Comparto con ustedes esta consagracion a
San Miguel Arcángel que me envió mi amiga
Angelica Pajares.
Cuando una persona busca protección especial porque se encuentra sumida en una batalla espiritual luchando contra sus demonios por querer acercarse a
Dios Padre, recurre a los Angeles y a los Santos del Cielo para que intercedan por ella ya que sus fuerzas son muy superiores en poder a la de los demonios.
Es necesario recurrir directamente a
Aquél que vence a los demonios de manera eficaz,
Aquél que siempre está frente al
Trono de Dios Padre intercediendo por los pecadores,
Aquél que defendió la honra y
Nombre de Nuestro Dios cuando los ángeles caídos se rebelaron por desobediencia a Su Mandato,
Aquél que dió el grito de
¡QUIEN COMO DIOS! cuando Lucifer rebeló a la tercera parte de los ángeles contra Dios por soberbia:
SAN MIGUEL ARCANGEL el
PRINCIPE DE LA FIDELIDAD A DIOS.
Por mi propia experiencia personal les digo que quien se acerca a
San Miguel Arcángel en busca de ayuda, para vencer a sus demonios, no resultará decepcionado.
El Rosario de San Miguel Arcángel es el arma con el que uno vencerá a sus demonios y
San Miguel Arcángel los echará fuera al infierno a donde pertenecen, como demonios vencidos para nunca más salir.
Pidamos por esta Consagración a
San Miguel Arcángel la derrota de los enemigos de Dios, nuestra victoria frente a nuestros demonios y llegar a ser parte de la Milicia Celestial para seguir luchando en el Cielo por el conocimiento de la Gloria del Nombre de Dios.
CONSAGRACION A SAN MIGUEL ARCANGEL
PRINCIPE NOBILISIMO DE LA JERARQUIA ANGELICA, VALEROSO GUERRERO DEL ALTISIMO, CELOSO AMADOR DE LA GLORIA DEL SEÑOR, TERROR DE LOS ANGELES REBELDES, AMOR Y DELICIA DE TODOS LOS ANGELES BUENOS. ARCANGEL SAN MIGUEL, DESEANDO SER INCLUIDO ENTRE TUS NUMEROSOS DEVOTOS, ME CONSAGRO HOY A TI Y TE PIDO SER ADMITIDO EN TUS MILICIAS. ME PONGO YO MISMO Y MI TRBAJO, FAMILIA, AMIGOS Y TODO LO QUE ME PERTENECE, BAJO TU VIGILANTE PROTECCIION.
MUY POCO TENGO QUE OFRECERTE SIENDO UN MISERABLE PECADOR, NO OBSTANTE, TU GENEROSAMENTE, ACEPTA MI CONSAGRACION, QUE HAGO DE TODO CORAZON. RECUERDATE QUE SI DESDE HOY ESTOY BAJO TU PROTECCION, DEBES AYUDARME, A TRAVES DE TODA MI VIDA.
PROCURAME EL PERDON DE MIS MUCHOS Y GRAVES PECADOS, LA GRACIA DE AMAR A DIOS ALTISIMO CON TODO MI CORAZON, Y A MI QUERDIO REDENTOR JESUS, COMO TAMBIEN A MI DULCE MADRE MARIA SANTISIMA Y A TODOS MIS HERMANOS QUE EL PADRE CELESTIAL AMA Y JESUS HA REDIMIDO.
DAME SIEMPRE LA AYUDA NECESARIA PARA NO CAER EN LA TENTACION Y DEFIENDEME DEL ENEMIGO DE MI ALMA Y DE TODA CLASE DE MAL, ESPECIALMENTE EN EL UTLIMO INSTANTE DE MI VIDA. VEN, GLORIOSO ARCANGEL, EN AQUEL MOMENTO EN QUE LIBRARE MI ULTIMA BATALLA. AYUDAME EN ESA ULTIMA LUCHA, Y ARROJA LEJOS DE MI, EN EL INFIERNO, A AQUEL ANGEL MENTIROSO Y SOBERBIO A QUIEN VENCISTE EN LA BATALLA DEL CIELO, Y QUE HOY TE PIDO ME LIBERES SIEMPRE DE EL.
