Skip to main content.

Artículos con la etiqueta NO RECIBAS LA EUCARISTIA MANO


Cinco mensajes que quieren oír ¿Los pronunciamos alguna vez?Fuente: ACIPRENSA

¿De qué hablamos con nuestro hijo adolescente? Quizá, lo primero que se nos venga a la cabeza sean los gritos a causa de las notas o porque el fin de semana ha llegado más tarde de lo habitual a casa. A veces, intentar comunicarse con un adolescente en crisis es una de las tareas más difíciles.Si nos descuidamos, nuestra relación puede reducirse peligrosamente a reconvenciones y críticas...Y, sin embargo, nuestro hijo tiene unas necesidades especiales de comunicación: espera que tomemos la iniciativa.A lo largo de las siguientes páginas describiremos en detalle los cinco mensajes que la mayoría de los adolescentes - nuestro hijo también - están deseando oír de nuestros labios. Sus necesidades especiales de comunicación requieren de nuestra parte una postura más activa.

ORGULLOMENSAJE PRIMERO: "Estoy orgulloso de ti".

Con esta frase tan simple, ayudamos a construir la autoestima de nuestro hijo. Es probable que se la digamos cuando consigue algún éxito, pero un adolescente la necesita especialmente cuando falla. Estamos orgullosos de él porque es nuestro hijo... y no hacen falta más motivos. Y, sin embargo, muchos adolescentes de hoy en día pueden no tener la suerte de escuchar este mensaje a menudo.Deberíamos estar orgullosos de nuestro hijo y reconocerle por lo que es y por los esfuerzos sinceros que hace por mejorar, sin compararle con otros y sin establecer metas arbitrarias como sacar todo sobresaliente, por ejemplo. Sentirse orgulloso de un hijo no debería de los puntos anotados en un partido de baloncesto, por ejemplo, ni de las notas conseguidas.Puede que resulte difícil estar orgulloso de un hijo cuando toma decisiones equivocadas o cuando falla. Sin embargo, nunca, nunca, debemos permitir que se esfume el cariño. Cuando falle, no diremos: "no llegarás nunca a ninguna parte". Un simple descuido y cuatro o cinco palabras pueden llegar a herirle profundamente. En nuestro hijo adolescente hacen el efecto de: "estoy disgustado contigo como ser humano".

AQUÍ ESTOYMENSAJE SEGUNDO: "Puedes acudir a mi para que te haga falta; siempre estaré aquí para escucharte".

Un adolescente da mucha importancia a poder acudir a sus padres cuando existen problemas; aunque exista rebeldía, en los momentos difíciles necesita tener una seguridad: "mis padres están ahí". Sin embargo, si no le prestamos atención cuando lo está pasando mal, le estaremos dando una buena razón para que se las apañe por sí solo y busque consejo y ayuda en otros lugares.Hay que escucharles, sin querer hablar y pontificar continuamente. Así, dejamos claro a nuestro hijo que: "Eres importante para mi", "me preocupo de las cosas en las que tú estás interesado", "me gusta escuchar tus ideas y opiniones". Escuchar con atención también estimula el deseo de hablar de los hijos. Se construye un ambiente de respeto y afecto mutuo.

COMPRENSIÓNMENSAJE TERCERO: "Quiero comprenderte"

A veces, es frustrante ser padre. Continuamente oyendo los prejuicios de los quinceañeros que afirman que somos una generación antigua y que no les comprendemos... No hay duda; es difícil comunicarse con los adolescentes.Muchas veces, cuando nuestro hijo nos acusa de que no le comprendemos es tan sólo una manera de defenderse. Confunde "no comprender" con "no estar de acuerdo", por lo que no hemos de dejar que nos manipule. Si nos acusa de que no le comprendemos, hemos de decir a nuestro hijo que nos ayude: "Quiero comprenderte, cuéntame más, que sientes...".Si tenemos la sospecha de que lo único que ocurre es que simplemente no estamos de acuerdo con él, podemos repetir lo que nos dice, sus argumentos, sus ideas, hasta que se dé por satisfecho y entonces: "Ves que comprendo lo que quieres decir y por qué; si no es así, quiero llegar a comprenderlo. Pero me parece que nuestro problema no es de falta de comprensión sino de falta de acuerdo".

CONFIANZAMENSAJE CUARTO: "Confío en ti".

