Sobre los concursos de diseño y el fin inminente del diseño

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COFIDE, impotante institución que impulsa el crecimiento económico y social del país, está convocando a un Concurso Corporativo para la elaboración de su logotipo institucional.

Importante trabajo. Gran cliente. Mal proceso. Peor tajada. ¿Por qué? Veamos:1. Importante trabajo: COFIDE como cliente es una institución de gran nivel. Generar una nueva identidad visual para dicha institución es de por sí un gran reto, tomando en cuenta que su actual logotipo es de por sí muy bueno y está bien posicionado dentro de su esfera de recepción visual: en el mundo empresarial y financiero es fácil reconocer a COFIDE. El reto de hacer un nuevo logotipo esmayor por cuanto es inevitable pensar paralelamente en las aplicaciones y procesos de identificación posteriores.

2. Gran cliente: Por la envergadura del mismo. COFIDE no es un cliente pequeño y desconocido. Al contrario. Yo mismo, aunque sé muy poco sobre la institución entiendo de su impacto e importancia en la sociedad, al ser citado numerosas veces en noticias y medios de comunicación.

3. Mal proceso: Vamos ahora a lo que importa. La convocatoria a concurso. El planteamiento es malísimo. Razones:

a. En las bases se establecen los conceptos e ideas de COFIDE, a manera de brief. Sin embargo, se da a los participantes la opción de plantear “otros conceptos” que deberán ser justificados. ¿No es esto contradictorio? ¿No complica esto aún más la labor del competidor? ¿Primaría mi visión de la institución sobre las que ellos han planteado de antemano?

b. Hay dos categorías: Interna, para el personal de COFIDE; y Externa, para el resto, lo que incluye a entendidos en la materia del “buen” diseño. Y hay dos requerimientos diametralmente opuestos: Para la categoría interna, la propuesta en papel bond impreso o a mano; para la categoría externa, en papel impreso y en formato digital. ¿Doble criterio calificador? ¿Doble premio? ¿Es el trabajo de un profesional de las comunicaciones equiparable al de un personaje del común?

c. El jurado es el cliente y funcionarios y personal convocado. No hay especialistas en la materia. En suma cuenta, ¿para qué el formato de concurso privado-público si sólo el cliente va a revisar las propuestas?

4. Peor tajada: El premio es un viaje todo incluído al interior del país para dos personas durante 3 días y dos noches al ganador. Mención honrosa y premios sorpresa a los “otros”. Je, je, je. Con ese premio y dado el cliente y su importante rol mejor es no participar (al menos si es profesional del diseño). Ni siquiera me dicen a qué lugar me llevarían (el interior puede ser Churín).

En suma cuenta, el concurso es trascendente en virtud y beneficio del cliente pero en desmedro de los profesionales del diseño y la comunicación visual. Me causa sonrisa pero no me sorprende. Si en España premian diseños cuasi copiados, como el logotipo del Gobierno de España, aquí que se puede esperar.

A éste respecto, comparto unos artículos interesante de lectura obligada, para no ser timados y de paso maltratados:

El logo del Gobierno de España y el fin de la historia del Diseño Gráfico (II)
Cuando convocar un concurso de diseño (y cuando no)

Opine y saque sus conclusiones:

¿Participaría (si es diseñador)?
¿Estamos llegando al punto en el que ya no hay nada nuevo qué diseñar (fin del diseño)?

Puntuación: 4.00 / Votos: 2

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