La Generación de 1968: las peras del olmo

Trío de relatos breves que inspira la soledad iluminada de las fiestas de Navidad y de Año Nuevo, un recorrido de la adolescencia a la madurez; fragmentos del diario de un alma.

I. Soy un inconformista

Somos seres humanos libres, nada nos sostiene sino nuestras propias alas de, El pájaro de fuego, en remembranza de Igor Stravinski. Desde muy joven renuncié a toda coacción interna o externa, viniera de donde viniera: partidos, ideologías o iglesias. Y lo más difícil, busque dar cara a las luces y sombras propias de nuestra alma mortal. El hombre rebelde, de Albert Camus, La verdad de Gandhi, de Erik H. Erikson y Sobre la revolución, de Hannah Arendt, fueron un haz de luz, un conjunto misterioso de luces luminosas que me llevaron a un inconformismo de hombre libre, intelectual y vitalmente, contra viento y marea.

Esta fue siempre mi andadura, discernimiento y elección que venía de vertientes personales, familiares y generacionales diversas. El pos Concilio Vaticano II y el papa Juan XXIII, la influencia temprana del mahatma Gandhi y mi liderazgo en la Generación del 68 en el Perú. Manuel Piqueras Cotolí, mi abuelo, marcó este derrotero, tanto por su vida, como sobre todo por su obra. Siempre fui la pera del olmo, como titula el maravilloso libro de Octavio Paz, un marginal. En la edad de los extremos, mi trayecto ha sido el del Gautama Buda: “A la mitad del camino, frente a extremos”. Mucho del inconformismo viene de esta posición singular, de esa soledad, de esa marginalidad, que mantendré hasta mi partida del reino de la Tierra. No es racional, es mi alma, es el pensamiento de mi corazón y los afectos de mis entrañas.

II. “Como una brisa suave”

No hace mucho tiempo, tras un largo viaje atravesando continentes y cielos bellísimos, calmados y tomentosos, el patito feo asistió con su bandada de patos salvajes a una reunión multitudinaria de patos en un lugar de la Costa Oeste de Estados Unidos, de cuyo nombre no quiero acordarme.

Reservado y amigable, quedó sorprendido desde un rincón de la granja, donde se llevaba a cabo la gran reunión de los patos salvajes, por la maravilla de la música rock, por las vestimentas estrafalarias tan coloridas, por los cabellos largos hasta la cintura, por el amor libre sin barreras; incluso, observó que fumaban yerbas exóticas que probó apenas y vomitó inmediatamente, curándose en salud.

Woodstock, este gran concierto duró tres días, reunió a más de medio millón de patos, pero además de la música magistral de importantes músicos poetas que nunca había visto ni oído, lo que más le llamó la atención fueron los símbolos y mensajes de paz y amor que lo conmovieron como una brisa suave. Le recordaron las huellas sólidas y la estela de arte, que como una “roca de ser” protegían, cuando se desataban las tempestades, a sus hermanos y primos patos pequeños, en el jardín secreto de Malambito.

En su búsqueda, sin medir el riesgo, los patos rebeldes encontraron en el teatro de la generación del 68 del pájaro de fuego, una “iglesia primitiva”. Por primera vez en su existencia de animal humano supo de oídas de la existencia de dos cisnes soberbios y sabios: uno se llamaba Mahatma Gandhi y otro era el papa Juan XXIII. El patito feo comenzó a tomar conciencia de que era un tiempo de grandes cambios, el mensaje era el mismo que en Woodstock, de paz auténtica y amor sin límites, aunque sin amor libre, ni marihuana ni LSD.

Un cisne joven adulto, brillante y bondadoso, amigo del papa Juan XXIII, hizo amistad con el patito feo y con sus amigos patos, se fue transformando en un maestro que lo acogió con una amistad sin límites y le abrió el continente de la sabiduría del amor. El patito feo era agnóstico, pero se volvió creyente en el Dios-Amor.

En el trasfondo, en busca de la tierra del padre, el patito feo comenzó a tomar conciencia de la vida y la obra de gran creador de su abuelo. ¡El abuelo era un magnifico cisne! Para el abuelo cisne, la belleza nos hace libres. Esta experiencia, con su mensaje de paz y amor, tardaría mucho en llegar al pensamiento del corazón y a las entrañas del patito feo. Tuvo que hacer una terapia universal para cisnes en los rincones enigmáticos de curación de lo más profundo de su intimidad herida. Y ya como cisne emprendió un camino de alta educación, para dirigir un proyecto fundacional de paz y amor que decidió, con método y pasión, que sería el sentido de su existencia: la desmesura del amor por el Rostro del Prójimo, por los olvidados y maltratados de la Tierra y el universo.

Las marchas y contramarchas inconscientes marcaron el itinerario posterior del patito feo, sabía ahora que era un cisne soberbio y humilde a la vez. Fuerza-débil-fuerte. La espina en el alma siempre fue el obstáculo a vencer con valentía y creatividad, como cuenta Hans Christian Andersen en el inspirado relato “El soldadito de plomo”. Simbólica y real, el patito feo, aún guarda su arma secreta de peleador callejero. 

III. Los patos salvajes

En su viaje al exilio, fuera de la granja, hacia el ancho mundo, el patito feo se unió a una bandada de patos salvajes, machos y hembras. Formaban una tribu adolescente. De ellos recibió afecto. Con ellos vivió el despertar sexual y la complicidad en las peleas brutales, arrastrando su rebelión frente al mundo de los patos adultos.

Llevaba una espina en el alma que lo hacía agresivo y violento. Por ese milagro que solo se encuentra en los cuentos maravillosos de Hans Christian Andersen o de Oscar Wilde, dos singulares patos adultos, un maestro de judo y un maestro de boxeo le enseñaron que el combate debe ser únicamente defensivo, es el principio y el fundamento. El patito feo adolescente admiraba a sus maestros, aunque entendería sus enseñanzas muchos años después.

El patito feo procedía de un linaje de aves hispano-limeñas. Por una parte, fue estigmatizado en su rebeldía, porque donde iba actuaba como un pato salvaje, y por otra, su linaje y su astucia lo protegían en sus conflictos con la ley.

