Eduardo Roy Gates, abogado de Rómulo León Alegría, informó hoy que la Tercera Sala Penal Especial ordenó la libertad del ex ministro aprista y principal implicado en el caso de los ‘petroaudios’, escándalo de corrupción que generó una crisis en el Gobierno y que se trajo abajo todo el gabinete que encabezaba Jorge del Castillo.
El abogado de Rómulo León fue acompañado por la portátil aprista, que pedía la libertad del "inocente" ex ministro. (Video: Canal N)
El letrado indicó que el tribunal varió la detención efectiva del procesado, recluido en el penal para Reos Primarios (ex San Jorge) hace ocho meses, por el arresto domiciliario. Añadió que el tribunal, que preside el vocal Iván Sequeiros, tomó esta decisión porque considera que ya no existe peligro de que su cliente fugue y, además, a estas alturas del proceso por este caso, que está a cargo del cuestionado juez Jorge Barreto, no hay pruebas concretas que lo incriminen.
El procesado por el caso “chuponeo telefónico”, Carlos Tomasio de Lambarri, declaró ante la jueza María Martínez Gutiérrez que la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep) fue uno de los clientes “fijos” que tuvo la empresa Business Track (BTR). La afirmación fue hecha durante su instructiva en el penal Castro Castro, el 19 de febrero pasado.
La CONFIEP requirió frecuentemente de los servicios de Business Track. (Imagen: confiep.org.pe)
La conclusión de que este gremio empresarial fue un cliente importante de BTR se da no solo por lo que han declarado los procesados. El ex presidente de dicha entidad, José Miguel Morales Dasso, admitió que había, incluso, un contrato permanente de servicios entre ambas entidades.
Documentos obtenidos por Perú.21 confirman que, en el año 2000, la Marina de Guerra del Perú compró, de manera oficial, dos equipos de interceptación Triggerfish y cuatro equipos denominados Handheld, por los cuales el Estado peruano pagó más de 160 mil dólares americanos.
Con estos documento se confirma que la Marina compró varios equipos de chuponeo, cuya ubicación se "desconoce" en la actualidad. (Imagen: larepublica.pe)
El nombre completo de los equipos es Triggerfish Cellular Telephone Monitoring System y Handheld Cellular Surveilance and Interrogation System, cuyo uso, de acuerdo con nuestras fuentes, es el espionaje telefónico celular. En su declaración policial, el procesado Carlos Tomasio de Lambarri, el número dos de la empresa Business Track SAC, había dicho que los dos Triggerfish fueron destinados para realizar labores de Inteligencia en Chile.
Al final, la Marina de Guerra del Perú, es decir, la cartera del sector Defensa, desembolsó la suma de 161,600 dólares americanos por equipos que, oficialmente, sí adquirió, pero que hasta el momento nadie sabe a dónde fueron a parar. ¿Quién los tiene?
Una visita terminó a la medianoche y sospechan que haya instalado equipos de escucha o chuponeo.
Los pasos del hoy detenido ex marino Elías Ponce Feijóo, dueño de la empresa Business Track (BTR), implicada en actividades de espionaje telefónico, también se sintieron en el Congreso de la República, sobre todo el año 2007, según registros oficiales.
El dueño de Business Track tenía "pasaporte" para ingresar al Parlamento y visitaba con frecuencia a Giampietri. (Imagen: Diario Correo)
De acuerdo con el registro, Ponce arribó a las 22:50 horas y se retiró minutos antes de la medianoche. En las observaciones del diario de visitas se detalla que su ingreso fue autorizado por el edecán de Mercedes Cabanillas, el almirante Miguel Fernández.
El chuponeo sigue retumbando al país y ahora resulta que Business Track (BTR), habría realizado actividades de reglaje y chuponeo telefónico contra el congresista Víctor Andrés García Belaúnde, el Contralor Genaro Matute y otras personalidades, a pedido nada menos que del Presidente Regional del Callao, Alex Kouri.
Curiosamente los montos facturados por BTR se incrementaron durante el periodo en el que se realizaban las investigaciones por la Vía Expresa del Callao. (Fuente: Prensa Libre)
Así lo reveló anoche al programa "Prensa Libre", el propio García Belaúnde tras detallar que en su caso la intención era intimidarlo y perjudicar la investigación de las irregularidades en la concesión de la Vía Expresa del Callao a la empresa Convíal. En ese sentido dijo que el propio dueño de BTR, Elías Ponce Feijóo, estuvo a cargo de dicho seguimiento.
Asimismo expresó su extrañeza por las facturas emitidas por BTR al Gobierno Regional del Callao por 150 mil y 90 mil soles, justo en el primer trimestre del 2008, fechas coincidentes con el periodo de investigación en torno a la famosa Vía Expresa del Callao.
La empresa Business Track (BTR), implicada en actividades de espionaje telefónico en el país, recibió más de 150 mil soles en contratos con entidades estatales el 2008, de dicha suma más de 90 mil corresponde a montos pagados por el Gobierno Regional del Callao.
Business Track facturó a varias instituciones estatales, pero la gran mayoría de sus ingresos los obtuvo a través de la gestión de alex Kouri en el Gobierno Regional del Callao.(Fuente: Prensa Libre)
Según reveló el programa "Prensa Libre", BTR logró superar sus ganancias el año 2008, en más del 200% de lo que obtuvo entre los años 2006 y 2007.
El ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, dijo que la investigación realizada por su sector concluyó que el marino, socio de la empresa Business Track, usó su cargo en la armada para adquirir dos equipos Triggerfish 4080 en el año 2000.
El Ministro de Defensa admitió que los equipos usados en el chuponeo, que desestabiló al régimen, fueron comprados a nombre de la Marina. (Imagen: RPP)
“Por ello se ha solicitado a la Fiscalía de la Nación la ampliación de estas investigaciones”, señala un comunicado del sector, que añade que las facturas por la compra dos equipos Triggerfish 4080 de “chuponeo” fueron halladas en poder del capitán de fragata® Carlos Alberto Tomasio de Lambarri, uno de los socios fundadores de Business Track, empresa implicada en la interceptación a los teléfonos del ex ministro Rómulo León y el ex director de Perupetro Alberto Quimper, los principales implicados en el caso del “Petrogate”.