QUE UN DIA, ANTE EL TRONO DE DIOS EN EL CIELO, PUEDA CANTAR CONTIGO Y CON TODOS LOS ANGELES, CANCIONES DE ALABANZA, HONOR Y GLORIA A DIOS, POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMEN.
¿QUIEN COMO DIOS?
30/09/09 |
Publicado por: a19998163 | Categoría San Miguel Arcangel y Angeles
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San Juan María Vianney (1786-1859), presbítero, párroco de Ars
Sermón para la fiesta de los santos Ángeles Custodios
Comentario del Evangelio según
San Mateo 18,1-5.10.
«Sus ángeles en el cielo están viendo siempre el rostro de mi Padre»

Hermanos míos, nuestros ángeles custodios son nuestros más fieles amigos, porque están con nosotros día y noche, en todo tiempo y lugar; la fe nos enseña que los tenemos siempre a nuestro lado. Eso es lo que hizo decir a David: «No se te acercará la desgracia, ni la plaga llegará hasta tu tienda, porque a sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos (Sl 90,11)". Y para que veamos cuán grandes son sus cuidados para con nosotros, el profeta dice que nos llevan en sus manos como una madre lleva a su hijo.
¡Ah! es que el Señor previó los peligros sin número a los que estaríamos expuestos en la tierra, en medio de tantos enemigos y que todos buscan nuestra perdición. Sí, son los ángeles buenos que nos consuelan en nuestras penas, que hacen nos demos cuenta cuando el demonio nos quiere tentar, que presentan a Dios nuestras oraciones y todas nuestras buenas acciones, que nos asisten en la hora de la muerte y presentan nuestras almas a su soberano juez.
Desde el comienzo del mundo, el trato de los ángeles con los hombres es tan frecuente que la Escritura santa los menciona a cada instante.
Casi todos los patriarcas y profetas han sido instruidos por los ángeles acerca de la voluntad del Señor. Incluso a menudo vemos que el mismo Señor se ha hecho representar por ángeles. Pero me diréis, si les viéramos ¿no aumentaría nuestra confianza en ellos? Si esto hubiera sido necesario para la salvación de nuestra alma, el buen Dios los habría hecho visibles. Pero eso tiene muy poca importancia, porque en nuestra religión sólo conocemos por la fe, y esto para que todas nuestras acciones sean más meritorias.
Si deseáis saber el número de ángeles que existen, su función, os diré que son muy numerosos: unos han sido creados para honrar a Jesucristo en su vida escondida, dolorosa y gloriosa, o bien para ser los guardianes de los hombres sin dejar, por ello, de gozar de la presencia divina. Otros están ocupados en contemplar las perfecciones de Dios, o bien velan para que conservemos nuestra vida cristiana proveyéndonos de todos los medios necesarios para nuestra santificación.
Si bien es verdad que el buen Dios se basta a sí mismo, no es menos verdad que para gobernar al mundo, se sirve del ministerio de sus ángeles.
Conoce a San Juan Maria Vianney
30/07/09 |
Publicado por: a19998163 | Categoría San Miguel Arcangel y Angeles
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El Rosario o Coronilla de San Miguel Arcángel consiste de un Padrenuestro y tres veces el Ave Maria, en honor de cada Coro Angelical.
Promesas De San Miguel
A los que practican ésta devoción en su honor, el Arcángel promete grandes bendiciones.
Promete enviar un Ángel de cada Coro Angelical, para acompañar a los devotos a la hora de la Santa Comunión.
Además, a los que recitaran éstas nueve Salutaciones todos los dias, les asegura que disfrutarán de su asistencia continua. Es decir, durante ésta vida y también después de la muerte.
Aun más, serán acompañados de todos los Ángeles; y con todos sus seres queridos, parientes y familiares serán librados del Purgatorio.
Método de rezar el Rosario o Coronilla a San Miguel
Se empieza la corona rezando en la Medalla, la siguiente invocación:
0h Dios, ven en mi ayuda.
Apresúrate, Señor a socorrerme.
Gloria al Padre, Gloria al hijo y Gloria al Espíritu Santo,
como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén
Primera salutación
Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Serafines, que Dios Nuestro Señor prepare nuestras almas; y así recibir dignamente en nuestros corazones, el fuego de la Caridad perfecta. Amén.
