Querido Ollanta:
Soy un niño por nacer, es decir el más pequeño y frágil integrante de la familia peruana. Yo todavía no voto, pero desde el instante en que fui concebido en el seno de mi madre, soy tan peruano como aquel compatriota que sí lo ha hecho. Por ello, quiero felicitarte por tu elección como nuevo presidente de nuestro país. Me ha alegrado mucho saber que junto con tu esposa Nadine has formado una bella familia con tres hijos con nombres quechuas y aimara: Illary (amanecer), Nayra (luz en tus ojos) y Samín (el que trae paz). Yo también espero con ilusión el día de mi nacimiento para, como ellos, ver el amanecer y la luz de cada día y traer paz y felicidad a mi hogar y a los demás.
Sé que tienes una gran sensibilidad social y un gran amor por los pobres. Que quieres trabajar por la justicia, los derechos humanos y la inclusión social. Te pido en mi nombre, y en el de todos los niños por nacer del Perú, que no nos olvides. De entre todos los pobres, nosotros somos los más pobres, porque ni siquiera voz tenemos para defendernos. Tú, como presidente del Perú, sé nuestra voz y defensa. Bien sabes que el derecho a la vida es el derecho humano fundamental sin el cual los demás no existirían. Algunos, con el deseo de convencerte para que el crimen del aborto se apruebe en el Perú, te van a decir que solo soy una parte del cuerpo de mi mamá y que no soy independiente; otros, que mi crecimiento no es ordenado y que soy tan solo un cúmulo amorfo de células que se pueden eliminar; otros te dirán que recién comienzo a existir cuando llego al útero de mi madre o cuando comienza a aparecer mi sistema nervioso. No sé si por ignorancia o con mala intención se olvidan de lo que hoy afirma unánimemente la ciencia: que desde que fui concebido, es decir desde que fui una célula, ya era un ser humano, tenía una relación con el organismo de mi mamá y, por tanto, el derecho inviolable a vivir.
Otros te van a decir que no debo nacer, porque vengo con malformaciones (¿solo los lindos y sanos tienen el derecho a nacer y a vivir?); o porque soy producto de una violación (y yo, ¿qué culpa tengo?); o porque pongo en riesgo la vida de mi mamá, cuando ya no hay circunstancias en las cuales se deba optar entre la vida de la madre o la del hijo. Por favor, no les creas. Toda vida humana en cualquier fase o condición es digna de ser amada en sí misma, es siempre un bien. El aborto es la más grande de todas las injusticias y el mayor destructor de la paz.
Me ha dado mucha esperanza saber que durante tu campaña salías frecuentemente en la propaganda electoral con tu esposa, tus hijas e hijo. Hubo incluso un spot que me hizo saltar tanto de alegría que le di una patadita fuerte a mi mamá. Sí, era ese de la mujer embarazada que terminaba diciendo: “Yo soy Ángela y marco la O. Viva el Perú, viva mi hijo y vivan todos los hijos que van a nacer”. Cuando este 28 de julio jures como presidente de todos los peruanos, jura también por nosotros, los niños por nacer. El capital más importante de una nación es su gente. Así, verdaderamente se hará realidad tu hermoso lema: “Gana Perú”.
Con cariño,
Un niño por Nacer :)
Artículo tomado de la sección Opinión del diario
El Comercio
Editorial : Ante la insistencia del Ministro de Salud en repartir las píldoras del día siguiente porque la OMS lo recomienda, tenemos que informar a la opinión pública que eso es una decisión política y no jurídica. El fallo del T.C es cosa juzgada y en estos momentos estamos en la etapa de ejecución de sentencia donde estamos solicitando la extensión de la prohibición de las ventas y distribución de las PDS en mérito del fallo referido que es la última instancia de nuestro sistema y ordenamiento jurídico.
