Artículo sobre SAP y Poder Judicial (en Argentina)

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¿Se puede acordar con un no cuerdo? (En problemas de familia)

Por Eduardo Sirkin *

Cuerdo tiene una acepción liminar a persona física que está en su
juicio, equilibrado, prudente, reflexivo, etc.

No obstante el concepto, por lo general no existe persona que tenga un
certificado de cuerdo, ni una resolución judicial que lo declare como tal.

Como excepción viene a mi memoria un Jury de enjuiciamiento realizado
entre 1970 y 1971 en Argentina a un magistrado titular de un Juzgado
Nacional en lo Civil a quien acusaban de insano, se llamaba José M.
Cámpos Fue defendido por un prestigioso profesor de derecho Penal, el
Dr. Mario Oderigo y obtuvo sentencia absolutoria.

La conclusión podría ser que dicho magistrado obtuvo certificado de
cuerdo y mas allá de la ironía, lo mismo podríamos decir de personas
que son falsamente acusadas por familiares para obtener la declaración
de incapacidad, insania o prodigalidad, y la sentencia rechaza la
imputación y consiguiente declaración.

Sobre este tópico me remito a: SIRKIN, Eduardo “Acerca del Proceso de
Declaración de Demencia” en elDial.com del 19-06-08 (elDial – DCE58),
ya que no es el objetivo del presente artículo.

Reitero que para fines de año y ante la proximidad de las ferias
judiciales de enero se ha generalizado, para impedir el contacto de
los menores con el padre no conviviente la proliferación de denuncias
de abuso sexual, tema sobre el que Diego IPARRAGUIRE ha escrito un
artículo enjundioso publicado en elDial.com del 30-11-2006 bajo el
título: “El régimen de comunicación de los hijos con el padre no
conviviente. Consecuencias y posibles soluciones de las denuncias por
Abuso Sexual de un padre contra el otro”

Podemos encontrarnos frente a un “Síndrome de alienación Parental”
S.A.P. sobre el cual se explayó el Dr. Carlos M. Díaz Usandiváras “El
síndrome de alienación parental. Una forma sutil de violencia en el
post-divorcio” , ficha del Seminario intensivo de Psicología Forense,
dictado en el Colegio de Psicólogos de San Isidro en 1993. (citado por
IPARRAGUIRRE) .

En la cruda realidad hay denuncias infundadas a las que hasta que se
demuestre la sinrazón y que el padre denunciado es el más idóneo para
ocuparse de los hijos, será el progenitor sospechado durante el
proceso, sea de cautelares, de suspensión o pérdida de patria
potestad, de impedimento de contacto, prohibición de acercamiento,
etc. al amparo de lo dispuesto en la ley 24.417 o la que rija en cada
provincia (vgr: Provincia del Chaco: Ley 4.175/1995; Provincia de
Chubut: Ley 4.118/1995; Provincia de Corrientes: Ley n* 5.019/1995;
Provincia de San Juan: Ley 6.542/1995; Provincia de Santiago del
Estero: Ley 6.308/1995; Provincia de Misiones: Ley 3.325/1995;
Provincia de Río Negro: Ley 3.040/1996; Provincia de Santa Fe: Ley
11.529/1997; Catamarca: Ley 4.943/1998; Provincia de San Luis: Ley
5142/1998; Provincia de La Rioja: Ley 6.580/1998; Provincia de Jujuy:
Ley 5.107/1998; Provincia de Entre Ríos: Ley 9198/1999; Provincia de
Mendoza: Ley 6.672/1999; Provincia del Neuquén: Ley 2.212/1999 y en la
Provincia de La Pampa su incorporación con la reforma al Código
Procesal. Tucumán: Ley 7264/2003.) O lo dispuesto en el art. 232 del
CPCCN y art. 3º de la Convención Internacional de los Derechos del
Niño Ley 23.849 y C.N; la ley 26.061 de Protección de niños, niñas y
adolescentes; nuestra Carta Magna; la Convención sobre la Competencia,
Ley aplicable, Reconocimiento, Ejecución y Cooperación en Materia de
Responsabilidad Parental y Medidas de Protección de los Niños, etc.

En muchos casos hay progenitores que formulan la denuncia, obtienen la
cautelar y al amparo de la prohibición de contacto se van de
vacaciones con los menores munidos de la protección judicial a modo de
coraza, e invocando el interés superior del o los menores los
perjudican notoriamente impidiendo el contacto con el padre o madre en
su caso, en compañía de sus parejas actuales. (SIRKIN, Eduardo “Las
fiestas y los conflictos familiares” en elDial.com del 21-12-2006)
(elDial – DCA8C)

Está en los jueces investigar de inmediato para evitar males mayores
tomando las medidas adecuadas a favor de los menores aún a desmedro de
los padres biológicos para determinar cual es la persona idónea para
su cuidado y educación.

