hecho de haber retornado al terruño de sus raíces.

Asimismo, cabe felicitar a la asociación Xauxa, Tiempo y Camino -patrocinadora de este homenaje-, que con mucho acierto le ha entregado a Jauja aspectos y referencias valiosas de la obra de nuestro autor, los mismos que aparecieron en la Casa de la Literatura Peruana este año.

Desde las interioridades mismas del homenaje que Edgardo Rivera Martínez recibiera de la referida asociación, la jaujina Laura Correa Solís también nos entrega un espléndido informe de lo que ocurrió en la cuatricentenaria  ciudad el 5 de Octubre reciente.

Redactada en un prosa de sencillez agradable y con un lenguaje de sorprendente franqueza, sin mucho aspaviento, Laura nos cuenta los inolvidables momentos que le tocó vivir en  dicho homenaje. Es que no podía ser de otra manera, la autora es hija de otra notable cultora de las letras: Ida Luz Solís, laureada con el Premio del Pen Internacional del Perú el año 2011. Y cómo dice el vulgo con singular sabiduría: de tal palo, tal astilla, Laura nos demuestra que es un astilla de verbo abierto y punzante a la vez que ameno.

He aquí el enlace:

Homenaje a Edgardo Rivera por Laura Correa

 

 

Asociación Cultural rendirá Homenaje a Edgardo Rivera Martínez en Jauja

octubre 01, 2013


Además se inaugurará exposición realizada en la Casa de la Literatura Peruana

ERM

(Jauja, 26 de septiembre) Hace unos meses País de Jauja, considerada por los críticos la mejor novela peruana de los años 90, cumplió 20 años de ser publicada. Edgardo Rivera Martínez, su autor y uno de los escritores más importantes que tiene el Perú, nació en Jauja un 08 de setiembre de 1933.

Paradójicamente, Rivera Martínez, ha recibido importantes homenajes y su obra ha sido objeto de estudio en coloquios internacionales de diferentes instituciones académicas y culturales de todo el Perú. Así, la Real Academia de la Lengua, la Cámara Peruana del Libro, la Feria del Libro Zona Huancayo, la Feria Internacional del Libro de Arequipa, la Casa de la Literatura Peruana, son algunas de las instituciones que reconocieron al autor del célebre cuento “Ángel de Ocongate”.

Sin embargo, Jauja, la histórica, guardaba la deuda con su insigne escritor que merece el mayor de los reconocimientos por la transcendencia de su obra literaria, en la que se plasma gran parte de esta tierra histórica donde nació y vivió, comprendiendo y dando a conocer el proceso de sincretismo cultural del mundo occidental y andino a través de sus personajes.

Es por ello que la asociación cultural Xauxa Tiempo y Camino, con el apoyo de empresas e instituciones, organiza y realiza el Homenaje de Jauja a Edgardo Rivera Martínez, el próximo 5 de octubre en la casa de la Beneficencia de Jauja a las 5:30 p.m., escribiendo así un capítulo importante en su historia y quehacer cultural, reconociendo y agradeciendo a su autor por toda una vida dedicada a la literatura y por inmortalizar su tierra en las páginas de sus libros.

Exposición de la Casa de la Literatura Peruana

Con motivo del Homenaje, se gestionó y realizó el traslado de la exposición “Edgardo Rivera Martínez: una literatura andina de amarus, unicornios y ángeles” que realizó la Casa de la Literatura Peruana en el mes de mayo y permanecerá en el mismo local de la Beneficencia hasta el 09 de noviembre.

Cabe resaltar que la exposición, producto de un trabajo de investigación por parte de la Casa de la Literatura Peruana, cumplirá el propósito de difundir la obra del escritor y que toda la población de Jauja y la región central pueda conocer y admirar.

Dato

En el homenaje participarán el director regional de cultura, Jair Pérez Bráñez; el historiador Carlos Hurtado Ames y Marko Capcha Solís, presidente de Xauxa Tiempo y Camino.

Con el ruego de su difusión.

