20/11/09 |
Publicado por: a19998163 | Categoría NO RECIBAS LA EUCARISTIA EN LA MANO
| Link permanente | Visto: 1154 veces |
El texto señala la gravedad de que los fieles se pasen la hostia entre sí y la omisión del Papa o el obispo en la oración eucarística
Un extenso documento vaticano difundido hoy advirtió sobre una serie de "abusos graves" contra la Eucaristía que deben ser "denunciados" a los obispos, como celebrar misa vistiendo solamente la estola o pasarse el plato con la hostia o el cáliz con el vino.
Son acusados de "abuso" también los esposos que durante la celebración del matrimonio se pasen la hostia para la comunión.
El documento "Redemptoris sacramentum" sobre cuestiones que deben respetarse o evitarse sobre la Eucaristía, consideró "actos graves", entre otras cosas, la omisión de citar al Papa y al obispo en la oración eucarística.
El texto detalló que se puede recibir la hostia en la mano pero no se puede pasar la hostia entre los fieles, y aclaró que la comunión con el cáliz de vino debe ser evitada en las misas muy concurridas ante la imposibilidad de calcular cual será el consumo efectivo del vino consagrado.

El documento, ilustrado hoy en una conferencia de prensa en el Vaticano, tiene 70 páginas y fue redactado por la Congregación para el Culto Divino en aplicación de la encíclica de Juan Pablo II Ecclesia de Eucharistía.
Evitar confusiones
El nuevo documento vaticano recomendó que se eviten las confusiones entre el rito católico y el de otras confesiones cristianas, en particular advirtiendo que que no hay que olvidar el aspecto de "sacrificio" de la misa y no confundirlo con una "cena común" ("la cena del Señor", como la llaman algunas confesiones protestantes).

Aunque no la cita explícitamente, el documento alude a la intercomunión entre católicos y otros cristianos, ya prohibida por el Papa en su última encíclica, y prohibe a los sacerdotes católicos que celebren en templos no cristianos.
La Instrucción vaticana distingue los delitos graves de los abusos contra la Eucaristía. Delitos graves son sustancialmente las profanaciones eucarísticas como la substracción o retención de las hostias, la simulación del sacrificio litúrgico o la consagración con fines de sacrilegio.
También está considerado como delito grave "la concelebración prohibida del sacrificio eucarístico junto a ministros de comunidades eclesiales que no tienen la sucesión apostólica ni reconocen la dignidad sacramental de la ordenación sacerdotal".
EL SR. Y LA SRA. SACERDOTE
En la práctica se puede concelebrar con sacerdotes ortodoxos pero no, por ejemplo, con pastores protestantes.
La lista de los abusos es muy minuciosa, y condena las prácticas eclesiales que considera demasiado creativas, con improvisaciones tanto de los sacerdotes como de los laicos.
Se precisa desde el tipo de pan, sin levadura, y el vino, siempre genuino, hasta el hecho de que las oraciones eucarísticas leídas en la misa pueden ser solamente las del misal romano, y que la lectura de la oración debe ser hecha solamente por el sacerdote.
¿ALGUIEN PREGUNTÓ POR LAS PARTÍCULAS DE LA EUCARISTÍA?
PARTIENDO EL CUERPO DE CRISTO
Y MASTICANDOLO
"Adaptación inteligente"
En este caso el abuso sería que los laicos lean el Evangelio o pronuncien homilías.
Aún reconociendo la necesidad de "adaptar en modo inteligente" las misas a los fieles y aún admitiendo que los fieles no pueden ser reducidos a "la mera presencia, además pasiva", el documento quiere evitar que los laicos se sobrepongan a los sacerdotes y ejerzan roles que, para los católicos, deben ser propios solamente de quien ha recibido el orden sagrado, es decir sacerdotes.
El texto condena también el uso de lecturas o de oraciones no canónicas, debido a un "falso concepto de libertad", y advierte que la misa no debe ser tratada "con arbitrio personal".
También se subraya en el texto el derecho a la denuncia para los fieles que participen en misas que no estén perfectamente alineadas con las normas eclesiásticas.
Se subraya en particular que los fieles pueden informar al obispo o directamente a la Santa Sede por "abuso litúrgico".
Durante la conferencia de prensa de presentación el secretario de la Congregación para la doctrina de la fe, Angelo Amato, afirmó que el documento no manifiesta "nostalgias del pasado, sino solamente la voluntad de poner en práctica la reforma litúrgica y el Concilio Vaticano II y eliminar los abusos, que son contrarios a la doctrina católica".
A su vez el cardenal Francis Arinze, Prefecto de la Congregación que redactó el documento, evitó responder directamente a una pregunta con respecto al hecho que el candidato a la presidencia de Estados Unidos, John Kerry, vaya a tomar la comunión aunque tiene posiciones sobre el aborto contrarias a la moral católica.
"La doctrina de la Iglesia es clara, también en Estados Unidos está la Iglesia Católica, hay obispos católicos, dejemos que actúen los obispos", dijo Arinze.
El cardenal chileno Julián Herranz, presidente del Pontificio consejo para los textos legislativos, explicó por su parte que la norma que establece que los fieles puedan denunciar al obispo los "abusos en la misa", nace "del derecho del fiel a recibir bienes espirituales del sacerdote: si el sacerdote no respeta las normas el fiel tiene derecho a protestar".
Fuente:
ANSA
DESCARGA EL DOCUMENTO
"REDEMPTORIS SACRAMENTUM"[608clicks] EN VERSIÓN PDF
Lee este importante documento y, si presencias algún abuso litúrgico en tu parroquia o iglesia, ampárate en el numeral 184 para elevar tu queja al obispo de tu diócesis. Recibir la Eucaristía en la mano no está considerado como Abuso Litúrgico, pero sí lo es el guardarse la Eucaristía o pasársela de mano en mano, etc.
ROMA, 25 Nov. 07 / 05:19 pm
(ACI)
El Secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Mons. Albert Malcom Ranjith, declaró que los abusos litúrgicos y la falta de respeto por las normas de la celebración de la Misa después del Concilio Vaticano II, pueden ayudar a comprender la decisión del Papa Benedicto XVI de "liberalizar" las celebraciones litúrgicas según el Rito de San Pío V.
En julio pasado, el Santo Padre publicó la Carta Apostólica en forma de Motu Proprio Summorum Pontificum, en la cual establece la plena liberación para el uso del Misal de San Pío V, que rigió durante siglos la Iglesia de Rito Latino y fue reeditado por el Beato Juan XXIII en 1962.
Mons. Ranjith indicó que "a lo largo de los años la liturgia sufrió demasiados abusos e ignoraron a los obispos" por lo que "Benedicto XVI no podía callarse".
Para el funcionario vaticano, la oposición entre "tradicionalistas e innovadores" no tiene sentido en la Iglesia, donde existe "una línea continua".
Refiriéndose a la llamada Misa Tridentina, el Arzobispo indicó que se ha registrado "un aumento de pedidos con el tiempo" en proporción directa con la "quiebra de la da fidelidad, y de la pérdida del sentido de la belleza" en la liturgia.

ABUSOS LITÚRGICOS POR RECIBIR LA EUCARISTÍA EN LA MANO
Fuente:
INFOCATOLICA.COM
Autor:
Isaac García Expósito
Publicado el
16 JUNIO 2009
Las fotos que se han hecho públicas de la celebración del Corpus Christi en la diócesis de Linz – aquella que se declaró en rebeldía por la elección de Gerhard Maria Wagner como Obispo auxiliar – muestran los estragos que ha hecho ese catolicismo que so capa del « espíritu del Concilio » han provocado un estado de alarma general en la Iglesia Católica.

