La lectura en el Perú (la dificil chamba de los editores de publicaciones)

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La batalla de los editores (La República)

¿Cómo vender libros en un país donde el hábito por la lectura parece estar en extinción? ¿Cómo hacer de la edición de publicaciones un negocio rentable si la piratería editorial es ahora una industria que se enriquece con el talento y el esfuerzo ajenos? Tres editores responden a estas preguntas en las siguientes líneas.

Por: Raúl A. Mendoza C.

Sergio Vilela, editor de Planeta, dice que aquí hay talento y tradición literaria. Solo nos falta demanda…

Ser editor o escritor en el Perú no es lo mismo que serlo en Argentina o España. Es, por el contrario, una incesante batalla contra la lectoría escasa y la piratería.

Muchas veces las grandes editoriales se ven forzadas a postergar determinados géneros (poesía o teatro) por temas mucho más terrestres y utilitarios. La autoayuda o los reportajes venden más que la literatura.

Según la encuesta “Hábitos de lectura y ciudadanía informada en la población peruana-2004” (BNP-UNI), un 26% de peruanos alfabetos manifiesta no leer. El resto (74%) alcanza a leer en promedio un libro al año. ¿Y qué leen (cuando leen) los peruanos? El periódico ocupa el primer lugar (71.6%), le siguen los libros (55%), las revistas, (36%), internet (24.2%). La Biblia (20%) es el texto más leído, seguido por enciclopedias (7.1%) y chistes, historietas y folletos (3.8%). León Trahtemberg sostiene que el peruano lee menos de un libro al año “porque no sabe leer y tiene dificultades para sostener una lectura fluida” y “porque su condición de pobreza le impide tener acceso a libros”.

En efecto, los pobres casi no leen y cuando lo hacen recurren a ferias periféricas como las de los jirones Quilca, Camaná o Amazonas, donde pueden obtener una versión pirata al 40 ó 50% de su precio en librerías. No tienen opción. Se calcula que la piratería editorial estaría movilizando alrededor de US$ 13’761,610 al año. Por eso no extraña que la producción bibliográfica en el Perú sea apenas el 4% de la brasileña y el 16% de la argentina.

El reto en un país que no lee

Ejemplares de dudoso origen y peor calidad incautados por la policía en reciente operativo.

Según Sergio Vilela, de Planeta, “tenemos tradición literaria y escritores internacionales, pero lo que no tenemos es suficiente demanda como para estar a la altura de Argentina, México y Colombia”. Y es que, en efecto, resulta curioso que dentro de una yerma de lectores florezcan, al mismo tiempo, tan buenos escritores. El boom de premios literarios empieza a consagrar internacionalmente a algunos autores peruanos. El fenómeno es tal que no nos faltan invitaciones a las diversas ferias internacionales del libro como las de Bogotá, Guadalajara, Santiago y Barcelona.

Definitivamente, dados los límites del mercado peruano y la buena calidad de nuestros autores, el potencial para editoriales y escritores nacionales parecería estar fuera de nuestras fronteras. Según Álvaro Lasso, de Estruendomudo, “un best-seller de una editorial grande en el Perú vende cinco mil ejemplares. En España, un best-seller vende cien mil”.

Pero nuestro reto no es sembrar fuera sino tierra adentro. Por eso, contra la piratería, algunos editores han reducido sus precios y se han integrado al circuito periférico. Mientras tanto, frente a la escasa vocación lectora de los peruanos empiezan a aparecer interesantes esfuerzos desde el Estado como el Plan Lector y otras iniciativas auspiciosas desde el ámbito privado como la de “Recreo” (Gustavo Rodríguez y Javier Arévalo) y el diplomado de animación a la lectura para profesores que promueve Editorial Norma (ver entrevista). Todas ellas experiencias notables que deberíamos apoyar.

Heroicas editoriales independientes

Pese a la escasa lectoría de los peruanos y contra todo costo, con poca ganancia, relativo impacto mediático, así como con tirajes pequeños, empiezan a aparecer interesantes apuestas editoriales como Estruendomudo, Matalamanga, Bizarro Ediciones, Solar, Casatomada, Sarita Cartonera, entre otros. A propósito del tema, Max Palacios, director de Bizarro Ediciones nos dio algunas luces: “Estas editoriales le otorgan al lector un abanico de propuestas literarias que era imposible en los años 80 ó 90. Además, permiten que escritores noveles puedan acceder al mercado editorial, lo cual sería muy difícil al tratarse de las grandes editoriales”.

Palacios nos anima cuando sostiene que los lectores peruanos buscamos libros que recreen nuestra realidad, “por ello no es de extrañar el éxito de ventas que ha tenido la antología “Nacimos para perder”, editada por Gabriel Rimachi (Casatomada) o la antología “Selección Peruana”, editada por Álvaro Lasso para Estruendomudo”.

Otto Tibaquirá
Gerente general del grupo Norma

–¿Qué prefieren leer los peruanos?
–Prefieren leer temas de actualidad y los autores preferidos por los lectores son los líderes de opinión y los periodistas. La tendencia es actualmente lo mediático. También hay un crecimiento importante en los libros infantiles y la literatura infantil y juvenil
–¿Cuál es la principal dificultad de la industria editorial en el Perú?
–La piratería que se presenta de dos formas, la que se ve en las esquinas, vendiendo al lado de los semáforos, y la que se da a través de las fotocopias (aunque de esta no se habla mucho). Ninguna de las dos tiene control por parte del Estado.
–Los peruanos leen poco. ¿Cómo ganar un lector?
–Pese a la baja demanda de libros en el país y al problema de la piratería, no nos hemos quedado quietos. Desde Norma hemos lanzado campañas muy exitosas para estimular lectoría como “El Libro del Mes” (Libros novedosos al más bajo precio), “Diplomado en Animación a la Lectura” (que capacitó a más de 600 profesores para convertirlos en especialistas en promoción de lectura), “Regala un Libro” (en las fechas especiales) y “Orgullosamente Peruanos” (con más de 70 libros de autores peruanos).

Puntuación: 3.86 / Votos: 7

Un pensamiento en “La lectura en el Perú (la dificil chamba de los editores de publicaciones)

  1. Ricardo Paredes

    Saludos a todos los editores y autores del país , que pese a la adversidad, mal llamada piratería,yo la llamaría Delincuencia Editorial, siguen editando textos nuevos y buenos. Les propongo la unidad de todas las editoriales grandes y pequeñas para enfrentar este problema:que no es solo efecto precio,sino se trata de una situación cultural…la "cultura bamba" ,que analicemos en plenarios las apiniones de los especialistas .Por ejemplo,algo que esta muy mal es el faso cliché NO A LA PIRATERÍA,que en vez de generar rechazo genera simpatía, inclusive hay quienes han savcado hasta un muñequito pirata reforzando el significado coloquial del mismo. Hay mucho por hablar y discutir al respecto, pero hay acciones conjuntas a seguir para detectar y encarcelar a estos delincuentes.

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