Los republicanos están tratando de enviar un mensaje (al sector de votantes republicanos indecisos)

Esta noche ha sido probablemente la primera vez que muchos estadounidenses escucharon hablar de Kim Reynolds, y es casi seguro que no será la última.

Iowa Governor Kim Reynolds. Image: https://ximage.c-spanvideo.org/eyJidWNrZXQiOiJwaWN0dXJlcy5jLXNwYW52aWRlby5vcmciLCJrZXkiOiJGaWxlc1wvMzVjXC8yMDIwMTEyNDE1MzY1OTAwMV9oZC5qcGciLCJlZGl0cyI6eyJyZXNpemUiOnsiZml0IjoiY292ZXIiLCJoZWlnaHQiOjU3Niwid2lkdGgiOjEwMjR9fX0=

La gobernadora del estado de Iowa, de 62 años, emitió la respuesta republicana oficial al discurso del Estado de la Unión de Joe Biden desde los exteriores del capitolio ubicado en Des Moines. Reynolds ha estado involucrada en la política de Iowa por más de una década. Sin embargo, es una cara nueva en el escenario nacional norteamericano: Es una líder republicana que ha logrado evitar involucrarse en las teorías de conspiración de Donald Trump, mientras que su propio partido la elogia por la respuesta pasiva que tuvo frente a la pandemia del coronavirus.

Al elegir a Reynolds para que pronuncie la respuesta al Estado de la Unión de Biden, los líderes republicanos esperan enviar un mensaje a los votantes indecisos en los Estados Unidos: No todos los republicanos son conspiracionistas del fraude electoral. Algunos republicanos son conservadores agradables y estables que simplemente quieren mantener abiertas las escuelas, bajar los impuestos y evitar que los maestros hablen sobre la “teoría crítica de la raza”. La audiencia en los discursos del Estado de la Unión es enorme (37 millones de personas vieron el de Trump en 2020) y estos discursos generan mucha atención de los medios para ambos partidos. Entonces, los republicanos quieren ser reflexivos sobre su mensaje. En un partido que parece estar empachado de MAGA, los líderes republicanos “están haciendo todo lo posible para destacar a algunos de los pocos republicanos con los que pueden contar para no decir cosas insensatas o irracionales”, dijo Sarah Longwell, estratega política republicana y fundadora de ​Votantes Republicanos Contra Trump (RVAT). Kim Reynolds es como a Mitch McConnell le gustaría que se viera su partido.

En su respuesta, Reynolds condenó los mandatos para el uso de mascarillas, el requisito de las vacunas, y el cierre de escuelas que han impedido que los niños asistan a clases presenciales. Mantener abiertas las escuelas de Iowa, dijo, es solo una parte de la “revolución a favor de los padres y de la familia que los republicanos están liderando en Iowa y en los estados de todo el país”.

Reynolds ha sido gobernadora de Iowa desde 2017, despues de que el gobernador Terry Branstad dejo el cargo para ser nombrado embajador de Trump en China. Su historia de fondo es familiar para la mayoría de los habitantes de Iowa: Luego de abandonar la universidad y ser ex-alcohólica, pareció encontrar su vocación en la política, ascendiendo de tesorera del condado a vicegobernadora y luego a gobernadora en solo unos pocos años. Los republicanos ven a Reynolds como una especie de política amalgamadora que puede atraer tanto a los moderados como a los fanáticos de Trump, alguien que no ahuyentará a los votantes indecisos que los republicanos necesitan para volver al poder en noviembre. Es amiga del expresidente y ha recibido su respaldo en el pasado. Pero ella no ha pregonado sus afirmaciones de que los demócratas se robaron las elecciones de 2020, aunque sí firmó una serie de nuevas restricciones electorales en Iowa el año pasado. “Ella no entra en temas extraños o tontos que ponen a prueba la credulidad, y admiro eso”, dijo David Oman, estratega republicano con sede en Iowa. “Ella aboga por el federalismo y el papel legítimo de los estados tal y como lo establecieron los Fundadores”. Y en este momento su índice de aprobación es 20 puntos más alto que el del presidente Biden.

