(Selección de artículos para el grupo EPENSA)

20140105-articulo.jpg

Mi nombre es John, en mi familia algunos me siguen llamando por su diminutivo que en el español sería Juanito y como me gusta caminar, podrían llamarme “Juanito el Caminante”.

Caminar es todo un placer (obviamente bien hidratado) y lo hago desde que estuve en el cole, en la academia y luego en la universidad. Primero por misio, luego porque no quería llegar a casa y luego por afición (y por misio también). Y ahora que he vuelto a mi tierra – a mi edad – caminando, estoy descubriendo recién los recovecos de la ciudad que me vio nacer. A escondidas, tomo fotografías de esquinas, paredes, cantinas, mercados, artistas en potencia y demás de sobresalto, para remirarlas algún otro día y no olvidar con quienes convivo; y si acaso, dan cuenta de lo que hago, aprovecho mi pinta de universitario, finjo que es un trabajo de investigación y me creen.

Acompañado a veces y a veces no, a parte de ése cerro que te hace libre (así lo llaman), he trepado otros tantos de nuestras fronteras, y los recorrido  por sus cimas hasta donde daban mis piés. “Por allí esta mi cole”, me ubico. “Por allí vive mi ex”, “Por allá está el mercadito de mi barrio”, “Allí vivo”…

Y la perspectiva de estar encima de todo, te golpea y te hace responsable de cada ciudadano y de las repercusiones de tus actos sobre los demás. Quieres echar la basura y dejar limpio el terruño que te acoge; pero es una quimera, es una casa con cientos de miles de hermanos empeñados en dividirse para siempre. Si éste es el caso, creo que las pistas y veredas dibujan muy bien nuestra cruda realidad.

Juanito el Caminante, jaja. Bueno, después de que me robaran la bicicleta dos veces, qué podía hacer.

JOHN SANTIVAÑEZ

tayiel@hotmail.com

Puntuación: 0 / Votos: 0