LA CASA DE EDGARDO RIVERA MARTINEZ

agosto 20, 2013

ERM
Darío Núñez Sovero

Cuando, desde las esquinas del Jr. Grau y San Martín en Jauja, veo un tanto desalentado la casa en la que vivió Edgardo Rivera Martínez por lo descuidada en que se halla, un velo de impotencia me asalta y me obliga, por lo menos, a escribir este post para compartirlo con mis paisanos. Inmediatamente después empiezo a recordar la lucidez y gratitud con la que, en otras partes, se honra a quienes han dado lustro a la historia de sus pueblos, tarea primaria que debe corresponder a quienes se ungen como autoridades.

Es en este sentido que viene a mi memoria la forma tan acomedida con la que el pueblo de Santiago de Chuco ha restaurado la casa donde nació el gran vate universal César Abraham Vallejo. Hoy en día, los turistas que visitan el Departamento de La Libertad no sólo van a conocer las ruinas (así todavía la llaman) de Chan Chan o las Huacas del Sol y La Luna, sino que van a Santiago de Chuco para tomarse unas fotos en la misma casa donde nació nuestro poeta.

Alonso Cueto, conocido escritor peruano, en una columna periodística última, nos narra que ha visitado recientemente, junto a otros escritores, la casa de Pablo Neruda en Isla Negra en Chile. Por él me entero que esta casa, diseñada primorosamente por el nóbel chileno no está en isla alguna sino frente al mar. La fundación que lleva su nombre se encarga de mantenerla y en ella se pueden ver los jardines que inspiraban al poeta, la sala (“donde navegan inmóviles los mascarones de proa imágenes de mujeres que han dirigido barcos de todos los mares…aspectos variados de un universo barroco, lujoso, desbordado”), el comedor, el altillo, el dormitorio donde está una larga foto de Machu Picchu (“Fue allí donde escribió su famoso poema, con los andenes del monumento peruano llevándolo al cielo”), el bar en cuyo techo Neruda fue colocando a pulso el nombre de sus amigos muertos, etc. El tema es que esta casa famosa se ha convertido en polo de atracción para el visitante y evidencia una alta estima y especial reconocimiento por quién fue, junto con Gabriela Mistral, uno de los más altos exponentes de referencia del vecino país.

En nuestra andina Jauja no estamos lejos de lo expresado. Este 9 de Setiembre próximo nuestro gran escritor y novelista Edgardo Rivera Martínez cumplirá 80 años. Decurso en el cual el Perú y el mundo ha leído su copiosa y laureada producción cuyos máximos exponentes son sus novelas “País de Jauja” (finalista del Premio Rómulo Gallegos y considerada como la mejor novela de la década del 90), “A la luz del amanecer”, “Diario de Santa María, “Azurita”, etc. Y, considero, que el mejor homenaje que el pueblo de Jauja le puede hacer es restaurando su casa del Jirón San Martín, para que sea, con el consentimiento del nuestro gran autor, un centro de atracción turística. En ella podrían estar, entre otras cosas, el piano en el que una dama jaujina le enseñó el arte musical, los libros que ha leído y que según propia confesión eran de su abuelo materno y su hermano Miguel, el escritorio donde destejió múltiples horas escribiendo el prodigio de su obra, su vieja máquina Remington que siempre lo acompañó, la Macintosh en la cual escribió “País de Jauja”, la casa llena de jardines y la habitación personal de grandes ventanales desde donde le gustaba desayunar admirando los andes, etc. Debo terminar diciendo que estos objetos han sido trasladados a Lima, donde actualmente reside, y exhibidos recientemente en la Casa de la Literatura Peruana, como un homenaje a los veinte años de la publicación de su novela “País de Jauja”.

Edgardo Rivera es uno de los artífices en la construcción de la identidad de los jaujinos. Lo que en vida hagamos por él será poco en retribución a haber puesto a nuestra tierra en el pináculo del interés mundial. Nuestras autoridades y organizaciones vigentes tienen la palabra. El jaujino universal largamente lo merece.

Edgardo Rivera Martínez: “Busco unir lo andino con lo occidental”

septiembre 25, 2012

Edgardo Rivera Martínez. Escritor jaujino. Fue homenajeado en la FIL Arequipa 2012.

Edgardo Rivera Martínez


Jorge Malpartida Tabuchi.

