Archivo de la categoría: Literatura Jaujina

CUENTOS POPULARES DE JAUJA

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Recopilados por Pedro S. Monge Córdova

Plaza de Jauja

Recogiendo la inquietud de numerosos amigos y visitantes a este blog y dado a que en el mercado bibliográfico no existe ningún ejemplar de la obra póstuma de nuestro estelar escritor jaujino Pedro Monge Córdova, a partir de la fecha, publicaré unos cuentos resaltantes de “Cuentos Populares de Jauja”.

Tal como indica el nombre de la obra, estos relatos pertenecen al habla popular y fueron recogidos y corregidos por el recopilador en su interacción docente en el centenario Colegio “San José” de Jauja. La fidelidad del contenido radica en que no se omiten las fuentes, antes bien Pedrito Monge cita a los autores de cada uno de los relatos. La Municipalidad Provincial de Jauja tuvo la acertada iniciativa de patrocinar esta publicación el año 1991, y es de desear, que esta misma entidad, patrocine la segunda edición para que las nuevas generaciones conozcan muchos vericuetos de la sabiduría popular de Jauja.

Foto: Gynko Alvarez

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CHANO

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Obra ganadora en el I Concurso de Cuento de las Mil Palabras

Plaza de Jauja

Complace saber que Luis Suárez Galarza es el ganador del Primer Concurso de Cuento de las Mil Palabras que organizó el Club Jauja en Lima. Este evento fue realizado, con mucho acierto, para estimular y premiar la creatividad del hombre jaujino y, además, rendir homenaje al 476 aniversario de la Fundación Española de nuestra ciudad.

El cuento ganador “Chano” no sólo es un homenaje a un danzante de nuestra fiesta del “20 de Enero”, sino que, además, es el reconocimiento a un hombre que en cada feria jaujina trasuntaba por ella voceando, en lenguaje jocoso, su mercadería cucharera que adornó muchas mesas xauxas. Como un homenaje al jaujino de hoy, antes y después, va esta entrega con generosidad y compromiso xauxa.

I CONCURSO DE CUENTO DE LAS MIL PALABRAS
ORGANIZADO POR EL CLUB JAUJA – LIMA (abril de 2010)

AUTOR: Luis Sebastián Suárez Galarza
SEUDÓNIMO: Don Gonzalo González de la Gonzalera

CHANO

Tranquila la tarde. Los peloteros sudan tras el balón. La canchita de fulbito del jirón Sucre, añejo patio del Glorioso Colegio “San José”. Cuántas vidas de alumnos y profesores habrán pisado este lugar.

-¡Sin nadie, casi, profe!¡Sin nadie! ¡ El Chano, está muy mal, profe, muy mal! ¡Anda a verlo!
La voz de color ceniza de Carlos Muñoz disturbó mi plática con alguien que no era alguien. Estaba mirándome tan de cerca como si su nostalgia estuviera pegada a mi costado.

No se titubea. Se llega rápido, corriendo, a la casa de don Raymundo Espinoza Camarena. Barrio Bellavista. Jirón Cusco. Unas vacilantes manos abren el añoso zaguán.

Su hija Victoria y su nieto Raúl a su lado. Sobre una camita, el Chano. Quietecito, mirando lánguido el aire de sus ojos. Cubre su frente un gorro de lana de un celeste muy peculiar, como de ese alegre cielo que orna una añeja nube.

-Chano- le digo al oído.- Chano, ¿cómo estás?

Sus ojos miran atentos, con una ternura que abunda en la sala para aquellos que lo acompañan.
-Palito- dice con voz de ave pequeñita-. Palito, aquí estoy… como todos… en los Veintes, ¿te acuerdas? –la fiebre lo hace delirar-. Pero a mí no me gana nadie. A mí, al Inventor del susto, no le gana nadie. Ni la muerte. ¿Sí o no? La tunantada seguirá a la orquesta hasta el final… bailando hasta en el barro por Tayta Chapa y Tayta Fabián…

Otra vez, un tiempo como escarchado en su propio ser se sienta a mirar desde un rincón de la habitación donde no se escucha ningún palpitar, de nadie. Solo se sabe a ternura inefable. Tu ternura, Chano. Chano de sangre y de tunantada.

-Quiero, dice de pronto, naranjas-. Su voz se aviva como leño que recuerda su labor. Sus anhelantes ojos repiten sin hablar otra vez su inmediato y urgente deseo.

Corriendo. Otra vez corriendo. Creo la vida es eso: correr, correr, para que no te alcance lo que no amas. Correr, correr, para alcanzar lo que sí amas. ¡Naranjas para mi pata, el Chano!, grito en las calles que a esa hora, hora lánguida de la noche, resuenan con cada eco de mis pisadas. ¡Naranjas, Chano, naranjas!

