Skip to main content.
PENSAMIENTO SOCIAL
Blog en el que se tratará diversas formas de pensar la sociedad

Artículos con la etiqueta opinion



El 24 de noviembre del 2009 se llevó a cabo el debate entre Sinesio López y Jaime de Althaus. El debate se refirió a las posturas e interpretaciones confrontadas que ambos peseen acerca de la dinámica de crecimiento económico vivida en el Perú en los últimos años.

Este debate tuvo como claro ganador a de Althaus, quien realmente revolcó a López. Pero ¿cómo lo hizo?

A lo largo de toda su exposición, de Althaus presentó una serie estudios y cifras que daban soporte a cada uno de sus argumentos. Lo que plantea centralmente es que durante los últimos años de crecimiento económico, gracias a las medidas neoliberales, se ha vivido en el Perú un capitalismo democratizador, que ha incluido en este crecimiento a sectores antes relegados, que articula diversos sectores de la economía y hace crecer el mercado interno. Todo lo cual se traduce en un constante incremento del bienestar de la población. Argumenta que si el modelo no ha conseguido mayores logros es debido a la ineficiencia del Estado en promover un mayor bienestar.

Frente a esto Sinesio López argumentó que lo que se vive es un capitalismo depredador, que ha constituido (como en el pasado) una economía de enclave que ocasiona la salida de la riqueza del país al extranjero, lo cual no beneficia a la mayoría de la población sino a un pequeño grupo ligado a las empresas transnacionales. Planteó que el enorme peso que tiene la explotación de minerales e hidrocarburos no genera ni empleo ni bienestar, ya que son actividades que no requieren mayor mano de obra al ser automatizadas. Así mismo, considera que una economía abierta con una fuerte presencia de capitales extranjeros produce una gran dependencia del exterior, lo que se ha visto con la crisis internacional.

Frente a esto de Althaus planteó que todos los argumentos de López eran mitos de la izquierda, que añoraban la época de la Industrialización por Sustitución de Importaciones, modelo que fracasó. Así, de Althaus demostró con estudios y cifras que cada uno de los argumentos de López estaban equivocados, y que más bien estas sostenían sus argumentos.

Ante esto, considero que la izquierda debe reestrucutrar su crítica anticapitalista. He escuchado a muchos miembros de la izquierda sostener las mismas ideas que López, muchas de ellas heredadas del paradigma dependentista de la década de 1970, quienes las esgrimen muchas veces (no siempre) sin tener mayor sustento. Asumiendo que las cifras presentadas por de Althaus sean verdaderas (lo cual es discutible) el capitalismo neoliberal en el Perú (bien que mal) estaría funcionando. Por ello, al considerarme yo mismo de izquierda, considero que la crítica a este modelo debe ser ontológica. Es decir una crítica al capitalismo como lo que es, una forma de organización social jerárquica y explotadora, que requiere de la extracción de plusvalía a muchos para el beneficio de pocos (sean individuos, grupos sociales, países o regiones enteras), sistema que en su versión tardía (en la que vivimos) trata a las personas no como tales, sino como consumidores en la búsqueda de mayores ganancias. Forma de organización social dentro de la cual las personas venden su fuerza de trabajo por un salario (que no representa el valor del trabajo producido, ya que parte de este es extraído por el capitalista) haciendo muchas veces labores que detestan para luego llegar a sus casas cansados y sin poder disfrutar de sus vidas. Llenando estos vacíos con programas de televisión, películas, videos musicales, que lo que buscan es que las personas sigan gastando su dinero en necesidades creadas y a través de los cuales se reproduce la idea de que esta forma de vivir es la mejor, “la más feliz”.

Por ello, si es que el modelo de “desarrollo” capitalista neoliberal está funcionando en sus términos (cosa que es discutible y mayores análisis deben ser realizados, la izquierda debe hacer estos análisis y si este modelo no funciona argumentarlo no solo con ideas sino también con estudios y cifras que sustenten estos argumentos) la izquierda debe colocar en el debate si lo que queremos es una sociedad como la descrita, o si deseamos un mundo nuevo.
null

La feria del libro acaba de terminar, espacio considerado por muchos de “difusión de cultura”. Sin embargo, lo que la feria constituye esencialmente es un espacio de reproducción de élites.

Pongámonos a pensar primero, quiénes tienen el capital económico para poder gastar su dinero en libros cuyo precio mínimo es de S/. 20. Es decir, dejar de gastar para satisfacer la canasta familiar, e ir a la feria a comprar libros. Me atrevo a decir que son quienes se ubican en los llamados niveles socio-económicos (NSE) Ay B.
Por otro lado, quiénes poseen el suficiente capital cultural para interpretar los textos especializados que se venden allí. Pues de nuevo las personas de los NSE A y B quienes han recibido en promedio mejor educación y durante más años que las personas de los demás NSE. Todo ello relacionado al capital económico y cultural de sus familias.

En este sentido, también debemos tener en cuenta consideraciones socio-espaciales. ¿Dónde estaba ubicada la feria del libro? Pues en el distrito de San Borja, ¿dónde estuvo ubicada en años anteriores? En el Jockey Plaza de Monterrico en Surco. Como vemos, la feria del libro ha estado siempre ubicada en dos de los distritos más pudientes de la llamada “Lima Moderna”, la cual a sí mismo aglutina a prácticamente todas las familias de NSE A y B. Al limitar la ubicación de la feria a estos espacios, se delimita el público a la cual está dirigida, ya que este asiste debido a sus representaciones socio-espaciales de la ciudad. Si soy de NSE Ay B y me muevo diariamente en la llamada Lima Moderna, la feria está ubicada dentro de lo que considero la ciudad. Sin embargo, si vivo en uno de los conos de Lima, donde se concentran la mayoría de familias de NSE C, D y E, muchas veces (ojo, no digo siempre) los espacios donde me desenvuelvo diariamente no son los de la llamada Lima Moderna, en este sentido mis representaciones socio-espaciales acerca de la ciudad me dicen que la feria está muy lejos, no solo espacialmente sino también de mi “posición de clase”.

Otro punto relevante es las fechas en la cual se realiza: en fiestas patrias. Y el lugar en el cual se realizó este año: en el vértice del Museo de la Nación, al lado de la Biblioteca Nacional. Estos dos elementos pueden ser interpretados en el sentido en que es el estado-nacional el que avala, difunde y quizá financia la feria. Es decir, el estado amparándose en los símbolos de la nación: fiestas patrias, museo y biblioteca, apoya este espacio elitizante, dirigido a quiénes considera sus verdaderos ciudadanos.

Es importante destacar la Feria del Libro realizada en el cono norte, la cual se realizó en el Mega Plaza. Pues bien, esta feria se realizó en el área conurbana de la ciudad de mayor crecimiento económico, ¿acaso el cono este y el sur no merecen también una feria?