Las acciones de Reynolds durante la pandemia le han significado muchas críticas de científicos y profesionales de la medicina en Iowa, así como de los demócratas en el estado. Sin embargo, ha recibido grandes elogios de los miembros de su propio partido. Reynolds nunca emitió una orden de cuarentena para Iowa, y permitió que los bares y restaurantes del estado permanecieran abiertos. A pesar de que los hospitales estaban repletos de pacientes, se abstuvo de imponer cualquier mandato para el uso de máscaras, e incluso intentó bloquear a las ciudades de Iowa para que no impusieran sus propios mandatos -hasta después de las elecciones de noviembre de 2020- En enero de 2021, Reynolds requirió que las escuelas ofrecieran clases presenciales.

La gobernadora también ha sido elogiada por sus acciones más allá del COVID-19. Durante el verano, firmó una ley que prohíbe a los educadores enseñar que Estados Unidos o Iowa son fundamentalmente racistas, y está presionando para aprobar un proyecto de ley que exigiría que los distritos escolares publiquen planes de estudio y listas de lectura en línea. “Los republicanos creen que los padres importan”, dijo Reynolds en su discurso de esta noche. “Tienen derecho a saber y opinar sobre lo que se les enseña a sus hijos”. Reynolds está vehementemente en contra del aborto y ha apoyado una ley que se está considerando en la legislatura estatal que prohibiría a las mujeres y niñas transgénero practicar deportes femeninos. “Reynolds representa lo que significa liderar con convicción y verdadera fe en nuestros conciudadanos”, dijo el líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, en un comunicado que anuncia la selección de Reynolds para dar la respuesta al Estado de la Unión. “Ella manejó el COVID prefiriendo elegir la libertad sobre la cuarentena y la responsabilidad personal sobre los mandatos, lo que condujo a una recuperación económica real durante la pandemia. Mantuvo a los niños dentro de las escuelas y la teoría crítica de la raza fuera de ellas”.

Los líderes republicanos ven este mensaje como un modelo para el éxito en las elecciones intermedias porque ya funcionó antes. El republicano Glenn Youngkin, un ejecutivo de capital de riesgo suburbano de buenos modales que se opuso a los mandatos de COVID y la teoría crítica de la raza, derrotó al demócrata Terry McAuliffe en la carrera para la gobernatura de Virginia en noviembre. Al mantenerse vago sobre su lealtad a Trump, Youngkin pudo hacer de la elección practicamente un referéndum sobre Biden y la dirección que le esta dando al país, en lugar de centrarla en el expresidente. Al final, ganó votantes independientes en Virginia por dos dígitos. “Tienes que darles permiso para votar por los republicanos”, dijo Tom Davis, un exrepresentante republicano de Virginia. Alguien como Reynolds les da a los votantes ese permiso. “Ella no es amenazante, es atractiva… un buen rostro para el partido”, dijo Davis.

Muchos republicanos, y especialmente los líderes del partido en el Congreso, McConnell y McCarthy, están ansiosos por que personas como Reynolds y Youngkin sean vistos como los rostros y el futuro de su partido. Pero al empujarlos al frente, están ocultando la realidad actual del Partido Republicano. Los candidatos que se postulan para juntas escolares, legislaturas estatales y gobernaciones en todo Estados Unidos están haciendo campaña basandose en las mentiras de la elecciones robadas a Donald Trump, respaldando teorías de conspiración desquiciadas e intentando eliminarse del MAGA entre ellos mismos. Las representantes Marjorie Taylor Greene y Lauren Boebert gritaban “construir el muro” durante el discurso de Biden. “Simplemente hay un ala creciente del partido cuya única razón de ser es apoyar a Trump y repetir sus afirmaciones descabelladas”, dijo Longwell. La “circo-cificación del Partido Republicano”, agregó, es solo el comienzo.

Elaine Godfrey – 3/2/2022 – 11:16 PM

Traducido de: The Atlantic