EL JOVEN AMANTE DE LA BRUJA


Cuentos Populares de Jauja (Pedro S. Monge)

Cuentos Populares de Jauja

Cierta vez, en un pueblo lejano, había una bruja que tenía una hija bonita. Esta muchacha tenía un amante que iba continuamente a verla en su casa.

Un día la muchacha le dijo al joven:

– Esta tarde no vas a venir a verme, porque no voy a estar en casa. Tengo que ausentarme.

No quiso decirle a donde se iba a pesar de que el joven le rogó. Por esta razón el joven se picó, cuando llegó la tarde decide ir a la casa de su enamorada. Llega a la casa y halla las puertas cerradas. Sin embargo, por una ventana que da a la calle ve que hay luz en esa habitación, señal de que alguien está adentro. Lleno de curiosidad se propone averiguar quién está en el interior de la casa, acerca el oído a la ventana y escucha que hay dos personas que conversan en la habitación: son la bruja y su hija que hablan. Intrigado por tal misterio, quiere ver lo que hacen allí madre e hija y asomando la cabeza por la ventana, aguaita con todo cuidado. Lo que entonces vio lo dejó maravillado.

En la habitación había un gran recipiente lleno de agua, que al parecer esperaba a las dos mujeres que estaban desvistiéndose. Cuando estuvieron desnudas se metieron al recipiente y comenzaron a bañarse. Pero el agua del recipiente era sin duda un agua especial, compuesta para brujas, porque a medida que se bañaban les salían plumas por todo el cuerpo. En seguida les aparecían alas y finalmente les salió el pico; total, que las dos brujas quedaron convertidas en un par de lechuzas.

Las tales lechuzas intentaron volar para ver si estaban en aptitud de hacerlo y a la segunda intentona comenzaron a volar. Se salieron por la puerta y desaparecieron por el espacio.

El joven contemplaba pasmado la transformación de su amada y de su madre en dos lechuzas que se fueron volando. Entró a la casa y fue a tocar la ropa de las mujeres que habían quedado en la habitación. De pronto, sin pensar en lo que iba a hacer, le entró la tentación de probar en su persona la virtud de esa agua de brujas. Se desnudó rápidamente y se metió en el recipiente, donde comenzó a bañarse, imitando los movimientos y gestos que había visto hacer a las brujas.

Instantáneamente comenzó su cuerpo a cubrirse de plumas y a los pocos instantes estaba a su vez convertido en búho. Levanta también en el vuelo y sale hacia el espacio, donde se orienta y se dirige por el lugar que habían seguido las brujas.

Volando y volando, llega a las puertas de un gran palacio, a donde penetra audazmente. Allí encuentra a la bruja y a su hija junto a unos grandes príncipes, que no eran otros que los diablos y demonios.

Las brujas, que vivían familiarmente con los diablos, se entregan a realizar actos asquerosos con ellos. Lamían el ano de los diablos, mientras éstos se zurraban asquerosamente. También el joven, impulsado por ese espíritu de imitación, que era fuerte en él, se aviene a participar en uno de estos actos, pero se asquea de repente y exclama: “¡Jesús!”.

Al instante desaparecieron los diablos, las brujas y el palacio en que se hallaban. El joven apareció entonces en el fondo de un barranco muy profundo, entre unas montañas escabrosas. Estaba completamente desnudo. Toda su metamorfosis en búho había desaparecido.

En fin, para salir de allí tuvo que sufrir mucho. Viajó desde ese lugar muchos días, veía gentes, pero éstas huían de él con espanto creyéndolo un fantasma, porque lo veían desnudo, lleno de heridas, hambriento y que iba gritando.

Algunos días después halló chozas en las punas. Los puneños se convencieron de que era gente como ellos y le tuvieron lástima. Le regalaron sus ropas viejas y víveres, y el joven contaba a la gente lo que le había sucedido y cómo había llegado a ese estado. En un pueblecito donde había parroquia se confesó.

Así iba peregrinando, camino a su pueblo, pero muy lejos entre gentes desconocidas. Desgraciadamente, al poco tiempo perdió el juicio a causa de los males que había sufrido y poco después murió sin llegar a su terruño.

Agosto de 1949.
Jauja, capital de la provincia, departamento de Junín.
Referido por el alumno Epifanio Valenzuela Cueva, del 4to. Año “B”, del Colegio Nacional “San José”.
Recopilado por Pedro S. Monge.

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Nota: Pedro S. Monge Córdova. Cuentos Populares de Jauja. Publicado por la Municipalidad Provincial de Jauja, 1991, pp. 227/228.

Puntuación: 4.60 / Votos: 5

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