Cuando se sentía en peligro se metamorfoseaba en un gallo navajero. Un día, saliendo de una corrida de toros en la Plaza de Acho, −que frecuentaba porque formaba parte de su cultura−, tendió en la arena de un golpe certero a otro gallo grande y fuerte, mayor que él, al que le tenía miedo pues lo venía retando hacia tiempo.

El patito feo, victorioso en esta pelea breve y feroz, recordó confusamente el mensaje de sus maestros: el combate es defensivo, el valor de la vida humana y natural está por encima de todo. En el claroscuro de la culpa de animal humano, por haber herido a su adversario y haberlo dejado tumbado en un charco de sangre, se abrían paso las enseñanzas de los maestros del combate defensivo. 

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San Juan de la Cruz y César Vallejo: una luz de esperanza en la noche oscura

Noche oscura, de San Juan de la Cruz, uno de los poemas más bellos de la literatura, nos conduce a una experiencia de contemplación del misterio del sufrimiento humano, de su naturaleza paradojal: “la noche oscura me guiaba más cierta que la luz del mediodía”.

“Voy a hablar de la esperanza”, remembranza y despertar, el excepcional poema en prosa de César Vallejo. Es sorprendente la trasposición poética de la realidad de este gran poeta universal, en que la esperanza se teje, con firmeza y delicadeza, desde el sufrimiento humano, limpio de calificativos, solo sustantivo.

Como en el poema de César Vallejo, Juan de la Cruz nos revela el gran arte poético que la humanidad ha creado, la mayor lucidez de que es capaz la especie humana en la Tierra y el universo. El pensador poético, tal como nos lo manifestó Walter Benjamin, permite mirar lejos, como un Amadeus de la lengua de La Mancha. Juan de la Cruz y César Vallejo, entre unas Indias y Américas mejores, son el principio y el fin.

Noche oscura y Voy a hablar de la esperanza, tejidos poéticos de San Juan de la Cruz y de César Vallejo, son un collage maravilloso de dos grandes clásicos. Intuyo que esta amalgama abre espacios maduros y originales en la poética hispanoamericana. Más allá de su publicación, los poemas tocan fibras íntimas del lector. Estos textos, desde mi juventud, estuvieron en mi imagen mental fragmentados; la articulación se produjo por inspiración en un punto crítico de mi existencia madura, como interrumpido por la idea de Henri Bergson sobre “[el] instinto esclarecido por la inteligencia”.

Manuel Piqueras, VII. Epílogo, en Las Paradojas de la soledad. Lima: 2012. Biblioteca virtual Amazon.

http://blog.pucp.edu.pe/blog/wp-content/uploads/sites/157/2014/12/20140303-las_paradojas_de_la_soledad.pdf

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El mito del progreso en los jóvenes de las universidades César Vallejo

A finales de los años 90 del siglo pasado, era impensable que el proyecto de los jóvenes urbanos de Lima y de las ciudades intermedias del Perú, tuviera posibilidad alguna de concretarse. Su mito del progreso era que los respeten en su dignidad como jóvenes contra la estigmatización, que les den la oportunidad de capacitarse para el trabajo, y finalmente, el lograr obtener un puesto de trabajo y unos ingresos que les permitieran salir adelante en la vida con su familia. Su desapego total de la política era notable en las voces de los jóvenes, mujeres y varones, en los grupos focales. El entorno en ese tiempo no lejano, era el de la gran crisis y el del terrorismo que lego el alanismo (1990-1992), y el del régimen fujimorista después del golpe del 2 de abril de 1992. 

Es en ese momento cerrado de la vida peruana, en base a ocho notables Focus Groups, escribí sobre estos jóvenes, titulando el estudio, El inconformismo de los jóvenes populares de Lima: del mito del progreso al mito de Sísifo.                     

 http://issuu.com/manuelpiquerasluna/docs/el_inconformismo_ok__3_

A inicios del siglo XXI, a menos de dos décadas de su arranque, en un contexto sociocultural de crecimiento económico con crisis institucional, el mito del progreso de los jóvenes populares urbanos de Lima y de las ciudades intermedias del país adquiere posibilidades de concretarse.

El Instituto de Estudios Peruanos (IEP), ha publicado recientemente el libro, Becas, bases y votos: Alianza para el Progreso y la política subnacional en el Perú, del sociólogo Rodrigo Barrenechea, “que analiza el caso del partido que lidera César Acuña y los factores que explican su éxito electoral en los últimos años.”. 

En otro estudio que se está realizando en la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas de la PUCP, empleando Focus Groups, sobre los jóvenes de las universidades César Vallejo, revela una alta motivación de los jóvenes para ser formados en las capacidades y habilidades que les permitan acceder a un trabajo en la empresa privada con alta rentabilidad, mostrando por medio de los grupos focales, una fuerte identificación con el empresario trujillano exitoso de la educación superior, César Acuña.

Esta novedad que comienzan a mostrar los estudios cualitativos más serios, sobre el mito del progreso en los jóvenes en las universidades César Vallejo, obligan a enfrentar dos retos urgentes aquí y ahora:

1. De un lado, es esencial la relación entre los jóvenes emprendedores, con sus derechos y con sus deberes.

2. De otro, es un momento adecuado que genera la nueva Ley universitaria, haciendo  de la Maestría una exigencia para fortalecer la calidad docente (se deberá tener maestría como mínimo para ejercer docencia), acorde con la fuerte motivación de los jóvenes emprendedores vallejianos.       

                    

 

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Carmen Mc Evoy: ‘Perú necesita izquierda moderna y derecha liberal’

Carmen Mc Evoy, una de las mayores innovadoras de la historiografía peruana, tránsita del estructuralismo determinista o de la historia con designio, volcándose a una creativa articulación de los sujetos y las circuntancias históricas. Eso ha abierto una luz en la oscuridad en que estaba la historia del Siglo XIX posindependentista, fundacional de la república. La autora de la utopía republicana hace una reflexión en esta entrevista de Perú 21 del domingo 30 de noviembre, sobre el Perú aquí y ahora, y sobre sus posibles desenlaces, con el optimismo que la caracteriza, pero que estimula a pensar rompiendo los caminos trillados de la historia y la política peruana.

 

 

“La historiadora sostiene que se debe cumplir con reparaciones a las víctimas del terrorismo e iniciar una lucha frontal contra la corrupción.Mc Evoy asegura que, si Perú superó la Guerra del Pacífico y el terrorismo, puede sobrepasar la actual crisis social. Por nuestro optimismo histórico y porque somos un país rico. (Rafael Cornejo)

 

Asegura que en el Perú hay instituciones perfectibles y otras que funcionan adecuadamente. Carmen Mc Evoy sabe que nuestro país es una república joven. “Todavía no hemos cumplido 200 años”, dice, y añade que aún tenemos un largo proceso por recorrer. Cree que los problemas de nuestra nación se irán solucionando si se llega a consensos entre las diversas agrupaciones políticas y sociales. Eso sí, pide justicia y una democracia social y no política.

Hablamos siempre del “sueño republicano”. ¿En qué momento de formación de ese sueño estamos?
En las circunstancias actuales mucha gente dudaría de que estamos, incluso, siendo parte del proyecto por las circunstancias externas, la crisis política, la crisis de institucionalidad, por todos los escándalos de corrupción. Pareciera que el sueño se está transformando en una pesadilla. Sin embargo, pienso que la república peruana es una experiencia histórica y una experiencia histórica siempre está rodeada de problemas. La república, para los que la fundan, es un experimento vulnerable, es una experiencia. Y esta experiencia está un poco abierta a la contingencia, y entonces los fundadores de la república –entre ellos Sánchez Carrión, Arce, Mariátegui, Unanue– apuestan por la experiencia a pesar del riesgo que significa. Saben que salen de un lugar seguro, que son 300 años de sistema colonial, y que va a existir una serie de peligros para que la república se constituya y por eso es que hay estas sucesivas crisis. Lo que tenemos que tener en claro es que estamos pasando por una crisis, pero, por otro lado, la república está dando pruebas de su fortaleza y de que existe un régimen de justicia, una procuraduría que se creó en el momento de mayor crisis republicana (que fue la transición democrática) y que esta procuraduría es la que está facilitando que todos estos delincuentes estén siendo juzgados. Entonces, existen momentos de dificultad, pero, por otro lado, momentos como el surgimiento de Paniagua, cuando cayó el régimen fujimorista, quien le dio la dignidad a lo que la república demandaba. Entonces, estamos en un momento de crisis, pero yo siempre soy optimista de que somos lo suficientemente fuertes para remontarla.

Los institucionalistas sostienen que siempre hay instituciones, sean buenas o malas. ¿Cómo es en el caso de la república? ¿Se puede hablar de una buena o mala república?
Lo primero que hay que hacer es definir lo que es la república. Es la res-pública, que significa lo público. Pienso que, en el momento de la fundación, se crea en los arquitectos de esta “república” la necesidad de crear simultáneamente dos espacios: el espacio político institucional del Estado y la sociedad civil. Entonces, es bien interesante que, por ejemplo, Sánchez Carrión diga que ve la república como una conjunción de ambos. Yo creo que en el sentido de estatidad existen las instituciones, algunas mejores que otras. Por ejemplo, tenemos una serie de instituciones como Sunat, que están cumpliendo su labor. Pienso que otra de las cosas que habrá que subrayar acá es la perfectibilidad. La utopía de la república perfecta no existe. Lo que existe es un proceso en el cual estas instituciones van a ir mejorando en el tiempo. Y tenemos estas crisis en las que nos damos cuenta de que los gobiernos regionales no están funcionando bien porque no ha habido el suficiente control por parte de un ente estatal que confió los recursos sin crear paralelamente órganos fiscalizadores. Ya aprendimos la lección. Cuando ha habido esta cantidad de recursos fabulosos, no ha existido el ente controlador que ha podido conversar con las regiones y llegar a ciertos acuerdos. Justamente fue por esta idea de descentralizar este sueño republicano de la federación, porque el sueño republicano es federalista. Entonces, apuntamos a eso y no funcionó. Lo que creo es que hay instituciones perfectibles y hay algunas en las que sí confío que están funcionando bien. Es una república joven, todavía no hemos cumplido 200 años, todavía tenemos un largo proceso por recorrer, pero yo creo que se van detectando los problemas y se va llegando a ciertas soluciones y ciertos consensos.

DEMOCRACIA. La historiadora confía en que nuestra clase política creará el consenso necesario para superar la crisis social que actualmente convulsiona en todo el país. (Rafael Cornejo)

¿El tipo de república responde a sus tiempos?
Yo creo que sí. Digamos, en este momento estamos en una república en que la democracia política no es suficiente. Lo que se tiene que dar es una democracia social, tiene que haber mayor justicia, mayor redistribución. Pienso que, en el inicio del proceso, lo que más interesaba era la libertad. La república se inicia en respuesta al autoritarismo colonial o el autoritarismo de España. Entonces había ciertos elementos de lucha democrática y de expansión de ciertas mejoras, pero yo creo que ese no era el objetivo. El objetivo era la ruptura política. Por ejemplo, hay una etapa que a mí me parece fascinante del experimento republicano, que es la de 1854. Ahí comienzan los sueños liberales, que es la expansión de la ciudadanía, la abolición del tributo, la abolición de la esclavitud. Ahí te das cuenta de que se mueve la discusión de lo político a lo social y que se está dando inclusión, y ya estás mirando a que la república criolla, la república urbana, no es suficiente y lo que tienes que hacer es reincorporar a esta nueva ciudadanía –que es la ciudadanía indígena– y darles la libertad a los esclavos cuando los americanos todavía no han pensado en esos términos.

¿Cómo definirías el tipo de república que hoy tenemos?
Somos una república… yo no la categorizaría, a mí me gusta el término tal como es. Una república in progress, “en transición”. Creo que la contraparte de eso es la transición democrática que se abrió en el año 2000 y que todavía no encuentra su destino. Es una transición democrática donde todavía falta concretar una serie de demandas. La primera es la reparación a las víctimas de la guerra civil. Acá hubo una guerra civil, debemos admitir que existió, ha habido víctimas y esas víctimas están esperando por una reparación del Estado. La segunda tarea de esta república en transición es una lucha frontal contra la corrupción. Y la tercera es la construcción de instituciones sólidas y una economía equitativa, con un sistema que cree oportunidades, el mercado con instituciones. Todos los escándalos que aparecen cada día demuestran que todos estos objetivos no han sido cumplidos.

CAPACES. Si pudimos superar el terror, podemos salir adelante. (USI)

A la caída del fujimorato, muchos esperábamos el cumplimiento de la promesa republicana, de un Estado eficiente, honesto. ¿Por qué crees que nos ha sido tan difícil cumplir la oferta posfujimorista?
Ha habido una falla en el liderazgo. El presidente Paniagua sentó un libreto. Lo que ocurrió en ese momento era inmanejable a diferentes niveles y lo que pienso es que no se siguió un rumbo claro en los gobiernos que siguieron, porque se pensó que la economía sola iba a resolver sus problemas. Siempre hay que volver a la política, al plan original, al diseño. Por eso es tan importante el diseño original de la república, que se basa en la libertad, pero también en la justicia, en el mérito, en una serie de valores éticos. Yo creo que acá faltó el guion político, el proyecto nacional.

¿Cómo hacemos para cumplir el sueño republicano, considerando la clase política que tenemos?
Bueno, a través, primero, de las coaliciones, el tema de ciertos acuerdos políticos básicos. Volviendo al gobierno de la transición, yo recuerdo que Paniagua hablaba de la necesidad de un acuerdo nacional. Él empezó a pensar en términos de una política en el largo plazo. La única forma de llevar a cabo los proyectos es a través de acuerdos. Cada término o cada administración ha pensado que puede gobernar sola, ha pretendido a la mayoría y en algunos casos ha despreciado a las minorías. Entonces, creas un malestar político en el largo plazo que se va agudizando y que va llegando a situaciones como la que estamos viviendo actualmente. Tenemos que pensar y reflexionar, además, en que no solamente estamos hablando de una transición democrática, sino de una sociedad posguerra. Hemos vivido 20 años de guerra (1980-2000), y la guerra lo que te deja es un lenguaje de aniquilamiento del otro, y ese lenguaje se ha trasladado a la política. O sea, para que tú existas tiene que desaparecer tu adversario político. Ni siquiera tiene la capacidad de decir lo que piensa y no solo en términos políticos, sino en términos generales de la sociedad. Es una era de posguerra, de transición democrática, de construcción de las instituciones, que demanda un liderazgo en el que la economía no es suficiente. Tiene que haber, por ejemplo, un proyecto educativo. El gobierno tiene que invertir en las universidades, se tienen que generar liderazgos estudiantiles. Es un proyecto que abarca muchísimas esferas. Yo creo que sí, a nivel económico se ha hecho la tarea, pero el empresariado tiene que entender que no solamente haciendo la tarea a nivel económico este país va a salir adelante. Hay una deuda pendiente. Piensa lo que está ocurriendo en zonas tan deprimidas como Huancavelica. Ni siquiera llega parte de nuestra riqueza allí. ¿Qué tipo de república podemos tener si todavía hay sectores socialmente marginados? Necesitamos de un acuerdo nacional donde se piense en términos de qué queremos en el Perú en 50 o 100 años, no qué queremos para el Perú para mañana o pasado, que es lo que actualmente estamos viendo.

SOCIEDAD. “La sociedad civil presionó para que termine el gobierno de Fujimori. Nuestra sociedad civil tuvo la energía suficiente”. (Rafael Cornejo)

¿Cómo se puede trabajar desde fuera de la política para todo ello?
En la transición fue justamente la sociedad civil la que salió y presionó para que termine el gobierno de Fujimori. Contamos con una sociedad civil que tuvo las energías suficientes. Yo siento que sí existen espacios de discusión en la sociedad civil. Piensa en Transparencia, Proética, pero lo que ocurre es que a la sociedad civil no se le puede dar toda la responsabilidad que la clase política no está cumpliendo. Yo creo que, más que pedírselo a la sociedad civil, habría que pedírselo a los partidos políticos.

Entonces, ¿es un cambio generacional lo que estamos esperando en la actualidad?
Se está dando un cambio generacional, hay una mayor toma de consciencia entre la gente joven. Este sistema perverso les puede dar vida para dos términos más (a los partidos políticos) y después están condenados a la extinción. En el camino creo que están surgiendo liderazgos interesantes, como lo que pasa en España. Ahí nadie esperaba un cambio tan radical.

CAMBIO. Hay una mayor decisión y liderazgo entre la gente joven. (Heiner Aparicio)

¿Crees que el radicalismo pueda llegar al poder debido a la crisis de los partidos políticos? Me refiero a un fenómeno tipo Chávez…
En el caso de España hay un entramada económica y social que no creo que permita que se repita el modelo chavista, y creo que tampoco se puede comparar en el caso del Perú, porque nuestra sociedad ya ha experimentado el radicalismo de Sendero Luminoso. Conocemos a lo que el radicalismo te puede llevar, y es la violencia. Y la violencia en el Perú ha sido descartada como una opción. Al menos hemos llegado a un consenso en el que la violencia no es el camino. A partir de ese consenso puedes tener partidos que te empujen a llevar a cabo ciertas reformas necesarias. Yo creo que acá lo que se necesita es reconstruir a la izquierda, por ejemplo. El Perú necesita tener una izquierda moderna que empuje la maquinaria política a llevar a cabo ciertas reformas que el país necesita…

También necesitamos de una derecha liberal, ¿no?
Así como se requiere una izquierda moderna, que definitivamente rompa con la violencia, que no le dé ninguna oportunidad a ese camino revolucionario, igualito necesitamos una derecha liberal…

¿Cuáles serían las principales restricciones que tendríamos a futuro para forjar nuestro sueño republicano?
Sería el ultraindividualismo, un capitalismo salvaje, que tú lo ves. Mira lo que pasa con Orión, lo que son capaces de hacer por ganar pasajeros. Yo creo que eso es función de la educación (esto de las pasiones y los intereses). ¿Cómo podemos domesticar las pasiones y los intereses, y encontrar una fórmula que yo creo que tiene que ser, por ejemplo, un voluntariado juvenil? Que tus hijos, que mis hijos puedan hacer voluntariado. Eso te conecta con las necesidades de los demás y te permite salir de tu pequeña burbuja y entender que hay un mundo de necesidad en el que tú puedes participar no solamente ayudando, sino ayudándote a ti mismo a desarrollar la compasión, la solidaridad.