Al conversar con Edgardo Rivera Martínez es inevitable que los recuerdos sobre Jauja, su pueblo natal, broten de su memoria como un caudaloso río. El escritor, al enterarse de que este reportero es descendiente de uno de los tantos inmigrantes japoneses que llegaron a la primera capital del Perú durante la primera mitad del siglo XX, hace una mueca de satisfacción y empieza a rememorar. “¿Tú madre es jaujina? ¿Cuál es su apellido?”, pregunta muy interesado.

Tabuchi. Mi abuelo tenía una fábrica de confecciones textiles. Hacía uniformes escolares.

Sí, era muy conocido. Recuerdo a varios japoneses en Jauja. Había uno que fabricaba bebidas gaseosas. Luego, a un tal Umemoto que se ganó la lotería y se hizo millonario. Durante mi adolescencia había un peluquero japonés que hablaba muy mal el español, pero tenía un sentido del humor extraordinario. Ir a esa peluquería era pura risa. Sus bromas eran un poquito coloraditas.

Jauja, durante muchos años, gracias a su clima seco, se hizo conocida mundialmente como lugar de tratamiento para enfermedades respiratorias, como el asma y la tuberculosis, lo que atrajo a población de todo el mundo. Esto la convirtió en una pequeña ciudad cosmopolita.

“Además de japoneses (que también se asentaron en la sierra para escapar de la hostilidad limeña producto de la Segunda Guerra Mundial,), había franceses, alemanes y muchos europeos, con los que hubo intercambio cultural. Por ejemplo, con los curas franceses de la parroquia comencé a aprender a tocar el órgano”, evoca este escritor que llegó a la ciudad para recibir un homenaje por su trayectoria literaria, como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro de Arequipa.


UNIÓN DE CULTURAS

En los relatos y novelas de Rivera Martínez, escritos a lo largo de más de 50 años de trabajo, se plasma un afán de unificar al mundo andino con el occidental dentro de una misma lógica. Producto de esta experiencia, publicó la novela “País de Jauja”, que narra las vivencias del adolescente Claudio, durante el verano de 1947, en plena ebullición de la presencia extranjera en Jauja. Cuenta cómo descubre su vocación por la literatura, a la par que combina su aprendizaje de la música de Bach y Mozart, y las epopeyas de Homero, con su cariño por las tradiciones de su tierra, como los huaynos y otras danzas tradicionales del ande.

¿De dónde nace esta intención de crear un diálogo feliz entre ambas culturas?

De mi infancia y juventud, gracias a la influencia familiar. Mi madre era pianista, así que cultivó en mí la música selecta y clásica. Pero siempre he amado también la música andina y autóctona. Además, accedí a una gran biblioteca familiar con libros de todo tipo.

Sin embargo, en la realidad no siempre puede darse esta confluencia, ejemplo de ello son los conflictos sociales del país

-Es una propuesta que hago. Creo en esa posibilidad, incluso en esta época de la globalización y nuevas tecnologías. Hay una intercomunicación entre los países que era inconcebible en otras épocas.

¿En que se basa esa visión tan esperanzadora sobre Jauja que expresan sus personajes?

Es la experiencia alegre, personal y familiar que tuve. Pero también está relacionada a la leyenda europea del “País de Jauja”, que según el dramaturgo de 1500, Lope de Rueda, era un poblado de España, feliz y maravilloso, donde había abundancia de alimentos y por cuyas calles empedradas discurrían ríos de leche y miel. El recuerdo de esas imágenes aparecen en mi literatura.


Fuente: La República



Rivera Martínez y la historia de Jauja

junio 16, 2012

El escritor peruano, nacido también en Jauja, acaba de publicar un libro que desanda la historia de esta ciudad que se convirtió en quimera de los españoles.

ERM


Carlos Villanes Cairo. Madrid

Cuando unos duros extremeños, hombres bajitos y extenuados por el hambre, divisaron la ciudad de Jauja, llena de gente y riqueza, desde la cumbre del cerro Huancas, se hincaron entre gemidos y alabaron su destino: arribar al mítico país de la abundancia.

Les colmaron de comida, regalos y doncellas. Su capitán, analfabeto y bastardo de los Pizarro, decidió refundar Jauja como la primera capital del Perú. Poco después la abandonó, pero la leyenda del paraíso alimenticio y metálico había nacido.

