Artículos con la etiqueta Literatura


Categoría: General
Publicado por: a19936084
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Acabo de leer una pequeña novela llamada Así que Usted comprenderá de Claudio Magris. De Magris no se puede decir que he leído pues luché para no soltar El Danubio, pero no pude. Sentí que me enfrentaba a una especie de enciclopedia magistral a pesar de los influjos de honestidad. Totalmente frustrada, decidí explorar otras cosas escritas del autor y así encontré que podía volver a intentar por Magris con este relato. Y la chunté. Aquí el ensayista recoge y a la vez recrea el mito de Orfeo para, según los críticos, hacerle un homenaje a su esposa muerta algunos años atrás. Es en buena cuenta un libro que se inspira en el dolor por la pérdida de su amada pero que logra ir más allá de la catarsis. Es una bella oda al amor e incluso a la muerte (si no la concebimos desde lo occidental).
La voz de Eurídice/esposa narra esta travesía agónica pero esta vez ya no se tiñe de fracaso porque Magris inserta un giro en la versión clásica del mito. Ya no es Orfeo el débilmente enamorado que vuelve la mirada a Eurídice porque no puede controlar más su deseo por verla antes de llegar a la cima del laberinto y entonces los dioses del Olimpo lo castigan volviendo a sumergir a Eurídice en el silencio. Ahora todo es más complejo. Porque el viaje al inframundo no sólo tiene el sentido de recuperar a la persona perdida sino de encontrar respuestas a las grandes interrogantes que aquejan al poeta/Magris, y, en general a la humanidad entera. Es que si lograba penetrar en aquellos pasillos oscuros donde habita la muerte, el hechizo de la vida, su magia, se perdía. Y se perdía aún más el poeta. Es interesante cómo Magris transforma así lo clásico. Sugiere a mi modo de ver y de ser, que el intento de buscar la verdad vale más que la verdad misma una vez encontrada. Eurídice lo dice. Sabe que si ella hubiera decidido volver a la luz (porque estaba en ella la responsabilidad el fracaso de la aventura y no en Orfeo) hubiera traicionado a Orfeo/Magris porque le hubiera quitado el misterio necesario para que todo escritor pueda seguir componiendo, para que todo hombre pueda seguir viviendo. Como si hubieran cosas que deben permanecer en el misterio para que nosotros podamos seguir aquí claro que a costa del sufrimiento y de las luchas por desenredarnos. La negativa de Eurídice de retornar al mundo de los vivos está fundada justamente en el amor que siente por su hombre perdido. Aunque un poco de cansancio y desilusión por el mundo en que habitamos los vivos también la detiene.
Parece que Magris no hace aquí una apología del dolor, cosa que pensaba y esperaba encontrar… sino una entonación de canto vital.
Categoría: General
Publicado por: a19936084
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Esperando La Carroza, obra escrita por Jacobo Lagsner y adaptada por Alberto Isola, trata sobre el conflicto familiar desatado por la supuesta muerte de “Mamá Cora”, que de matriarca pasó a la clandestinidad psíquica y física. Esta tragedia más que comedia se inicia cuando la joven y embarazadísima esposa del hermano mayor de la familia (Jimena Lindo) estalla de ansiedad por convivir con la suegra entrometida, pero además, cuando irrumpe y conmociona al espectador con su rabia porque está indignada de la indiferencia ajena. De aquí en adelante toda la atmósfera se tiñe de envidias, engaños, culpa y lam No soporto la hipocresía y menos aún cuando te la arrojan en la cara en su versión más barroca. ento disfrazado porque en el fondo bien que todos quieren deshacerse de la vieja Cora que sólo sabe traer problemas y hacer merengues que ya nadie quiere probar.
Terminé aturdida. A lo mejor yo soy una de esas personas para las que las comedias no están hechas. Lo que produce carcajada a mí me da náusea, lo que pasa desapercibido a mi me desorienta totalmente y lo que se dice a voz en cuello a mi me provoca vergüenza ajena. Y si no fuera porque en plena función aparecieron los cronopios por entre los escombros de mi mente aplastada (esos seres de otro? mundo que se han convertido en mi objeto transicional), no hubiera podido tolerar aquello de las poses impuestas y la pena fingida. No voy a negar que prefiero la sutileza irónica que despliega Julio Cortázar en “Conducta en los Velorios” que la histriónica falsedad puesta en escena por Isola para decir lo mismo.
Para variar, otra vez gana mi sentimentalismo. Por eso me quedo con aquella entrañable familia que ha organizado toda su existencia asistiendo a los velorios del barrio para “enseñarles” a sus vecinos deudos que es más creíble el dolor llorando hasta humedecer por completo un pañuelo morado, que es mejor preparar un discurso para conmover de veras a los demás, que es muestra de mayor humanidad quedarse hasta el alba junto al cajón pero tomando mate caliente. Típicamente cortazariano, este relato se burla del giro social y festivo de los ahora llamados velorios pero también muestra sin pelos en la lengua que lo más grotesco de nuestra existencia es harina de este costal.