(Padre Nuestro, 3 Ave María y Gloria)
Segunda salutación
Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Querubines, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de abandonar los caminos del pecado; y seguir el camino de la Perfección Cristiana. Amén.
(Padre Nuestro, 3 Ave María y Gloria)
Tercera salutación
Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Los Tronos, que Dios Nuestro Señor derrame en nuestros corazones, el verdadero y sincero espíritu de humildad. Amén.
(Padre Nuestro, 3 Ave María y Gloria)
Cuarta salutación
Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Dominaciones, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de controlár nuestros sentidos; y así dominar nuestras pasiones. Amén.
(Padre Nuestro, 3 Ave María y Gloria)
Quinta salutación
Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Las Virtudes, que Dios Nuestro Señor nos conserve de todo mal, y no nos deje caer en la tentación. Amén.
(Padre Nuestro, 3 Ave María y Gloria)
Sexta salutación
Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Potestades, que Dios Nuestro Señor protege nuestras almas, contra las acechanzas del demonio. Amén.
(Padre Nuestro, 3 Ave María y Gloria)
Séptima salutación
Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Los Principados, que Dios Nuestro Señor se digne llenar nuestras almas, con el verdadero espíritu de la obediencia. Amén.
(Padre Nuestro, 3 Ave María y Gloria)
Octava salutación
Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Los Arcángeles, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de la perseverancia final en la Fe, y en las buenas obras; y así nos lleve a la Gloria del Paraíso. Amén.
(Padre Nuestro, 3 Ave María y Gloria)
Novena salutación
Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Los Ángeles, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia, de ser protegidos por ellos, durante ésta vida mortal; y que nos guíen a la Gloria Eterna. Amén.
(Padre Nuestro, 3 Ave María y Gloria)
Siguiendo la flecha en la gráfica que apunta los números 10 -13, se reza un Padrenuestro en honor de cada uno de los siguientes Ángeles, como se indica:
10, a San Miguel.
11, a San Gabriel.
12, a San Rafael.
13, al Santo Ángel de la Guarda.
14, A los 7 Espíritus Celestiales de delante del Trono de Dios.
La Corona de San Miguel se termina con las siguientes Oraciones:
Oh Glorioso Príncipe, San Miguel, Jefe Principal de la Milicia Celestial; Guardián fidelísimo de las almas; Vencedor eficaz de los espíritus rebeldes; fiel Servidor en el Palacio del Rey Divino, sois nuestro admirable Guía y Conductor. Vos que brilláis con excelente resplandor y con virtud sobrehumana, libradnos de todo mal. Con plena confianza recurrimos a vos. Asistidnos con vuestra afable protección; para que seamos más y más fieles al servicio de Dios, todos los días de nuestra vida.
V. Rogad por nosotros, 0h Glorioso San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Jesucristo.
R. Para que seamos dignos de alcanzar Sus Promesas.
ORACIÓN
Omnipotente y Eterno Dios, Os adoramos y bendecimos. En Vuestra maravillosa bondad, y con el misericordioso deseo de salvar las almas del género humano, habéis escogido al Glorioso Arcángel, San Miguel, como Príncipe de Vuestra Iglesia. Humildemente Os suplicamos, Padre Celestial, que nos libréis de nuestros enemigos. En la hora de la muerte, no permitáis que ningún espíritu maligno se nos acerque, para perjudicar nuestras almas. Oh Dios y Señor Nuestro, guiadnos por medio de éste mismo Arcángel. Enviadle que nos conduzca a la Presencia de Vuestra Excelsa y Divina Majestad. Os lo pedimos por los meritos de Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
(Con Aprobación Eclesiástica)
SALVE REGINA
¡Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia; Vida y Dulzura, Esperanza Nuestra, Dios te salve! A ti llamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos gimiendo y llorando en éste valle de lagrimas. ¡Ea, pues, Señora, Abogada Nuestra! Vuelve a nosotros ésos tus ojos misericordiosos. Y después de éste destierro, muéstranos a Jesús, Fruto Bendito de tu Vientre. ¡Oh Clementísima, Oh Piadosa, Oh Dulce siempre Virgen Maria! Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.