Parece que el Poder Judicial comenzará a sancionar a abogados temerarios y tinterillos

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Tinterillos usan hasta datos de abogados muertos para estafar

El Comercio | En el Poder Judicial están pendientes 165 denuncias contra falsos letrados. Jueces y fiscales advierten que sus actos pueden anular partes del proceso

Por Elizabeth Salazar Vega

Más de un siglo después, el vil ‘oficio’ del tinterillaje sigue burlando a la justicia y a los desesperados que necesitan de ella.

A media cuadra de la Corte Superior de Lima Norte, en plena avenida Carlos Izaguirre, tres jovencitas con cartulinas en la mano nos rodean para ofrecer los servicios de un abogado en la puerta del edificio signado con el 134 . En el tercer piso del inmueble hay cuatro oficinas, pero la más próxima a la escalera pertenece a la ‘Doctora Vicky’, quien escucha con interés nuestra presunta intención de iniciar un juicio por alimentos.

“Solo tienes que traerme copias de tu DNI, la partida de nacimiento del bebe y la tarjeta de vacunas. Normalmente cobro 250, pero te lo dejaré en 200 soles”, dice, mientras saca un trozo de papel para anotar los requisitos, número de teléfono celular y su nombre: Victoria Vargas R. ¿Y cuánto demorará el juicio? “En un mes te lo tengo todo listo. Yo misma voy a llevar el caso”.

La ‘doctora’ nos ofrece resultados en tiempo récord, sobre todo si los comparamos con el promedio de seis meses a un año que les toma a otras madres denunciantes obtener un fallo en los juzgados. Cuando le pedimos identificarse como abogada colegiada, Vargas se excusó diciendo que se le habían acabado las tarjetas de presentación, pero lo cierto es que su nombre no aparece en la base de datos del Colegio de Abogados de Lima (CAL).

Según Nancy Espinoza, administradora de la sede norte del CAL, los distritos de Independencia, Comas y Los Olivos concentran el mayor número de tinterillos de la capital debido a la débil fiscalización de escritos que ingresan a los despachos judiciales, la poca vigilancia policial en los exteriores de las sede y el desconocimiento de la población respecto de cómo identificar a un verdadero abogado.

SE HACEN LOS MUERTOS
Éver Ruiz Vargas, director de Defensa Gremial del CAL, refiere que en los últimos 15 años su gremio ha podido asumir la defensa de 266 personas estafadas por el mismo número de tinterillos, aunque la cifra no refleja la verdadera dimensión del problema, ya que estos sujetos atienden diariamente hasta a cinco clientes, y no todos ellos se atreven a denunciar el engaño. Aun así, algunos procesos obtuvieron una sentencia desfavorable, debido a la falta de pruebas o porque los leguleyos alargaron el proceso lo suficiente como para conseguir la prescripción de su delito, lo cual se da tres años después del hecho. Para tener una idea: de los 35 casos considerados prioritarios el 2007, 12 obtuvieron sentencia y el resto corre el riesgo de prescribir.

“Hasta el momento tenemos en el Poder Judicial 165 denuncias que están, en su mayoría, a la espera de dictamen y fecha de sentencia. Las penas, sin embargo, no implican cárcel efectiva, por lo que estos sujetos siguen captando a víctimas en los exteriores de la carceleta o sedes judiciales”, explica Ruiz Vargas.

Según el artículo 363 del Código Penal, el ejercicio ilegal de la profesión se castiga con penas no menores de uno ni mayores de cuatro años de pena privativa.

En las intervenciones que ha podido liderar para detener a estos sujetos, la fiscal de prevención de delito Julita Pachas ha advertido el perfeccionamiento de las modalidades usadas por los falsos abogados. Lo más común, por ejemplo, es que aguarden en los exteriores de la carceleta a personas desesperadas debido a la detención de algún familiar, y que merodeen los juzgados de familia y ofrezcan servicios para tramitar autorizaciones de viaje de menores o juicios por alimentos. Hay quienes han dado un paso más allá y consiguen que el cliente les firme una carta-poder para que se encarguen de ver el juicio. “Ese es un gran problema para nosotros, pues cuando los intervenimos nos muestran la carta-poder que los convierte en parte interesada, por lo que no se puede probar que sean tinterillos. Otro inconveniente es que, por unos soles, algunos malos abogados acceden a firmar escritos traídos por personas que previamente fueron atendidas por tinterillos. Ellos no han hecho el documento, pero lo firman sin importar que esa solicitud judicial no va a prosperar porque está mal elaborada”, indica Pachas.

La corrupción en un sector de la abogacía alienta el accionar de los tinterillos, pues estos no solo falsifican el sello y la firma de verdaderos abogados, sino que muchas veces son asistentes o trabajadores de un estudio de abogados y tienen el aval de su jefe, que sí es letrado. “Cuando se les detiene, dicen que solo son jaladores y que todo el trámite lo seguía su jefe, pero es mentira, pues ellos tienen el aval para hacer escritos”, agrega.

Además de ello –dice la fiscal– ha podido identificar que los tinterillos usan el nombre y los datos de abogados muertos para concretar su delito. En efecto, en los registros del CAL se puede encontrar una denuncia del 2007 sobre el uso ilegal del código de colegiatura 1116, perteneciente a Eduardo Rada Jordán, fallecido en el 2003.

ESTAFA LEGAL
Quienes contratan el servicio de un tinterillo pueden pagar hasta un 80% menos de la tarifa normal de un letrado, pero, como explica el titular del Juzgado Penal 7 de Lima Norte, Enrique Pardo del Valle, estos corren el riesgo de que el proceso sea declarado nulo. “Se dan dos situaciones: el tinterillo no presenta nada, simplemente estafa y desaparece; o lleva adelante un proceso con conocimientos empíricos. Cuando se detecta la intervención de un tinterillo se da opción a la parte afectada a que busque otro abogado y el proceso sigue su curso, pero en la mayoría de casos los escritos hechos por estos sujetos se tienen que anular. El caso retrocede”.

Éver Ruiz advierte que el tema se agrava cuando se trata de litigios de propiedad, en los cuales la víctima cree que su caso está siendo supervisado por el ‘abogado’, pero en realidad este no viene ejecutando defensa alguna. “Los plazos corren y la víctima podría perder su casa”.

Si las consecuencias son graves, ¿por qué no se frena este delito? Para Natalia Torres, del consorcio Justicia Viva, el problema está en la débil conexión entre los operadores de justicia (policía, jueces y fiscales) para prevenir este hecho, poniendo en práctica un efectivo control de los profesionales que acuden a sedes judiciales. La fiscal Pachas dice que recién hace unos meses se ha hecho extensiva la recomendación para que en mesa de partes ingresen solo documentos suscritos por abogados habilitados, previa verificación en la página web del CAL.

Coordinan acciones conjuntas
Son muchos los factores y descuidos que confluyen para crear un ambiente idóneo para el ejercicio del tinterillaje. Por lo pronto, el Colegio de Abogados de Lima (CAL) ha iniciado una campaña contra el ejercicio ilegal de la abogacía y para ello sus representantes vienen sosteniendo reuniones con la Corte Superior de Lima y el Ministerio Público. Una de las primeras medidas será hacer de uso obligatorio la verificación de la habilitación de los colegiados que se acerquen a las dependencias a presentar documentación o averiguar por algún caso.

Sin embargo, entre sus planes no está abordar el problema de los tinterillos que se pasean dentro de las sedes judiciales. La principal excusa de los funcionarios del Poder Judicial es que, al tratarse de un local público, no pueden restringir el libre tránsito de las personas por los pasillos. Bastaría con solicitar la verificación y carnet de quien ingresa diciendo que es abogado; sin embargo, el juez Enrique Pardo del Valle advierte que ello serviría de poco porque el carnet de colegiados sufre constantes cambios, dependiendo de las autoridades que son elegidas.

En la sede de Lima Norte se ha previsto la instalación de rejas en los exteriores para controlar el pase de estas personas, no obstante, aún no se tiene previsto planificar un trabajo de inteligencia coordinado con la PNP para dar con la identidad real y el paradero de estos tinterillos.

A SU SERVICIO
Sepa cómo identificar a los estafadores
A. No acepte la ayuda de las personas
que lo abordan en los exteriores se las sedes judiciales y le ofrecen servicios de abogado si no se identifican con un carnet y le muestran un código de colegiatura.

B. Si tiene dudas, ingrese a la página www.bibliotecal. org.pe/consulta_habilidad/ del Colegio de Abogados de Lima para conocer si el letrado se encuentra habilitado.

C. Esté siempre pendiente de los juicios que ha iniciado y de ser posible acuda usted mismo, junto con su abogado, para ver cómo marchan estos. No les entregue cartas-poder, salvo que sea muy necesario.

D. Si fue víctima de una estafa, denúncielo en el CAL. Llame al 710-6694, al 710-668 o acuda a su sede ubicada en el cuarto piso del Palacio de Justicia. Ellos asumirán su defensa.

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