25/09/10 |
Publicado por: a20022125 | Categoría Pensamiento social
- Añadir comentario | Link permanente | Visto: 245 veces |
En este post hablaré de algunas dudas que la perspectiva del Desarrollo Humano genera en mí , a raíz que, precisamente, he empezado mis estudios en esta relativamente nueva tendencia.
Primero, pienso que, aunque trate de evitarlo y tienda ser una propuesta lo más abierta posible dentro de sus limitaciones, sigue siendo una iniciativa colonial. Es decir, construida en la universidades del Norte y que se trata de difundir por el globo. No niego las buenas intenciones de sus iniciadores; no obstante, parten de concepciones acerca del significado de la libertad y sobre los "mínimos" necesarios para llevar una vida "humana" que han sido elaboradas en espacios sociales pertenecientes a la cúspide de la jerarquía social planetaria y que, por lo tanto, poseen sus propios sesgos etnocéntricos acerca de lo que es una vida buena. En este sentido, no puede ser, como sus fundadores alegan, una perspectiva normativa y universal.
Segundo, esta forma de ver el "desarrollo" no supone ni una crítica a la modernidad ni al capitalismo (debo decir que, quizá sea una de las más recientes embestidas modernas). En otras palabras, asume que las reformas deben darse dentro del patrón de organización social dominante en la actualidad: neoliberal en lo económico y democrático liberal en lo político. No va más allá, no vislumbra cambios ontológicos.
Tercero, se centra demasiado en lo "humano". Entiendo que es así pues surgió en debate con la economía, que solo se centraba en las cosas. ¿Pero acaso las plantas, los animales, la naturaleza no son igual de importantes? Esto evidencia su intrínseco carácter moderno, que pone al hombre en el centro y sobre todas las cosas. Pienso que los acontecimientos de los últimos 100 años ya han revelado las terribles consecuencias de esta idea.
A pesar de todo esto, el Desarrollo Humano me ha dado algo de paz, puesto que indica qué acciones se deben tomar para contribuir a mejorar las condiciones de vida de las personas que viven en las más precarias situaciones. No solo es análisis (como ocurre muchas veces en mi especialidad, la sociología), ni angustia posmoderna de saber que no se puede hacer nada (recurrente por estos lares en estas épocas). De algún modo, otorga pautas para hacer de este un mundo un poco más justo.
16/05/10 |
Publicado por: a20022125 | Categoría Pensamiento social
- Añadir comentario | Link permanente | Visto: 700 veces |
El otro día pensaba acerca de las posturas sumamente críticas a partir de las cuales desde las Ciencias Sociales se aborda al capitalismo como forma de organización social, y sobretodo a su más reciente vertiente neoliberal. Muchas de estas críticas, aunque no de un modo explícito, poseen una nostalgia romántica acerca de formas de vida más comunitarias y maneras de sentir menos egocéntricas. Sin duda muchas de las críticas son válidas y develan opacidades para comprender procesos e injusticias de la vida contemporánea.
Sin embargo, creo que muchas de estas críticas dejan de lado el hecho de que en realidad toda forma de organización social ha estado atravesada y ha generado (como el capitalismo) multitud de desigualdades, miseria, opresión, violencia, etc. Es cierto que el capitalismo por su intrínseco carácter masivo de producción de bienes materiales y simbólicos así como de personas —en el sentido de que su llegada a diversos espacios geográficos estuvo ligada, al final de un largo proceso histórico, con el aumento demográfico, proceso relacionado a su vez con mejoras médicas y en salubridad, ligadas al mismo tiempo al proceso capitalista— ha generado en un nivel cuantitativo mucho más sufrimiento que otras formas de organización social. Pero las demás también, si bien en menor escala, lo cual no significa menos sufrimiento.
Entonces ¿en qué quedamos? ¿es que acaso siempre ha habido y habrá sufrimiento, opresión, explotación e injusticia? ¿es que en realidad el "hombre a muerto" y ya no podemos concebir su agencia como un elemento central en la consecución de un mundo mejor? Pues yo no creo esto, considero que sean cuales sean los arreglos sociales dentro de los cuales las personas nos encontramos podemos esforzarnos, incluso desde espacios microsociales, por conseguir un mundo mejor y más justo. Considero que no debemos caer en la angustia posmoderna de que ya no podemos saber nada ni hacer nada. Pienso que si bien las perspectivas posmodernas hacen críticas agudas y valiosas de muchos pensadores y actores sociales del pasado, debemos tomar estas críticas para articular nuevos proyectos e iniciar nuevas acciones (así ya no estemos seguros de que son las correctas). Me niego a pensar que siempre habrá sufrimiento y que en realidad no podemos hacer nada por ello. Así me tilden, como una vez un profesor hizo, de moderno.