El culto al Señor del Mar (Callao)


Procesión del Señor del Mar por la avenida Sáenz Peña en 1958 (regioncallao.gob.pe)

El 28 de octubre de 1746 ocurrió quizá la mayor catástrofe telúrica de la historia del Perú virreinal: un violento terremoto devastó Lima y el Callao. Cronistas de la época y testigos aseguran que el terrible sismo tuvo una duración de 3 minutos y se estima que en la capital murieron no menos de 5 mil personas. El virrey Conde de Superunda afirma en sus Memorias que de las 3 mil casas existentes en Lima quedaron en pie unas 25; y de los 2 mil habitantes del puerto del Callao quedaron vivos 200. Pero el terremoto trajo una desgracia adicional para el Callao: un maremoto o tsunami.

Cuentan los cronistas de la tragedia que los chalacos “volaban” en dirección a Lima, procurando situarse en lugares altos con sus familiares y algunas contadísimas pertenencias, tratando así de ponerse a salvo contra la furia del mar, que llegó hasta el tambo de Nuestra Señora del Carmen de la Legua, y haciendo que 23 naves que se hallaban anclados en el puerto rompiesen cadenas, para ser echadas hasta el antiguo mercado situado casi en los límites del Callao con Bellavista.

Luego de tremenda catástrofe, llegaron algunos auxilios desde Lima, pero muy escasos pues la capital también había sido casi devastada. Se cuenta que un chalaco, don Antonio Casavilca, acompañado de su familia, decidió prestar ayuda a los damnificados. Narra la leyenda que, como buenos cristianos, e ignorando si el mar que había tornado a retirarse se decidiría por volver a atacar, salieron por las inmediaciones de Bellavista para dar ayuda y cuál no sería su sorpresa cuando, a la mitad del camino, se toparon con la imagen del Señor. Contaron que Cristo se hallaba dignamente sentado, con la frente coronada de espinas, llevando una caña como cetro y mirando hacia el mar pareciendo decirle: ¡De aquí no pasarás!. Y no pasó.

Pero, en verdad, aquel Cristo no era precisamente ni una aparición ni Dios en persona. Se trataba de una imagen estatuaria atribuida a Juan Martínez Montañez, arquitecto y escultor español del siglo XVII. Es lo que aseguraron Domingo y Valentín Real Quinto, quienes restauraron la joya artística en 1951. Sostuvieron que la estatua habría permanecido sumergida en el mar, puesto que hallaron residuos de agua grisácea y salada en su interior. Quizá debió haber pertenecido a alguno de los barcos que zozobraron frente al Callao el infausto 28 de octubre de 1746.

Lo cierto es que desde la tragedia sale en procesión desde el templo de Santa Rosa (declarado parroquia en 1865) cada vez que llega la fecha del cataclismo que azotó al Callao en 1746. Esta es la historia sobre “El Señor de Mar”, cuya venerada imagen despierta fervor en el Callao desde hace más de dos siglos, comparable al “Señor de los Milagros” de Lima, que anda a la zaga del Cristo Chalaco en lo que a maremotos se refiere.

Puntuación: 4.16 / Votos: 37

Comentarios

  1. jesus garcia gutierrez escribió:

    es algo gratificante encontrar literatura sobre el señor del mar para que divulgue la devocion hacia el señor del mar, creo que necesitamos mas fotos mas motivacion muchas felictaciones

  2. domingo garcia chahuan escribió:

    la historia es autentica,soy hijo de domingo y sobrino de valentin garcia quinto,a mi me contaron lo que acabo de leer.simplemente era ayudar a lo dicho.un fuerte abrazo a todos los peruanos poseedores de obras de ambos.

  3. Luis Quino escribió:

    Estimado Domingo Garcia Chahuan, por favor a tu email te he mandado información muy importante de tu padre y de tu tio que no se ha difundido por favor respondeme. gracias, desde Lima, Peéru

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *