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Nuestra Señora del Monte Carmelo

NUESTRA SEÑORA DEL MONTE CARMELO

Nuestra Señora del Monte Carmelo krouillong comunion en la mano es sacrilegio

La fiesta de Nuestra Señora del Monte Carmelo, conocida también como Nuestra Señora del Carmen, se celebra el 16 de julio, en honor a la fecha en que la Bienaventurada Virgen María apareció en el año 1251, acompañada de una multitud de ángeles, a San Simón Stock, General de los Carmelitas, y le entregó el escapulario de la Orden en sus manos, diciéndole: “Tú y todos los Carmelitas tendréis el privilegio, que quien muera con él no padecerá el fuego eterno”.

El Escapulario del Carmen además de la promesa de salvación para quienes mueran con él, lleva también consigo el llamado privilegio sabatino.

Según la tradición, a la muerte de Clemente V (1314), en el cónclave que duró dos años y tres meses, la Santísima Virgen se apareció al Cardenal Jaime Duesa, muy devoto de ella, y le anunció que sería Papa con el nombre de Juan XXII, y añadió: “Quiero que anuncies a los Carmelitas y a sus Cófrades: “los que lleven puesto el Escapulario, guarden castidad conforme con su estado, y recen el oficio divino, – o los que no sepan leer se abstengan de comer carne los miércoles y sábados -, si van al purgatorio Yo haré que cuanto antes, especialmente el sábado siguiente a su muerte sean trasladadas sus almas al cielo”.

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Para gozar de las gracias anexas al escapulario, hay que llevarlo piadosamente y la más importante condición para obtenerlas es estar en gracia de Dios, pues, cómo podemos pretender gozar de los favores de Santa María si ofendemos a Dios con el pecado.

No podemos permitir que nos suceda que nos valemos de llevar el Santo Escapulario para pecar libremente con el pretexto de que si morimos no nos condenaremos. Esto de valernos de la protección de Nuestra Señora ofendiendo a Dios es demasiado indigno para atrevernos. Roguemos más bien a Nuestra Señora que nos ayude a vencer el pecado y detestarlo e imploremosle a Ella que es el Auxilio de los Cristianos y el Refugio de los pecadores que nos guíe nuevamente a la amistad con Dios haciendo una buena confesión para volver a estar en Gracia de Dios y ser dignos de llevar su Santo Escapulario y merecedores de sus promesas, porque, como nos dice San Jorge de Nicomedia, “su poder y clemencia sobrepujan incomparablemente la multitud de nuestros pecados”.

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ORACIÓN A LA BEATÍSIMA VIRGEN DEL MONTE CARMELO

¡Oh piadosísima Virgen! Vos, que nueve siglos antes de existir fuisteis vista en profecía por el siervo de Dios nuestro Padre San Elías, y venerada por sus hijos allá en el Carmelo… Vos, que en carne mortal os dignasteis visitarles y les dispensasteis celestiales consuelos… Vos, que vigiláis siempre por la virtuosa familia que tuvo por Superior a vuestro estimado hijo San Simón Stock, por Padres y reformadores a la Seráfica Virgen y mística Doctora Santa Teresa de Jesús y al esclarecido y extático San Juan de la Cruz, así como por una de sus dignísimas hijas a la ejemplar Esposa de Jesucristo Santa María Magdalena de Pazzis, vuestra devotísima sierva… Vos, que engalanasteis a dicha Orden con la estimable prenda del Santo Escapulario.., y, en fin, Vos, que de tantas maneras habéis demostrado vuestro cariñoso amor a los carmelitas y sus allegados, recibid benévola mi corazón ardiente de fervoroso entusiasmo hacia la más pura de las criaturas y la más candorosa de las madres. No permitáis, Señora, que el león rugiente asuste mi espíritu en el camino de la perfección, y haced que logre arribar a salvamento en la gloria, como lo habéis alcanzado de vuestro Divino Jesús para los que, invocándoos con fe e imitando vuestras virtudes, murieron píamente con vuestra enseña. Amén

“La devoción del Escapulario del Carmen ha hecho descender sobre el mundo una copiosa lluvia de gracias espirituales y temporales” (Pío XII, 6-VIII-1950).

Además, el 16 de julio, por ser la fiesta de Nuestra Señora del Monte Carmelo podemos ganar una INDULGENCIA PLENARIA, vistiendo el Santo Escapulario y observando las condiciones de Confesión, Comunión Sacramental. y Oración por las intenciones del Sumo Pontífice.

Es necesario haber recibido el bautismo, no estar excomulgado y hallarse en estado de gracia. Asimismo, debe tenerse la intención, de ganarlas. Y es necesario que las obras prescriptas se realicen en el tiempo y modo establecidos en la concesión.

nuestra señora del monte carmelo krouillong comunion en la mano es sacrilegio (1)

Se puede ganar indulgencia plenaria:

1.- El día que se inscribe en la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen o el día en que le imponen el Santo Escapulario y se une a la familia Carmelita.

2.- En la Solemnidad de la Sma. Virgen del Carmen, el 16 de julio.

3.- En la festividad de San Simón Stock, el 16 de mayo.

4.- En la festividad de San Elías, Profeta, el 20 de julio.

5.- En la festividad de Santa Teresa de Jesús, el 15 de octubre.

6.- En la festividad de San Juan de la Cruz, el 14 de diciembre.

7.- En la festividad de Sta. Teresita del Niño Jesús, el 1 de octubre.