La actitud del Ministro de Salud es la de desacato y tiene connotaciones penales, además evidencia una vez más su terca y obstinada posición así como su demasía interés en defender a los laboratorios que con el fallo del Tribunal Constitucional están notificados.
Del otro lado tendríamos que preguntarnos desde cuando las recomendaciones de organismos internaciones como la OMS, el FMI el Fondo de Población Mundial pueden dictarnos leyes, pasarse por encima de nuestra soberanía de Estado y resolver dentro de nuestra realidad, las controversias jurídicas. Entonces mejor que llame a sus amigos funcionarios de las Naciones Unidas y nos dicten las leyes que les interesan.
Finalmente, acusamos al Ministro de Salud de deshonrar al Perú como lo señala el artículo 38 de la Constitución Política del Estado al aceptar la recomendación de la OMS cuya posición sólo rige en aquellos estados donde está legalizado el aborto, más no en el nuestro.
El Ministro de Salud por decoro debe prohibir a los laboratorios que conforme al fallo del TC se le retire las autorizaciones de ventas de las PDS para que no cause discriminación y perjuicio a la mujer peruana por su consumo, cuya pastilla es 50 veces más potentes que los anticonceptivos comunes. Porqué no dice que es una bomba hormonal lo que quiere repartir? ¿Que hay detrás de todo esto?
A las mujeres peruanas en el día internacional de la mujer nuestros afectos permanentes y le pedimos que defiendan la verdad y la justicia ante las arremetidas de la industria de la muerte que desea eliminar los nacimientos de los pobres porque dicen que ellos no forman parte del mercado de consumo .!Barbaridad que utilizan las feministas¡ .Veamos la noticia de RPP
´El Ministerio de Salud (Minsa) dispuso distribuir nuevamente en todo el país el Anticonceptivo Oral de Emergencia (AOE), conocida como la píldora del día siguiente, tras más de cinco meses de haber sido retirada del Programa de Planificación Familiar por un fallo del Tribunal Constitucional.
Esta decisión se adoptó luego que la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitiera un informe en el que confirmaba que dicho medicamento no es abortivo ni tiene algún otro efecto dañino.
Así lo informó el ministro de Salud, Óscar Ugarte, tras suscribir una resolución ministerial que reincorpora la píldora del día siguiente al Programa de Planificación Familiar.
Ugarte explicó a RPP que tras acogerse al fallo del TC, el Minsa pidió a la OMS emitir un informe sobre los efectos del AOE, determinando que no tiene efectos dañinos.
"El Ministerio de Salud solicitó a la OMS para que informe si hay o no efecto dañino y ha dicho categóricamente que no tiene efecto abortivo, es por eso que nosotros, en base a esa certeza y al marco del acuerdo del TC, retomamos la distribución de la píldora", manifestó Ugarte.
El titular afirmó que ya no hay posibilidad que el Tribunal se resista a distribuir la píldora, ya que está confirmado por la propia OMS.
En ese sentido, dijo que tras el acuerdo ministerial suscrito con la ministra de la Mujer, Nidia Vílchez, el AOE ya puede ser reincorporado al Programa de Planificación Familiar.
Ugarte refirió que este logro se hace a favor de las mujeres por el Día Internacional de la Mujer
Fuente:
RPP
Por: Dr. Eduardo Oré Sosa quien es miembro alterno de la comisión revisadora del código penal.
A veces las formas en que aparecen algunas cosas dicen mucho de ellas. La propuesta para despenalizar el autoaborto y el aborto con consentimiento de la gestante ―así, de manera libre, sin indicación o plazo de ningún tipo― fue presentada por la Dra. Rosa Mavila a la Comisión Especial Revisora del Código Penal del Congreso de la República. Semanas más tarde la misma comisionada modificó su propuesta inicial con relación al delito de autoaborto previsto en el artículo 114 del Código Penal vigente, proponiendo esta vez despenalizar este ilícito cuando se produzca antes de las doce semanas de gestación, siempre que se produzca en circunstancias derivadas de precariedad económica, de las condiciones en que ha sobrevenido la concepción, o factores de edad, sociales o familiares. Ahí no queda todo. A la semana siguiente, para más señas, el mismo día en que se iba a debatir y votar las propuestas sobre uno de los delitos que genera más polémica en nuestro texto punitivo, nuevamente se nos alcanza la propuesta de la Dra. Rosa Mavila con ciertas modificaciones a los artículos 119 y 120, donde se regula el aborto terapéutico, el eugenésico, el aborto por violación y otros.