Feria de Jauja. Los pequeños toldos con diferentes colores palpitan en la Plaza de Armas, en los jirones Grau, Junín. Gentes de los distritos ferian domingos y miércoles. Gelatina de patita, chicha de jora, chicha de maní, panes de huevo, bollitos, panes kusay, panes de semita, pan mishti, molletes; ¡oh! ágape de dioses; los riquísmos bocaditos: aldabitas, rosquitas de yema, unas blanquitas y otras rosaditas (como boquita de niña recién enamorada y que recibió el primer beso); las guatemalitas, los alfajorcitos con mermelada de piña o con manjar blanco, el pan de maíz (tan delicado y deleznable como amor de mujer), las rosquitas de manteca, las lágrimas. Delicias tan a la mano en las festividades del Veinte de Enero, en los Tumbamontes de Carnavales y en el homenaje a la Virgen del Rosario y a la Virgen Chapetona. Y, claro, cómo no, calienta la mañana la viva voz de alguien que se abre paso entre los feriantes gritando Cucharas, cucharas, lleve sus cucharas para celebrar su matrimonio y no prestarse de la vecina, compre sus cucharas, señora, lleve sus cucharas, Verdad, dice una mujer de linda pollera y con su quipe a la espalda, dame tu cuchara, tayta Chano, media docenita nomás por ahora, Tenga, caserita, este producto es importado, cucharas de alpaca,caserita, un lujo para su casa, eso es lo que vendo yo: el Inventor de susto, Gracioso el casero, ya, ya, agarra la plata, mañoso, “Inventor del susto”, ¿no?, Claro, caserita, tan conocido en todas las ferias, pero eso sí: no hay como mi Jauja y mi Veinte de Enero .

Había que ver sus divinos pasos de watrila tras la orquesta, con su chullo de lana, su camisa y su chalequito de bayeta, sus mangas muy andinas, su uwishkata, su misterioso y prójimo wallki, su honda que es su cayado de lana; su holgado watrila, sus llankis de cuero de res que cubren sus bastas medias, y su careta que contiene en su ícono de ancestral telurismo nuestra vivencia de batán mortero collota bicharra poyo lluvia granizo hielo escarcha tulumanya puquio pirca piedra tierra humus; el olor de la tierra en mis manos, su humana humedad… Y el alma del watrila con su dialecto shausha dulce profundo misterioso irónico señorial festivo sensualmente amoroso… watrila, watrila, dueño de los danzantes arcoiris…

El pizarrón a mis espaldas. A través de los vidrios miro el Cerro de Huancas. Pienso en el Chano. Señorita Martha, usted es vecina del señor a quien llaman Chano, Sí, profesor, Vé, por favor a su casa, averigüe cómo está y regrese de inmediato, ¿puede?, Sí, profesor.

El tiempo que todo lo ordena, que todo lo borra, que todo lo corrige, dicen, está ahora escarchado en su propio cauce. Y, de pronto, descongelado el impasible tiempo, de modo raudamente atroz, y oí entonces lo que jamás hubiera querido oír de aquella lastimera y quebrada voz. Profesor…, Sí, señorita, Su amigo, el Chano… el señor Espinoza… ha muerto. Quieto el día quieto el tiempo quieto el aire quieta el aula quietos los alumnos quietas las carpetas quietos los cuadernos quieto el escribir quieto el mirar quieto el respirar quieto el ver quieto el oír quieto el palpitar quieto el sentir quieto el ser quieto el vivir quieto el todo quieto el quieto el quieto quieto…

“Con inefable fruición sorbía el jugo de la naranja suasada por su hija. ¿Adónde habrán ido las músicas de tus sueños? El silencio se posa ahora en el alar de la casona viuda. Viento suave en el cementerio de Yauyos. La mishkipa danza en el alma de cada quien. Ojos que se alzan tras del ataúd. Se cierra el incorpóreo telón de la tarde. El silencio vuelve a caminar en silencio…”

Suena a lo lejos una orquesta … la tunantada…

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Dos poetas y dos visiones de Jauja

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Obra de Luis Suarez

Darío A Núñez Sovero

Tengo en mi poder, y es sobrecogedor leer, las recientes publicaciones de dos poetas de Jauja. Cada uno posicionándose desde su particular perspectiva de ver la realidad cotidiana de nuestro acontecer citadino, pero, en el fondo, conjuncionando una aguda y sensitiva fibra lírica, típica del literato xauxa. Adquiero, voluntariamente, el implícito compromiso de darlo a conocer al lector por cuanto sé que la brevedad del tiraje de ambas publicaciones puede privarle de una placentera lectura que, como es en mi caso, ocurrió.