Contar con la confianza de sus padres es importante para un adolescente. "Lo más dañino que me han dicho mis padres en mi vida fue que nunca podrían volver a confiar en mí".Nuestro hijo necesita que le digamos que nuestra confianza en él se desarrollará gradualmente en la medida que adquiera nuevos conocimientos y experiencias en esas situaciones que requieran la confianza. No podemos pretender que nuestro hijo de quince años conduzca un coche - aparte de que es ilegal - porque no tiene la experiencia necesaria que nos permita confiar en su buen juicio.Pero hay otra razón por la que nos cuesta tanto a los padres confiar en nuestros hijos. Nos conocemos bien a nosotros mismos y, seguramente, hemos experimentado de primera mano todos los riesgos, situaciones y peligros de esta etapa. Sabemos qué fácil es ceder a las presiones del ambiente cuando no se está preparado. Esto nos previene de dar a nuestros hijos una confianza sin límites.De hecho, no estaríamos haciendo bien nuestro trabajo de padres si permitimos que nuestros hijos se encuentren en situaciones donde el grado de riesgo es más elevado que su nivel de madurez.

CARIÑOMENSAJE QUINTO: "Te quiero".

A veces, podemos perder muchas oportunidades de expresar amor y cariño - y de recibirlo - sólo porque no nos lo hemos propuestos como un objetivo consciente. Y, sin embargo, es el mensaje más importante que chicos y chicas quieren oír de sus padres.El amor es el ingrediente esencial de una familia sana. Un "te quiero", dicho en voz alta y a menudo, nos ayuda a saber quiénes somos y por qué hemos nacido. Cuando un adolescente no está seguro del amor de sus padres, los otros cuatro mensajes anteriores no significan nada. Necesitan que le digan que les quieren y que se lo demuestren. ¿Cómo pueden estar seguros de que les quieren si nunca se lo han dicho? ¿Cómo pueden estar seguros si sus padres nunca pasan el tiempo con él?La manera de demostrar el amor a un hijo se deletrea con estas letras: T - I - E - M - P - O. Darle regalos, proveerle de comida y ropa, mostrarle cariño de otras maneras está bien, pero también hay que estar dispuesto a perder tiempo con nuestro hijo adolescente: ir de pesca, ir de tiendas juntos...Relacionarse, comunicarse, cuesta trabajo. Esto ocurre en el matrimonio, en la amistad... y en la relación entre padres e hijos. Con un adolescente cuesta más, porque crece y gana más independencia constantemente, y por eso puede llegar a frustrarnos. No dejemos que ocurra en nuestra familia.

PARA PENSAR

- ¿Habéis dicho alguna vez a vuestro hijo: "Hijo, ¿sabes que estoy orgulloso de ti, y no me importa nada más?" La palabra orgullo en este contexto se relaciona cercanamente con la de amor. Así, vuestro hijo sabrá que queréis decirle que estáis felices porque él es vuestro hijo.- Cuando mejoréis vuestro modo de escuchar, vuestro hijo también aprenderá a escuchar mejor. Imaginad el impacto positivo que tendrá en la calidad de la conversación en vuestro hogar.- Vuestro hijo adolescente necesita abrir una cuenta personal de autoestima basada en lo que es como persona, no por sus actuaciones diarias. Así, cuando falle, puede retirar de esa cuenta la cantidad necesaria. Si no tiene ese reconocimiento, puede acudir a lugares equivocados en su busca.- No se trata de decir: "Comprendo exactamente cómo te sientes". Suena a querer desmarcarse de sus sentimientos y querer buscar una solución rápida al problema.- Existe el peligro de poner un nivel demasiado alto a los hijos. Si los adolescentes llegan a creer que necesitan sacar todo sobresalientes para que sus padres les acepten, pueden deducir que a sus padres sólo les importa los éxitos... no las personas. Y así, como resultado, no intentarán hacer lo mejor que puedan.- Es importante que le ayudéis a tener esta distinción clara en la cabeza: se puede aceptar a la persona aunque no se apruebe el comportamiento. Estáis orgullosos de él, porque en vuestro hijo, pero no de lo que ha hecho, dejándole claro que vuestro enfado se refiere sólo a sus acciones, no a él como persona.