Pero si ya esto puede dar alguna idea del rigor con que la referida comisionada trabajó este tema, faltaba mencionar que en la misma sesión donde se debatió y votó este importante asunto, la Dra. Rosa Mavila renunció a gran parte de sus propuestas, “allanándose” a las presentadas por el Profesor Dr. Víctor Prado Saldarriaga. Propuesta de este último que, seguro por sus labores como Magistrado Supremo y docente, no pudo hacérnosla llegar antes. Todo esto, desde luego, quedará en el terreno de lo anecdótico. Fuera de ello, hay puntos importantes que consideramos deben ser abordados.
Una cosa es despenalizar el aborto (señalar que no es punible en determinados casos), y otra muy distinta considerar que se trata de un comportamiento valorado positivamente por el ordenamiento jurídico. Por más que algún día se llegara a despenalizar el aborto por violación y el aborto eugenésico (cosa que no creemos, ni deseamos), acabar con la vida del concebido jamás podrá ser considerado un derecho de la madre gestante. No hay, pues, tal derecho a abortar, como se han apresurado a sostener algunos grupos feministas.
Esto es fácil de apreciar con un ejemplo. ¿Podría válidamente sostenerse que los hijos tienen el derecho de birlar la billetera de sus padres, sólo porque no son reprimibles los hurtos entre ascendientes y descendientes (art. 208 del Código Penal)? ¿De pronto los ciudadanos tienen derecho a robar pan y fruta de los supermercados porque el sistema penal considere inconveniente perseguir los delitos de bagatela?
El aborto por violación y el aborto eugenésico, en este sentido, siempre constituirán comportamientos valorados negativamente por el ordenamiento jurídico, pues atentan contra un bien jurídico de máxima importancia en cualquier sociedad regida bajo los cánones de un Estado democrático de Derecho: el derecho a la vida. Sin el respeto del derecho a la vida ―que según la Convención Americana de Derechos Humanos, la Constitución, el Código Civil y el Código de los Niños y Adolescentes se protege desde el momento de la concepción―, los demás derechos pierden sentido.
Se dice que la vida no es un derecho absoluto. Desde el punto de vista del Derecho penal eso no se discute, está sumamente claro: basta citar la legítima defensa y el estado de necesidad exculpante (este último con el clásico ejemplo de la Tabla de Carneades, donde un náufrago mata a otro con el fin de hacerse de la tabla que sólo puede soportar el peso de uno, para así salvarse) como supuestos donde ese acto de matar no genera responsabilidad penal. Y entendemos que cuando el Dr. Víctor Prado propone despenalizar el aborto eugenésico y el aborto por violación no niega el desvalor de la conducta (hay merecimiento de pena), pero seguro considera que desde el punto de vista político criminal no hay necesidad de pena. Como los casos arriba señalados de los hurtos entre padres e hijos, o los delitos de bagatela, donde se estima innecesaria la intervención del Derecho Penal. ¿Pero vale aplicar ello cuando ya no hablamos del bien jurídico patrimonio, sino de la eliminación dolosa de una vida humana?
Lo peor de todo esto es que se han juntado supuestos totalmente diferentes, a saber, el aborto terapéutico ―en el que corre peligro la vida de la madre― con el aborto eugenésico y el aborto por violación. Uno podría entender que los hospitales del Estado se ocupen del primer caso, evidentemente tratando de salvar la vida de ambos (madre gestante y concebido), ¿pero cómo pedir que dinero del Estado se invierta en prácticas que suponen acabar con vidas humanas?