Xauxa para los nativos y Jauja para los españoles, era la consumación de una vieja quimera medieval, llegar más allá de los mares al País de la Cucaña o de Jauja, el lugar donde: “ Se nada en opulencia/y pobres no hay…sin crímenes, ni policía,/ni pleitos, ni guerras civiles…ni abogados, ni notarios/no se pagan contribuciones…porque como no hay dinero,/no se conoce nunca la miseria”, el poema es de Antoni Bori y Fontestá y aparece en el nuevo libro de Edgardo Rivera Martínez, Historia y leyenda de la Tierra de Jauja. La calidad de la narrativa de Rivera Martínez opaca la trayectoria académica, de investigador y antólogo, pero no por eso deja de ser importante su largo trabajo ensayístico. Sus libros sobre viajeros y ciudades como Lima, Trujillo, Arequipa, Huamanga, la Amazonía y Jauja son de gran ayuda para conocer la opinión de los más selectos intelectuales a través de los siglos.

En Historia y leyenda…, encontramos a François Delpech, posiblemente el mejor estudioso de la leyenda de la Tierra de Jauja en el siglo XVI. Carlos Urani, profesor en Ontario, dice: “Es un lugar ideal para los glotones, no hay jerarquías sociales; pagan por descansar y castigan por trabajar” (p.26)

De Lope de Rueda, transcribe un breve juguete teatral, La Tierra de Jauja, impreso en 1567 con 3 personajes a cual más confundidos y hambrientos. De Manuel González de la Rosa, presenta un texto publicado en París en 1907 sobre la leyenda de Jauja y un largo poema anónimo, “La isla de Jauja”. Por su parte, Manuel Herrero estudia la significación de Jauja en el contexto cultural español de mediados del siglo XX.

De Porras Barrenechea: “Jauja, mito y realidad”, donde el maestro dice: “Y aunque el Cuzco o Pachacamac fuesen más ricos, es Xauxa el nombre que retiene el prestigio de asombro.”(p.79 ) y un artículo de Rosa Pellicer sobre Islas singulares: Amazonas y Jauja. Finalmente, los textos de Rivera Martínez y Espinosa Bravo.

El apasionante libro trae reproducciones de cuadros afines donde sobresalen los de Pieter Brueghel, O. Berrfurth, Wenceslao Hinostroza y de K. Kasparavicius.


Fuente: La República







'A la luz del amanecer', novela de Edgardo Rivera Martínez

marzo 19, 2012

Ese es el título de la cuarta novela de este destacado narrador peruano, cuyo protagonista regresa a los andes para quedarse en la casa donde pasó su infancia y juventud. A la luz del amanecer (Alfaguara, 2012) será presentada este miércoles 21 de marzo.

Edgardo Rivera Martínez


Sobre Edgardo Rivera Martínez (Jauja, 1933) dijo el ilustre crítico literario Antonio Cornejo Polar: "su narrativa deslumbra, más que por la afanosa búsqueda de novedad, por la limpieza y hondura de su espléndida sencillez". Este año, el autor de la célebre novela País de Jauja (1993) presenta su cuarta novela titulada A la luz del amanecer (Alfaguara, 2012).

El argumento del libro se centra en la historia del protagonista y narrador, Mariano de los Ríos, quien regresa a su casa natal, en Soray, en los andes centrales para quedarse en ella. Cuando recién llega vuelven los recuerdos de su infancia y juventud, de su familia y de las mujeres que ha amado.

"Una vez más en esta novela, que tiene no poco de libro de memorias, se va, como en las anteriores, de lo andino a lo universal, y se dan en ella diferentes situaciones, un balance vital, y un manejo terso del lenguaje", se lee en la contracarátula de la novela.

La nueva obra de Rivera Martínez, a quien entrevistaremos próximamente, se presentará el miércoles 21 de marzo, a las 7:30 p.m., en librería Íbero de Miraflores (Av. Comandante Espinar 840). Los comentarios estarán a cargo de la poeta y guionista Giovanna Pollarolo y el el crítico literario Ricardo González Vigil.