... Y ACTUAR

Podemos ser tan despistados, ocupados en tantas cosas intrascendentes, que nos olvidemos de las necesidades comunicativas de nuestros hijos. Si disponemos de una agenda de trabajo, o un calendario que veamos todos los días, podemos hacer alguna señal para recordar: "Ojo, en esta semana no he hablado con mi hijo ni una sola vez".

Tomado del Servicio de Documentación de IRABIA - ENERO DE 1998 Por el Lic. Eduardo Cattaneo

EL TEMA DE MARIA ENTRE UN CATOLICO Y UN EVANGELICO

Autor: Omar A. Jiménez Castro.
Fuente: www.mensajespanyvida.org

krouillong karla rouillon gallangos no recibas la eucaristia en la mano yo no recibo la eucaristia en la mano virgen maria protestantes


De un día para otro una pareja de esposos amigos, me invitaron a ir a buscar a su padre debido a que vive solo y necesitaban traerlo porque presentaba síntomas de una fractura en su pie. Su padre vivía en la playa así que aprovecharíamos para ver el mar. Entre los que íbamos en el carro, una señora hermana del amigo y su nuera. No sabía que eran de creencia evangélica, cosa que respeto mucho.

Ya de regreso a nuestras casas sale una conversación sobre Dios. Sin dudas para mí, lo más bello al hablar de Dios es de su madre. La nuera en cuestión, da un brinco de esos, de grandes sustos o como si la hubieran insultado, me tiró la piedra de una vez, diciendo la virgen María tuvo más hijos y es bíblico que tuvo relaciones con José, aparecen en la biblia los hermanos de Jesús. No me quedó más remedio que responder que luego de esa parte del texto sagrado, se aclara quiénes eran esos hermanos de Jesús.

Luego en ese momento tuve la dicha de poder hablar del tema más calmadamente con la señora. Me dio lástima que entre los que nos llamamos cristianos nos tiremos la piedra que se llama María. Es nuestro escudo y una gran diferencia de las dos partes. Me imagino que esta típica conversación la hayas escuchado muchas veces en tu vida, y hayan dicho los motivos bíblicos o razones de que por qué no debo creer.

Lo que quiero hablar es qué mal nos vemos como cristianos cuando nos escudarnos en nombre de ella discutiendo si tuvo o no hijos. Siento en mi corazón que hay algo más profundo de pastores y de personas que con mucho odio nos tiran esa piedra en la cabeza de católicos.

Encuentro como explicación que para ellos es una piedra pero para nosotros es una persona digna de admirar además es nuestra madre. Se les olvida a estas personas que el mismo Lutero como fundador de la reforma protestante quien tuvo grandes elogios hacia ella.

Vamos al punto. Luego de conversar con ella logramos un punto en el que acordamos acerca de María: Desearíamos ser como ella ante Dios.

Si, como suena, una evangélica y yo tuvimos un punto en razón, desearíamos ser como ella. Y es que cualquier cristiano en razonamiento puede entender que ella además de ser la madre de nuestro Señor, fue la primera cristiana. Aquella que recibió los elogios cuando Jesús mismo decía que su madre y sus hermanos hacían la voluntad de su padre.

Sin decir aquellas palabras hermosas del ángel: “Llena eres de gracia”, hablamos de que ojala tuviéramos la fe tan grande como para no preguntar porque algo que nos acostumbramos a hacer ante las cosas de la vida.

Todo lo conservaba en su corazón sin cuestionar lo que el ángel le había anunciado. No entendía nada, pero tampoco cuestionaba el accionar de Dios en su vida.

Podríamos alargar todas sus grandes virtudes que siempre estaban enfocadas en hacer la voluntad del PADRE.

Me ponía a pensar mientras hablaba con esa Sra. cómo seriamos todos los cristianos si siguiéramos su ejemplo de vida.

Imagínate que en la biblia se habla poco de ella pero lo poco que se dice en los evangelios fueron actos heroicos de fe. Su vida fue un acto de amor hacia Dios.

Cómo me duele el saber que es una piedra para unos y escudo para otros.

Ciertamente Jesús es el único mediador entre los hombres y Dios, no tengo duda. Pero no me pueden negar que su vida es un ejemplo de vida cristiana, y ofrenda agradable a Dios.

Al final, una evangélica y un católico habíamos llegado a un término medio. Me dio mucha la alegría de poder entendernos.

Esta anécdota es una muestra clara de que ambos, pese a nuestras diferencias, teníamos una formación cristiana, basada en el respeto del otro, de sus ideas, aunque no concuerden las de uno con la otra, ya que el lazo fundamental que nos unía era la fe en Dios, su Hijo y su madre, aunque la apreciemos con diferencias. Y esa en la Obra de Dios, Amén.
PADRE WILSON SALAZAR EXORCISTA: "LAS MISAS DE HOY SON TAN MAL HECHAS QUE NADIE SIENTE A ESE DIOS"

El Padre Wilson Salazar, luego de su conversión y confesión pública de haber llevado un mal sacerdocio, cuenta que fue decisivo escuchar la voz de Dios diciendole "PADRE, SI USTED NO SE CONVIERTE SE VA AL INFIERNO", desde ahi ha vivido un verdadero sacerdocio y es sacerdote exorcista.

Hoy en dia nadie habla del demonio y su actuar en el mundo, en este Blog sí y el Padre Wilson Salazar también.

Un mensaje para ser escuchado por los sacerdotes, que al final de cuentas son los responsables de lo que sucede en sus parroquias (no los laicos, no los ministros de la comunion, no los ayudantes) y al final de cuentas los sacerdotes serán juzgados por Dios más severamente que cualquier laico de a pie.
Su responsabilidad es muy grande, no dejen que los grupos parroquiales abusen del "apoyo" que desean brindar.

¡NO RECIBAS LA EUCARISTIA EN LA MANO!

Los demonios dicen "LAS MISAS DE HOY SON TAN MAL HECHAS QUE NADIE SIENTE A ESE DIOS" ¿por qué será? Eucaristía en la Mano y la consecuente pérdida de devoción.


Atenderá a los anglocatólicos cerca de Nueva York

Casado, con tres hijas, 20 años de pastor anglicano y, desde hoy, sacerdote católico

"Fui un sacerdote episcopaliano anglo-católico hasta que me di cuenta de que no puedes ser católico –anglo o lo que sea- a menos que seas realmente un católico", escribe.

Fuente: ReL
Fecha: 24 ENERO 2013

krouillong, karla rouillon gallangos, no recibas la eucaristia en la mano, yo no recibo la eucaristia en la mano


John Cornelius tiene 64 años y desde este sábado 26 de enero es sacerdote católico al servicio del ordinariato anglocatólico de la Cátedra de San Pedro, atendiendo, en primer lugar, a la pequeña Comunidad de Saint Alban (en Henrietta, Nueva York), compuesta de antiguos anglicanos que desde hace menos de un año son católicos.

Cornelius fue su pastor durante muchos años, y ahora lo volverá a ser, y sacramentalmente, y por encargo de la Iglesia católica. Antes fue pastor anglicano durante 20 años. Él y su esposa Sharyl (33 años casados) se hicieron católicos hace 2 años, y en cuanto se fundó el ordinariato anglocatólico en Norteamérica pidieron la admisión. Sus tres hijas ya crecidas (Virginia, Rebecca Maier y Sarah) asistieron a la ordenación.

20 años de pastoreo, 20 meses de teoría
Cornelius ha estudiado la teología y la disciplina católica cada sábado durante 20 meses y está entre los primeros 30 expastores anglicanos que son ordenados sacerdotes en el ordinariato de la Cátedra de San Pedro, que cubre Estados Unidos y Nueva York.

Durante todos estos meses, sus feligreses anglocatólicos acudían a la misa católica que tuvieran a mano, pero el domingo por la tarde se reunían con él para cantar el oficio de vísperas típico de la tradición anglicana con sus himnos habituales.

Ahora el padre Cornelius podrá celebrar con sus feligreses la misa católica según el “uso anglicano de la liturgia romana”, que mantiene tradiciones litúrgicas anglocatólicas.
Le ordena el obispo local de Buffalo, Richard J. Malone, pero su superior será el Ordinario anglocatólico, Jeffrey Steenson, también casado, padre de familia y antiguo obispo anglicano de Río Grande, responsable de todo el Ordinariato. Steenson no puede ordenar a sus sacerdotes porque no es obispo católico, sino sólo sacerdote católico, aunque con permiso para emplear algunos símbolos de autoridad, como el báculo, la mitra o el pectoral.

Se espera que el nuevo sacerdote ayude en las parroquias de la zona. También se espera que la pequeña comunidad anglocatólica sea misionera y atractiva para personas decepcionadas por el caos doctrinal y de autoridad del anglicanismo.

John Cornelius mantiene un blog llamado Cornelius The Roman donde explica brevemente: “fui un sacerdote episcopaliano anglo-católico hasta que me di cuenta de que no puedes ser católico –anglo o lo que sea- a menos que seas realmente un católico”.
Hoy es religiosa del Hogar de la Madre en España

Atea, de familia sin fe y del país más ateo de Europa, Zdenka se enamoró de Jesucristo

krouillong karla rouillon gallangos no recibas yo no recibo la eucaristia en la mano testimonio de conversion


Leer al padre Loring, conocer un mundo más limpio y luminoso con las Siervas del Hogar de la Madre y una experiencia de la Divina Misericordia le transformaron.

La joven Zdenka María Turková nació y creció en una familia sin fe en la República Checa, el país menos religioso de toda Europa. Su familia no creía en Dios, ni su novio, y ella se se declaraba atea en la universidad. "Si alguien me hubiera dicho: ´¡oye!, y si un día fueses monja, ¿qué pasaría?´, le habría dicho que estaba loco, loco, rematadamente loco", recuerda.

Sin embargo, como ella dice, "los planes del Señor y sus pensamientos están muy por encima de los nuestros". Hoy es religiosa de las Siervas del Hogar de la Madre, en España. Ella misma explica en este testimonio como una checa atea se enamoró de Jesucristo, se bautizó en 2004 y fue consagrada.

»Nací en una familia no religiosa de la República Checa. En mi infancia todo el país estaba sumido en el comunismo puro y duro. Mis padres jamás nos hablaban de Dios. Por supuesto que en el colegio tampoco se nombraba a Dios, ni en las conversaciones, ni en la tele, nada... Todavía me acuerdo del ambiente de opresión y de miedo que reinaba.

»Sólo mi abuela me habló unas pocas veces sobre Jesucristo y lo que sufrió por nosotros, pero casi me parecía parte de un cuento.

»Cuando tenía nueve años cayó el régimen comunista en mi país, lo cual, para mi familia, supuso un gran alivio. Pese a la caída del comunismo mis padres seguían sin fe, seguramente por su educación laicista.

A los 15 años, de discotecas
»Cuando cumplí los 15 años, mi vida dio otro giro, pero esta vez negativo. Una de mis amigas me invitó a ir por primera vez a una discoteca. Fui y algo cambió en mí. Antes tampoco es que fuera una joven modelo, ni mucho menos, pero conservaba una cierta inocencia. Pero después de empezar a ir semanalmente a las discotecas cambió mi manera de pensar, de vestir, de ser y de relacionarse con los demás. Las discotecas los sábados se convirtieron en el centro de mi vida.

»Después de unos años acabé cansándome, pero el ambiente ya me había marcado. Si cuando era más pequeña me dolía el escuchar sobre la Pasión del Señor, en esa época, cuanto más me abría al pecado, más fría me volvía religiosamente.

Atea e indiferente a Dios
»Cuando fui a la universidad tenía un novio estable que era ateo convencido y también yo me empecé a declarar atea.

»De la doctrina católica sabía poco o nada, ni sé si hubiera sido capaz de decir los diez mandamientos. La Iglesia me caía mal, me parecían todos unos hipócritas. Dios no tenía nada que decir en mi vida, no estaba en contra de Él, más bien me sentía indiferente. Simplemente pensaba que no existía.

Santander no le gustaba
»Me ofrecieron una beca de Erasmus para ir a estudiar a Santander (Cantabria, España) durante nueve meses que acepté y a punto de cumplir los 23 años llegué a España. Al principio me lo pasé muy mal, no conocía a nadie, echaba de menos a mi novio, mis amigos, mi familia, mi tierra, todo. Santander no me gustaba para nada.

»En una de las primeras clases conocí a la que es ahora la Hermana Sara que entonces era candidata a las Siervas del Hogar de la Madre (www.hogardelamadre.org). Hablamos de algo de estudios y luego ella vio que yo llevaba una pequeña cruz de oro,regalo de mi hermana.

»Me preguntó: “¿Eres católica?”. Yo queriendo decir que no y que no me interesaba para nada serlo me oí decir a mí misma: “No, pero estoy buscando.” No lo quería decir, simplemente me salió. Era el Señor que iba haciéndose más y más presente en mi vida aunque yo todavía no me daba cuenta.