Peor aún si se abre la puerta para la eliminación impune de seres humanos cuando sea “probable” que nazcan con determinadas enfermedades o malformaciones. Desde luego todos deseamos tener hijos sanos y fuertes, pero lo que no se puede permitir en un Estado de Derecho es la eliminación de una vida humana porque exista la posibilidad de que el niño nazca enfermo o discapacitado, o porque le aguarde una situación de pobreza. No podría haber mayor discriminación, pues a ellos les depararía una menor protección.
Por otro lado, la violación sexual es un hecho sumamente traumático para la víctima. Eso es indudable. Pero un enfoque victimológico, reiteradamente invocado por la Dra. Rosa Mavila, también debe tener en cuenta a esa otra víctima inocente que es el concebido. A esa vida en gestación no se le puede despojar de su condición humana para, a continuación, tratarlo como un objeto desechable. Más aún si el aborto en sí no sólo no ayuda a la recuperación de la víctima de violación, sino que le añade el trauma de la práctica abortiva. Es decir, al trauma de la violación se le añaden dos males: la muerte de una vida inocente y el trauma del aborto.
Aquí no se trata de un cuestionamiento moral (que también lo tenemos, desde luego), sino de un cuestionamiento esencialmente jurídico. No estamos ante la consideración de un método anticonceptivo, sino ante la intención de despenalizar prácticas abortivas, es decir, la muerte de seres humanos. Asimismo, la Dra. Rosa Mavila sostiene que las altas cifras de mortalidad materna por prácticas abortivas clandestinas constituyen un argumento en favor de la despenalización. Con esto se olvida a la víctima principal del delito de aborto: el concebido. No existe norma internacional alguna que obligue al Estado peruano a despenalizar el aborto (lo que se viene presentando son algunos documentos que tienen el valor de recomendaciones generales), pues el justo reconocimiento de los derechos de la mujer jamás podrá ser interpretado en el sentido de concederle un señorío sobre la vida de otro ser humano. Tampoco nos parece un buen argumento que algunos países del entorno (no casi todos, como sostuvo el Dr. Víctor Prado) hayan despenalizado estos supuestos. Que en otros países se acabe impunemente con la vida de seres humanos inocentes no tiene porqué obligarnos a hacer lo mismo.
¿Qué decir, finalmente, de aquella madre que mata a su hijo menor de un año sólo porque éste tiene alguna discapacidad, fue producto de una violación o porque vive en una situación de miseria? Cierto, matarlo constituiría un grave delito… pero no tiene por qué dejar de serlo, cuando se le mata antes de que nazca.
Como ya mencionamos en un artículo pasado, cada 25 de marzo se celebra en el
Día del Niño por Nacer y como todos los años ¡Estamos organizando una Gran Marcha anual por la vida en celebración de este día. Ésta ha sido programada para el Sabado 28 de Marzo.
Participemos todos en esta manifestación en defensa de los más pequeños de nuestra sociedad, cuya vida esta constantemente amenazada por una creciente cultura de muerte.
Unámonos para expresar juntos un gran
¡SI A LA VIDA! y ¡NO AL ABORTO!
Concentración: Av. Pablo Carriquiry (cuadras 7 y 8) - San Isidro
Hora: 10:00 A.M.
Recorrido: Av. Canaval y Moreyra, Av. Juan De Arona, Av. Las Camelias hasta el Parque Las Americas.
NO PERMITAMOS QUE EL ABORTO SE LEGALICE EN EL PERÚ
Al finalizar el recorrido tendremos UN CONCIERTO DE MUSICA POR LA VIDA con la participación de Luis Enrique Ascoy y Jessica Cabanillas.
LO UNICO QUE NECESITA EL MAL PARA TRIUNFAR
ES QUE LA GENTE BUENA SE QUEDE CALLADA