8.- En la festividad de Todos los Santos de la Orden, el 14 de noviembre.

Se puede ganar una indulgencia parcial por usar piadosamente el santo escapulario, por besarlo o por cualquier otro acto de afecto y devoción.

Recordemos que las indulgencias, tanto parciales como plenarias, pueden ser aplicadas a los difuntos a modo de sufragio. Pero nadie puede aplicar a otros hombres aún vivos las indulgencias que gana.

El Santo Escapulario, el Santo Rosario y la Medalla Milagrosa son los tres sacramentales más difundidos y populares entre los devotos de Nuestra Señora.

Y para aquellos que aún no se han impuesto el Santo Escapulario les compartimos una oración de consagración a Nuestra Señora del Monte Carmelo. Recordemos también pedir a Nuestra Señora, Consoladora de los Afligidos, por la Iglesia Purgante, para que las infortunadas almas cautivas del fuego del Purgatorio puedan, con tu oración, obtener una Gracia especial y obtener su pronta liberación.

nuestra señora del monte carmelo krouillong comunion en la mano es sacrilegio (2)

ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN

Soberana Virgen del Carmen, Madre común de todos los fieles, pero muy en especial de los que visten vuestro Santo Escapulario: alcanzadme a mi, que soy uno de vuestros privilegiados hijos, que viva castamente todos los días de mi peregrinación por este mundo, que muera bajo vuestro manto maternal, y, si Dios me destinase a expiar mis pecados en el Purgatorio, sacadme de allí cuanto antes con vuestra poderosa intercesión, cómo lo habéis prometido a todos aquellos que se adornan con el escudo e insignia de los predilectos hijos del Carmelo. ¡Oh dulcísima María! Defensa en los peligros, prenda de vuestro amor singular, y pacto de eterna alianza con vuestros hijos, llamasteis a vuestro Santo Escapulario. Que nunca, pues, se rompa este pacto por el pecado, ¡oh Madre mía querida!; y en prueba de mi fidelidad perpetua, yo me ofrezco todo a Vos, y consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua y todo mi ser; y pues soy todo vuestro, guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra. Amén.

OREMOS

Señor, que habéis honrado a la Orden del Carmelo con el glorioso título de la Bienaventurada Virgen María, vuestra Madre, dignaos concedernos, hoy que celebramos solemnemente su memoria, la gracia de llegar, por su protección, a la beatitud eterna. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Finalmente, les invito a escuchar el Himno “Quem terra, pontus, sídera” compuesto por San Venancio Fortunato, y que el Oficio Divino destinó para el día de Nuestra Señora del Monte Carmelo.

Quem terra, pontus, sídera
Colunt, adórant, prædícant,
Trinam regéntem máchinam,
Claustrum Maríæ bájulat.

Cui luna, sol, et ómnia
Desérviunt per témpora,
Perfúsa cæli grátia,
Gestant puéllæ víscera.

Beáta Mater múnere,
Cujus supérnus ártifex
Mundum pugíllo cóntinens,
Ventris sub arca clausus est.

Beáta cæli núntio,
Foecúnda sancto Spíritu,
Desiderátus géntibus,
Cujus per alvum fusus est.

O gloriósa vírginum,
Sublimis inter sídera,
Qui te creávit, áarvulum
Lactente nutris ubere.

Quod Eva tristis abstúlit,
Tu reddis almo gérmine:
Intrent ut astra flébiles,
Cæli reclúdis cárdines.

Tu regis alti jánua,
Et aula lucis fúlgida:
Vitam datam per Vírginem
Gentes redémptæ pláudite.

Jesu, tibi sit glória,
Qui natus es de Vírgine,
Cum Patre, et almo Spíritu
In sempitérna sǽcula.
Amen.

Deseo que por la intercesión de Nuestra Señora del Monte Carmelo, Dios les conceda a todos las Gracias que necesiten.

Karla Rouillon Gallangos

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Conoce mejor acerca de LA DEVOCIÓN AL SANTO ESCAPULARIO Y SU PROMESA

Conoce más sobre NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN – HERALDOS DEL EVANGELIO

COMO OBTENER INDULGENCIA PLENARIA EN EL AÑO DE LA FE

COMO OBTENER INDULGENCIA PLENARIA EN EL AÑO DE LA FE

Fuente: ACIPRENSA

VATICANO, 05 Oct. 12 / 03:58 pm
Fuente: ACI/EWTN Noticias

benedicto XVI año fe indulgencia plenaria krouillong karla rouillon gallangos no recibas la eucartistia en la mano

El Papa Benedicto XVI ha decidido conceder a los fieles la indulgencia plenaria con motivo del Año de la Fe que se podrá obtener desde el día de su inicio, 11 de octubre de 2012, hasta el mismo día de su clausura, el 24 de noviembre de 2013.

Así lo estipula el decreto dado a conocer hoy que está firmado por el Cardenal Manuel Monteiro de Castro y por el Obispo Krzysztof Nykiel, respectivamente Penitenciario Mayor y Regente de la Penitenciaría Apostólica.

El texto señala que durante todo el arco del Año de la Fe, obtendrán la indulgencia plenaria “de la pena temporal por los propios pecados impartida por la misericordia de Dios, aplicable en sufragio de las almas de los fieles difuntos, todos los fieles verdaderamente arrepentidos, debidamente confesados, que hayan comulgado sacramentalmente y que recen según las oraciones del pontífice”.