Luis Suárez Galarza es una voz que, a fuerza de tenacidad y constancia, ha venido entregándonos numerosos trabajos, algunos de ellos galardonados con distintos premios. En grata visita a mi hogar y, acompañado de un gran amigo de amena charla como es Lucho Patiño (el mismo que trasunta pasillos epistemológicos) luego de un cordial saludo no duda en entregarme su reciente obra denominada “Literatura Tunantera”. Como quiera que la temática es de palpitante interés para el común de los xauxas, luego de agradecer su generosidad lo invito a apartarnos a otro recinto donde la tertulia pueda ser más coloquial. Ya instalados en un lugar de claro tinte “ecológico” empezamos un intercambio de opiniones sobre el tema. Le explico que hacia 1982 hubo un frustrado intento de publicar una selección de artículos sobre las festividades del “20 de Enero” el mismo que estaba liderado por el extinto César “pachitas” Fabián Santos y el dueño de la Librería Navarro, proyecto que abortó por cuanto el tiempo jugó un rol catastrófico y la publicación no pudo salir. Ya en el año 1,983 quién firma este post, Lucho Balvín y Gerardo García publicaríamos la primera Antología del “20 de Enero” en una austera edición a mimeógrafo. Al año siguiente y en edición de la imprenta Castro, este escriba, publicó un texto más amplio sobre nuestra festividad habiendo merecido el reconocimiento de la Municipalidad Distrital de Yauyos-Jauja que lideraba el finado Alejandro Espinoza León y que tengo plasmado en un artístico pergamino diseñado por nuestro conocido artista Medardo Bravo.

Volviendo a “Literatura Tunantera”, Luis Suárez (de aflautada figura y con firme acento) me explica que es un trabajo preparado ad-hoc para la exposición que realizó el 23 de Abril en la Casa de José Carlos Mariátegui en Lima por expresa invitación del Club Jauja con sede en Lima con motivo del programa de festejos de la fundación española de nuestra ciudad. Revisándolo, encuentro que es un homenaje post mortem a la memoria de uno de más excelsos cultores de las festividades de Yauyos-Jauja como fue el “Chano”, Raymundo Espinoza Camarena en la vida real, aquel huatrila incomparable que a bordo de su llanqui afelpado de pura lana solía ir detrás de la orquesta deleitando a la concurrencia que, pasmada, admiraba nuestro típico baile. Este encendido homenaje se complementa con un relato de profundo lirismo a nuestra María Pichana, esa añosa danzante que acompañada de su viejo va con “sus movimientos tan femeninos… sus humildes calzados (que) contienen esos delicados pies de dama de carita bellísima con mejillas sensualmente arreboladas, ese color rojo de las nubes heridas por los rayos de sol…”. Los que tenemos la suerte de conocer a Luis Suárez sabemos de la hondura de su voz, la laboriosidad de su palabra artesanada sólo por un artista, por ello saludo esta entrega e invito a los jaujinos de “alma y hueso” a leerlo. Para los que desearen leer esta obra pueden dirigirse a: palitosg@hotmail.com

Tierra de Fe de Gerardo García Rosales

Gerardo García Rosales es uno de los más lúcidos intelectuales jaujinos vivos. Su pluma de vena desbordante y fina lo ha llevado a un sinfín de lauros como el obtenido hacia 1980 con el Premio Nacional de Poesía Infantil. Hombre de una locuacidad extrema y una inspiración exquisita no ha tenido mejor idea que entregarnos su reciente trabajo llamado “Tierra de Fe”. La originalidad de esta publicación radica en que a la par de que es una obra antologada de renombrados autores jaujinos reproduce, a manera de almanaque y en bellas fotografías, los lugares más preciosos y deslumbrantes de nuestra ciudad y, en el dorso de cada mes y folio, bellísimos relatos y poemas de autores de la trayectoria de Ernesto Bonilla del Valle, Algemiro Pérez Contreras, Martín Fierro Zapata, Edgardo Rivera Martínez, el mismo Gerardo y otros de nombrada y reconocida estima literaria. Esta misma publicación debía ser presentada a la comunidad nacional en Lima en la sede del Club Jauja, petición que hemos formulado y que espera respuesta. Les digo, amigos, que sería injusto que preciándonos de ser originarios de esta fecunda y bendita tierra no leamos esta entrega que la aguda percepción de Gerardo nos permite. Los interesados puedes remitirse a: chatogar@hotmail.com

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Edgardo Rivera Martínez

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El Jaujino Universal es, hoy en día, uno de los mejores escritores latinoamericanos

Edgardo Rivera Martínez

El laureado jaujino es uno de los más renombrados escritores de la Literatura contemporánea. Sus obras han sido recibidas con beneplácito por la crítica literaria, siendo País de Jauja, la novela con la que alcanzó una audiencia nacional e internacional.

