30/05/08, 20:54 Saldívar, el Segundo
Edificaciones trashumantes, se muestra (contrario a sus contemporáneos) como una exposición de madurez y talento que se adquiere con las lecturas y el paso de los años. En todas sus páginas el autor intenta devolver todas aquellas vivencias a una reinvención plena de interesantes metáforas y un discurso que reflexiona sobre el trágico diario existir.
Pareciera que Saldívar anduviese incómodo con su existencia o sepa muy bien transmitirlo a su yo poético, ya que lo primero que encontramos en el libro, y de lo que más abunda, es la trágica noticia de la materia que perece: Esta osamenta/ Pagana e insepulta/ Es una fábula/ Una balsa que agoniza. Esta lectura se puede verificar en el poema “III”: El cuerpo es una mortaja lista y dispuesta. Y es que Saldívar lleva todo su discurso por este mundo de las insatisfacciones y tormentos, a veces el yo chancea con el final (la muerte) sin embargo aparecen nuevos versos que nos manifiestan ese estado de insatisfacción, de sobre interés acerca de lo que le molesta que parece ser una realidad a la cual estuviese obligado a vivir. Sería bueno saber si es que el poeta Juan Yufra se aferró a esto para comentar sobre este libro que se trataba de una aparición desde la periferia, pues sino nos encontraríamos en la disyuntiva de saber si está hablando de una periferia geográfica o de canon literario, de tratarse de lo segundo, yo considero que esto no existe en ninguna, mal apodada, provincia del Perú.
Algo que me parece interesante es como todas estas ocurrencias que padece el yo, pueden ser transcritas en un verso simple muy técnico tal como: El ejercicio ordinario/ De vivir/ En el circuito quemado/ De artificios y artefactos. Pues la vida es esto mismo o se está convirtiendo en esto mismo, por eso cualquier lector reflexivo se reconocería en las páginas de Saldívar sin mayor esfuerzo, ya que viendo la realidad que nos toca vivir (de tecnología que aparece y desaparece, donde el dinero resulta ser lo más importante, donde las comunicaciones te invaden hasta la intimidad y donde se ha perdido el mínimo respeto por el derecho ajeno) podríamos también angustiarnos, quejarnos y protestar.
Al final encontramos un verso que me explica un poco la técnica con la cual trabajó el autor: Ensuciada la dulzura/ Me afeito la tristeza. Este verso coloquial y divertido, puede tener sus influencias más importantes en Oquendo de Amat, pero a su vez es una utilización muy de fines de setentas.
El yo se aferra a su vivir empuñando una cometa que ha perdido la cuerda, pues sabe que esta nunca podrá volar o vuela pero es inalcanzable.
En fin, se trata de un libro el cual es un conjunto sólido de textos melodiosos y cuyos versos han sido finamente pulidos aunque abandona el experimentalismo con el cual nos regaló Saldívar algún día.
Pareciera que Saldívar anduviese incómodo con su existencia o sepa muy bien transmitirlo a su yo poético, ya que lo primero que encontramos en el libro, y de lo que más abunda, es la trágica noticia de la materia que perece: Esta osamenta/ Pagana e insepulta/ Es una fábula/ Una balsa que agoniza. Esta lectura se puede verificar en el poema “III”: El cuerpo es una mortaja lista y dispuesta. Y es que Saldívar lleva todo su discurso por este mundo de las insatisfacciones y tormentos, a veces el yo chancea con el final (la muerte) sin embargo aparecen nuevos versos que nos manifiestan ese estado de insatisfacción, de sobre interés acerca de lo que le molesta que parece ser una realidad a la cual estuviese obligado a vivir. Sería bueno saber si es que el poeta Juan Yufra se aferró a esto para comentar sobre este libro que se trataba de una aparición desde la periferia, pues sino nos encontraríamos en la disyuntiva de saber si está hablando de una periferia geográfica o de canon literario, de tratarse de lo segundo, yo considero que esto no existe en ninguna, mal apodada, provincia del Perú.
Algo que me parece interesante es como todas estas ocurrencias que padece el yo, pueden ser transcritas en un verso simple muy técnico tal como: El ejercicio ordinario/ De vivir/ En el circuito quemado/ De artificios y artefactos. Pues la vida es esto mismo o se está convirtiendo en esto mismo, por eso cualquier lector reflexivo se reconocería en las páginas de Saldívar sin mayor esfuerzo, ya que viendo la realidad que nos toca vivir (de tecnología que aparece y desaparece, donde el dinero resulta ser lo más importante, donde las comunicaciones te invaden hasta la intimidad y donde se ha perdido el mínimo respeto por el derecho ajeno) podríamos también angustiarnos, quejarnos y protestar.
Al final encontramos un verso que me explica un poco la técnica con la cual trabajó el autor: Ensuciada la dulzura/ Me afeito la tristeza. Este verso coloquial y divertido, puede tener sus influencias más importantes en Oquendo de Amat, pero a su vez es una utilización muy de fines de setentas.
El yo se aferra a su vivir empuñando una cometa que ha perdido la cuerda, pues sabe que esta nunca podrá volar o vuela pero es inalcanzable.
En fin, se trata de un libro el cual es un conjunto sólido de textos melodiosos y cuyos versos han sido finamente pulidos aunque abandona el experimentalismo con el cual nos regaló Saldívar algún día.