SALVAJES. Las combis asesinas son ejemplo de capitalismo salvaje. (USI)

La cultura norteamericana tiene una sólida base en eso, ¿no?
Por ejemplo, tú lo ves clarísimo en Gates, en estas grandes fortunas. O sea, al final ellos en vida están regalando, devolviendo a la sociedad gran parte de su fortuna ¿Qué millonario latinoamericano –no corrupto– ha firmado en vida una cesión de sus bienes? Ninguno. Es enseñar con el ejemplo. Si ves a un Gates, a un Buffett regalando sus miles de millones, en la pequeña localidad norteamericana se va a repetir ese modelo. Ya no debemos seguir en el modelo del “sálvense quien pueda”; ya salimos de la guerra y de la pobreza. Necesitamos liderazgo, asociaciones civiles que fortalezcan esos voluntariados, un discurso solidario a partir de las élites económicas, que comencemos a ver que, a nivel de las élites económicas, se está dando ese viraje en que ellas ya salieron de sus crisis y ahora comienza el viraje en el que comienzan a mirar a otro, a través de becas (una serie de cosas), ayudar; son gestos. Yo creo que la construcción política no solamente se hace de grandes decisiones, sino de pequeños gestos. Lentamente llegas a un momento de tu vida en que dices “¿cuál va a ser mi legado?”, “¿por qué quiero que me recuerden?”. Y eso tiene que ocurrir.

Yo creo que esto ya está ocurriendo. Todas las grandes corporaciones familiares locales realizan grandes proyectos sociales…
Pero hay ganancia, aunque igual es un proceso que se está dando. Otra cosa más es que hay que dar una mirada más hacia el interior. Richard Webb ha hecho un buen trabajo en mostrarnos no solo que la economía ha ido penetrando, sino que la revolución tecnológica nos ha ido integrando.

¿Eres optimista o pesimista de nuestro futuro?
Optimista, porque creo que el Perú pudo remontar cosas terribles: pudo remontar la anarquía entre 1834-44, diez años de guerra civil, un país devastado que pudo reconstruirse a partir de 1845, en 1879 la Guerra del Pacífico, cuatro años de ocupación, un país devastado. Y luego la guerra del 80 (guerra genocida en la sierra), que fue terrible, tipo Pol Pot. Pudimos remontarnos. Entonces, ¿por qué no vamos a remontar esta situación actual? Soy una optimista informada. Es un optimismo histórico. ¿Y por qué? Somos un país muy rico, eso lo dicen todos. Los chilenos viven sorprendidos de la riqueza del Perú. Segundo, somos un país muy trabajador. El peruano es trabajador. Y, tercero, para bien o para mal, el peruano se olvida. El olvido es una buena terapia porque te permite volver a empezar.

ESTADO Y ECONOMÍA
¿Las libertades en el plano económico que hoy tenemos no son también un rasgo de nuestro actual tipo de república?
No hay una atención entre el interés individual y el interés colectivo. Y un poco que la república intenta dar una suerte de ruptura del círculo, en el cual el interés individual no debe prevalecer ante el interés colectivo, y creo por eso que el liberalismo a ultranza en el Perú no termina de cristalizar, porque existe en el ADN republicano una necesidad de controlar los apetitos personales. Si tú te pones a pensar, ¿quiénes son los que crean este Estado que tiene ciertas reverberaciones en el presente? Son los militares. No hay que olvidar que el siglo XIX es un siglo administrado fundamentalmente por los militares. El arquitecto del primer Estado organizado es Ramón Castilla y se basa en el guano, un recurso en poder del Estado. Un Estado que crea problemas al mercado. Digamos que, al tener el Estado al guano como recurso, no tiene que negociar con la sociedad civil. Es una suerte de Estado autista que no permite diálogo con la sociedad civil.

Por Juan José Garrido (director@peru21.com)

 

 

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Gastón Acurio: de cocinero a candidato a la presidencia del Perú

Como señala Mario Vargas Llosa, Gastón Acurio es un potencial candidato a la presidencia del Perú, personalmente votaría por él. Pero sería un suicidio sino tiene un aparato político y una organización burocrática sólidamente estructurados para gobernar este país, no lo veo para el 2016, sino para el 2021, si es que trabaja con seriedad en esa perspectiva.Sería algo así como la República práctica rediviva y recreada del Siglo XIX posindependentista, como lo fue la de Manuel Pardo y Lavalle (refiriéndome a los notables estudios históricos de Carmen Mc Evoy, sobre la utopía republicana).

El Perú contemporáneo está bajo la dominación y el mando de, El otro sendero, la mafia en el poder y el tiempo de los asesinos, en Lima y provincias, necesitas un gobierno democrático fuerte, con mucha iniciativa y creatividad, capaz de luchar contra la corrupción caiga quien caiga, dentro del Estado de Derecho, de reconstruir las instituciones democráticas, de sostener el crecimiento económico con inclusión social de verdad, no retóricamente. La calidad de la educación debe elevarse como cuestión central del desarrollo e inclusión social.

Es una tarea de renovación moral, institucional y popular muy grande de la patria. Por ello la exigencia de contar con un aparato político y una organización burocrática fuerte, tarea de envergadura que hay que prepararla con tiempo. Cuidado con quemar a un candidato potencial como Gastón Acurio, hay desesperación en los auténticos demócratas. Todo tiene su tiempo y su lugar bajo el sol.

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El otro sendero II: el tiempo de los asesinos

Esta previsión y perspectiva del resultado de las elecciones municipales y regionales el 5 de octubre pasado, publicado el mismo día del acto electoral, en editorial del diario, El Comercio, es correcta:Las mafias del narcotráfico, del contrabando, de la minería y la tala ilegal, de la construcción, de las licitaciones y del simple saqueo de las arcas públicas, cada una lucha en sus zonas de influencia por llegar al poder público o por mantenerse en él.”.

Si continuamos así, caminaremos del crecimiento económico con crisis institucional, al colapso institucional entregando a la mafia todo el poder en el Perú, en Lima y en provincias, ciertamente afectando al propio crecimiento económico: “El principal reto de lo que queda de este gobierno –así como el del que venga– tiene que ser este: invertir en construir las instituciones que permitan recuperar al país para la ley y pongan cauces que doten de contenido y viabilidad a nuestra democracia” 

 

“Editorial: La hora del sicario

La combinación de bolsillos fuertes con instituciones débiles se ha vuelto cada vez más peligrosa e inviable.  

Hoy se celebran elecciones municipales y regionales en todo el país. En total, se elegirán 12.640 autoridades  regionales  y municipales (entre presidentes y consejeros regionales, alcaldes y regidores).

Sean los que fuesen los resultados de estas elecciones, la propia campaña ha dejado, entre otras cosas, la siguiente idea clara: la infiltración de las más diversas mafias  en nuestra política es un hecho cada vez más extendido, consolidado y grave. Las mafias del narcotráfico, del contrabando, de la minería y la tala ilegal, de la construcción, de las licitaciones y del simple saqueo de las arcas públicas, cada una lucha en sus zonas de influencia por llegar al poder público o por mantenerse en él.

Como consecuencia de lo anterior, el chantaje, el soborno y la violencia pura y dura se han hecho instrumentos de campaña cada vez más presentes. Un ejemplo muy ilustrativo es el del distrito huanuqueño de Amarilis. En la última década dos alcaldes de Amarilis han sido asesinados y esta semana un candidato a su sillón municipal (hijo de uno de los alcaldes fallecidos) recibió un elocuente mensaje cuando su camioneta fue quemada mientras estaba cuadrada a pocos metros de su casa, en la que él dormía.  

Pero ese es solo un ejemplo. Hay muchos más: en marzo de este año, Ezequiel Nolasco, opositor de César Álvarez, el hoy preso ex presidente regional de Áncash, fue asesinado por un sicario antes de que pudiese oficializar su postulación a la presidencia de esa región. El mismo mes, Miguel Huacre, candidato a la Presidencia Regional de Apurímac, fue lanzado desde un precipicio, mientras en Amazonas asesinaban a Damel González, padre de una abogada que se había negado a retirar su postulación a una alcaldía. Un mes después, fue acribillada la camioneta en que viajaba el líder de un movimiento regional ancashino opositor del antes mencionado Álvarez. Luego, en julio, un candidato regional fue asesinado en Huacho. Y hace menos de una semana fueron aniquilados de sendos disparos Líder Villazana, candidato a la alcaldía del distrito de San Martín de Pangoa (en Satipo), y Alejandro Manyaró (candidato a regidor de la alcaldía de Zarumilla, en Tumbes).

Y eso para hablar solo de los asesinatos. Dejando atrás, esto es, los atentados, secuestros, extorsiones y actos de vandalismo, todos ellos con fines políticos, que la Defensoría del Pueblo ha contabilizado en lo que va del año. Como dice Rolando Luque, de la mencionada institución, estamos viendo un fenómeno nuevo en el Perú: los sicarios están entrando a las campañas.

En la misma línea, el Jurado Nacional de Elecciones acaba de advertir que existe riesgo de que haya violencia electoral hoy –quema de ánforas, retención de actas, tomas de locales de votación, etc.– en 141 localidades, por lo que se ha tenido que alertar a la policía para que haga un despliegue especial en ellas. En cualquier caso, aun cuando solo la mitad de estos riesgos estuviese bien fundamentada, 141 puntos muestran un incremento geométrico respecto de las 34 localidades donde ya se dieron este tipo de actos en el 2010, las 22 que los padecieron en el 2006 y las 13 del 2002.

¿Qué es lo qué ha pasado? Entre muchos factores sobresale uno: se han multiplicado enormemente los recursos de los que disponen los gobiernos regionales y municipales por los que se pelean estas bandas sin que al mismo tiempo se hayan fortalecido en proporción siquiera semejante las instituciones que existen para dotar de mayores filtros, responsabilidad y control al sistema democrático (principalmente los partidos), así como las que tienen por función la lucha contra la corrupción y el crimen (de hecho, todas las bandas regionales que han caído en el último año se han caracterizado por tener entre sus integrantes a policías, jueces y fiscales). Como resultado de lo primero nuestras elecciones son auténticas loterías entre desconocidos surgidos para la ocasión (en esta elección están compitiendo 116.252 candidatos y 14.171 movimientos regionales y locales) por los que luego no responde nadie. Como consecuencia de lo segundo, los gobiernos regionales y locales son botines cada vez más fácilmente disponibles y, por lo tanto, atractivos para los profusos candidatos “con prontuario” de los que acaba de hablar el presidente.

Está claro que esta combinación de bolsillos fuertes con instituciones débiles se ha vuelto cada vez más peligrosa e inviable. Además, desde luego, es autodestructiva. Hay un límite a lo que puede aguantar una sociedad desprovista de caminos de representatividad eficientes sin detonar por alguna parte. Por otro lado, llegará un momento –si es que no ha llegado ya– en que los sicarios, las balas, las licitaciones arregladas, los chantajes y las coimas serán el principal obstáculo para la continuidad del crecimiento. 

El principal reto de lo que queda de este gobierno –así como el del que venga– tiene que ser este: invertir en construir las instituciones que permitan recuperar al país para la ley y pongan cauces que doten de contenido y viabilidad a nuestra democracia.”. 

http://elcomercio.pe/opinion/editorial/editorial-hora-sicario-noticia-1761680

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El otro sendero I: mafia y poder en el Perú

Mafia y poder con respaldo popular, un test de la anomia extrema de la política peruana. Los candidatos vinculados al crimen organizado en Lima y en provincias, tienen respaldo popular, es una tragedia sin parangones para el Perú. El pueblo también se ha emputecido, son las secuelas del fujimorismo y del alanismo. Más allá de un análisis electoral solvente realizado con encuestas serias, se trata de capturar el mar de fondo. Haciendo paralelismos (semejanzas y diferencias), así como lo fue SL en su tiempo con el terror, a lo que me refiero es al otro sendero con la mafia en el poder, hoy.