El deán portando la custodia es la epítome de todos los abusos litúrgicos, el compendio y resumen de un estado en el que se encuentra la Iglesia actual y que el Papa Benedicto XVI está intentando doblarle el brazo, pero parece que hay diócesis que son incurables y que están pidiendo por caridad mano dura, porque al igual que la « Iglesia vive de la Eucaristía » (Ecclesia de Eucharistia 1) hay diócesis como la de Linz que están tomando su propia condenación, ya que como dice San Pablo, « quien come y bebe el cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor (1 Cor 11, 27); pues el que come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propia condenación » (1 Cor 11,29).
Hay diócesis en las que es difícil reconocer la faz de la Iglesia Católica: se encuentran en estado de apostasía.
Aunque sea doloroso reconocerlo, nos encontramos en estado de excepción, donde la disidencia, la disputa, la creación litúrgica, la disolución moral y la resistencia a la autoridad papal se han convertido en verdaderos caracteres definitorios de muchos obispos (y de sus diócesis por extensión). ¿No hay acaso celebraciones del Sacrificio de la Misa que se parecen más a un culto protestante (como este, calvinista) que a una verdadera Eucaristía?
En la época en la que Newman había iniciado el camino que lo llevaría a Roma (circa 1.837), escribió lo siguiente sobre el estado de la Iglesia Anglicana:
La gran masa de gente educada se muestra de inmediato incómoda, impaciente e irritada, no simplemente incrédula, en cuanto se les ofrece una visión clara – para ellos desconocida – de la doctrina original y apostólica sobre algún tema religioso. Soportan que se les hable de investigaciones sobre los datos de la antigüedad cristiana, si van dirigidas a probar su escaza certeza o su falta de utilidad. Pero son intolerantes y vocingleros contra ellas cuando su objeto es rescatar y no destruir. Sancionan de ese modo una regla de filosofía escéptica que refutan prácticamente siempre que alaban a Newton o Cuvier.
Pueden en verdad aceptar una teoría categórica en otros campos del conocimiento, pero en teología mantienen que la creencia debe ser práctica. Consideran que un estudio sobre cuestiones de hecho en religión tiende a interferir con lo que imaginan ser su libertad cristiana. Se resisten a contemplar evidencias que disminuyan su derecho a pensar correcta o incorrectamente, según les plaza. No aceptan someterse a una versión de los temas tal que no les permita cambiar de mente a su gusto. Piensan que el bienestar en que todas las cuestiones permanezcan abiertas y en que no se exija a nadie una conducta determinada. Adoptan así la libertad que, en ira, otorgó Dios a su pueblo, una libertad para la espada, la peste y el hambre (Ier 34,17), el derecho a ser herejes o incrédulos.
Forjadores de Historia. Newman (1801 – 1890). José Morales Marín. Ed. Rialp. 1990, pp. 61-62.
Por desgracia, esta descripción es hoy aplicable de cabo a rabo a la Iglesia Católica. La unidad – que no uniformidad – que irradiaba hacia fuera la Iglesia, hoy queda opacada por sucesos como el de Linz.
La teología que hay detrás de esta Liturgia no es la « Fides quaerens intellectum », sino la fe particular – si es que a eso se le puede llamar fe – de los teólogos que mantienen esas ideas peregrinas.
Los efectos son devastadores: se acepta cualquier cambio, modificación, innovación es aceptado pasando por alto que también se está mutando la fe de la Iglesia, de manera que no se consigue el fin que pretenden los innovadores, esto es acercarse al hombre, sino que por el contrario, acaban alejando al hombre de Dios.
El final es Linz: un sacerdote portando ¿el Cuerpo de Cristo? con un pértiga. ¿Qué devoción pueden mostrar los fieles hacia la Eucaristía cuando ven al deán? ¿Qué queda realmente allí de la fe de la Iglesia?
Mientras, los pastores infestados bien del mismo virus, bien presos del qué dirán, dejan que estos energúmenos corrompan al Pueblo de Dios siendo en cierta manera copartícipes de estos desmanes ya que olvidan que la sucesión apostólica de la que participan, no quiere decir solamente que unos obispos se hayan ordenado sucesivamente sin interrupción a partir de los apóstoles, sino que supone también la transmisión fiel de la fe recibida de los apóstoles.
Abusos como el de Linz no se deben tolerar.