Lo podrán hacer en cualquier de los siguientes cuatro casos:

– Cada vez que participen al menos en tres momentos de predicación durante las Sagradas Misiones, o al menos, en tres lecciones sobre los Actos del Concilio Vaticano II y sobre los artículos del Catecismo de la Iglesia en cualquier iglesia o lugar idóneo.

– Cada vez que visiten en peregrinación una basílica papal, una catacumba cristiana o un lugar sagrado designado por el Ordinario del lugar para el Año de la Fe (por ejemplo basílicas menores, santuarios marianos o de los apóstoles y patronos) y participen en una ceremonia sacra o, al menos, se recojan durante un tiempo en meditación y concluyan con el rezo del Padre nuestro, la Profesión de fe en cualquier forma legítima (el Credo), las invocaciones a la Virgen María y, según el caso, a los santos apóstoles o patronos.

– Cada vez que en los días determinados por el Ordinario (Obispo) del lugar para el Año de la Fe, participen en cualquier lugar sagrado en una solemne celebración eucarística o en la liturgia de las horas, añadiendo la Profesión de fe en cualquier forma legítima.

– Un día, elegido libremente, durante el Año de la Fe, para visitar el baptisterio o cualquier otro lugar donde recibieron el sacramento del Bautismo, si renuevan las promesas bautismales de cualquier forma legítima.

El decreto explica que el Papa ha decidido establecer el Año de la Fe y conceder la indulgencia plenaria en ocasión del 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II. Este año estará “particularmente dedicado a la profesión de la fe verdadera y a su recta interpretación, con la lectura o, mejor, la piadosa meditación de los Actos del Concilio y de los artículos del Catecismo de la Iglesia Católica”.

Explica además que “ya que se trata, ante todo, de desarrollar en grado sumo –por cuanto sea posible en esta tierra– la santidad de vida y de obtener, por lo tanto, en el grado más alto la pureza del alma, será muy útil el gran don de las indulgencias que la Iglesia, en virtud del poder conferido de Cristo, ofrece a cuantos que, con las debidas disposiciones, cumplen las prescripciones especiales para conseguirlas”.

El decreto de la Penitenciaría Apostólica señala también que los obispos diocesanos o eparquiales y los que están equiparados a ellos por derecho, en los días oportunos o con ocasión de las celebraciones principales, podrán impartir la Bendición Papal con la Indulgencia plenaria a los fieles.

El documento concluye recordando que los fieles que “por enfermedad o justa causa” no puedan salir de casa o del lugar donde se encuentren, también podrán obtener la indulgencia plenaria.

Para ello deberán estar “unidos con el espíritu y el pensamiento a los fieles presentes, particularmente cuando las palabras del Sumo Pontífice o de los obispos diocesanos se transmitan por radio o televisión, (y) recen, allí donde se encuentren, el Padre nuestro, la Profesión de fe en cualquier forma legítima y otras oraciones conformes a la finalidad del Año de la Fe ofreciendo sus sufrimientos o los problemas de su vida”.

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El Voto de Ánimas: el Acto Heróico de Caridad

 

El Voto de Ánimas: el Acto Heróico de Caridad

Hay una cosa que se llama « El voto de ánimas» que lo llaman «acto heroico de caridad». Yo, sinceramente, pienso que de heroicidad nada.

¿En qué consiste el voto de ánimas? No es voto, se llama así, pero no obliga bajo pecado. Y puede uno rectificarlo cuando quiera. Pero se llama «voto de ánimas».

Qué significa el voto de ánimas? Significa que yo renuncio a todos los méritos renunciables, porque hay méritos que son irrenunciables. En mis buenas obras, yo tengo méritos que son intransferibles. Pero hay otros méritos que yo puedo renunciar. Pues yo renuncio a todos los méritos que yo pueda renunciar, y los pongo en manos del Señor y de la Santísima Virgen, para que ellos los distribuyan entre las almas del purgatorio más necesitadas. Que ellos distribuyan como quieran los méritos míos.

Se llama «acto heroico de caridad» por lo que yo renuncio en favor de las almas del purgatorio.

Pero yo digo: esto de heroico nada.

Porque si dice Cristo: «Los misericordiosos alcanzarán misericordia», y si por hacer yo este acto de misericordia, después voy a tener la misericordia de Dios para conmigo, ¿qué más quiero? Soy yo el que salgo ganando, haciendo un acto de misericordia. Porque Dios después tendrá misericordia conmigo.

Si yo renuncio a ese tesoro espiritual mío, que he ganado con mis buenas obras, si con esa pequeña renuncia de mis pobres obras, logro ayudar a tantas almas que suban a la gloria, y después se interesan por mí, decidme si no es fenomenal tener en el cielo ese ejército de amigos míos, que saben que yo les ayudé a entrar en la gloria.

Lo que se van a preocupar por mí.

Por eso decía el Padre Eduardo Fernández Regatillo, S.I., que era un teólogo de gran notoriedad: «Muchas personas de gran categoría espiritual y teológica, han hecho el voto de ánimas».

Basta que un día en la Santa Misa se haga este ofrecimiento: «Señor, te ofrezco todo lo que yo pueda renunciar, en beneficio de las almas del purgatorio». ¡Los misericordiosos alcanzarán misericordia!

A ver si os animáis a ayudar a los moribundos y a las almas del purgatorio. Que vosotros saldréis ganando. Y ellos también.

Muchas gracias.