10/03/08, 09:55 Algunas verdades de José B. Adolph
El 21 de febrero dejó de existir el escritor José B. Adolph, transcribo esta entrevista electrónica que logré sacarle en medio de sus ocupaciones. (La foto fue tomada de www.losnoveles.net)
At 06:26 p.m. 18/09/04, you wrote:
Saludos José:
No sé si se acuerde de mí, soy quien puso en sus manos mi novela "Sorel" intentando un prólogo, ahora el texto está en franca revisión y espero sea un buen material después de las correcciones.
El motivo de la presente es acerca de la revista que editamos acá, "Ablaciones" creo que se la envié alguna vez. Bueno la revista ha ido creciendo y mejorando y en este número publicamos trabajos de amigos chilenos y ecuatorianos.
Con motivo del siguiente número que debe aparecer dentro de dos semanas, es que le escribo, rogándole responda a las preguntas líneas abajo que aparecerán publicadas como entrevista. Espero acceda Ud.
Un abrazo
Lenin Arnulfo Velarde Paredes
Arequipa - Perú
1. ¿Cuándo se decide José B. Adolph por la literatura, cuándo dice ésta va a ser mi vida? ¿Cómo decide Adolph qué libro ya está para publicar?
Nunca "me decidí" por la literatura. La decisión es de ella. Un libro está para publicar cuando se piensa: debería mejorar esto.
2.¿Porqué se quedó en el Perú siendo que los peruanos se van, cómo es que José B. Adolph se queda?
Será porque en vez de irme, llegué. A los 5 años.
3.Parece que en sus dos últimos libros Ud. quiere cambiar los usos característicos del siglo por terminología de nuestra época. ¿Cómo cree que influye la era de las computadoras y la generación de la Internet en la escritura actual?
Depende del escritor.
4.¿Acaso quedarán atrás debido a esta modernidad los José Aureliano Buendía y los Pedro Páramos?
¿Acaso quedó atrás el Quijote con la máquina de escribir?
5.¿Le parece justo o le agrada que lo llamen como "narrador de ciencia ficción"?
Es en parte de cierto.
6.¿Cómo encuentra la literatura de hoy en día? ¿Qué opina de los autores jóvenes que están apareciendo?
Hay de todo.
7.¿Tiene algún conocimiento de literatura que no se hace en la capital? ¿Qué opina de esta?
Muy poco, como buen limeño.
8.¿De dónde sale la idea de escribir cuentos en forma de poemas?
¿De dónde salen todas las ideas?
9.¿Que hay del escritor y su relación con la piratería?
Este es un país de no lectores, entre otras cosas por falta de plata. Díganles a autoridades y editores que se muevan.
10. Por su una entrevista leída en la revista Caretas, creo que es Ud. un exceptico fundamentalista ¿cómo ve el futuro político del Perú con mentiras, patadas y moviditas de dedos?
Veo negro.
At 06:26 p.m. 18/09/04, you wrote:
Saludos José:
No sé si se acuerde de mí, soy quien puso en sus manos mi novela "Sorel" intentando un prólogo, ahora el texto está en franca revisión y espero sea un buen material después de las correcciones.
El motivo de la presente es acerca de la revista que editamos acá, "Ablaciones" creo que se la envié alguna vez. Bueno la revista ha ido creciendo y mejorando y en este número publicamos trabajos de amigos chilenos y ecuatorianos.
Con motivo del siguiente número que debe aparecer dentro de dos semanas, es que le escribo, rogándole responda a las preguntas líneas abajo que aparecerán publicadas como entrevista. Espero acceda Ud.
Un abrazo
Lenin Arnulfo Velarde Paredes
Arequipa - Perú
1. ¿Cuándo se decide José B. Adolph por la literatura, cuándo dice ésta va a ser mi vida? ¿Cómo decide Adolph qué libro ya está para publicar?
Nunca "me decidí" por la literatura. La decisión es de ella. Un libro está para publicar cuando se piensa: debería mejorar esto.
2.¿Porqué se quedó en el Perú siendo que los peruanos se van, cómo es que José B. Adolph se queda?
Será porque en vez de irme, llegué. A los 5 años.
3.Parece que en sus dos últimos libros Ud. quiere cambiar los usos característicos del siglo por terminología de nuestra época. ¿Cómo cree que influye la era de las computadoras y la generación de la Internet en la escritura actual?
Depende del escritor.
4.¿Acaso quedarán atrás debido a esta modernidad los José Aureliano Buendía y los Pedro Páramos?
¿Acaso quedó atrás el Quijote con la máquina de escribir?
5.¿Le parece justo o le agrada que lo llamen como "narrador de ciencia ficción"?
Es en parte de cierto.
6.¿Cómo encuentra la literatura de hoy en día? ¿Qué opina de los autores jóvenes que están apareciendo?
Hay de todo.
7.¿Tiene algún conocimiento de literatura que no se hace en la capital? ¿Qué opina de esta?
Muy poco, como buen limeño.
8.¿De dónde sale la idea de escribir cuentos en forma de poemas?
¿De dónde salen todas las ideas?
9.¿Que hay del escritor y su relación con la piratería?
Este es un país de no lectores, entre otras cosas por falta de plata. Díganles a autoridades y editores que se muevan.
10. Por su una entrevista leída en la revista Caretas, creo que es Ud. un exceptico fundamentalista ¿cómo ve el futuro político del Perú con mentiras, patadas y moviditas de dedos?
Veo negro.




