EL ALMA, fragmento de “Mi Credo” de: Hermann Hesse

La mitad de la voluntad es impura y ardiente.
El alma de las cosas, la belleza, sólo nos revela
Cuando no codiciamos nada, cuando nuestra mirada
es pura contemplación. Si miro un bosque que preten-
demos comprar, arrendar, talar, usar como coto de caza
o gravar con una hipoteca, no es el bosque lo que veo,
sino solamente su relación con mi voluntad, con mis
planes y preocupaciones, con mi bolsillo. En ese caso
el bosque es madera, joven o viejo, esta sano
o enfermo. Por el contrario, si no quiero nada
de él, contemplo su verde espesura con
“la mente en blanco”,

y entonces sí que es un bosque, naturaleza
y vegetación; y hermoso.

Lo mismo ocurre con los hombres y sus
semblantes. El hombre al que contemplo con
temor, con esperanza, con codicia, con
propósitos, con exigencias, no es un hombre, es
sólo un turbio reflejo de mi voluntad. Le
miro, consciente o inconscientemente, con
sonoras preguntas que le disminuyen y falsean:

¿Es accesible, o es orgulloso? ¿Me respeta?
¿Puedo influir en él? ¿Sabe algo de arte? Los
hombres con quienes tratamos, los vemos a través
de mil preguntas semejantes a éstas y creemos
conocer al ser humano y ser buenos psicólogos
cuando conseguimos descubrir en su aspecto, en
su actitud y conducta aquello que sirve o perjudica
a nuestros propósitos. Pero esta convicción carece
de valor, y el campesino, el buhonero o el abogado
de oficio son superiores, en esta clase de psicología,
a la mayor parte de políticos y científicos.

En el momento en que la voluntad descansa y
surge la contemplación, el simple ver y entregarse,
todo cambia. El hombre deja de ser útil o
peligroso, interesante o aburrido, amable
o grosero, fuerte o débil. Se convierte en
naturaleza; hermoso y notable como todas las
cosas sobre las que se detiene la
contemplación pura. Porque contemplación
no es examen ni critica, solo es amor.
Es el estado más alto y deseable de
nuestra alma: el amor desinteresado.

Bibliografia del premio Nobel de literatura:

http://en.wikipedia.org/wiki/Hermann_Hesse

Puntuación: 3.94 / Votos: 15

Un pensamiento en “EL ALMA, fragmento de “Mi Credo” de: Hermann Hesse

  1. Ricardo

    Hola.
    Primeramente desec muy joven conocí a Hermann Hese a trav´s de su Literatura. Sintinedo por el una profunda admiración.

    Pero en mi opinión, se semejanza con la naturaleza de Nietzsche me lo hace mucho más entendible.

    Saludos.
    Ricardo.

    Responder

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