Un empresario minero metalúrgico, ingeniero químico muy calificado, con perspicacia, en Huaraz me decía: “Se ha creado el mundo de los informales con bajos niveles educativos y carentes de valores cívicos y democráticos, la élite anómica de estos informales, los que han hecho fortunas en el crimen organizado (narcotráfico, lavado de activos, minería ilegal, etcétera), antes buscaban candidatos mediadores, ahora ellos mismos quieren ser directamente sus representantes”, no deja de ser una verdad empíricamente verificable. En provincias se siente mucho, es muy claro en Ancash, caso emblemático de la asociación mafia y poder.

Personalismo y construcción de partidos políticos, tal como los analiza Steve Levitsky, en un reciente artículo, está siendo sustituido en el subsuelo social por el otro sendero, la mafia y el poder con apoyo popular, la representación política directa del crimen organizado en las candidaturas electorales. Es devastador para el país, lo veremos luego de las elecciones en Lima y en provincias.

Los que votan por candidatos corruptos teniendo un alto nivel educativo e información calificada. como muchos, son cómplices, pero no un pueblo con un alto Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), bajísimos niveles educativos, ausencia de valores cívicos y democráticos, degradado por décadas de fujimorismo y de alanismo, y por  autoridades mafiosas a lo largo y ancho del país. En todo caso se trata de otro tipo de complicidad que hay que analizar con seriedad. El test de la anomia de la mafia y el poder es muy distinto, que el test de la anomia en los estratos C, D, E que bordean el 75% del electorado en Lima metropolitana.

En esta reflexión, no me refiero a errores o aciertos de ningún candidato en particular, eso ya fue, eso es jugar una pichanguita en la cancha chica. Acá analizamos el mar de fondo político social y cultural, que avanza como una avalancha de pus en el país, eso es jugar en la cancha grande.

Vendrá la espiral de violencia, no de un conflicto armado interno como el de 1980-2000, sino la de los sicarios enviados para asesinar a los opositores de la mafia en el poder, y la más grande inseguridad ciudadana que hayamos conocido, desde que SL incendió la hoguera.

Realidad desafiante. Así como salimos del terror y luego de una larga dictadura, esperemos y trabajemos para que se reactiven las defensas de la patria y se enfrente este aluvión pútrido que avizoramos.

P.S.:

El apercibimiento de lo que se está cristalizando en nuestra patria: el otro sendero y la  espiral de violencia que contiene. inspira la imaginación simbólica…Esta magnífica pintura de Salvador Dalí, es una imagen pictórica fuerte muy expresiva de la violencia, mi escritura es visual, escribo con metáforas, sin olvidar en este caso nunca el rigor del análisis político.

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La soledad y la escritura

Manuel Piqueras, destacado sociólogo y prolífico pensador político, publicó en 2001, La edad de la utopía. En las líneas que siguen, el autor da cuenta de las ideas maestras que organizan esta publicación. Revista Ideele, Nº 137, junio, 2001.

Personalmente, soy un crítico del mundo adulto (“los sabios y prudentes”), amo a los niños y a los jóvenes, me identifico con ellos, como Hannah Arendt testifica con su espiritualidad secular de la “inocencia con experiencia”. Ésta es mi perspectiva, la de un inconformismo integral que espera contra toda desesperanza, que nada ni nadie torcerá. Manuel Piqueras, La soledad y la escritura.

Los ensayos que reúne La edad de la utopía giran en torno al pensamiento y al lenguaje, y alrededor de la historia personal y la circunstancia histórica. El pensamiento que indaga el sentido, la escritura que busca trasponer la realidad y establecer una relación con otros.

La historia personal que surge de la memoria y el recuerdo, y los acontecimientos que se manifiestan como historia y relato en el presente eterno. La memoria, el pensamiento y el lenguaje se instituyen en las tres piedras angulares de lo que llamo la soledad y la escritura.

Los ensayos reunidos

La edad de la utopía reúne pensamientos espontáneos e inadvertidos. “El rostro del prójimo, el despertar de Emmanuel Levinas”, “Pensar el sentido de la muerte: Heidegger y Levinas” y “El espíritu del tiempo, aproximación a Hannah Arendt y a Amartya Sen” son ensayos que buscan un nuevo paradigma filosófico y ético que ilumine nuestros estilos y proyectos de vida tanto personales como colectivos. Desde la Ética a Nicómaco de Aristóteles, pasando por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, hasta la “ética del rostro del otro” de los pensadores de la vida y la libertad, el programa del prójimo nos cuestiona y compromete desde el corazón hasta las entrañas.  

“Lectura del siglo XX, tiempo de tragedia y esperanza” es un inventario espontáneo del siglo pasado que se interroga sobre la crisis de larga duración de la Edad Moderna y sobre el nacimiento de la nueva edad. Es una mirada al tiempo de tragedia y esperanza desde el punto de visión del pequeño, no desde el de los sabios y prudentes. “La belleza nos hace libres, reflexiones desde el arte y la filosofía” junta escritos en busca de palabras e imágenes que nacen de los jardines secretos de la memoria.

Pensamiento y escritura

Este libro surge de una inquietud intelectual y vital que me ha llevado a indagar y a escribir una respuesta frente a la crisis de la Edad Moderna y al advenimiento de una nueva y aún desconocida edad. En la avalancha de todas las crisis, me anclé en mi mundo interno y desde ahí organicé el mundo externo. Ejercí el derecho humano a pensar irreductiblemente con libertad, a pensar y comprometerme.

El pensamiento de sentido y la escritura de la alteridad proponen una actitud global de humildad y de gratuidad. El único principio ha sido “cuanto más sé, menos sé”. La única regla ha sido “lo que indago y escribo es inútil”. En cierto sentido, el oficio de la soledad trata de lo gratuito e inútil. Éste ha sido el método que inspiró La edad de la utopía.

