¿Sembramos biocombustibles o alimentos?

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¿Sembramos biocombustibles o alimentos?

Expreso

Falta de liderazgo y reglas claras enfrentan de manera irracional alternativas de desarrollo agrícola.
La actual administración gubernamental empezó a dar sus primeros pasos anunciando el impulso a sembríos de plantaciones para biocombustibles a lo largo y ancho del país, para estar en consonancia con las tendencias globales de disminuir los efectos contaminantes del petróleo en el parque industrial, en especial del mercado automotriz.

Los inversionistas, siempre atentos a las oportunidades de inversión, aceptaron el reto presidencial y empezaron a desarrollar proyectos de inversión que, de acuerdo a estimaciones del Ministerio de Agricultura, superan en la actualidad los US$ 520 millones.
Afianzaron su entusiasmo, al conocer que la Ley de Promoción del Mercado de Biocombustibles (Ley 28054, promulgada en el 2003) iba a ser puesta en marcha, con las modificaciones y adecuaciones del caso, lo cual aseguraba su inversión.
En efecto, como parte de la promoción para preparar el terreno, se aprobaron reglamentos para que las refinerías empiecen a combinar biocombustibles tanto al diésel (biodiésel) como a las gasolinas (gasohol), para reducir el impacto del plomo y de los carburantes en el medioambiente y por la tanto en la salud humana.
Sin embargo, ese impulso inicial fue acallado por la denuncia mundial relacionada a que se estaban sacrificando enormes extensiones de tierras dedicadas al cultivo de alimentos para dar paso al sembrío de plantaciones para biocombustibles, ocasionando una escasez de alimentos y, por lo tanto, una disparada de precios que golpeaba aún más la canasta familiar de los más pobres.
Este hecho, que también llegó al Perú al elevarse dramáticamente los precios en chacra, hizo que algunos sectores presionaran al gobierno para que deje de lado el impulso al sembrío de plantaciones para combustibles, “porque se pone en peligro la seguridad alimentaria de los peruanos”. Y el gobierno cedió a la presiòn
Hoy los inversionistas se enfrentan a un panorama incierto ante la ausencia de liderazgo de parte del gobierno y la inexistencia de una política pública que respalde la promoción del cultivo de plantaciones para biocombustibles.

En este contexto, el investigador de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), Juan Luis Dammert, recalcó que antes de impulsar el cultivo de biocombustibles es necesario que se incorpore una norma en la que se tenga en cuenta consideraciones ambientales y sociales.
“Se debe conocer de qué manera se va a promocionar los biocombustibles, el tipo de cultivos, las áreas específicas y nivel de escalas en la producción de cultivos energéticos o agro combustibles”, precisó.
Por su parte, el presidente del Comité Especial de Biocombustibles de la Sociedad Nacional de Industrias (SIN), Ariel Loebl garantizó que los cultivos de los biocombustibles se realizan específicamente en áreas degradadas convirtiéndolas en zonas productivas dando oportunidad a que agricultores (propietarios de sus tierras) se vuelvan en “socios” al participar en estas actividades.

“Las grandes empresas trabajan con pequeños agricultores a través de un fideicomiso, lo que garantiza un respaldo económico a los actuales propietarios que entregan sus tierras. Nosotros ponemos la inversión y la tecnología, haciéndonos de alguna manera socios en este mercado”, sentenció.

Los cultivos en cuestión
En el caso de la producción de etanol en el país se cuenta con extensas hectáreas de cultivos de caña de azúcar, sorgo, entre otros y para biodiésel se tienen los cultivos de palma aceitera, jartropha, canola, etc.

A manera de ejemplo, para producir etanol, sólo en el desierto de Piura se están habilitando alrededor de 40,000 hectáreas de caña de azúcar en zonas antes áridas utilizando el sistema de riesgo tecnificado que exige el Ministerio del Ambiente (Minam).

Esta sería una oportunidad para el desarrollo agroindustrial porque generaría empleo en zonas rurales, además de desarrollo industrial por la instalación de plantas de procesamiento de la biomasa, y con ello, más puestos de trabajo.

Además, el impacto comercial puede ser alto al requerirse centros de acopio de materia prima y centros de distribución mayorista y minorista, que propiciarían mejorar la infraestructura para la articulación comercial en el mercado nacional.