Edgardo Rivera Martínez nació en Jauja el 28 de septiembre de 1933, hijo de Hildebrando y María. Sus estudios primarios los realizó en la Escuela “Nuestra Señora del Carmen”, habiendo iniciado su carrera literaria a muy temprana edad, cuando cursaba la educación secundaria en el Colegio San José de Jauja (1946-1950), instruido por los intelectuales jaujinos Pedro S. Monge y Miguel Martínez Saravia, quienes lo estimularon para que años después se convierta en un connotado escritor.

De las aulas jaujinas pasó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1952), en cuya Facultad de Letras cursó la especialidad de Literatura. Se inició en la docencia en 1956, habiendo obtenido una beca mediante la cual pudo ampliar su formación en la Universidad de París (1957-1959) y en la de Perugia. A su regreso, optó el grado de Doctor en Literatura (1960), a mérito de la tesis sobre El paisaje en la poesía de César Vallejo y Referencias al Perú en la literatura de viajes europea de los siglos XVI, XVII y XVIII, respectivamente.

Cumplió nuevos períodos de perfeccionamiento en Francia (1964 y 1967). Nuevamente en Perú, publicó Imagen de Jauja (1967), en el que analiza los trabajos de los cronistas, historiadores y viajeros que la visitaron entre 1534 y 1880. Fue reincorporado a la enseñanza en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1971) y eventualmente atendió al International Writing Program, en la U. de Iowa (1975).

En 1982, ganó el primer premio del Concurso Nacional del Cuento de las Mil Palabras, con un jurado integrado, entre otros, por Mario Vargas Llosa y Julio Ramón Ribeyro, y de la que resultó vencedor con el cuento “El ángel de Ocongate”. También ha sido profesor en Darmouth (EE.UU.) en 1988 y en Tours y Caen (Francia) en 1990.

En 1993, publicó su magistral novela “País de Jauja”, la misma que fue finalista del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos. Al respecto: Francoise Aubes de la Universidad de París, ha dicho que País de Jauja es una: “novela faro de este fin de siglo literario, novela de la felicidad, de la utopía feliz de un Perú mestizo y que reinserta el mundo andino en la cultura universal”.

Al año siguiente, además de seguir escribiendo otras obras, fue premiado por su destacada participación en el primer Premio Pegaso de Literatura para Latinoamérica, realizado en Colombia. Asimismo, recibió la Beca Guggenhelm Foundation para la creación Literaria, en 1997.

En 1999, su obra “País de Jauja”, fue considerada, de acuerdo con una encuesta publicada por la revista Debate, como la novela más importante de la década de 1990 en la Literatura Peruana. En dicha encuesta participaron los mejores críticos literarios de nuestro medio.

Desde el año 2000, es miembro de la Academia Peruana de la Lengua. Dicho ente agrupa actualmente a los 27 académicos más importantes del Perú, expertos en el uso del idioma español, entre los que destacan Luis Jaime Cisneros, Martha Hildebrandt, Mario Vargas Llosa, Fernando de Szyszlo, etc.

Para mí, es un orgullo ser paisano de Edgardo Rivera Martínez, su obra ha servido para resaltar el nombre de la Primera Capital del Perú, Jauja, en todos los lugares del Perú y del mundo. Conocido como el “Jaujino universal”, nombrado así en un emotivo homenaje que le realizó la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, es uno de los mejores escritores de Latinoamérica. De los diversos homenajes que recibió, destaca que César Ferreira e Ismael Márquez hayan editado un volumen de homenaje al escritor reuniendo estudios de importantes narradores y estudiosos: De lo andino a lo universal. La obra de Edgardo Rivera Martínez (Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 1999).

El 03 de mayo de 2013, la Casa de la Literatura Peruana inauguró la exposición “Edgardo Rivera Martínez: una literatura andina de amarus, unicornios y ángeles”, con la que se rindió tributo por sus ochenta años a este destacado escritor jaujino.

Muchas gracias Edgardo Rivera Martínez, Jauja siempre te estará agradecida por haberla tenido como temática central de tus obras. Tu reconocimiento a nivel mundial es un justo premio a tan fructífera labor literaria. Mi sincero homenaje para tu persona, a través de este humilde blog.

Obras
– El unicornio (1963)
– Imagen de Jauja (1967)
– El Visitante (1974)
– Azurita (1978)
– Enunciación (1978)
– Hombres, paisajes, ciudades (1981)
– Historia de Cifar y de Camilo (1981)
– Angel de Ocongate (1982)
– Casa de Jauja (1985)
– Ángel de Ocongate y otros cuentos (1986)
– País de Jauja (1993)
– A la hora de la tarde y de los juegos (1996)
– Libro del amor y las profecías (1999)
– Ciudad de fuego (2000)
– Danzantes de la noche y de la muerte y otros cuentos (2006)
– Diario de Santa María (2008)

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¿Qué nos sucede? ¿Hasta cuándo?