La sabiduría del pequeño

La imagen mental y visual que quiero que sea vista, oída y leída en mi obra es que, en la aventura de la existencia humana, en un tiempo de discopía y utopía, el sentido del vivir y del morir sólo son posibles de alcanzar desde la inocencia del pequeño. Éste es el argumento central de mi libro. Mi texto es, en cierto sentido, semejante a la interpretación de los juegos entre niños que creó el notable artista y pensador Erik Erikson.

La sorpresa de un niño ante la inmensa luz-oscuridad del mundo –¿máscara o rostro?, ¿trampa o verdad?–. En el trasfondo de la bella y trágica gesta del pequeño se encuentra el niño David combatiendo con la fuerza de su inteligencia contra el Goliat del horror moderno y posmoderno.

La edad de la utopía es el discurso del pequeño, paloma y serpiente, en tiempo de tragedia y esperanza, es el lugar significante de un pensamiento y un lenguaje hispano, andino y universal.

El hombre rebelde, de Albert Camus, propone un inconformismo social frente a los autoritarismos, los totalitarismos, los asesinatos y los despojos de los inocentes. Personalmente, soy un crítico del mundo adulto (“los sabios y prudentes”), amo a los niños y a los jóvenes, me identifico con ellos, como Hannah Arendt testifica con su espiritualidad secular de la “inocencia con experiencia”. Ésta es mi perspectiva, la de un inconformismo integral que espera contra toda desesperanza, que nada ni nadie torcerá.

La historia personal

Los jardines secretos –lugares únicos de formación, juego y creación–, son las fuentes del depósito de la memoria. El testamento artístico de Manuel Piqueras Cotolí, mi abuelo, transmitido a través del recuerdo, y de los inteligentes y cálidos relatos de mi abuela viuda, marcaron mi mirada al mundo.

La herencia intelectual y vital del aggiornamento de las grandes religiones de la humanidad en el testimonio de Juan XXIII y del mahatma Gandhi me lanzaron en busca de los asesinados y despojados, amigos del Dios humilde. En esta trama histórica –rica de acontecimientos– encontré un gran estímulo en Gustavo Gutiérrez y en mi grupo de la generación del 68.

En continuidad y discontinuidad, el insight -“un modo general de intelección mediante el que aprendemos algo esencial sobre nosotros mismos al tiempo que dominamos la realidad que nos rodea”-, el desarrollo de la propia identidad y libertad en la envoltura de la soledad, se tornó en un lugar significante de indagación y escritura. En este jardín secreto, se gesta y nace La edad de la utopía.

Estos ensayos reunidos recogen los archivos vivos transmitidos desde mi niñez, confrontados con el pensamiento y propuestos como una palabra a la circunstancia histórica vista como “actualidad absoluta”, como señala Mirko Lauer en el prólogo del libro.

La circunstancia histórica

Me interesa sólo resaltar mi punto de visión frente a la circunstancia histórica y mi profundo sentido de ser una persona seducida por su tiempo, el siglo XX y el cambio de época.

“Todo tiempo pasado fue mejor” es una frase masivamente popularizada que expresa una mirada equivocada del presente y del futuro de la humanidad. El pasado no es percibido como memoria para la libertad; el pasado, en esta expresión popular, es defensivo, temeroso y conservador. Esta mirada en retirada del siglo XX y el cambio de época que tienen los profetas de calamidades no sólo está presente en el hombre común sino en el docto.

El siglo XX y la nueva edad, en tiempo de tragedia y esperanza, me recuerdan al Renacimiento europeo y al Siglo de Oro español. Nuestro siglo y la nueva y aún desconocida edad son un tiempo propicio para la creatividad y para los grandes cambios históricos.

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http://www.idl.org.pe/idlrev/revistas/137/pag82.htmhttp://www.idl.org.pe/idlrev/revistas/137/pag82.htm

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Desolación, por Gabriela Mistral

La desolación es una experiencia humana que trae en sí misma su opuesto, la consolación. Este bello poema de Gabriela Mistral, nos lleva a poetizar esa tensión: desolación frente a consolación.   


“La bruma espesa, eterna, para que olvide dónde
me ha arrojado la mar en su ola de salmuera.
La tierra a la que vine no tiene primavera:
tiene su noche larga que cual madre me esconde.

El viento hace a mi casa su ronda de sollozos
y de alarido, y quiebra, como un cristal, mi grito.
Y en la llanura blanca, de horizonte infinito,
miro morir intensos ocasos dolorosos.

¿A quién podrá llamar la que hasta aquí ha venido
si más lejos que ella sólo fueron los muertos?
¡Tan sólo ellos contemplan un mar callado y yerto
crecer entre sus brazos y los brazos queridos!

Los barcos cuyas velas blanquean en el puerto
vienen de tierras donde no están los que son míos;
y traen frutos pálidos, sin la luz de mis huertos,
sus hombres de ojos claros no conocen mis ríos.

Y la interrogación que sube a mi garganta
al mirarlos pasar, me desciende, vencida:
hablan extrañas lenguas y no la conmovida
lengua que en tierras de oro mi vieja madre canta.

Miro bajar la nieve como el polvo en la huesa;
miro crecer la niebla como el agonizante,
y por no enloquecer no encuentro los instantes,
porque la “noche larga” ahora tan solo empieza.

Miro el llano extasiado y recojo su duelo,
que vine para ver los paisajes mortales.
La nieve es el semblante que asoma a mis cristales;
¡siempre será su altura bajando de los cielos!

Siempre ella, silenciosa, como la gran mirada
de Dios sobre mí; siempre su azahar sobre mi casa;
siempre, como el destino que ni mengua ni pasa,
descenderá a cubrirme, terrible y extasiada.”.

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DESOLACIÓN

 

DESOLACIÓN

Francesca
Joaquín

Canto que llora. Llanto que canta.
Angustia extrema.
Tristeza infinita.
El mundo humano nos mira sin oirnos
La soledad es creativa, la desolación es romper todo límite.
Amadeus andino y universal.Cristo azotado de América. Vivimos a horcajadas entre dos misterios: la soledad y la desolación, sin perder esa pisca de esperanza.

Manuel Piqueras, El ángel desolador, libro en proceso inspirativo de escritura y edición. Huaraz: 2014.

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