Al respecto también me he referido en: SIRKIN, Eduardo “Algo más sobre
presunciones en la Violencia psíquica y en los conflictos familiares”
en elDial.com del 04-05-2006 (elDial – DC8) Aclaración: El citado
artículo fue publicado en la Revista “Derecho de Familia” Directora:
Dra. Cecilia Grosman, Ed. LexisNexis nº 28 p.121 y sig. y
recientemente en “Temas de Derecho Procesal”, Tribunal Supremo de
Justicia, Colección Estudios Jurídicos nº 15, Caracas / Venezuela
2005, Volumen II pag. 451 y siguientes

La comprensión de los operadores jurídicos de estos tópicos exige
ilustrarse teórica y empíricamente sobre el S.A.P.; las falsas
denuncias de abuso; asistencia a cursos; actuar
interdisciplinariam ente con Asistentes Sociales; Psicólogos/as;
Psiquiatras; Counselors, y aún así torna a nuestro juicio insuficiente
la actitud de los jueces, si no toman decisiones inmediatas, tanto al
inicio de los procesos, como cuando se demuestra que la denuncia es
falsa.-

El cúmulo de tareas, las derivaciones y delegación de funciones a la
espera de una opinión que dé sustento a su criterio, causan demoras
injustificadas en perjuicio de quienes las Convenciones y leyes
pretenden proteger, y siempre al amparo del “interés superior del
niño”, pero pensamos que el espíritu y texto de la Convención, como el
aludido interés, en muchos casos, aunque así se sostenga, se deja de
lado- SIRKIN, Eduardo, “Impedimento de contacto de hijos menores con
su padre o madre no conviviente” (elDial – DC94A)

Es sabido que la separación de los niños de uno de sus progenitores
por lapsos superiores a los 4 ó 6 meses, torna dificultosa la
revinculación, especialmente cuando reciben diariamente el comentario
para lavar su mente de diatribas en contra del alejado padre, que lo
llevan a un convencimiento tal, difícil de reparar, no siendo
justificativo alguno que algún juez piense –deslindando
responsabilidad propia- que el niño “hará terapia” como ha ocurrido en
Argentina.-

Pero uno/a que así piense es suficiente para mantener el daño al no
tomar decisiones como desafectar a los niños del entorno familiar de
la madre desequilibrada, disponer una inmediata revinculación con el
progenitor para que el mismo pueda con sus hijos revalorarse como
papá; disponer el tratamiento correspondiente a quien causara tanto
daño y en caso de resistencia, ordenar su internación y eventualmente
el Defensor de Menores, que es el representante promiscuo de los niños
menores e incapaces formule la denuncia correspondiente, nombrándose
curador para la presunta incapaz hasta el dictado de una sentencia.-

En relación a las medidas a tomar, la única norma que ordena una
audiencia previa a resolver con intervención del Ministerio Pupilar es
el art. 264 ter del Código Civil, y muchos jueces lo aplican a toda
clase de conflictos, aún estando bien intencionados, por la
generalizada opinión –no compartida por mi- de intentar soluciones
consensuadas, en desmedro de decisiones inmediatas que podrán poner
límites o dar comienzo a una revinculación.

Art. 264 ter. C.C.– (Texto incorporado por ley 23264). En caso de
desacuerdo entre el padre y la madre, cualquiera de ellos podrá acudir
al juez competente, quien resolverá lo más conveniente para el interés
del hijo, por el procedimiento más breve previsto por la ley local,
previa audiencia de los padres con intervención del Ministerio
Pupilar. El juez, podrá aun de oficio, requerir toda la información
que considere necesaria, y oír al menor, si éste tuviese suficiente
juicio, y las circunstancias lo aconsejaren. Si los desacuerdos fueren
reiterados o concurriere cualquier otra causa que entorpezca
gravemente el ejercicio de la patria potestad, podrá atribuirlo total
o parcialmente a uno de los padres o distribuir entre ellos sus
funciones, por el plazo que fije, el que no podrá exceder de dos años.

Así en casos de violencia familiar, donde debe determinarse la
exclusión del hogar del imputado como violento fijan una audiencia en
algunos casos, en otros dan traslado por 48 hs. omitiendo la
notificación con carácter personal, en otros son recibidos el mismo
día y en un ámbito pequeño donde no harán más que exacerbar el
conflicto y salvo honrosas excepciones como magistrados de la Cámara
Nacional en lo Civil y de otra jurisdicción como la de Zárate ,
Provincia de Buenos Aires, en asuntos de familia en los que los tres
integrantes recibieran a las partes con sus letrados y presente la
Defensora Pupilar, el resultado es negativo.

Anticipé que no comparto la generalizada opinión de intentar
soluciones consensuadas en la mayoría de los casos, porque me atrevo a
sostener que el violento no se cura y por su caracteropatí a no admite
normas ni límites que no sean los que le son impuestos (pone en
ejercicio su seducción en simulación frente a terceros (SIRKIN, H.
Eduardo “La violencia familiar y la seducción del violento” (DJ
1996-2-992), con la aclaración que llamo “caracteropatí a” sin
implicancias patológicas para que no pueda interpretarse que es una
enfermedad y por ende justificable.