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Edgardo Rivera
Camilo Espinoza Beas

Hace muy poco, para ser exactos, el tres y cuatro de diciembre de este año, se realizó el Coloquio Internacional “Julio Ramón Ribeyro: La palabra del mudo”, en el Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar. Lima.

Hubo muchos asistentes, muchos de ellos muy conocedores del tema. Yo me sentía, como un postulante a universidad, muy nervioso entre españoles, italianos y doctores en lingüística y literatura, muchos de la PUCP, de la UNMSM y de la Universidad de Texas en Austin. Pero de ninguna manera disminuido, porque yo tenía el respaldo de Edgardo y su País de Jauja, quiero de decir, que si alguien me preguntará por algo, y no supiera la respuesta, inmediata diría pero: “Leíste País de Jauja”, eso sería mi coraza.

Pero sucedió lo pensado e impensado. Cuando comenzó la Conferencia Magistral: “La memoria de las palabras. Escritura autobiográfica en JRR y la narrativa de los ´50”, en el desarrollo de la misma comentó, uno de los conferencistas sobre la influencia de JRR en escritores como (ERM) Edgardo Rivera Martínez (y yo agrego lo siguiente JRR 1929, ERM 1933, MVLL 1936, ABE 1939) dijo: “País de Jauja, es una de la novelas mejor desarrolladas, donde el arte, el amor y el sentimiento se ven reflejados, muchos de nosotros lo tomamos para sustento de tesis”.

El conferencista señaló: “Resulta importante para el conocimiento y desarrollo de la literatura peruana contemporánea, entre tantas otras obras, destacar País de Jauja.

Yo me acerqué, luego de su ponencia, a saludarlo y el muy cortés me atendió. Le dije que era de Jauja y una especie de caballero templario de País Esperanza, el esbozo una sonrisa y me dijo: “Ustedes tienen un gran escritor, consérvenlo, admírenlo y sobretodo léanlo”. Yo quedé agradecido por sus palabras. Y me dije: “Cómo es que otra personas admiran y valoran a Edgardo, y esperan en algún momento darle la mano y conversar. Y nosotros, los jaujinos, que a veces lo tenemos en Jauja, caminando por la calle Junín, por Bolognesi, por San Martin, ni siquiera sabemos ¿Quién es? Y ni siquiera leemos País de Jauja o A la hora de la tarde y de los juegos, entre otras creaciones”.

Siento que si no lo rescatamos será como: Los chilenos que nos quitan todo, es decir, en algún momento los huancaínos dirán que Edgardo es huancaíno, e intentaran apropiarse como lo hacen con la laguna de Paca, en sus guías turísticas.

Por tal motivo: con Sergio, autor del blog, planeamos promover el primer concurso de ensayo “Sobre Edgardo Rivera Martínez y País de Jauja”. Esperando su auspicio, su interés y sobre todo su participación, que de alguna manera será un reconocimiento a nuestro Edgardo y su País de Jauja, contamos con ustedes.

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Ese febrero de carnavales

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Cortamonte en Jauja
Camilo Espinoza Beas

El día se inicio con el estallido de los cohetes característicos que avisan que la traída empieza, ese sábado de febrero, febrero de carnavales. Día del cual muchos se levantaban con el deseo de acudir a tan cortés invitación de parte de los padrinos. Otros acuden después de una jornada de fiesta sin haber cerrado los ojos, con poca energía y con el pensamiento que tan suculenta patasca los pondrá nuevamente en lucha para continuar con la fiesta de carnavales.

Manuel, de doce años, hijo de María, y hermano mayor de Teresita de apenas dos años, vive en pobreza, en una casita de barro muy cerca del cementerio de Jauja, y su ilusión y sus oídos no son ajenos a los estallidos de los cohetes. Él como muchos se cree con derecho de asistir, porque se considera del barrio de La Libertad, como parte de la comitiva que traerá el árbol. Aunque no cuenta con ushcata, ni con sombrero y menos con la invitación que lo acredite como parte del “selecto” grupo que estará en el camión, él no pierde las esperanzas y tan pronto como se viste, se dirige a la casa de uno de los padrinos, casa que ya tiene ubicada, y que espera también le inviten un “suculento plato de patasca” tal como dice en las tarjetas de invitación. Él se sentiría afortunado que también le invitasen dos platos más de patasca una para su mamá y otra para Teresita su hermanita.

