Alejandro Toledo. Aproximación a su gobierno.
Por Pedro Roy Rodríguez
Artículo elaborado en el 2005
En el curso de Estado y Gobernabilidad - Universidad del Pacífico)

Este breve ensayo sintetiza algunos de los principales temas de gobernabilidad a través del análisis de la coyuntura nacional (2005), considerando los acontecimientos socio-económicos y políticos, ocurridos en el período del gobierno de Alejandro Toledo; y en general, sobre los retos referentes al desarrollo de la gobernabilidad democrática.
Antes de profundizar sobre los temas de gobernabilidad es necesario entender el contexto global que sin duda alguna guarda cercana relación con la situación interna del país. La economía mundial vive al ritmo de las potencias EE.UU., China y UE, un proceso de expansión; Esto en tiempos de globalización, gran desarrollo tecnológico y acontecimientos sociales de trascendencia. El Perú goza, por su parte, de la mejor balanza comercial de su historia, mayores reservas internacionales, crecimiento económico por encima del 5%, déficit fiscal moderado, índice de riesgo país bajo etc. En síntesis una excelente ‘performance’ macroeconómica, propicia para tomar medidas trascendentales que pudieran quebrar ‘las estructuras disfuncionales’ de la economía y sociedad peruana, articulando funcionalmente lo económico, político y sociocultural.
El malestar microeconómico era evidente en el grueso poblacional, que escuchaba a su presidente hablar de ‘chorreo’ aunque nada en sus vidas mejoraba; contradictoriamente una ardua campaña publicitaria narraba casi epopéyicamente cada logro macroeconómico de este gobierno, en los medios de comunicación . La sensación de malestar se explica en la inequidad de la distribución de riquezas, en la paupérrima situación del 54% de peruanos (20% de ellos en situación de pobreza extrema), en la deficiente cobertura de salud, en la escasa infraestructura nacional (pueblos aislados) en el escandaloso nivel educativo (penúltimos de América latina), en el olvido de la serranía etc. A esta crítica situación se suman los escándalos políticos: corrupción por parte del entorno presidencial, desacreditación de los tres poderes del estado (ejecutivo, legislativo y judicial), y ensañamiento de los opositores políticos, que quizá esperaron ser llamados a cogobernar tras la firma del acuerdo nacional, y al no lograrlo hicieron carga montón sistemático contra el talón de Aquiles de este gobierno “sus muchas promesas electorales”; agravando así el estado de ingobernabilidad existente tras la seguidilla de protestas, paralizaciones de trabajadores, bloqueo de carreteras, oposición a las privatizaciones (nacionales y regionales), amotinamientos en minas etc.
» leer más
Antes de profundizar sobre los temas de gobernabilidad es necesario entender el contexto global que sin duda alguna guarda cercana relación con la situación interna del país. La economía mundial vive al ritmo de las potencias EE.UU., China y UE, un proceso de expansión; Esto en tiempos de globalización, gran desarrollo tecnológico y acontecimientos sociales de trascendencia. El Perú goza, por su parte, de la mejor balanza comercial de su historia, mayores reservas internacionales, crecimiento económico por encima del 5%, déficit fiscal moderado, índice de riesgo país bajo etc. En síntesis una excelente ‘performance’ macroeconómica, propicia para tomar medidas trascendentales que pudieran quebrar ‘las estructuras disfuncionales’ de la economía y sociedad peruana, articulando funcionalmente lo económico, político y sociocultural.
El malestar microeconómico era evidente en el grueso poblacional, que escuchaba a su presidente hablar de ‘chorreo’ aunque nada en sus vidas mejoraba; contradictoriamente una ardua campaña publicitaria narraba casi epopéyicamente cada logro macroeconómico de este gobierno, en los medios de comunicación . La sensación de malestar se explica en la inequidad de la distribución de riquezas, en la paupérrima situación del 54% de peruanos (20% de ellos en situación de pobreza extrema), en la deficiente cobertura de salud, en la escasa infraestructura nacional (pueblos aislados) en el escandaloso nivel educativo (penúltimos de América latina), en el olvido de la serranía etc. A esta crítica situación se suman los escándalos políticos: corrupción por parte del entorno presidencial, desacreditación de los tres poderes del estado (ejecutivo, legislativo y judicial), y ensañamiento de los opositores políticos, que quizá esperaron ser llamados a cogobernar tras la firma del acuerdo nacional, y al no lograrlo hicieron carga montón sistemático contra el talón de Aquiles de este gobierno “sus muchas promesas electorales”; agravando así el estado de ingobernabilidad existente tras la seguidilla de protestas, paralizaciones de trabajadores, bloqueo de carreteras, oposición a las privatizaciones (nacionales y regionales), amotinamientos en minas etc.
» leer más





