Chelatina: Wal´s Introduce

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Son las nueve de la noche, el cielo es despejado y el paradero revienta con la movida del viernes por la noche. Coges el celular y empiezas a marcar pero ya no es necesario: Beto y Wal ya te han visto, y comienzan a caminar. Tras cinco minutos de calles polvorientas y veredas solitarias, llegan a un portón celeste. Wal toca la puerta y no le abren: llama a Diani, felizmente que adentro estaba, sino hubieramos tenido que aguantar afuera media hora más.

Nada más pasar, caes en cuenta que las sillas vacías y la batería relegada al rincón opinan que eres un tempranero y comienzas a esperar. “Ya verás cómo empiezan a llegar”, dice Beto, convencido sin duda en el poder convocante de Oasis, que hoy no estará pero sí sus bandas tributo. Mientras Wal prueba la guitarra y Beto prende la laptop, un sentimiento de comunidad crece en la pequeña sala: un par de Oasis fans te pasa la voz con un peculiar saludo, mientras te invitan un vaso de chela que apuras sin chistar.

“Supongo que tu también eres fan”, me habla el Mooky, idólatra de los británicos y coordinador de esta tocada: “entonces, créeme cuando digo que esto es fenomenal”. Y si bien no me mostraba tan optimista, sus palabras surtieron efecto: a la media hora, el improvisado auditorio está a reventar y la hermandad de desconocidos se reconoce unida en su culto a los Gallagher.

Ahora sí, la tocada está presta a iniciar, la luz del fluorescente se apaga, y la primera banda de la noche arranca el entusiasmo entre los fieles seguidores: coreando “Stand by Me” mientras algunos alzan las flamas de sus encededores, te deja la sensación de cómo el espíritu de cofradía te va envolviendo y reemplazas tu huraño aparte para “seguir a la tribuna”.

[Stand By Me – Nobody knows the way it’s gonna be]

“Y eso que has visto sólo es el principio”, recita Wal, quien desde el primer segundo ya se encuentra en estado de éxtasis de sólo oir las melódicas tonadas, tonadas que lo transportan a aquel cielo musical de los inmortales: el desenfado con que los muchachos interpretan la de por sí desenfadada “Live forever” es simplemente digna de elogiar, por una interpretación que arrulla mis oídos y me levanta de mi asiento.

[Maybe you’re the same as me
We see things they’ll never see
You and I are gonna live forever]

Ante tanto sentimiento a flor de piel de los fanáticos, y como no quiere la cosa, el Mooky pide un receso para preparar a la siguiente en su repertorio: la gente está encendida, ¿por qué cortarla así?, pienso para mí, mientras me alcanzan un vaso de chela, y me regalan una gelatina Oasis, pegada encima una foto de Liam y Noel, cual souvenir venido de las islas. Reviso el reverso del empaque y noto que no tiene autorización sanitaria. Con razón dicen que “la gelatina Oasis es la muerte”.

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