Su buena fortuna y su presencia solo le alcanzan para tomar una taza de café y un pan de huevo. Pan que sin embargo no come porque piensa en su hermanita. Y qué decir del shajteo, Manuel se cree con tanto derecho de estar en el almuerzo, pero siendo niño no es iluso, y sabe que ni de a vainas le llegará un plato de comida, y él piensa: “Eso es solo para los que tienen manta y sombrero, y para los que vienen de Lima.” No hace mayor drama y se sienta muy cerca adonde (ribera del rio Yacus) los invitados y cuellos, se divierten jugando con harina, desperdiciando harina que para Manuel y su familia significarían muchos panqueques, acompañados de café. Contempla como después de regar tanta harina, todos los invitados son seleccionados para almorzar. Hacen un ruedo y todos comen sin parar, pidiendo: “otro platito por favor porque está muy rico”. Manuel se siente tentado a comer el pan de huevo que guarda para su hermanita, pero antes hace un intento por agenciarse algo de comida y se acerca a una de las madrinas y le dice: “Señora, le ayudo a recoger los platos sucios y me dan un platito”, esta señora muy distinguida acepta, pero no cumple con su parte del trato y solo le dan algunas papas con ají. “Algo es algo, peor es nada”, piensa Manuel.

Él acompaña, a los bailantes, primero, muy cerca a la orquesta y luego cerca a esas mujeres y hombres que gritan eufóricos, que denotan que son los padrinos y están sumamente contentos de gastar su dinero, pero que sin embargo incumplieron su trato con él, y siendo Jauja una cuna de abogados, Manuel, no podrá contar con uno a fin de emplazar y pedir que le cumplan con dar ese “exquisito plato de shajteo con presa de cuy”, tal como dice en la tarjeta.

El sábado se oscurece, y Manuel no se puede quedar a ver como terminan los asistentes a la traída, aunque sabe, que muchos terminan, durmiendo, peleando, llorando, riendo, bebiendo y besándose (en algunos casos, aunque no necesariamente con la esposa o la novia).

La ilusión de Manuel sobre las fiestas de carnaval, radican especialmente en el día del cortamonte. Porque sabe que al momento de cortar los árboles, él aprovechará en recoger la mayor cantidad de regalos y demás cosas que los padrinos cuelgan de los árboles para demostrar que uno tiene más dinero que otro.

Manuel desde la tres de la tarde, del día martes de febrero, febrero de carnavales, carnavales del barrio La Libertad, La Libertas de los jóvenes, contempla los cuatro árboles y los juguetes y demás cosas que hay en cada uno. Él ya tiene seleccionado que es lo que obtendrá, aunque sabe que habrá una dura lucha, porque como él muchos niños pobres acuden en busca de un regalo. Algunos para cambiarlos por comida, otros buscan obtener los regalos, como es el caso de Manuel, para llevárselos a su hermanita. Que en sus dos años de vida el único regalo que obtuvo fue una muñeca sin una pierna, y a la que de tanto peinar, terminó con una calvicie prematura, aun así su muñequita forma parte de la familia.

Manuel sabe que la forma de conseguir los regalos, que cuelgan de los árboles, es luchar contra viento y marea, contra otros niños, cuando los árboles caen, arriesgando su propia integridad, arriesgando su vida. Sabe que debe tener cuidado, porque María la madre, le advirtió que si algo le pasa, ella no podría atenderlo, no podría pagar las medicinas porque solo les alcanza para comer, y comer solo una vez al día. Y no se pueden dar el lujo de enfermarse. Manuel ante las palabras y posición de su madre, las entiende pero el deseo de ver a su hermanita con unos regalos, lo lleva a mantener su posición de conseguirlos como a de lugar.

Manuel sabe, que los árboles al caer pueden cambiar de rumbo. Pero aun así, el seguirá con su plan, nada lo detendrá. Tiene un jebe, de color rojo, cruzado en el cuerpo que le ayudará a defenderse de los abusivos que intentasen quitarle lo que logre atrapar, que por derecho ya le pertenece. Ha practicado algunas patadas de karate viendo a Jackie Chang, en el televisor de un señor que vende abarrotes en la plaza Santa Isabel. Plaza que pertenece al barrio La Libertad, y del cual él sabe que es parte, que esa es su zona, asi que él se desplaza con seguridad y pertenencia por todas esas calles que muy pronto estarán llenas de parejas de bailantes, algunos bailantes más elegantes que otros, más sincronizados que otros, pero en fin bailan tantos que uno ya no distingue quien hace un papelón.

Cae el primer árbol, Manuel, temeroso e intrépido a la vez, logra obtener una panera de color azul y una jarra del mismo color, regalos que guarda debajo de su vieja chompa para luego dárselas a guardar a su mamá que está muy cerca y a la vez excluida de la fiesta.

