Carta a mi pueblo que me vio nacer

Hola Aija!, ¿Cómo estás?

Aija

Cumpliste un año más de vida… ¡Mis felicitaciones! … y ¿cuántos van? 72 años, eres muy joven tengo referencias de ciudades como Damasco, Aleppo, Qufu que tienen mas de 10,000 años y continúan pobladas. Las disculpas del caso van 7 años que no puedo visitarte, te prometo que antes del 2010 estaré por ahí y disfrutaré observarte desde Huancapeti, Chuchunpunta e Iman, solo imaginar el mirarte justifica de por qué el Italiano Antonio Raimondi te bautizó como “Perla de las Vertientes” Sin embargo sé que otra ciudad se quiere nombrar de esta manera y por el contrario te quieren llamar “Aija, la ciudad de los candados”, y a que se debe ese rumor.

En estos 72 años te sucedieron varios hechos, recuerdo por ejemplo cuando crearon la provincia de Huarmey, y te sacrificaron, quitandote tres de tus distritos Malvas, Huayán y Cochapeti. Me imagino que no había posibilidades de lucha, y simplemente se aceptó esta decisión política, pero ya es parte de nuestra historia y la historia se escribe con pasajes ocurridos, sean estos buenos, malos o regulares.

El recodarte, me trae recuerdos de mi niñez, como olvidar el pueblo que me enseño a gatear, a tropezar y a dar mis primeros pasos por tus calles inclinadas, empedradas y polvorientas. Recuerdo la campana del recreo de mi escuelita 861136, su sonido señalaba la salida al patio a “chuncar” y tratar de ganar todo los “pushpush” que sean posibles, en especial las “lecheritas”, trofeos muy valiosas, los guardaba en una bolsa en el bolsillo derecho de mi pantalón, las cuidaba con mucho cariño, no faltaba mas, los había ganado a esfuerzo y a algunas “langas” no reclamadas por el contendor, el darle duro a este juego tenia como consecuencia la aparición en las manos de la “pashpa”, la curación ardía mucho. Ni que hablar de mi bolsillo izquierdo, ¡como en botica!, tenía diferentes tipos de bolitas para chuncar grandes y chicas, de cristal, de losa o de metal, estas últimas para competencias importantes; La “siria” de lata de betún kiwi, bien afiladita en alguna verada de piedra, por si alguien quería una peleadita, ohhh la “chanta”, importante para jugar a la salida de la escuela, ni hablar de trompo, comprado al Sr. Abdón, eran los mejores, y aguantaban las “mucudas” de trompos enemigos. Como olvidar de estos buenos recuerdos de mi niñez.

Termino contándote algo que tú ya sabes, es acerca de la historia de “Alicia en el país de las maravillas”, tal vez recuerdas la parte en que Alicia, al verse perdida en el bosque y con la opción de tener que elegir uno de los muchos caminos posibles para perseguir al conejo, entabla con el gato, el siguente dialogon donde Alicia, le pregunta ¿qué camino debe seguir? y el gato le contesta ¿A dónde quieres ir?, Alicia le dice: A cualquier lugar y el gato le contesta: entonces cualquier camino te sirve….

A tus 72 años, me imagino que ya tienes un camino diseñado, y nada que caminante se hace camino al andar, si tomas las cosas de esta manera puedes tener situaciones inesperadas, peor aún puedes terminar perdiéndote por algún camino que te diste al andar. Tienes 72 años ¿sabes hacia donde caminas?, ¿Sabes a donde llegar?, en el caso que no sea así, solo dilo te podemos ayudar muchos de nosotros que te tenemos eterno agradecimiento por habernos brindado para nuestra niñez uno de los mejores lugares del mundo, te tenemos una deuda.

Saludos,

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