Fuente: Perú 21




Convocatoria al Congreso Nacional “LAS IDEAS DE NACIÓN EN LA NARRATIVA PERUANA DESDE LOS AÑOS CINCUENTA.HOMENAJE A EDGARDO RIVERA MARTINEZ”

agosto 23, 2011

Edgardo Rivera


LAS IDEAS DE NACIÓN EN LA NARRATIVA PERUANA DESDE LOS AÑOS CINCUENTA

HOMENAJE A EDGARDO RIVERA MARTINEZ

17 al 21 de octubre de 2011


El Centro de Estudiantes de Literatura de la Universidad Mayor de San Marcos

Lima, Perú

CONVOCA AL CONGRESO NACIONAL

“Las ideas de nación en la narrativa peruana desde los años cincuenta.

Homenaje a Edgardo Rivera Martínez”

Semana de la literatura en San Marcos



¿Cómo se ha configurado la idea de nación en la narrativa peruana de las últimas décadas? ¿Cuáles son los planteamientos ideológicos a partir de este concepto? ¿De qué manera se construye la idea de nación en la obra de Edgardo Rivera Martínez? A partir de los años cincuenta, la literatura peruana atraviesa una serie de cambios que dialogan con los distintos procesos sociales y culturales en el país. El espacio de la creación verbal toma nuevas direcciones. De este modo, surge la narrativa urbana y se renueva el indigenismo; a su vez, sistemas no canónicos como el relato fantástico y el policial se fortalecen. En suma, se forman importantes derroteros para un largo proceso de modernización en nuestras letras. Es en este contexto donde aparece la obra de Edgardo Rivera Martínez la cual difiere de otras propuestas pues este autor rompe con las dicotomías establecidas en el ámbito histórico y literario, que se han repelido y atraído, pero pocas veces conjugado.

La comisión organizadora de las actividades académicas por la Semana de la Literatura en San Marcos convoca a la comunidad académica nacional e internacional a presentar trabajos de acuerdo a los siguientes ejes temáticos:

1.- Las ideas de nación en la narrativa peruana desde los años cincuenta.

2.- El proyecto de nación ligado a los procesos de modernización.

3.- Problematizar el periodo de nuestra literatura a partir de la categoría de nación.

4.- Metacrítica (teoría e historiografía) sobre conceptos como indigenismo, neoindigenismo, posindigenismo, etc.

5.- Investigaciones en torno a la obra de Edgardo Rivera Martínez.

-Problematizar de la clasificación de su obra.

-Estudios sobre su novelística y cuentística.

-Relaciones e influencias en su obra.

Los interesados deberán presentar sus sumillas a la siguiente dirección electrónica:

semanadelaliteratura2011@gmail.com; asimismo deberán cumplir los siguientes requisitos formales:

Un archivo de formato word conteniendo el título de la ponencia,el resumen descriptivo (de aproximadamente 250 caracteres) y los datos del participante (Nombres, teléfonos celular o fijo, correo electrónico y, de manera obligatoria, la filiación institucional).

El Comité Organizador acusará recibo de las propuestas y notificará la aceptación de las sumillas antes del 25 de setiembre por medio de un correo electrónico o una llamada telefónica. Luego de conocidos los resultados, el seleccionado deberá enviar su ponencia a más tardar el 15 de octubre, la cual no deberá exceder las 10 carillas (excluida la bibliografía), en formato A-4, Arial 12, a doble espacio y con el citado de fuentes según el sistema internacional del MLA. La extensión de las ponencias no deberá exceder los 20 minutos de lectura oral. La lengua del congreso es el español. Asimismo, se deberá adjuntar los créditos o la reseña biográfica del ponente.

Comité organizador CELIT-UNMSM
- Manuel Larrú Salazar (Director de la EAP Literatura – UNMSM)
- Antonio González Montes (Coordinador del Dpto. Literatura – UNMSM)
- Dorian Espezúa Salmón
- Mauro Mamani Macedo
- Elizabeth Lino Cornejo


Fuente: CELIT UNMSM





Homenaje a Edgardo Rivera Martínez

agosto 17, 2010

En la Feria de libros Felizh. Autor de País de Jauja recibirá homenaje en la fiesta de libro que va del 19 de agosto hasta el 1º de setiembre.

Edgardo Rivera Martínez


Todo está previsto. La Feria del Libro Zona Huancayo (FELIZH) se inaugura el próximo jueves 19 de agosto y espera a su invitado especial, el escritor jaujino Edgardo Rivera Martínez, uno de los literatos peruanos más destacados en la actualidad.