Manuel sabe que en los siguientes arboles hay mejores regalos y está a la expectativa, rodeando los arboles, rodeando los regalos.

En un momento logra ver a aquella madrina que incumplió con el trato, muy alegre y muy elegante y con el cabello teñido, danzando con una copa en una mano y en la otra una hacha cuidadosamente adornada, pero eso ya no le importa, su nueva tarea es estar vigilante a la caída de los arboles, y hacia donde corre el viento, porque sabe que el viento es traidor.

Siete de la noche, él como otros niños esperan los regalos, y sucede, cae uno de los árboles que por casualidad golpea a otro y este también cae, los niños ante la caída de los dos árboles se desesperan por conseguir los regalos, algunos de ellos están sorprendidos porque nadie se esperaba tal situación. La banda de música ensordece a todos los presentes, Manuel se desespera y no consigue atrapar nada, no se lo esperaba, se sintió muy triste y decepcionado con el mismo, ¿Ahora que le llevaré a mi hermanita, tendré que esperar al otro año? Se preguntó, y ante tanto desorden por saber quiénes serían los nuevos padrinos, la madrina que incumplió el trato, se le acercó y le entregó una manta. Manuel, en ese momento supo que sí pertenecía al barrio La Libertad, ya no importaba la patasca o el shajteo que no comió. Miró a la señora con ojos de agradecimiento eterno y corrió a buscar a su mamá.

Y éste le dijo: “Mira mami ¡ya tengo manta! Me falta sólo el sombrero para ir a la traída del próximo año”. María, lo abrazó.

Lima, diciembre 2009

Foto: Enviada por Carmen Cáceres Mayor (q.e.p.d.)

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Vive de tu creatividad con Mi novela favorita

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Exitoso círculo de estudiantes del San Vicente de Paul de Jauja

Teatro San Vicente
Representación de “La gitanilla” en el I Festival de Teatro Escolar Mi novela favorita

“Vive de tu creatividad con Mi novela favorita” es un círculo de estudiantes de la Institución Educativa San Vicente de Paul, de Jauja, en el departamento de Junín.

Su objetivo principal es desarrollar en las alumnas la capacidad creativa, imaginativa, inventiva, cognitiva, investigativa a partir de la audición radial de Mi novela favorita, que difunde desde hace un año y medio RPP.

En este círculo se propicia un espacio donde se estimula, cultiva y desarrolla el talento de las alumnas en el teatro, la locución radial, la creación de rimas, acrósticos, cuentos, frases, adivinanzas, ilustraciones, entre otros… y que de una u otra manera desarrollará la sensibilidad y creatividad literaria en las alumnas.

Este proyecto, impulsado por la profesora Bertha Castillo Minaya, autora de diversas publicaciones, ha rendido sus frutos durante el año 2008, cuando las alumnas de la I.E. San Vicente de Paul dejaron volar su creatividad y presentaron en una actividad escolar diversas obras de teatro inspiradas en Mi novela favorita y en algunos de los textos que a continuación reproducimos:

Rimas

A Carmelo
Carmelo gallito, gallo valiente,
en la pelea luchaste
con un enemigo preparado
Lo dejaste mal parado y derrotado.

Carmelo, emblema del pueblo de Pisco,
donde preparan el agradable pisco,
todos recuerdan tu melodioso canto
en el atardecer que se torna de encanto.

Por Gabriela Torre R. / Andrea Bullón D. / Ángela Miranda A. / Solangel Ugarte D. / 2do. “B”
Obra: Caballero Carmelo

Acrósticos

A Mi Novela Favorita
Muchos aplausos a RPP
Incomparable programa.

Nos transportas a la cultura.
Obras verosímiles de gran
Valor de la condición humana
Exaltas la belleza de la palabra
Luces de jolgorio en la
Antesala de salir al aire.

Favorita de muchos oyentes que,
Anhelan embarcarse de sueños
Vislumbrando diversos lugares,
Oscilando en la vida cotidiana.
Resultas excelso y creativo que,
Invitas a leer y reflexionar
Trascendiendo en el mundo de los
Amantes de la lectura.

Por Bertha Castillo Minaya y Lucero Huamancaja Castillo.

Adivinanzas

Es una gitana linda que encanta y desencanta, es amada por un jorobado, ¿quién será?
Esmeralda

Por Yanina Páucar M. / Lorena Rivera A. / Jacqueline Pérez L. / 2do. “C”

Frases

“La pasión enciende la hoguera de la desdicha”.
Del personaje Anna Karenina

Por Greasse Barrera R. / Mayumi Meza R
2do. “A”

Teatro

Una muestra de la representación de “La gitanilla” en el I Festival de Teatro Escolar “Mi novela favorita RPP” en el auditorio del I.E. San Vicente de Paul, de Jauja:

“La gitanilla” (Youtube)

¡Felicitaciones por esta iniciativa! que esperamos sea imitado por muchos colegios del territorio nacional.