EL PADRE JORGE LORING S.I.

Más del Padre Jorge Loring sobre CÓMO AYUDAR A LOS DIFUNTOS

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El Padre Jorge Loring entregó su alma a Dios el 25 de diciembre del 2013, el día de la Fiesta de la Natividad de Nuestro Señor, fecha especial que fue un regalo de Dios para un buen sacerdote que nos ha dejado un legado muy grande.

Su libro PARA SALVARTE tiene miles de copias vendidas y ha sacado del ateísmo a muchos de sus lectores.

Ora por Nosotros Padre Loring.

Existen muchas maneras de ayudar a las Benditas Almas del Purgatorio, pues hay muchas por las que nadie reza, ya sea porque en su vida no dejaron en sus familiares la semilla de la fe y sus familiares no saben que está en el Purgatorio sufriendo penas y necesita de sus oraciones y de la Santa Misa para llegar al Cielo, o ya sea porque muchas personas no creen en el purgatorio o como muchos católicos creen falsamente que “cuando alguien fallece ya está con Dios” como dicen muchos sacerdotes en las misas de difuntos.

Una cosa es que cuando uno fallece inmediatamente está “en presencia de Dios en su juicio personal” y otra es estar en la Gloria del Cielo, lo cual es muy difícil alcanzar inmediatamente después de la muerte.

padre pio de pietrelcina tres dias de purgatorio frente al sagrario krouillong comunion en la mano

Reflexionemos que el Santo Padre Pío -por revelación divina a un alma privilegiada- pasó tres días de purgatorio frente al Sagrario, en reparación de todas las irreverencias que se habían cometido en el lugar Santo de Dios, a causa de su presencia atendiendo la gente. ¿Se imaginan? Si este hombre santo tuvo tres días de purgatorio ¿qué nos espera a nosotros?

En el Purgatorio hay muchas clases de sufrimiento, pero el mayor es no poder estar en presencia de Dios.

“Hay personas que cada día rezan el rosario delante del Sagrario y que cada día comulgan, pues bien, si tienen la intención de sacar un alma del Purgatorio eso es lo único que basta para ganar una Indulgencia Plenaria y con ella sacar un alma del Purgatorio cada día” – Padre Jorge Loring

¿Cómo ayudar a las Benditas Almas del Purgatorio?

Ganando una indulgencia plenaria puedes sacar un alma del purgatorio al día. La indulgencia plenaria no es para ti directamente, es para sacar un alma del purgatorio. Es un acto de caridad de tu parte, que Dios no dejará sin compensarte.

Solo es requisito hacer la obra que te concede la indulgencia plenaria, recibir la comunión y tener la intención de sacar un alma del purgatorio.

Cualquiera de estas cuatro cosas tiene INDULGENCIA PLENARIA cada día:

  1. Rezar el SANTO ROSARIO en común o delante del Sagrario;
  2. Media hora de oración delante del Santísimo;
  3. Media hora de lectura de Biblia; y
  4. Hacer el VIA CRUCIS

Y haciendo cualquiera de estas cuatro cosas recibiendo la comunión en la Santa Misa y con la intención de ganar la Indulgencia Plenaria para sacar un alma del Purgatorio, lo logras. Sacas un alma del Purgatorio.

Es fácil, es simple. Y muchos hacemos estas cosas a diario, pero no las ofrecemos por las almas del purgatorio.

Otra manera de ayudar a las Benditas Almas del Purgatorio es una antigua devoción carmelita muy sencilla de realizar llamada CIEN RÉQUIEM en sufragio de las Benditas Almas del Purgatorio.

El SANTO ESCAPULARIO es otra manera de acortar el Purgatorio. Si tú lo llevas contigo al momento de fallecer, la Santísima Virgen te promete que el primer sábado después de tu muerte saldrás del Purgatorio. Solo debes llevarlo al cuello al momento de fallecer.

Mañana tú podrías estar en el Purgatorio necesitando la oración de alguien. Recuerda hacer a otros como te gustarían que hagan por ti.

Que Dios les conceda las Gracias que necesiten.

Karla Rouillon Gallangos

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¿Cómo ayudar a los Difuntos?

¿Cómo ayudar a los Difuntos?

 

Para ayudar a los difuntos la Iglesia tiene el tesoro de las indulgencias.

Es un tesoro espiritual que tiene la Iglesia.

A mí me da pena cuando veo católicos que menosprecian las indulgencias. Prescinden de las indulgencias. Como si no existieran. Es despreciar un capitalazo espiritual.

Yo digo una cosa: si la Iglesia legisla sobre las indulgencias, es porque son una realidad. La Iglesia no nos va a engañar. Cuando la Iglesia dispone, reforma y aplica las indulgencias, es porque esto es una realidad.

No vamos a pensar que la Iglesia nos está engañando, y nos habla de una cosa que es pura imaginación. Y la Iglesia legisla sobre las indulgencias.

Acaba de hacer una reforma de las indulgencias. En esta reforma de las indulgencias que ha hecho la Iglesia, ha quitado aquello que decíamos antes:
«Trescientos días de indulgencia», «Siete años de indulgencia». Aquello lo ha quitado porque se prestaba a confusiones. La gente se creía que esos trescientos días eran trescientos días de purgatorio. Realmente no era eso.
Era otra cosa más complicada. Prescindo. No digo lo que había antes, que lo han reformado, sino lo que hay ahora.

padre jorge loring para salvarte krouillong comunion en la mano

Hoy la Iglesia ha dejado dos tipos de indulgencia: INDULGENCIA PARCIAL e INDULGENCIA PLENARIA. Y nada más.