Este año es la segunda edición de la feria FELIZH que, tras un postergación por los problemas suscitados entre los trabajadores y la empresa minera Doe Run, al fin se realizará. Según los responsables, la actividad se dará en el centro comercial Real Plaza, en un área de 1000 metros cuadrados, con más de 40 casas editoriales e instituciones culturales, además está garantizada la presencia de más de 90 reconocidos escritores, artistas e intelectuales. La fiesta irá del 19 de agosto al 1° de setiembre.

“La Segunda Felizh es un espacio de intercambio cultural, donde el pueblo del Valle del Mantaro puede tener un acceso democrático a la cultura, además que la feria promueve la lectura y dinamiza el mercado editorial regional”, manifestó Willy Mateo Cisneros, promotor de la Feria del libro de Huancayo.

“Este año tenemos un compromiso con Edgardo Rivera Martínez, uno de los escritores peruanos más importantes del país, él es de Jauja, del Valle del Mantaro y nuestro homenaje no solo consiste en denominar al auditorio con su nombre, sino hablar de su trascendencia y generar diálogos y debates en torno a su producción literaria”, dice Jair Pérez, director cultural de la Feria.

Rivera Martínez se ha constituido en un referente de nuestra narrativa actual. Su obra decanta, simbólicamente, lo que es nuestro país, un país mestizo, social y cultural. País de Jauja, para citar solo un libro, ilustra bien lo que decimos.

Los autores de feria

El programa cultural contará con aproximadamente 80 actividades en las que desfilarán figuras como Oswaldo Reynoso, Samuel Cardich, Tulio Mora, Jorge Eslava, Pedro Granados, Hildebrando Pérez, Nelson Manrique, Félix Huamán Cabrera, Gonzalo Espino, Alfonsina Barrionuevo, Daniel F, Sonaly Tuesta. También Sandro Bossio, Nicolás Matayoshi, Ugo Carrillo, José Oregón, Mario Malpartida Besada, Andrés Cloud, Mauro Mamani, Giannina Sovero, Consuelo Arriola y Javier Garvich.

Datos

Edgardo rivera M. Nació en Jauja en 1933. Estudió en la escuela Nuestra Señora del Carmen y en el Colegio Nacional San José de Jauja y sus estudios superiores en la Universidad de San Marcos.

Obras. Ángel de Ocongate, País de Jauja, Danzantes de la muerte y de la noche. El Unicornio, El Visitante, Azurita, Enunciación, A la hora de la tarde y de los juegos, Libro del amor y las profecías, entre otros.


Fuente: La República





Edgardo Rivera Martínez

diciembre 06, 2009


El Jaujino Universal es, hoy en día, uno de los mejores escritores latinoamericanos

Edgardo Rivera Martínez

El laureado jaujino es uno de los más renombrados escritores de la Literatura contemporánea. Sus obras han sido recibidas con beneplácito por la crítica literaria, siendo País de Jauja, la novela con la que alcanzó una audiencia nacional e internacional.

Edgardo Rivera Martínez nació en Jauja el 28 de septiembre de 1933, hijo de Hildebrando y María. Sus estudios primarios los realizó en la Escuela “Nuestra Señora del Carmen”, habiendo iniciado su carrera literaria a muy temprana edad, cuando cursaba la educación secundaria en el Colegio San José de Jauja (1946-1950), instruido por los intelectuales jaujinos Pedro S. Monge y Miguel Martínez Saravia, quienes lo estimularon para que años después se convierta en un connotado escritor.

De las aulas jaujinas pasó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1952), en cuya Facultad de Letras cursó la especialidad de Literatura. Se inició en la docencia en 1956, habiendo obtenido una beca mediante la cual pudo ampliar su formación en la Universidad de París (1957-1959) y en la de Perugia. A su regreso, optó el grado de Doctor en Literatura (1960), a mérito de la tesis sobre El paisaje en la poesía de César Vallejo y Referencias al Perú en la literatura de viajes europea de los siglos XVI, XVII y XVIII, respectivamente.