Fuente:
“Letras en el Tiempo” de Radio Programas del Perú
Letras en el tiempo, programa conducido por Patricia del Río los sábados a las 11:30 horas por RPP, es un espacio dedicado a la literatura universal donde de manera sencilla y coloquial analiza a un autor y su obra a través del tiempo, con diferentes invitados y conocedores del tema.

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Presentación de la nueva novela de Edgardo Rivera Martínez

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El Anfiteatro Chabuca Granda de la 29º Feria del Libro Ricardo Palma lució un lleno total

ERM

El día de ayer, Edgardo Rivera Martínez presentó su nueva novela: “Diario de Santa María” en la 29º Feria del Libro que se realiza en el parque Kennedy de Miraflores.

ERM y Catalina Bustamante
ERM firmando un autógrafo a la escritora Catalina Bustamante Méjico

Entre los numerosos escritores y literatos que se encontraban presentes en el citado evento, destacó la presencia del escritor Alfredo Bryce Echenique. Quienes presentaron la obra, al lado de Edgardo Rivera Martínez, fueron Ricardo González Vigil y Giovanna Pollarolo.

ERM y Alfredo Bryce
Al finalizar la presentación del libro, Alfredo Bryce Echenique se acercó a saludar a Edgardo Rivera Martínez

Edgardo Rivera Martínez es hoy en día uno de los más renombrados escritores peruanos, que muestra en su producción literaria sus orígenes andinos y la de la Jauja que conoció en su infancia y adolescencia.

 

“Diario de Santa María” versa sobre una historia luminosa, la de dos personajes de mundos distintos, una jaujina y la otra francesa que comparten sus experiencias en el internado de un colegio regentado por monjas. En la presentación de la novela, el escritor también hizo un recuento de sus obras, entre las que destacó: “País de Jauja” y refirió que hay un nexo entre esta obra y el “Diario de Santa María”.

mas lectores
ERM cada día tiene más lectores

Agradeció a su esposa Betty Martínez Castilla por el constante apoyo en la elaboración del libro, entre otros; asimismo, resaltó que la Jauja que conoció y del cual es oriundo siempre está presente en todas sus obras, al mismo tiempo de criticar el proceso de globalización que hoy vivimos, el cual produce la pérdida de identidad.

Más datos:

Lea las primeras 15 páginas del “Diario de Santa María” en Ciberayllu

Diario de Santa María, novela de Edgardo Rivera Martínez

 

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Edgardo Rivera Martínez presenta su nueva novela

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El jaujino universal nos deleitará con una nueva obra

Invitacion

El afamado y connotado escritor jaujino Edgardo Rivera Martínez presentará su reciente novela “Diario de Santa María”, el martes 09 de diciembre a las 20:30 horas en el anfiteatro Chabuca Granda, 29ª Feria Ricardo Palma.

La mencionada novela versa sobre la vida de dos adolescentes que estudian internas en un apartado colegio regentado por monjas. Una es peruana y otra francesa, lo cual da lugar a un encuentro cultural muy revelador. En aquella prevalece el amor por la música y por la tierra, en la otra por el arte, y en ambas por la poesía y por la vida.

Libro Santa Maria
Portada del Diario de Santa María

Cabe precisar que Edgardo Rivera Martínez escribió la novela “País de Jauja” en 1993, considerada como la mejor novela peruana de la década de los 90.

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Isabel del Pino: Campiña Jaujina

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Estimada blogósfera, comparto con ustedes esta poesía dedicada a Jauja por la poetisa barranquina Isabel del Pino*. La misma se titula “Campiña Jaujina” y es parte del libro ALMAMOR de la mencionada escritora, quien vivió en la ciudad de Jauja durante muchos años donde vivió su primer amor y guarda inolvidables recuerdos.

La presentación del libro, donde recitó esta poesía, fue el 31 de julio de 1986 en la Biblioteca de Barranco.

Esta poesía está dedicada al Sr. Juan Landa Solís (Q.E.P.D.), Past-Presidente del Club Jauja 1984-1986. Coincide la publicación de este libro con su período de gestión en el Club. Ella generosa le dedica esta hermosa poesía.

Isabel del Pino
Isabel del Pino C

* Barranquina, su libro ALMAMOR fue editado por la Asociación Cultural INSULA ASSOCIATON INTERNATIONAL; fue colaboradora en el libro “Barranco, la ciudad de los Molinos” y en varias revistas especializada bajo el seudónimo de Ondina.

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