¿Qué es Indulgencia Parcial?

Lo voy a explicar de modo que me entendáis, no con las palabras teológicas y técnicas.

Indulgencia parcial significa que la Iglesia me duplica mi mérito. Lo multiplica por dos. Si yo doy un beso a una medalla, ese beso vale según mi fervor. Si yo doy un beso muy frío, vale mucho menos que si doy un beso fervoroso. Entonces el valor de mi beso a la medalla, a la estampa, al crucifijo, a la Virgen, el valor de mi beso en orden a la vida eterna, depende de mi fervor. Si este objeto está indulgenciado con indulgencia parcial, se merece el doble. El fervor que yo pongo, se multiplica por dos.

Ésa es la indulgencia parcial.

¿Y qué es Indulgencia Plenaria?

lndulgencia plenaria es que suprime el purgatorio. Si la gana un moribundo no pasa por el purgatorio. Si la aplicamos a uno que está en el purgatorio, sale del purgatorio.

Primero, hay que decirlo, porque no todo el mundo lo sabe, el purgatorio es dogma de fe. La existencia del purgatorio es dogma de fe. La gente se cree que el purgatorio es lo mismo que el limbo. ¡No señor! El limbo no es dogma de fe y el purgatorio, sí. Está definido en los Concilios de Lyón y de Florencia.

San Pablo habla de que podemos ayudar a los difuntos. Pues si podemos ayudar a los difuntos, es a los del purgatorio. Los que están en el cielo, no necesitan ayuda. Y a los que están en el infierno, no les sirve de nada.
Por lo tanto, si podemos ayudar a los difuntos, es a los que están en el purgatorio.

El Purgatorio es Dogma de Fe.

El alma que está en el purgatorio, sufre mucho; pero no le sirve a sí misma. No puede merecer para sí. El tiempo de mérito es la Tierra. En la vida terrena podemos merecer, para bien o para mal. Pero una vez que se acaba la vida, con la muerte, ya no se merece más. En el purgatorio, no se puede merecer. Pero nosotros podemos merecer para ellos. Les podemos aplicar una indulgencia plenaria.

¿Qué significa que yo gane para ellos una indulgencia plenaria?

Que la saco del purgatorio.

Voy a explicar esto un poco más, en plan popular. Me gusta siempre buscar ejemplos que se entiendan.

¿Qué es eso de la indulgencia plenaria? Con la indulgencia plenaria se te quitan las cicatrices que dejaron en tu alma los pecados cometidos. Tú cometes un pecado mortal, y es una herida mortal. Esa herida mata tu alma.
Si no te arrepientes, te condenas.

Si te confiesas del pecado mortal, y se te cura la herida, ya no te condenas.

Te han cerrado la herida, te han curado la herida; pero te han dejado una cicatriz. Los pecados perdonados dejan cicatrices, y de esas cicatrices te purificas en el purgatorio, antes de entrar en el cielo; porque en el cielo no puedes entrar con el rostro lleno de cicatrices. En el cielo hay que entrar presentable.

Os voy a contar una anécdota.
Conozco yo a una señora, muy elegante. Tuvo un accidente de coche y se hizo una tremenda cicatriz en la cara, que la afeaba enormemente. Y yo no sé qué tratamiento de belleza, qué masaje eléctrico, yo no sé cómo se las arregló, que hoy no tiene cicatriz. Yo, porque lo sé, veo la cicatriz. Pero sólo le queda una leve línea. Se ha sometido a un tratamiento de belleza, y le han quitado la cicatriz. Y ahora ha recuperado la belleza que tenía antes.

Eso es el purgatorio: un tratamiento de belleza para el alma. Ese alma que está llena de cicatrices por todos los pecados mortales perdonados, pero que han dejado cicatrices. En el purgatorio, se purifican las cicatrices, se limpian las cicatrices, desaparecen las cicatrices. Y ya puedes entrar en el cielo presentable, que es cómo hay que entrar en el cielo.

Pues esta indulgencia plenaria, yo la puedo ganar o para mí, o para otro.

¿La puedo ganar para mí? Sí señor. Pero hay un problema. Para que yo gane una indulgencia plenaria para mí, tengo que tener total aborrecimiento de todo desorden. Porque si yo tengo un afecto desordenado, ya estoy mereciendo el purgatorio. Quizás, no infierno; pero por lo menos purgatorio. Porque tengo un afecto desordenado. Si yo tengo un afecto desordenado, no gano la indulgencia plenaria para mí.

Pero si yo aplico a otro una indulgencia plenaria, no importa que yo tenga un afecto desordenado. Si yo tengo un afecto desordenado, ya lo pagaré en el purgatorio. Pero, ¿qué culpa tiene el otro? Yo puedo ganar una indulgencia plenaria y aplicársela a otro. Es mucho más fácil ganar la indulgencia plenaria para otro, que para uno mismo. Para uno mismo es mucho más difícil.

Pero para otro, facilísimo. Basta con hacer la obra indulgenciada y poner las condiciones.

En la reforma de indulgencias han quitado las indulgencias plenarias diarias, que había muchas, y han dejado cuatro. Nada más que cuatro. Que son: rezar el rosario en común o delante del Sagrario; media hora de oración delante del Santísimo; media hora de lectura de Biblia; y hacer el Vía-Crucis. Cualquiera de estas cuatro cosas tiene indulgencia plenaria cada día.