El libro del padre Loring
»Sara me presentó a la Hermana Mª Luisa, que se convirtió luego en mi guía hacia la conversión. Ella me dejó el libro del padre Jorge Loring “Para salvarte”.

»Y yo, leyéndolo muy poco a poco, intentando reflexionar y absorber lo que ponía, empecé a creer en Dios. Empecé a descubrir en mí un deseo cada vez más grande de conocer a este gran Misterioso para mí, de conocer la Verdad, no miles de verdades, sino la Verdad, la única.

»Más tarde conocí la comunidad de las Siervas del Hogar de la Madre con su fundador, don Rafael Alonso. Conocerlos significó para mí la apertura de un mundo nuevo, un mundo mucho más limpio, mucho más sencillo, mucho más transparente y mucho más lleno de amor de verdad que el que había conocido hasta entonces.

»Luego todo fue un proceso más o menos rápido, los conocí en octubre, en diciembre pedí el bautismo y empecé a tener catequesis intensiva porque el gran día iba a ser en la Vigilia de la Resurrección que aquel año caía en 10 de abril.

»Tuve muchas luchas, por un lado Dios me atraía muchísimo, descubría cosas antes desconocidas que me llenaban hasta lo más hondo de mi alma, sentía que Dios me llamaba a la vida cristiana de verdad y que allí iba a encontrar mucha más felicidad, pero…

Miedo a vivir según los Diez Mandamientos
»Tenía mucho apego a mi vida de antes, mis vicios, mis comodidades, mis independencias, en fin, no estaba todavía dispuesta a dejar tantas cosas por Dios. Y tenía miedo, mucho miedo. Quizá de lo desconocido, de lo que Dios me pudiera pedir. Unos pocos días antes de bautizarme decidí no hacerlo, porque no estaba dispuesta a vivir según los diez mandamientos.

»Como las Siervas, unos días antes, me habían invitado a una peregrinación de unos días a Roma, y no podía negarme por compromiso, tuve que ir pero con la disposición de olvidarme de Dios y de todo cuando regresase. El último día entramos en una iglesia, nos arrodillamos, y yo, que ni siquiera sabía rezar, sentí en el corazón que tenía hambre y sed de Dios, que no podía vivir sin Él.

Jesús, más guapo que cualquier hombre
»Las chicas que venían conmigo me preguntaron: “¿Conoces la Divina Misericordia?” Y es que hasta ese momento nunca había oído nada de la Divina Misericordia, ni había visto la imagen. Me llevaron a una pequeña capillita con esa imagen y me impactó lo guapo que era el Señor. Sólo repetía dentro de mí: “¡Está guapísimo, más guapo que cualquier hombre!”, y experimenté que Él me acogía a pesar de que era una pecadora y que me amaba personalmente y con gran intensidad.

»Salí de la iglesia con muchos esquemas completamente cambiados, sólo deseando bautizarme y vivir la vida cristiana en serio, costara lo que costase.

»El 10 de abril del año 2004 el padre Rafael me bautizó y yo me quedé con un gran deseo de hacer lo que Dios quisiera. Todavía no había sentido la llamada a la vida religiosa. Sí me sentí llamada a entregar un año de mi vida viviendo cerca de las hermanas y trabajando junto al Hogar de la Madre.

Dejar al novio, ser sólo de Dios
»Apoyada en la gracia del Señor y en Nuestra Madre dejé a mi novio que era una de las cosas más duras y volví a España. Unos dos meses después, de repente, en la oración sentí con fuerza que el Señor me amaba, pero no como antes, sino como si yo fuese para Él, sólo para Él y Él para mí.

»Era como si hubiese cogido su manto y me hubiera escondido debajo de Él y así me quería convertir en posesión suya. Aquel día me hubiera gustado decirle que yo no quería, pero no me atrevía, era consciente de que Él es Dios… Aún así iba a suponer todavía mucha lucha el aceptar mi vocación. ¡Lo increíble se hace realidad por la gracia de Dios!

»El 8 de diciembre del 2004 entré en las Siervas del Hogar de la Madre y ahora soy más feliz que nunca y también estoy más enamorada que nunca. Tengo la absoluta certeza que sigue siendo Él quien va llevando mi vida, a veces suavemente, que casi ni se nota, y otras veces con fuerza, cambiando de rumbo. Conocer a Dios es sin duda lo mejor que me ha pasado en la vida.