Ante esta oportunidad de desarrollo, los agricultores de las regiones de San Martín, Ucayali, Piura y Lambayeque decidieron involucrarse en iniciativas de siembra de biocombustibles formando así las mesas técnicas en sus respectivas regiones.

Uso de tierras y agua
Hasta el momento las ventajas de los biocombustibles nos dan un panorama óptimo; sin embargo, para satisfacer la creciente demanda se requerirá de extensas áreas de terreno, lo que podría originar la utilización de tierra agrícola destinada a la producción de alimentos y significaría reducir los terrenos disponibles para ser reemplazada por monocultivos de biocombustibles.

Además, la transformación de bosques que prestan servicios ambientales para cultivos energéticos puede fragmentar hábitats, afectar el suelo y la biodiversidad agregando una mayor utilización de grandes cantidades de agua.

“Ya se han registrado conflictos socioambientales asociados a los biocombustibles, referidos a la propiedad de las tierras y al uso de recursos hídricos”, precisó Dammert.

Liderazgo ausente
Este debate, en el que lo más racional es buscar la complementariedad de ambos enfoques, se enciende más al carecer de un liderazgo y la implementación de reglas claras que determinen por ejemplo, cuáles zonas pueden ser destinadas al cultivo de biocombustibles y cuáles no.

El experto en temas de hidrocarburos, Alejandro Indacochea, aseguró que el gobierno no ha definido qué sector ministerial debe encabezar el tema, agregando que la norma no es clara, lo que genera imprevistos cambios en su aplicación.

“No hay una política clara sobre la Ley de Promoción de Biocombustibles, lo que conlleva a cambios imprevistos. Las imprecisiones se dan en la fecha de aplicación de ley. A esto se suma la falta de liderazgo de un ente ministerial que se encargue de tomar el tema”, precisó.

Por su parte, el especialista Dammert manifestó que urge aplicar una política pública que involucre un complejo planeamiento multisectorial encabezado por el Ministerio de Energía y Minas y los demás ministerios entre ellos Agricultura, Ambiente y Producción.

Además, planteó destinar un instrumento de evaluación ambiental estratégico con participación del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan) encargando a la Presidencia del Consejo de Ministros tal aplicación.

Matriz energètica
El Perú tiene el objetivo de dividir su matriz energética en tres fuentes para el 2011: petróleo (33%), gas (34%) y energías renovables (33%). No obstante, la contribución de los biocombustibles para reemplazar la demanda del petróleo será bastante limitada, y se requerirán otras energías renovables para cumplir con la meta de 33%. Además, el desarrollo de los biocombustibles en el Perú presenta una paradoja. Ante la perspectiva de que aumente la demanda por diésel y se reduzca la de gasolina, el Perú necesitará de mayor producción de biodiésel. Sin embargo, a la fecha el país está en mejores condiciones para la producción de etanol que de biodiésel.

Los biocombustibles en los grifos
En marzo de 2005, se publicó el reglamento (DS 013-2005-EM), que estableció el cronograma para el inicio de la comercialización obligatoria de los biocombustibles pero fue modificado en abril de 2007 (DS 021-2007-EM) cuando se fija un nuevo cronograma del cual hoy está vigente. La norma precisa que a partir del 1 de enero de 2009 se dará el uso obligatorio del diésel B-2 (2% de biodiésel, 98% de diesel) mientras que desde el 1 de enero de 2010 será obligatorio el uso de la gasolina ecológica “gasohol” (7.8% de alcohol carburante y 92.2% de gasolina).

la cifra
75%
del incremento de los precios de alimentos han sido causados por la producción de los biocombustibles, según el Banco Mundial.

El dato
Brasil es el mayor productor de etanol en el mundo con una producción de 17 mil millones de litros registrada entre el 2005 y 2006.
MARIBEL HUAYHUAS

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Un pensamiento en “¿Sembramos biocombustibles o alimentos?

  1. victor hugo

    en realidad no se quien es elque inspira este analisis de un recorrido por todas las dependensias gubernamentales y una estadistica de los grifos, por que en preservacion y propagasion estas en verdad fuera de el cambio climatico , NO SON ESTADISTICAS, solo observa y veras que el cambio es mayor que la capasidad humana, millones de has. sepierden por agentes naturales, unete a clima de cambio

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