El Concepto de Familia no Tradicional

En el derecho de familia estadounidense son cinco los casos mas representativos al momento de analizar el tema de familias no tradicionales. El primero de ellos es Marvin v. Marvin (122 Cal. App. 3d 871; Ca. 1976), el segundo es Bashaway v. Cheney Bros. (987 So. 2d 93; Fl. 2008), luego viene Village of Belle Terre v. Boraas (416 U.S. 1; SCOTUS), después Borough of Glassboro v. Vallorosi (568 A.2d 888; Nj. 1990) y, por último, Penobscot Area Housing Development Corp. v. City of Brewer (434 A.2d 14; Me. 1981).

El primer caso esta relacionado con el litigio que sobrevino cuando, luego de su separación, el famoso actor Lee Marvin fue conminado por su ex-pareja, Michelle Triola Marvin, a pagarle una manutención a cambio del tiempo que ella le dedicó al actor sacrificando su carrera como actriz a cambio de ser ama de casa (1976). La ex-pareja de Marvin adujo que ambos habían acordado el intercambio por medio de un contrato oral: “in return defendant agreed to ‘provide for all of plaintiff’s financial support and needs for the rest of her life'” (sic). Cabe indicar que ambos nunca se casaron, solo fueron convivientes. La Corte Suprema de California falló a favor de Marvin, y aunque esto significó una victoria para el actor, la Corte consideró un pequeño pago de reconocimiento a la ex-pareja de Marvin que luego se denominaría “Palimony” (una suerte de “alimony” pero para parejas no casadas).

El segundo caso es una demanda de “Loss of Consortium” (daños) por parte de Judith Bashaway contra la Cia. Cheney Bros. (2008) por las lesiones que su pareja del mismo sexo (Melinda Garrison) sufrió en un accidente automovilístico causado por la empresa demandada. En este caso estamos ante una pareja del mismo sexo, no casada o carente de unión matrimonial demandando por una figura jurídica en derecho de familia que, según el District Court of Appeals of Florida, solo aplicaba a las parejas legalmente casadas. En esta ocasión, Judith Bashaway perdió el caso por no estar casada, a pesar de tener una relación muy comprometida, íntima y de larga data con su pareja. De acuerdo con el razonamiento de la Corte, una relación íntima comprometida y de largo plazo no podía ser considerada como el equivalente de un matrimonio legalmente válido a los efectos de una demanda por “Loss of Consortium”. En otras palabras, ante los ojos de la Corte Bashaway y Garrison no estaban legalmente casadas, y por lo tanto no existía una relación marital de la que pudiera derivarse una demanda por “Loss of Consortium”. Recuerden, este era el año 2008, es decir, ya existia Goodridge v. Department of Public Health en Massachusetts (2003), aunque no Obergefell v. Hodges (nivel federal hasta el año 2015).

El tercer caso, Belle Terre (año 1974), es mas interesante ya que a este le fue otorgado el famoso “certiorari” por parte de la Corte Suprema de los Estados Unidos, llegando asi al foro de la mas alta y respetada corte del país. Aquí la SCOTUS analizó el caso de una ordenanza que definía el concepto de familia como una o más personas relacionadas por sangre, adopción o matrimonio, o no más de dos personas no relacionadas, viviendo y cocinando juntos como una unidad familiar, excluyendo expresamente del término los conceptos de alojamiento, pensión, fraternidad o casas de morada múltiple. La Corte de Primera Instancia consideró la ordenanza como constitucional, sin embargo, la Corte de Apelación revocó la decisión de la corte inferior valorando la regulación de Belle Terre como inconstitucional. La SCOTUS, sin embargo, en una objetable aplicación del Rational Basis Standard of Review en lugar del Strict Scrutiny Standard, revirtió la decisión de la Corte de Apelaciones y confirmó lo decidido por la Corte de Primera Instancia señalando que la reglamentación no implicaba ningún interés constitucionalmente protegido; a saber, la ordenanza no prohibía a las minorías raciales vivir dentro de la ciudad. La ordenanza tampoco afectaba derechos fundamentales tales como el derecho al voto, el derecho de asociación, el derecho de acceso a los tribunales o algún derecho relacionado a la privacidad.

Esta racha de decisiones respecto del tema familias no tradicionales, mostraría un pequeño cambio con Glassboro v. Vallorosi (1990). En efecto, la Corte Suprema de Nueva Jersey señaló que, a diferencia de los casos anteriores, la ocupación de una vivienda por estudiantes no relacionados puede mostrar estabilidad, permanencia y podría describirse como el equivalente funcional de una familia. Para la corte, un grupo de estudiantes universitarios de primer año que compartían una casa de manera permanente y con funciones organizadas si podía ser considerada una familia.

Sin embargo, y a diferencia del caso anterior, tenemos la decisión en el caso de la Corporación de Desarrollo de Viviendas del Área de Penobscot (demandante) que proporcionaba viviendas para personas con discapacidad mental. Penobscot compró una casa en la Ciudad de Brewer (parte demandada) en la cual tenía planeado alojar a seis personas con discapacidad mental junto a dos de sus empleados para el debido cuidado de aquellas seis personas. Estos dos empleados también vivirían en dicha casa pero de forma rotativa. El detalle era que la casa que Penobscot había adquirido estaba ubicada en un área zonificada para el uso residencial de una sola familia.

Penobscot solicitó a la ciudad de Brewer un permiso de ocupación, sin embargo, el funcionario encargado del cumplimiento de los reglamentos en la ciudad les negó dicha solicitud, aduciendo que el uso que Penobscot tenia pensado para la casa no cumplía con la “definición de familia” de la ciudad y, por lo tanto, no podía permitirse su morada en este distrito con zonificación residencial. En efecto, las reglas de zonificación de la ciudad incluían en su definición de familia a “un grupo de personas que viven juntas en una relación doméstica o basada en un vínculo doméstico”. La regulación distinguía explícitamente a los grupos de personas que viven en pensiones, fraternidades u otras viviendas similares al tipo de vínculo doméstico defendido por la ciudad de Brewer. El Comité de Apelación de la ciudad de Brewer y la corte superior confirmaron la decisión del funcionario encargado de la aplicación del código. La Corporación de Desarrollo de Viviendas del Área de Penobscot apeló.

La Corte Suprema de Maine señaló que la cuestión era dilucidar si un grupo de personas mentalmente discapacitadas viviendo juntos en un hogar cumplía con la definición de familia para los fines de la zonificación residencial de la ciudad de Brewer. De acuerdo con la decisión emitida por el magistrado Nichols (Supreme Judicial Court of Maine 434 A.2d 14, Me. 1981), esta clase de grupo no cumplía con la definición de familia para los fines de la zonificación residencial de Brewer. De acuerdo a su razonamiento, si las reglas de zonificación consideraban individuos vinculados por un vínculo doméstico en la definición de familia, esa inclusión implicaba la existencia de la figura de un jefe de hogar que viviera en la casa. Esta figura de autoridad lleva a las personas no relacionadas por un vínculo doméstico a la definición de una estructura familiar tradicional. Así, un hogar con individuos que comparten ese tipo de vínculo interno contrasta con un hogar en el cual viven individuos separados que viven juntos de forma casual, como sucede con una pensión o una fraternidad, las cuales se encuentran distinguidas en el reglamento de zonificación de la ciudad.

En el presente caso, el uso planeado de la casa por parte de la Corporación no incluye una figura de autoridad de cabeza de familia. A pesar de que el personal de la Corporación sería el encargado de mantener la casa y viviría en ella durante las noches, ninguno de ellos estaría viviendo permanentemente en la casa, ya que este personal estaba sujeto a rotación. Además, los residentes de la casa no podían ser considerados como permanentes. La estadía promedio de un residente era menor de dos años, y los residentes no tenían control sobre quién se queda y se va.

En resumen, el uso planeado para la casa por parte de la Corporación era más similar a una pensión o una fraternidad que a una familia tradicional. La Corte Suprema de Maine consideró que la decisión de la Comisión de Apelaciones que estableció que este grupo de personas con discapacidad mental que vivía en la casa de la Corporación no cumplía con la definición de familia bajo las regulaciones de zonificación de la ciudad era razonable. La decisión de la Comisión fue confirmada.

Casos: justia , scocal standford.edu

 

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