Por eso es que las peticiones de tantas medidas en muchos casos son
resistidas por el juzgador al enfocar la violencia sólo del punto de
vista humano, físico y psíquico, y permitir por omisión un desamparo
material aunado al comentado.-

Aun en esos casos, se corre el riesgo de sucumbir en las redes del
simulador/violento manteniendo situaciones que debieron concluir con
la premura del caso.-

Ha sido descripta con precisión la caracteropatí a del psicópata y muy
fundadamente, desprendiéndose que el psicópata responde a una
insatisfacció n inmensa reforzando su disconformidad con los límites
que le pone el sistema social.-

Muchos padecen de “concretismo” ,-ideas fijas-, avasallar cualquier
norma, obstáculo o persona que intente detenerlo en la obsesión de
conseguirlas. –

El egocentrismo es otro ingrediente importantísimo de su personalidad,
actuando con descalificació n constante hacia sus seres cercanos.-

La mitomanía complementa los anteriores, ya que relacionado con su
estrechez mental y concretismo aludido, imagina situaciones que vive
como reales y luego las traslada a sus actos y expresiones. –

La seducción referida anteriormente es otra de las peculiaridades con
que cuentan muchos violentos y unidos a la simulación, la mitomanía,
el egocentrismo y viveza (perdón por el rótulo vulgar) pueden envolver
a jueces, abogados, partes afectadas, profesionales designados y demás
auxiliares, no obstante los estudios, formación y experiencias que
tengan.- (SIRKIN, Eduardo y SIRKIN, Valeria “La Mujer y la
globalización. Enfoque existencial. Evolución hacia la igualdad. Los
retos de la legislación para erradicar la violencia de género en
Argentina” en elDial.com del 15-05-08) (elDial – DCE0E)

Tanta protección al núcleo familiar, imprescindible por cierto, más la
evolución del ser humano mujer en distintos órdenes de la sociedad,
(estudiantes, profesionales, ejecutivas, políticas, con cupos en los
distintos cargos, etc) ha introducido en la sociedad por oposición al
“machismo” una visión “hembrista” contradictoria porque en su lucha
por “igualdades” han obtenido su cometido, pero en la lucha judicial
se siguen mostrando como víctimas y en muchísimos casos utilizando a
los hijos como botines o trofeos de guerra, desconociendo que en ambos
casos previo a ello hubo muerte, avasallamientos, destrozos,
violaciones, etc.

Botín: calzado antiguo de cuero que cubría todo el pié y parte de la
pierna. Despojo que se concedía a los soldados, como premio de
conquista en el campo o plazas enemigas Diccionario de la RAE, TºI p.
210. También era lo que traían de las batallas los soldados para
mostrar cuántos enemigos habían matado. Trofeo: Despojo obtenido en la
guerra. Monumento, insignia o señal de una victoria. Diccionario de la
RAE, TºII P. 1343 (SIRKIN, Eduardo y SIRKIN, Valeria, cit.supra)

Si nos encontramos con uno de los progenitores que se encuentra
desequilibrado, o es una persona emocionalmente frágil, instable, con
distorsiones cognitivas, o es un violento que además tiene intención
de dañar, llegamos a la conclusión que el intento bien intencionado de
muchos magistrados se da de bruces con la decisión inmediata a tomar.

Por lo tanto la respuesta a mi juicio de la frase que acuñara hace
muchos años y que a pesar de su obviedad les ha gustado a muchísimos
terapeutas y operadores jurídicos, es que: no se puede acordar con un
no cuerdo.

(*) Profesor Adjunto de Derecho Procesal Civil de la Facultad de
Derecho de la UBA. Docente desde hace 43 años de la materia en dicha
Facultad. Abogado en ejercicio desde hace 45 años. Subdirector del
Departamento de Derecho Procesal de dicha Facultad. Ex docente de la
Escuela de Iniciación profesional del CPACF. Presidente de la Comisión
de Derecho Procesal de la AABA. Director y Docente del Curso de
Iniciación Profesional Área Procesal Civil y Comercial de dicha
Entidad. Ex Profesor Adjunto de Derecho Procesal en las facultades de
derecho de las Universidades de Belgrano y El Salvador. Ex Subdirector
de Doctrina Judicial de Editorial La Ley. Ex Director de la Sección
Procesal del Instituto de Asuntos Legislativos de la Federación
Argentina de Colegios de Abogados. Miembro de la Asociación Argentina
de Derecho Procesal. Miembro de la Sección Procesal de la Comisión de
26 Juristas del país, designada por el Ministerio de Justicia de la
Nación para el Digesto Jurídico Nacional. Autor de más de 150 trabajos
sobre la materia; disertante en Jornadas, Cursos y Conferencias en
Capital e interior del país. Designado “Profesor Consulto” por el
Consejo Superior de la Universidad Nacional de Buenos Aires el 29-06-06.

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