Una de las reformas es que sólo se puede ganar una indulgencia plenaria al día. Antes había las «Toties quoties» como la Porciúncula: que podías ganar un montón de indulgencias plenarias en un día. Ahora no. La Iglesia ha decidido dejar una sola plenaria al día.

El Vía-Crucis, que es lo que yo hago todos los días, es rapidísimo de hacer. Yo no sé si tardo cinco minutos. No tardo más. En el Vía-Crucis no hay que pararse en las catorce estaciones. Ni rezar una cosa en cada estación. Basta recorrer las estaciones pensando en la Pasión. Y en una capilla pequeña, como la que tenemos los jesuitas en nuestras casas, la capilla la recorro en cinco minutos. En cinco minutos recorro, meditando en la Pasión, las estaciones del Vía-Crucis. Muy sencillo. Y gano la indulgencia plenaria.

Hacer la obra indulgenciada y después, ¿qué condiciones? Pues hay que confesar los ocho días antes o los ocho días después. Si confieso cada quince días, vale. Una comunión por cada indulgencia plenaria. Si comulgo todos los días, vale. Hay que rezar algo por el Papa. Un padrenuestro por las intenciones del Papa, que lo rezamos siempre, después del rosario o después del Vía-Crucis.

Fijaos que las condiciones no pueden ser más sencillas. Si yo todos los días hago un acto que tenga indulgencia plenaria, yo puedo sacar un alma del purgatorio cada día. Fijaos si esto no es fenomenal. Basta que me preocupe de rezar el rosario delante del Santísimo o en común; media hora de oración delante del Santísimo, que lo hacen montones de personas; leer la Biblia durante media hora o el Vía-Crucis. Con que te preocupes un poquitín, puedes sacar del purgatorio un alma al día.

Fijaos si esto no es una obra de caridad impresionante. Y después lo que significa tener en el cielo ese ejército de amigos que saben que tú los sacaste del purgatorio. Fíjate cómo estarán pidiendo a Dios por tus necesidades.

Esto que digo, de preocuparse de las almas del purgatorio, me parece interesantísimo, por lo que tiene de caridad. Podemos aplicarla a un ser querido; pero también podemos dejarla en manos de Dios y de la Virgen para que las apliquen a las almas más necesitadas del purgatorio.

padre jorge loring para salvarte krouillong comunion en la mano

Hay una cosa que se llama « El voto de ánimas» que lo llaman «acto heroico de caridad». Yo, sinceramente, pienso que de heroicidad nada.

¿En qué consiste el voto de ánimas? No es voto, se llama así, pero no obliga bajo pecado. Y puede uno rectificarlo cuando quiera. Pero se llama «voto de ánimas». ¿Qué significa el voto de ánimas? Significa que yo renuncio a todos los méritos renunciables, porque hay méritos que son irrenunciables. En mis buenas obras, yo tengo méritos que son intransferibles. Pero hay otros méritos que yo puedo renunciar. Pues yo renuncio a todos los méritos que yo pueda renunciar, y los pongo en manos del Señor y de la Virgen, para que ellos los distribuyan entre las almas del purgatorio más necesitadas. Que ellos distribuyan como quieran los méritos míos.

Se llama «acto heroico de caridad», por lo que yo renuncio en favor de las almas del purgatorio.

Pero yo digo: esto de heroico nada.

Porque si dice Cristo: «Los misericordiosos alcanzarán misericordia», y si por hacer yo este acto de misericordia, después voy a tener la misericordia de Dios para conmigo, ¿qué más quiero? Soy yo el que salgo ganando, haciendo un acto de misericordia. Porque Dios después tendrá misericordia conmigo.

Si yo renuncio a ese tesoro espiritual mío, que he ganado con mis buenas obras, si con esa pequeña renuncia de mis pobres obras, logro ayudar a tantas almas que suban a la gloria, y después se interesan por mí, decidme si no es fenomenal tener en el cielo ese ejército de amigos míos, que saben que yo les ayudé a entrar en la gloria.

Lo que se van a preocupar por mí.

Por eso decía el Padre Eduardo Fernández Regatillo, S.I., que era un teólogo de gran notoriedad: «Muchas personas de gran categoría espiritual y teológica, han hecho el voto de ánimas».

Basta que un día en la misa se haga este ofrecimiento: «Señor, te ofrezco todo lo que yo pueda renunciar, en beneficio de las almas del purgatorio».

¡Los misericordiosos alcanzarán misericordia!

A ver si os animáis a ayudar a los moribundos y a las almas del purgatorio. Que vosotros saldréis ganando. Y ellos también.

Muchas gracias.

EL PADRE JORGE LORING S.I.

Video de la Conferencia pronunciada a los Socios del Apostolado de la Oración de Cádiz CÓMO AYUDAR A LOS DIFUNTOS

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padre jorge loring para salvarte krouillong comunion en la mano

El Padre Jorge Loring entregó su alma a Dios el 25 de diciembre del 2013, el día de la Fiesta de la Natividad de Nuestro Señor, fecha especial que fue un regalo de Dios para un buen sacerdote que nos ha dejado un legado muy grande.

Su libro PARA SALVARTE tiene miles de copias vendidas y ha sacado del ateísmo a muchos de sus lectores.

Ora por Nosotros Padre Loring.