Cumplió nuevos períodos de perfeccionamiento en Francia (1964 y 1967). Nuevamente en Perú, publicó Imagen de Jauja (1967), en el que analiza los trabajos de los cronistas, historiadores y viajeros que la visitaron entre 1534 y 1880. Fue reincorporado a la enseñanza en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1971) y eventualmente atendió al International Writing Program, en la U. de Iowa (1975).

En 1982, ganó el primer premio del Concurso Nacional del Cuento de las Mil Palabras, con un jurado integrado, entre otros, por Mario Vargas Llosa y Julio Ramón Ribeyro, y de la que resultó vencedor con el cuento “El ángel de Ocongate”. También ha sido profesor en Darmouth (EE.UU.) en 1988 y en Tours y Caen (Francia) en 1990.

En 1993, publicó su magistral novela “País de Jauja”, la misma que fue finalista del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos. Al respecto: Francoise Aubes de la Universidad de París, ha dicho que País de Jauja es una: “novela faro de este fin de siglo literario, novela de la felicidad, de la utopía feliz de un Perú mestizo y que reinserta el mundo andino en la cultura universal”.

Al año siguiente, además de seguir escribiendo otras obras, fue premiado por su destacada participación en el primer Premio Pegaso de Literatura para Latinoamérica, realizado en Colombia. Asimismo, recibió la Beca Guggenhelm Foundation para la creación Literaria, en 1997.

En 1999, su obra “País de Jauja”, fue considerada, de acuerdo con una encuesta publicada por la revista Debate, como la novela más importante de la década de 1990 en la Literatura Peruana. En dicha encuesta participaron los mejores críticos literarios de nuestro medio.

Desde el año 2000, es miembro de la Academia Peruana de la Lengua. Dicho ente agrupa actualmente a los 27 académicos más importantes del Perú, expertos en el uso del idioma español, entre los que destacan Luis Jaime Cisneros, Martha Hildebrandt, Mario Vargas Llosa, Fernando de Szyszlo, etc.

Para mí, es un orgullo ser paisano de Edgardo Rivera Martínez, su obra ha servido para resaltar el nombre de la Primera Capital del Perú, Jauja, en todos los lugares del Perú y del mundo. Conocido como el “Jaujino universal”, nombrado así en un emotivo homenaje que le realizó la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, es uno de los mejores escritores de Latinoamérica. De los diversos homenajes que recibió, destaca que César Ferreira e Ismael Márquez hayan editado un volumen de homenaje al escritor reuniendo estudios de importantes narradores y estudiosos: De lo andino a lo universal. La obra de Edgardo Rivera Martínez (Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 1999).

El 03 de mayo de 2013, la Casa de la Literatura Peruana inauguró la exposición “Edgardo Rivera Martínez: una literatura andina de amarus, unicornios y ángeles”, con la que se rindió tributo por sus ochenta años a este destacado escritor jaujino.

Muchas gracias Edgardo Rivera Martínez, Jauja siempre te estará agradecida por haberla tenido como temática central de tus obras. Tu reconocimiento a nivel mundial es un justo premio a tan fructífera labor literaria. Mi sincero homenaje para tu persona, a través de este humilde blog.

Obras
- El unicornio (1963)
- Imagen de Jauja (1967)
- El Visitante (1974)
- Azurita (1978)
- Enunciación (1978)
- Hombres, paisajes, ciudades (1981)
- Historia de Cifar y de Camilo (1981)
- Angel de Ocongate (1982)
- Casa de Jauja (1985)
- Ángel de Ocongate y otros cuentos (1986)
- País de Jauja (1993)
- A la hora de la tarde y de los juegos (1996)
- Libro del amor y las profecías (1999)
- Ciudad de fuego (2000)
- Danzantes de la noche y de la muerte y otros cuentos (2006)
- Diario de Santa María (2008)

Jaujino ganó los XIII Juegos Florales Universitarios - 2009

diciembre 05, 2009

Saulo Antonio Balvín Landeo, estudiante universitario, fue el ganador del Género de Ensayo

Saulo Balvin


Los Juegos Florales, instaurados en la antigua Roma, son certámenes literarios promotores y difusores de una lengua, en los que se premian obras literarias en prosa y en verso. Es así como, la Universidad Ricardo Palma organizó los XIII Juegos Florales Universitarios 2009, en los géneros de poesía, cuento y ensayo.

