La empresa automotriz General Motors (GM) se acogió este lunes a la protección por bancarrota para evitar su liquidación. Los analistas califican esa decisión como el mayor fracaso de una compañía industrial en la historia de EE.UU.
En un acto en la Casa Blanca, el presidente Barack Obama defendió su decisión de usar miles de millones de dólares de los contribuyentes para salvar a GM y Chrysler del colapso. Indicó que el fracaso combinado de ambas compañías hubiera tenido un efecto devastador para la economía estadounidense.
Desde hace poco más de 2 meses recibimos la información de que Obama habría decidido que GM se declare en bancarrota y que obligó a renunciar al presidente de la automotriz para allanar el camino a una quiebra menos dolorosa.(Video: CNN)
Precisó que ambas automotrices serán reestructuradas (GM recibirá US$30.000 millones a tal fin) para ser convertidas en empresas más pequeñas pero más fuertes, y capaces de fabricar autos de menor consumo de gasolina. El gobierno mantendrá el control del 60% de GM, pero Obama aclaró que será sólo temporal: "El gobierno actúa como un accionista muy renuente". "Nuestra meta es contribuir a que GM se recupere (...) y salirnos rápidamente", agregó.