Aqui hay otra manera de ayudar a las Benditas Almas del Purgatorio, una antigua devoción carmelita muy sencilla de realizar llamada CIEN RÉQUIEM en sufragio de las Benditas Almas del Purgatorio.

Que Dios les conceda las Gracias que necesiten.

Karla Rouillon Gallangos

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San Juan María Vianney – Santo Cura de Ars y la Confesión del Demonio

San Juan María Vianney – Santo Cura de Ars y la Confesión del Demonio

Su vida fue un ejemplo de vida sacerdotal, siempre en el confesionario y nada -ni siquiera el demonio- le impedía realizar la Santa Misa.

San Agustín nos habla del demonio como el perro encadenado que no puede morder, pero la cadena del perro con el permiso divino puede aflojarse un poco cuando Dios quiere dar a conocer la existencia del demonio y hacer grandes santos.

Hacia los años 1824 – 1825 era ya cura de Ars desde hacía seis años y ruidos inquietantes le impedían dormir. Al principio creía que eran roedores que mordían sus cortinas, pero cuanto más trataban de atemorizar a las ratas más ruidosos se volvían los ruidos y al día siguiente no había ni rastro de los roedores. El cura de Ars no era ningún crédulo pero poco a poco fue cayendo en la cuenta que se trataban de tentaciones demoníacas. Antes pensó que se trataba de ladrones que querían apropiarse de los lujosos regalos que el vizconde de Ars había hecho su parroquia, por lo cual pidió ayuda a la autoridad que enviaba guardias a proteger durante la noche el presbiterio.

En 1826, André Verchere era el carretero de la aldea, un joven fortachón que un día decidió acompañar al Cura de Ars en el presbiterio de noche y que luego de la muerte de cura Vianney daría testimonio de su experiencia para la apertura de su canonización. Llegada la noche y luego de una conversación con el cura de Ars se fueron a acostar, alrededor de la 1am comenzaron a forcejear la cerradura por lo que Verchere cogió su fusil, luego se escuchó un estruendo -como de varios coches que pasaban por el frente- pero afuera no había nada y el presbiterio temblaba como terremoto. El presbiterio parecía que se iba a derrumbar, a Verchere le temblaban las piernas, había olvidado que tenía el fusil en la mano y se sintió mal hasta 8 días después. Cuando el cura de Ars le rogó que le acompañe la noche siguiente le respondió que ya había tenido suficiente la noche anterior, no queriendo regresar al presbiterio de noche. El santo cura de Ars relataba esta historia con gracia pero ahí fue donde cayó en cuenta que se trataba del diablo.

El demonio actúa sobre todos los hombres tentándolos nadie escapa a sus ataques, en otros casos algunas personas son victimas de sus vejaciones penosas que son mas aterradoras que peligrosas, nos dice el canónigo Sabroé.

La fama de los ruidos nocturnos en el presbiterio eran tales que algunas personas incluso llegaban a exclamar “pobre santo hombre ¿cómo puede vivir en medio de este horrendo barullo?”

El alcalde envió a dos guardias juntos, varios ciudadanos de Ars acompañaron al santo cura de Ars para protegerlo de noche, a veces ellos escuchaban ruidos y a veces solo los escuchaba el santo cura de Ars. Más de uno salio asustado del presbiterio por los hechos inexplicables, al final, el santo cura de Ars al escuchar a un grupo como de cosacos que marchaban fuera del presbiterio, y al ver en la nieve afuera que no había una sola huella de pie en ella, recibió la luz en su espíritu de que dichos fenómenos eran acciones demoníacas, los ruidos no eran pues acciones humanas y siendo sobrenaturales no venían de Dios, pues Dios no da miedo.

El santo cura de Ars tuvo tal trato con el demonio que lo llamaba el arpeo, para él era en cierto grado bueno recibir esos ataques del demonio pues, cuando el diablo lo perturbaba en grande durante la noche,  al día siguiente siempre le venia a visitar en el confesionario no solo un gran pecador arrepentido, sino varios.

Para 1826 ya se había corrido la voz de los ataques demoníacos al santo cura de Ars, por lo que era motivo de burla entre sus compañeros sacerdotes. “Usted no come, no bebe, le zumba la cabeza, las ratas le corren por el cerebro” le decían, por no decirle que estaba loco, mientras él afirmaba que era el bellaco enojado por las conversiones y frutos de salvación que se iban a dar en el jubileo ese año.

Los ruidos eran tales dentro de la habitación del cura de Ars que sus compañeros sacerdotes al escucharlas pensaban que alguien estaba asesinándolo. “Están asesinando al cura de Ars” gritaban en medio de la noche, pero al abrir la puerta de su habitación la cama del cura de Ars estaba en el centro de la habitación mientras el seguía tranquilamente durmiendo en ella. “Es el arpeo, siento no haberlos prevenido antes, -les decía- pero mañana vendrá un pez gordo a visitarnos”.

Las bromas se incrementaron pero el pueblo y los sacerdotes comenzaron a creer en su santidad cuando un personaje de la región, el Caballero de Murs, ciudadano notable y muy conocido pecador de Ars entró en la Iglesia directo al confesionario del cura de Ars para arrodillarse y confesarse con el cura Vianney.  Y no fue el único.