En el Auditorio Todas las Artes, de la Oficina de Extensión Universitaria y Proyección Social de la Universidad Ricardo Palma, el 14 de septiembre del 2009, se reunieron los miembros del Jurado Calificador del Género de Ensayo de los XIII Juegos Florales Universitarios, Dr. Wilfredo Kapsoli, Dr. Miguel Angel Rodríguez y Lic. Roberto Rodríguez, quienes luego de cambiar opiniones sobre el valor de los numerosos trabajos presentados por diversos estudiantes universitarios de todo el país, decidieron declarar como ganador a Saulo Antonio Balvín Landeo. El título del Ensayo que presentó se llama “Genialidades de la Perricholi – La Miquita de Palma”.

Premio que alegra y llena de orgullo a todos los jaujinos, toda vez que Saúl no solo es jaujino de nacimiento, sino también es vecino actual de Jauja. Caminando diariamente por nuestras calles, es donde obtiene la inspiración para seguir escribiendo.

Hijo de Luis Balvín Povis (hermano del Gato Balvín) y Martha Landeo Camarena, nació el 19 de septiembre de 1987 en el Hospital Domingo Olavegoya; realizó sus estudios primarios en la Escuela N° 31512, y los secundarios, en el Colegio San José. Actualmente es estudiante de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional del Centro del Perú.

Siendo joven, no es el primer reconocimiento que obtiene, también recibió una mención honrosa en un concurso de Literatura que realizó el Diario El Comercio de Lima y obtuvo el segundo puesto, con su Ensayo “Aprendiendo a leer Literatura”, en el concurso de la Primera Feria del Libro que se realizó recientemente en Junín.

Hace unos días conversé con él y me confesó que, entre otras razones, se interesó en la Literatura gracias al ejemplo de Edgardo Rivera Martínez, cuya obra “País de Jauja” es su favorita.

Me llena de felicidad lo logrado hasta hoy por Saulo, le deseo los mejores éxitos en la carrera que está emprendiendo. Para finalizar, me comentó que la novela que está escribiendo tiene a Jauja como temática central, la misma que participará en el próximo Concurso de Novela Corta “Julio Ramón Ribeyro”, organizado por el Banco Central de Reserva del Perú. Aquí unos párrafos de su primera novela:


“…bueno te diré: me casé al siguiente año de que falleciste, no importa con quien y quizá sé por qué si, ahora estás muerta, y si estuvieras viva te lo hubiese dicho. Importa que ahora tenga a Sthefany y Edmundo. El siempre sale a pasear conmigo en el automóvil que me compré a cambio del dinero que recibí por vender el chalet que distaba a una legua del mar, quizás lo único bello y nada más, fuese mirar las mañanas y los crepúsculos de nuestro amor en la mar. También me alcanzó para una cómoda casa cerca a la laguna del valle, en el País de Jauja, donde moriré. Eso es seguro. No dudes ¡Karem! Quisiste morir en París y creo que ese era el único verso que te aprendiste de Vallejo. —Moriré en París… —, aunque no sabías qué continuaba. Y eso me causaba gracia. Me reía para mis adentros. Luego hacías a la que recordaba, pero al fin te importó solo esa frase y el resto lo tachaste. No sabes que Jauja tiene un pedacito de cielo como ninguno, ni como Paris ni como Roma, sino... para que decírtelo, es preciso que hubieras vivido aquí, y te hubieras dejado aplastar por la inmensidad del pedacito de cielo.

De que estás enterrada en París, es seguro. De que ya te olvidamos por aquí, estoy por concluirlo... Sin embargo, recuerda esto: nunca me pediste que te amara como la nacionalidad que tengo. Pero te amé así. A lo Jaujino. Por eso toda esta plegaria, esta sinfonía de despedida, Esta mulisa apasionante…”




Estoy seguro que desde la eternidad, Víctor Modesto Villavicencio
, Pedro S. Monge y Ernesto Bonilla del Valle, sonríen debido a que Jauja sigue brillando por la pluma de sus escritores actuales, de los consagrados como Edgardo Rivera Martínez hasta de los que recién empiezan como Saulo Balvín Landeo. Sigue así estimado Saulo, tus seres queridos y Jauja esperan mucho de ti, y yo sé que lo lograrás.