El demonio usaba sus tretas también con la comunidad que rodeaba al cura de Ars, quienes también oían los ruidos, no se limitaban solo a él, pero el cura de Ars sacaba provecho de las tentaciones y cuando el demonio le perturbaba le increpaba: “mañana me voy al orfelinato para contarles a todos cómo procedes, para que te desprecien”. Y todos sabemos que al demonio no le gusta que se sepa de su existencia.

el infierno existe krouillong comunion en la mano

Un día el diablo se le apareció en su celda muy temprano y le prendió fuego a su cama, incendiándola con la finalidad de distraer al sacerdote, quien entregó las llaves a los bomberos diciéndoles “ese vil arpeo, como no puede apoderarse del pájaro le incendia su jaula” y salió a celebrar la Santa Misa sin demora.

El demonio le gritaba durante la noche “Vianney, Vianney, te venceré, te venceré” a lo que el cura de Ars le respondió “no tengo ningún miedo” pues sabia que lo que quería era no dejarlo dormir para cansarlo y evitar sus obligaciones sacerdotales al día siguiente.

“Vianney, Vianney comedor de trufas (papas). No te has muerto todavia Vianney? No te me escaparás” y en seguida aullaba como perro o cantaba con voz agua y falsa, hacia ruidos como de martillos, tocaba el tambor sobre la mesa o la chimenea, pero todo esto era más grotesco e inútil que peligroso, pues todo apuntaba a agotarlo, más que a hacerle daño, pues la cadena la suelta Dios pero no tanto.

El demonio le gritaba repetidas veces “Vianney que haces ahí, vete” y fue una de las primeras cosas que escuchó, no siendo en vano. Con edad avanzada el santo cura de Ars comenzó a pensar en que no quería morirse siendo párroco de Ars, que quería retirarse para prepararse para su muerte y pretendía irse de Ars para ello. Esta idea la tuvo prendida mucho tiempo hasta que comprendió -cayendo en la cuenta de esta frase dicha por el demonio- que era tentación del demonio para evitar la confesión de más almas arrepentidas en el pequeño pueblito de Ars.

El santo cura de Ars pasó mucho tiempo atormentado por un deseo de soledad, por la creencia en la que caen muchos sacerdotes de que conviene poner un poco de espacio entre el ejercicio del ministerio y la muerte para prepararse bien con penitencia y no desesperar en el último suspiro. El demonio lo empujaba por un camino que no era el que Dios le había trazado, hasta que el jefe de la diócesis le ordena al cura Vianney permanecer en su puesto. Esta fue la tentación dominante de su vida que estuvo a punto de ceder en dos ocasiones pero que cesaron con la orden de su obispo que lo ayudó a descubrir la maniobra dominante del demonio.

Es un extracto del programa radial Presencia de Satanás en el mundo moderno, el cual puedes escuchar completo aquí: EL SANTO CURA DE ARS VS EL DEMONIO

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En el año 2009 el Santo Padre Benedicto XVI concedió Indulgencia Plenaria para todos aquellos laicos que el día 4 de Agosto, fecha en conmemoración del fallecimiento del santo cura de Ars, acudan a escuchar la Santa Misa, procurando acudir a confesarse y recibiendo la comunión, y recen una ORACIÓN POR LOS SACERDOTES, además de un padre nuestro, un avemaría y un gloria por las intenciones del Santo Padre y para ganar la indulgencia.

Además, el Santo Padre Benedicto XVI ha declarado el año sacerdotal (19/06/2009 – 19/06/2010) con el ejemplo de este santo sacerdote y concede Indulgencia Plenaria a todos los laicos que con devoción recen una ORACION POR LOS SACERDOTES todos los primeros jueves del año sacerdotal declarado y cumplan con los demás requisitos para ganar la indulgencia.

El Santo Padre Benedicto XVI inaugura el Año Sacerdotal pidiendo Sacerdotes Santos ZENIT

 Video del Programa CAMINO A LA SANTIDAD de EWTN sobre San Juan María Vianney

BENEDICTO XVI

ORACIÓN PARA EL AÑO SACERDOTAL

Señor Jesús, que en san Juan María Vianney quisiste donar a tu Iglesia una conmovedora imagen de tu caridad pastoral, haz que, en su compañía y sustentados por su ejemplo, vivamos en plenitud este Año Sacerdotal.

Haz que, permaneciendo como Él delante de la Eucaristía, podamos aprender cuán sencilla y cotidiana es tu palabra que nos enseña; tierno el amor con el que acoges a los pecadores arrepentidos; consolador el abandono confiado a tu Madre Inmaculada.

Haz, Oh Señor, que, por intercesión del Santo Cura de Ars, las familias cristianas se conviertan en “pequeñas iglesias”, donde todas las vocaciones y todos los carismas, donados por tu Espíritu Santo, puedan ser acogidos y valorizados. Concédenos, Señor Jesús, poder repetir con el mismo ardor del Santo Cura de Ars las palabras con las que él solía dirigirse a Ti:

«Te amo, oh mi Dios.
Mi único deseo es amarte
hasta el último suspiro de mi vida.

Te amo, oh infinitamente amoroso Dios,
y prefiero morir amándote que vivir un instante sin amarte.

Te amo, Señor, y la única gracia que te pido es la de amarte eternamente.

Oh mi Dios, si mi lengua no puede decir cada instante que te amo,
quiero que mi corazón lo repita cada vez que respiro.

Te amo, oh mi Dios Salvador,
porque has sido crucificado por mí,
y me tienes aquí crucificado contigo.
Dios mío, dame la gracia de morir amándote
y sabiendo que te amo».

Amén.